Derrumbe en Wall Street se reanude con índice Dow a la baja

por James Cogan
13 marzo 2020

A medida que la propagación del coronavirus continúa ampliándose, el índice Dow Jones de Wall Street cayó ayer 1,465 puntos, 5.9 por ciento, llevándolo al territorio del mercado bajista, traes deslizarse más de 20 por ciento desde su máximo histórico el 12 de febrero.

El curso del mercado alcista que comenzó en marzo de 2009 ha finalizado.

Los mercados se desplomarán aún más hoy tras el discurso virulentamente nacionalista del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ante la nación ayer por la noche. Calificó al coronavirus como un "virus extranjero" que emanó de China y culpó la inacción en Europa por "propagar" brotes en los Estados Unidos.

Corredor Michael Gallucci en la Bolsa de Valores de Nueva York, 11 de marzo de 2020 (AP Photo/Richard Drew)

La medida central descrita en el discurso, que no preveía ninguna nueva iniciativa de atención médica en los Estados Unidos, era imponer una prohibición de viajes de 30 días en Europa.

Los efectos económicos de tales medidas son incalculables y los mercados respondieron de inmediato cayendo bruscamente en Asia y Australia. Los pronósticos futuros de los índices estadounidenses también cayeron.

La fuerza detrás de la caída de ayer, luego de un repunte el martes, fue la profundización de la crisis mundial del coronavirus.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el brote era una pandemia, diciendo que estaba "profundamente preocupada" por su "propagación y gravedad" y señalando "los niveles alarmantes de inacción".

En una indicación del empeoramiento de la situación en Europa, la canciller alemana Angela Merkel dijo ayer en una conferencia de prensa en Berlín que entre el 60 y el 70 por ciento de la población "se infectará".

En los EE. UU., NBC News, citando dos fuentes, informó que el Dr. Brian Monahan, médico asistente del Congreso y la Corte Suprema, dijo en una reunión a puerta cerrada con el personal del Senado que de 70 a 150 millones de personas en los EE. UU. podrían infectarse.

Otro factor clave en la renovada liquidación del mercado fue la noticia de que, como parte de su guerra de precios del petróleo, iniciada el fin de semana, el Ministerio de Petróleo de Arabia Saudita había ordenado un aumento en la producción de 12 millones de barriles por día a 13 millones.

Esto hizo que los precios del petróleo bajaran luego de un breve repunte tras una caída del 25 por ciento al comienzo de esta semana.

Según los informes, tres importantes países productores de petróleo, Argelia, Irak y los Emiratos Árabes Unidos, están buscando negociar una manera de detener el conflicto en el mercado. Los precios del petróleo han caído a $35 por barril y se pronostica que podrían bajar aún más.

Junto con otros países productores de petróleo, estos países enfrentan una crisis en sus presupuestos estatales debido a la depresión. Según el Fondo Monetario Internacional, las tres naciones que promueven estas negociaciones necesitarían precios del petróleo de $92, $59 y $68 por barril respectivamente para equilibrar sus presupuestos.

Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, dijo: “En algunos de estos países, será casi imposible financiar áreas esenciales como la salud o la educación. Podría desafiar la estabilidad de estos países donde el petróleo es el centro neurálgico ".

El principal impacto de la caída del precio del petróleo en las economías avanzadas ocurre en los mercados financieros, particularmente en los Estados Unidos.

Las compañías de petróleo y gas aprovecharon las tasas de interés ultrabajas en la última década para pedir prestado por montones y financiar la expansión de la producción de petróleo de esquisto bajo la premisa de que los precios no caerían.

Ahora se enfrentan a una quiebra total o a un incumplimiento de sus préstamos, una proporción significativa de los cuales tiene una calificación inferior al grado de inversión, o el llamado estado basura. Si tales incumplimientos son generalizados, esto podría desencadenar una crisis en los mercados crediticios en general.

En una reunión de la Casa Blanca de los principales ejecutivos del banco celebrada ayer con Trump, el CEO de Citigroup, Michael Corbat, dio garantías de que el sistema bancario se encuentra sólido.

“Esto no es una crisis financiera. Los bancos y el sistema financiero están en buena forma y estamos aquí para ayudar”, dijo.

Tratando de mantener la ficción de que su Administración está bajo control, Trump rechazó con enojo una pregunta de un periodista en la reunión sobre la falta de acción para detener la propagación del coronavirus, diciendo "esas son noticias falsas de CNN".

Es posible que la crisis aún no haya producido una crisis financiera, pero todos los indicadores apuntan en esa dirección en condiciones en las que las acciones de algunas compañías han perdido hasta 40 y 50 por ciento.

La rápida caída apunta al hecho de que, debido al aumento de los precios de las acciones con dinero barato en la última década, no hay base para determinar cuál es el valor real.

La caída podría acelerar aún más. Como indicó Mark Haefele, director de inversiones de UBS Global Wealth Management: "Uno de los riesgos en las condiciones turbulentas del mercado es verse obligado a vender activos para satisfacer las necesidades de liquidez".

Un artículo en el Financial Times a principios de esta semana señaló la fuerte caída de las acciones de los principales bancos y señaló que no eran inmunes a los efectos de la caída del precio del petróleo. Los incumplimientos de los bonos emitidos por las compañías de petróleo y gas aumentarán.

"Si bien la exposición directa de los bancos estadounidenses a la industria petrolera es solo del 2 por ciento, según Autonomous Research, la exposición indirecta a las regiones y sectores adyacentes podría ser significativa", indica.

En otras palabras, podría haber una situación análoga a la de la crisis financiera de 2008.

A primera vista, parecía que la burbuja de las hipotecas de alto riesgo no involucraba directamente a los bancos. Cuando surgió la crisis, el presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke, dijo que solo involucraba $50 mil millones. Le dijo al Congreso en mayo de 2007 que "no esperamos efectos secundarios significativos para el resto de la economía o el sistema financiero".

Pero cuando se derrumbó el complejo sistema de arreglos financieros que soportaban el mercado de alto riesgo, quedó claro que los bancos estaban profundamente implicados.

Ahora hay una creciente preocupación de que se produzca un ciclo de retroalimentación en el que los efectos económicos del coronavirus y el desarrollo de la recesión en todo el mundo provoquen más caídas del mercado, lo que a su vez dará otro golpe a la economía real.

Goldman Sachs ha dicho que espera nuevas caídas en los mercados y que "tanto la economía real como la economía financiera exhiben signos agudos de estrés".

Seema Shah, estratega en jefe como Principal Global Investors, le dijo al Financial Times que se necesitaba una acción coordinada poderosa para garantizar que "este impacto no evolucione de un golpe de corta duración a una recesión prolongada y devastadora".

Sin embargo, el problema que enfrentan los Gobiernos y las autoridades financieras de todo el mundo es que las políticas que han utilizado en el pasado no están teniendo efecto.

Tras el anuncio de un paquete de estímulo por parte del Gobierno australiano del primer ministro liberal Scott Morrison, el mercado de valores de Sídney cayó más en territorio bajista.

Hubo una reacción similar al recorte de la tasa de emergencia de 0,5 puntos porcentuales por parte del Banco de Inglaterra ayer. El índice FTSE 100 de Londres terminó el día con una caída del 1,4 por ciento.

En el comunicado que anunciaba la reducción de su tasa base a solo 0,25 por ciento, el banco dijo que había habido un "marcado deterioro" en las perspectivas de crecimiento del Reino Unido y que los indicadores de incertidumbre del mercado financiero habían alcanzado "niveles extremos". Dijo que la actividad en la economía probablemente se "debilitará materialmente" en los próximos meses.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 12 de marzo de 2020)