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"Un venado es rápido y veloz. Pero nosotros, los hermanos, somos leones"

Los trabajadores se oponen a los esfuerzos de Deere por romper huelga y expresan su determinación de luchar

El viernes, los trabajadores de John Deere entraron en su octavo día de huelga contra el fabricante de equipos agrícolas y de construcción John Deere. Desde que los trabajadores se pusieron en huelga hace más de una semana, el UAW (United Auto Workers) ha trabajado de forma decidida para aislar la lucha. A pesar de ello, los trabajadores siguen mostrando una fuerte determinación de resistencia.

Miembros del sindicato United Auto Workers escuchan al secretario de Agricultura, Tom Vilsack, fuera de una planta de John Deere, el miércoles 20 de octubre de 2021, en Ankeny, Iowa. (AP Photo/Charlie Neibergall)

Los más de 10.000 trabajadores de Deere en Iowa, Illinois, Kansas, Georgia y Colorado lanzaron su primera huelga en 35 años tras rechazar un acuerdo provisional respaldado por el UAW por un margen superior al 90%. El contrato propuesto por el UAW y Deere, de seis años de duración, habría mantenido los salarios muy por debajo de la inflación y eliminado las pensiones para los nuevos trabajadores.

En un aparente retroceso, el viernes Deere anunció que no eliminaría la asistencia sanitaria a los trabajadores en huelga y que seguiría pagando a los trabajadores por el plan de incentivos de productividad CIPP. Los trabajadores habían dicho al WSWS que la empresa planeaba cortar ambas cosas.

La medida de Deere es un reflejo de la adoptada por General Motors durante la huelga de 2019 de 48.000 trabajadores automotores en Estados Unidos. En última instancia, tales movimientos no son un acto de caridad por parte de los ejecutivos de Deere, sino que funcionan como una maniobra para allanar el camino para que el sindicato UAW ponga fin a la huelga e imponga las demandas de la empresa.

Un trabajador de Deere de Ottumwa dijo al WSWS: 'El seguro médico iba a terminar el 27 de octubre. Deere también estaba reteniendo los últimos cheques de CIPP que deberían haber salido. La presión les debe haber llegado. Están pagando a los empleados lo que se les debe, y continuando el seguro para los trabajadores en huelga. Creo que esto es sólo para los trabajadores que no han sido contratados recientemente y siguen en activo'.

El trabajador añadió: 'Es una cuestión de David-Goliat a muchos ojos. Es hora de que los ejecutivos se den cuenta de que no pueden hacer nada sin los trabajadores. Deere no puede hacer nada sin que los trabajadores les señalen los errores y les digan cómo solucionarlos'.

Según funcionarios locales del UAW, las conversaciones entre el sindicato y la empresa se reanudaron el lunes. El UAW no dio ninguna información sobre el contenido de la reunión y, desde entonces, ha mantenido a los trabajadores totalmente a oscuras sobre las reuniones posteriores. Esto se debe a que no se trata de negociaciones entre dos partes antagónicas, sino de una sesión de estrategia para discutir cómo debilitar la resistencia de los trabajadores antes de intentar hacer aprobar otro contrato favorable a la empresa.

El miércoles, Tom Vilsack, secretario de agricultura de EEUU, apareció en un piquete de trabajadores de Deere. Su aparición reflejó la creciente ansiedad dentro de la administración Biden sobre la huelga y el deseo de ponerle fin lo antes posible. Esta medida sin precedentes es una maniobra política calculada por el gobierno de Biden, que se está promocionando como la presidencia más 'prosindical' de la historia de EEUU, para apuntalar a los sindicatos, y en particular el UAW, en condiciones de una creciente rebelión de las bases contra estas organizaciones de derecha. El gobierno de Biden es plenamente consciente de la ira masiva que sienten los trabajadores hacia el UAW y teme que una rebelión fuera de los sindicatos pueda encender un movimiento huelguístico más amplio.

El día de la comparecencia de Vilsack, la jueza jefe Marlita Greve, una jueza proempresarial nombrada por Vilsack cuando era gobernador de Iowa, concedió a Deere una orden judicial contra los trabajadores en huelga de su planta de Davenport, Iowa. La sentencia prohíbe el uso de sillas y barriles de fuego, algo habitual en los piquetes durante décadas. Por su parte, el local 281 del UAW en Davenport publicó el jueves un comunicado en Facebook en el que pedía a los trabajadores que obedecieran la orden, sin hacer ninguna crítica al respecto. La mansa sumisión del UAW a las escandalosas maniobras legales de Deere sólo confirma su determinación de estrangular la huelga.

Mientras los trabajadores de Deere continúan su huelga, el UAW ha mantenido a 3.500 trabajadores de Dana, un gran proveedor de piezas de la industria automovilística y de Deere, en el puesto de trabajo más de seis semanas después de que rechazaran un contrato favorable a la empresa impulsado por el UAW y los United Steelworkers por un margen de más del 90%. El UAW y el USW intentan ahora obligar a los trabajadores a aceptar otro contrato concesional.

A pesar de los intentos del UAW y de la empresa de sabotear la huelga, los trabajadores han expresado su determinación de seguir luchando.

Un trabajador de Deere de Des Moines dijo que los trabajadores estaban en huelga para recuperar ganancias sustanciales después de años de concesiones respaldadas por el UAW. Dijo: 'Quiero al menos una bonificación de ratificación de $8.000. Un aumento del 10% cada año del contrato de seis años. Eso supone un aumento del 60% en seis años como mínimo. También esperamos mantener nuestros beneficios de atención médica y actualmente queremos una pensión de $2,000 al mes para un empleado con 20 años de servicio si se jubila. Diez por ciento cada década de servicio. Treinta años deberían suponer una pensión de $3.000 al mes.

'Actualmente, si tienes 30 años de servicio en Deere en 2021 obtienes una pensión de $900 al mes. Si se le aplica un impuesto, obtendrá $600 al mes. No es tan atractivo como Deere deja entrever.

'Y no hay salario y beneficios de segundo nivel para los nuevos contratados; no estamos tratando de vender a los nuevos empleados.

'Se lo dije a la gente hoy en el salón: Un venado es rápido y veloz. Pero nosotros, los hermanos, somos leones. Pueden correr, pero no mucho tiempo sin ser atrapados. Miren de qué se alimentan los leones en África'.

Un trabajador de Deere de Dubuque dijo al WSWS: 'Si me hubieras dicho hace un par de meses que el trabajo se iba a levantar, no te habría creído. Pero ahora todo es posible. Todo es posible cuando la clase obrera se levanta y lucha.

'Ahora ves a los políticos tratando de mostrar su apoyo o bailando como lo hacen. Pero no les importamos. Están comprados y pagados por Wall Street. Lo que quieren es que esta huelga se acabe.

'Deere es enorme para la economía de Iowa e Illinois. También es enorme para la economía estadounidense. Deere también está profundamente conectada con la economía agrícola. Hay mucho dinero en juego.

'Los políticos no quieren esta huelga. Quieren suavizar las cosas y acabar con ella'.

Para luchar contra la connivencia entre el UAW y la empresa y organizar una lucha por mejoras considerables, así como por los salarios y las prestaciones, los trabajadores formaron a principios de este mes el Comité de Trabajadores de Base de John Deere. El comité ha exigido que se desplieguen recursos para situar la huelga en una base seria, incluidos los ingresos completos para los trabajadores en huelga del fondo de huelga de más de $700 millones del UAW, el fin del secreto que rodea las conversaciones del sindicato con Deere, la convocatoria de una huelga en Dana y la movilización de los trabajadores de toda la industria automovilística en una lucha común.

Para obtener más información sobre cómo unirse al Comité de Trabajadores de Base de John Deere, los trabajadores de Deere pueden enviar un correo electrónico a deerewrfc@gmail.com o enviar un mensaje de texto al (484) 514-9797.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 22 de octubre de 2021)

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