Español

Estados Unidos se compromete a enviar buques de guerra a través del Estrecho de Taiwán en enfrentamiento con China

Tras el viaje de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, a Taiwán, que deliberadamente provocó la mayor crisis en la región en un cuarto de siglo, Estados Unidos ha anunciado planes para su próxima provocación: enviar aviones y buques de guerra a través del Estrecho de Taiwán.

Estados Unidos llevará a cabo “tránsitos aéreos y marítimos a través del Estrecho de Taiwán en las próximas semanas”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, John Kirby.

El USS Ronald Reagan lidera el grupo Ronald Reagan Strike durante un ejercicio fotográfico para Valiant Shield 2018 (foto de la Marina de los EE. UU. por el especialista en comunicación de masas de tercera clase Erwin Miciano) [Photo: U.S. Navy photo by Mass Communication Specialist 3rd Class Erwin Miciano]

En junio, la revista Fortune informó que Beijing les dijo a los funcionarios estadounidenses que China ve el Estrecho de Taiwán como sus aguas territoriales, lo que lleva a la posibilidad de que las fuerzas militares chinas intenten bloquear el tránsito de un buque de guerra estadounidense, lo que podría conducir a un enfrentamiento militar.

Kirby anunció que el grupo de ataque del portaaviones USS Ronald Reagan, que está operando en las aguas fuera de Taiwán, extenderá su despliegue en el área.

El anuncio de Estados Unidos se produjo en medio de un enfrentamiento militar sobre Taiwán. Después de la visita de Pelosi, China llevó a cabo ejercicios con fuego real en las aguas de todos los lados de Taiwán, lo que obligó a cancelar vuelos y desviar barcos.

China desplegó más de 100 aviones y más de 10 buques de guerra en sus ejercicios militares más grandes en el Estrecho de Taiwán. China disparó al menos 11 misiles balísticos, algunos que volaron directamente sobre Taiwán continental, y desplegó drones que sobrevolaron las islas Kinmen de Taiwán.

Se han reprogramado más de 900 vuelos que involucran 18 rutas aéreas internacionales y se han cancelado 66 vuelos.

The Global Times informó que los ejercicios militares “incluyeron armas avanzadas, incluyendo artillería de cohetes de largo alcance, misiles balísticos antibuque, aviones de combate furtivos y un grupo de portaaviones con un submarino de propulsión nuclear, así como tácticas realistas que simularon una verdadera operación de reunificación por la fuerza”.

Por primera vez, los simulacros chinos incluyeron un 'ejercicio de disuasión del grupo de portaaviones', informó el Global Times, y 'se ha desplegado al menos un submarino de propulsión nuclear'.

Se informó que ambos portaaviones de China navegaban hacia Taiwán, y uno o ambos participaron en los simulacros.

Críticamente, China también disparó misiles a las aguas territoriales de Japón, en lo que se interpretó como un mensaje sobre su capacidad para atacar las bases estadounidenses en Japón. The Global Times escribió: “Las zonas de ejercicios establecidas en el noreste, este y sur de la isla de Taiwán están designadas no solo para bloquear Taiwán y atacar objetivos en la isla, sino también para evitar que fuerzas externas como los EE. UU. intervengan desde sus bases en Japón y Guam a través del mar de Filipinas”.

Japón, cuya población se opone abrumadoramente al militarismo luego de los crímenes de Japón en la Segunda Guerra Mundial y el asesinato masivo de las poblaciones de las ciudades de Hiroshima y Nagasaki por parte de Estados Unidos, está siendo arrastrado a la campaña de guerra dirigida por Estados Unidos contra China. Este año, los funcionarios se comprometieron a duplicar el gasto de defensa de Japón, hasta el 2 por ciento del PIB, y los políticos propusieron estacionar misiles nucleares estadounidenses en Japón.

Incluso cuando EE. UU. dejó en claro que continuaría con sus esfuerzos para incitar a China a un conflicto militar, los funcionarios de la Casa Blanca afirmaron, lo que ni ellos ni nadie más cree, que la visita de Pelosi no tenía sentido.

Kirby, el portavoz de la Casa Blanca, dijo en un comunicado el jueves: “Quiero reiterar, como he estado diciendo toda la semana: nada, nada, ha cambiado en nuestra política de Una China, que se guía por la Ley de Relaciones con Taiwán, la Tres Comunicados Conjuntos EE.UU.-RPC y las Seis Garantías. Y lo decimos de esa manera cada vez porque es exactamente consistente”.

Y agregó: “El provocador aquí es Beijing. No tenían que reaccionar de esta manera ante lo que es un viaje completamente normal de los miembros del Congreso a Taiwán... Los chinos son los que están escalando esto”.

Las afirmaciones de Kirby fueron refutadas en un artículo publicado en el Washington Post por Qin Gang, embajador de China en los Estados Unidos, y señaló que: “Solo en los últimos 18 meses, Estados Unidos ha realizado cinco rondas de ventas de armas a Taiwán”.

Qin concluyó: “Solo piense: si un estado estadounidense se separara de los Estados Unidos y declarara su independencia, y luego otra nación proporcionara armas y apoyo político para ese estado, ¿permitiría el gobierno de los EE. UU., o el pueblo estadounidense, que esto suceda?”

En medio del enfrentamiento militar en curso, el Senado de los EE. UU. se está moviendo para abolir formalmente la política de Una China, que ya es letra muerta en la práctica.

La llamada Ley de Política de Taiwán de 2022, patrocinada por el senador demócrata Bob Menéndez y el senador republicano Lindsey Graham, designaría a Taiwán como un 'aliado importante fuera de la OTAN' junto con Japón, otorgándole reconocimiento diplomático y poniendo fin a la política de Una China.

El proyecto de ley proporcionaría a Taiwán $4,5 mil millones en ayuda militar, una cifra en orden de magnitud mayor que los gastos actuales.

“Nuestro proyecto de ley es la mayor expansión de la relación militar y económica entre nuestros dos países en décadas”, dijo Graham, refiriéndose deliberadamente a Taiwán como país.

Graham agregó: “Si pones esto en el piso del Senado, se aprobaría abrumadoramente”.

Los incansables esfuerzos de la administración Biden para provocar una guerra con China representan un enorme peligro para la población de Taiwán, China, la región de Asia-Pacífico y el mundo entero. En un esfuerzo por preservar la hegemonía militar y económica de EE. UU. y suprimir la oposición política interna, EE. UU. está poniendo en peligro a toda la humanidad.

(Publicado originalmente en inglés el 5 de agosto de 2022)

Loading