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¿Quién recibe las armas de la OTAN en Ucrania?

Según continúa la guerra en Ucrania, la OTAN ha estado inundando con armas el país bajo la bandera de una campaña supuestamente para proteger de Rusia a la “libre” y “democrática” Ucrania. Una de las muchas preguntas que nunca nadie se hace en los medios es: ¿Quién está recibiendo esas armas?

Un soldado de la guardia nacional ucraniana custodia un puesto de control móvil junto con agentes del Servicio de Seguridad ucraniano y policías durante una operación conjunta, en Kharkiv, Ucrania, el jueves 17 de febrero de 2022.

Los trabajadores tienen que oponerse a la invasión rusa de Ucrania desde el punto de vista del socialismo revolucionario. Sin embargo, las afirmaciones de las potencias imperialistas de que ellos y el gobierno de Zelensky están defendiendo la “libertad y la democracia” contra la “Rusia de Putin” son mentiras cínicas y peligrosas.

Desde el golpe ultraderechista en Kiev de 2014 apoyado por EEUU, que derrocó a un gobierno prorruso, Ucrania ha estado siendo transformada sistemáticamente en una plataforma de lanzamiento para la guerra contra Rusia. El fortalecimiento de su ejército y la ultraderecha ha sido un componente central de este proceso y modeló la manera en que esta guerra ha evolucionado.

Las entregas de armas a gran escala que están teniendo lugar ahora no solo son una provocación directa contra Rusia. Los principales beneficiados de estas, tanto desde el punto de vista político como del militar, son las fuerzas ultraderechistas de Ucrania y del mundo, que se ven fortalecidas y envalentonadas.

Las fuerzas armadas ucranianas y las Convenciones de Ginebra

Oficialmente, las armas irán principalmente a las Fuerzas Armadas ucranianas. Lo que no se dice, sin embargo, es que durante la pasada semana, las Fuerzas Armadas ucranianas han estado haciendo declaraciones de que pretenden emprender acciones que probablemente violan las Convenciones de Ginebra —que constituyen crímenes de guerra.

En Twitter, Telegram, Facebook y en otras partes, el ejército del país ha estado llevando adelante una campaña depravada en redes sociales, publicando fotos y vídeos de soldados rusos muertos. Las imágenes repugnantes —y el regocijo con que se las publica— dan fe de la naturaleza reaccionaria y derechista de las fuerzas que luchan en nombre del imperialismo en Ucrania.

La cuenta oficial de Twitter de las Fuerzas Armadas de Ucrania está emitiendo contenido particularmente violento, incluyendo una serie de vídeos de cuerpos quemados y descuartizados de soldados rusos que habían estado viajando en tanques y vehículos blindados. Puede que hayan sido matados con los muy publicitados misiles antitanque Javelin fabricados en EEUU.

El martes, la cuenta de Facebook del Comandante de las fuerzas especiales de Ucrania anunció que ya no tomarían prisioneros a soldados de la artillería rusa, sino que los matarían en el lugar. El post también amenazaba con que rendirse a las fuerzas especiales de Ucrania sería peor que la muerte y que los soldados de la artillería rusa capturados serían “sacrificados como cerdos”.

El post de Facebook del Comandante de las Fuerzas Especiales ucranianas, en el que anuncia que los soldados de artillería rusos capturados serán "sacrificados como cerdos"

Esos posts son el anuncio de la intención de cometer crímenes de guerra. Tales procedimientos violan directamente las Convenciones de Ginebra en relación con el trato a los prisioneros de guerra (PDG), que exigen el trato humano de los PDG “en toda circunstancia”.

Las cuentas de las fuerzas ultraderechistas ucranianas en redes sociales, muchas de las cuales están plenamente integradas en el ejército, están de la misma manera repletas de contenido violento y exhortaciones a cometer atrocidades contra soldados rusos.

Serhiy Sternenko, un conocido “activista” ultraderechista que actualmente presta servicios al ejército ucraniano, ha estado ocupado desde el comienzo de la guerra popularizando consignas antirrusas como “¡No basta con la rusofobia!” y publicando contenido de soldados rusos muertos.

Un tuit del ultraderechista Serhyi Sternenko, con la foto de un soldado ruso muerto

Entre los posts compartidos por Sternenko había una foto de un paracaidista ruso muerto a quien no se le abrió el paracaídas, un soldado ruso muerto congelado, así como vídeos de tanques rusos y cadáveres quemados. La celebración de la muerte va acompañada de mofa.

En un vídeo de TikTok particularmente repulsivo que circula por las redes sociales ucranianas derechistas sale un joven soldado ruso cantando tras la rueda de un vehículo ruso. El vídeo luego salta a imágenes del mismo soldado muerto en un campo de un tiro directo a la cabeza.

Un importante esfuerzo ha ido a tal propaganda, y está claramente respaldado por el gobierno ucraniano, que está intentando demostrar que matar gente es “guay” y “divertido”, como le dijo el líder del grupo neonazi C14 Yevhen Karas a su público en un seminario político que llevaba el nombre del colaborador de los nazis ucraniano Stepan Bandera a principios de febrero. Karas también ha declarado tajantemente que es precisamente porque a los neonazis como él les encanta matar rusos que occidente los abastece de armas.

Las fuerzas armadas ucranianas puede que estén violando también las Convenciones de Ginebra al filmar y publicar regularmente vídeos de soldados rusos capturados o que se han rendido en redes sociales. Muchos de los soldados parecen muy jóvenes y son claramente de extracción pobre o rural, a quienes se hizo servir en una campaña mortal por parte de la oligarquía rusa. Muchos parecen estar respondiendo bajo coerción y en un vídeo un soldado ruso se niega a gritar la consigna derechista ucraniana Slava Ukraini! (¡Gloria a Ucrania!) mientras lo humillan los interrogadores ucranianos.

Las Convenciones de Ginebra prohiben mostrar “insultos” e “intimidación” a PDG para la “curiosidad pública”, lo cual el ejército ucraniano está violando con esas publicaciones en redes sociales.

Esta campaña reaccionaria en línea ha llegado a tales niveles que hasta el belicista Washington Post se dio cuenta y publicó un artículo titulado “La cruenta campaña en línea que Ucrania espera que siembre el disentimiento anti-Putin probablemente viola las Convenciones de Ginebra”, el jueves.

El Batallón Azov y la ultraderecha

El Batallón Azov, que glorifica abiertamente el nazismo y a los colaboradores ucranianos de los nazis y que desempeñó un papel destacado en el golpe de 2014, se ha integrado plenamente en la Guardia Nacional, y por lo tanto recibe armas y entrenamiento del gobierno. El gobierno ucraniano permite que el Batallón Azov y otras formaciones ultraderechistas gestionen “campamentos juveniles”, donde niños de hasta 9 años son adoctrinados con ideología fascista y donde se les enseña a usar armas.

Son estas fuerzas las que ahora están recibiendo una parte significativa de las entregas masivas de armas de la OTAN. Se dice que el Batallón Azov está muy implicado en la batalla por Mariupol, una ciudad del sur de Ucrania. Según una noticia del Newsweek, también ha formado su propio “destacamento de defensa territorial Azov” en Kiev.

Aunque ha sido amenazado y atacado por tendencias ultraderechistas como el Batallón Azov, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky ha hecho todo lo posible por integrar más a las fuerzas paramilitares y neofascistas en el esfuerzo bélico. En el mismo comienzo de la guerra, anunció que los criminales condenados, incluso los que cumplan condenas por crímenes de guerra, serían indultados si tomaban las armas para luchar contra Rusia. Pidió que “luchadores extranjeros” se unan a la guerra en Ucrania.

Jonathan Brunson, un antiguo analista político para la embajada estadounidense en Ucrania, le dijo sin rodeos a Newsweek que antes de la invasión rusa, “la ayuda a la ultraderecha era plausiblemente accidental. Pero puede que ya no sea así, porque ‘toda la tripulación a cubierta’ significa eso precisamente —y deja que la ultraderecha ucraniana desempeñe un papel heroico que de otra manera no podría desempeñar”.

No solo la ultraderecha ucraniana, sino fuerzas neofascistas de todo el mundo, incluso de EEUU y Europa, recibirán ahora experiencia de combate con las armas más avanzadas del mundo. También serán capaces de seguir desarrollando sus redes internacionales, en las cuales la ultraderecha ucraniana, y especialmente el Batallón Azov, son centrales desde hace tiempo.

Hablando para Newsweek, Hans-Jakob Schindler, director del Proyecto Contra Extremista, dijo: “Inmediatamente después de la invasión, algunos grupos ucranianos afiliados al extremismo derechista, en particular el Regimiento Azov, que ahora forma parte del ministerio ucraniano del interior, han publicado en redes sociales convocatorias de voluntarios para que vengan a unirse a ellos. El Regimiento Azov dio instrucciones de viaje muy detalladas en sus canales de redes sociales pero dejó claro que a) no se facilitará el viaje hasta que el individuo esté en Ucrania y b) no se pagará a los voluntarios y c) son de esperar varios meses de servicio”.

Los preparativos de EEUU para la “insurgencia” en Ucrania

El armamento de la ultraderecha ucraniana y su integración en el emprendimiento militar no es ni casualidad ni un “error”.

La intervención imperialista en Ucrania se ha basado históricamente en la movilización de fuerzas fascistas. La CIA y otras agencias de inteligencia occidentales establecieron vínculos estrechos con colaboradores de los nazis ucranianos después de la guerra, y los integraron en sus estructuras y los desplegaron en la Guerra Fría contra la Unión Soviética.

El fortalecimiento de la ultraderecha en el período previo al golpe de 2014 y desde entonces se inserta en esas tradiciones.

Es más, desde 2015, la CIA se ha comprometido en preparativos sistemáticos para una “insurgencia” en Ucrania. En enero, una noticia de Yahoo News reveló que durante los últimos ocho años la CIA ha estado supervisando “un programa secreto de entrenamiento intensivo en los EEUU para fuerzas ucranianas de élite de operaciones especiales y otro personal de inteligencia”. El programa, según Yahoo, implicaba “entrenamiento con armas de fuego, técnicas de camuflaje, navegación terrestre, tácticas como ‘cubrir y moverse’, inteligencia y otras áreas, según antiguos funcionarios”. Un antiguo oficial de la CIA le dijo al sitio de noticias que “Los Estados Unidos están entrenando una insurgencia”, enseñándoles a los ucranianos “a matar rusos”.

Un antiguo alto funcionario de inteligencia dijo, “Si los rusos invaden, esos [graduados de los programas de la CIA] van a ser vuestra milicia, vuestros líderes insurgentes. Llevamos ya ocho años entrenando a esos tíos. Son buenos luchadores de verdad. Allí es donde el programa de la agencia podría tener un serio impacto”.

A lo largo del año pasado, funcionarios estadounidenses han amenazado repetidamente con hacer de Ucrania, que antes era la tercera mayor potencia nuclear, en “otro Afganistán” para Rusia. Esto es lo que está ocurriendo ahora. A menos que intervenga la clase trabajadora en este conflicto con un programa independiente y socialista, la ultraderecha, en Ucrania y en el mundo, solo saldrá fortalecida y envalentonada de esta campaña reaccionaria.

(Publicado originalmente en inglés el 5 de marzo de 2022)

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