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Amazon suspende a 80 trabajadores que se negaron a trabajar después de un incendio en almacén de Staten Island

Hasta 80 trabajadores en el almacén JFK8 de Amazon en Staten Island han sido suspendidos después de negarse a volver al trabajo durante las secuelas inmediatas de un incendio dentro de las instalaciones. La dirección tomó la medida vengativa después de que alrededor de 100 trabajadores en las instalaciones, incluidos unos representantes del Amazon Labor Union (ALU), que ganó en unas elecciones en las instalaciones en abril, realizaron una protesta en una oficina de la gerencia y exigieron que los enviara a casa con la remuneración a causa de unas condiciones inseguras.

La instalación JFK 8 de Amazon en Staten Island en Nueva York por la tarde del 4 de octubre de 2022

El International Amazon Workers Voice exhorta a todos los trabajadores a oponerse a la victimización flagrante de estos trabajadores y exigir su restablecimiento inmediato con el pago retroactivo lleno.

El incendio se encendió en un compactador de basura dentro del edificio alrededor de las 16:00 el lunes. Como se demuestra en varios vídeos grabados por los trabajadores del almacén y publicados en las redes sociales, el fuego era significante y no aislado del resto de las instalaciones; un peligro claro a los trabajadores adentro.

Un trabajador, que escanea y almacena los productos en el almacén, dijo al World Socialist Web Site el martes que la dirección, en respuesta al incendio, inicialmente dijo a los trabajadores del turno diurno que se quedaran en su terminal de trabajo. Mantener a los trabajadores en su terminal durante una emergencia aparentemente es un procedimiento operador estándar en JFK8. El trabajador dijo al WSWS que en el pasado cuando sonaban las alarmas contra incendios, a pesar de que los terminales se apagaron, la gerencia ordenó a los trabajadores, “Quédense en su terminal mientras investigamos”.

Al final les dijeron a los trabajadores que evacuaran las instalaciones después de que la gerencia vio el incendio con sus propios ojos, y fueron enviados a casa con el pago. “No era sorprendente”, dijo un trabajador al WSWS. “El turno diurno casi había terminado de todos modos, por eso decidieron que servía enviarnos a casa”. Los trabajadores también reportaron que no estaban permitidos salir por las salidas de emergencia cercanas, sino tenían que usar los torniquetes y “pasar sus credenciales” antes de partir de las instalaciones.

A los trabajadores del turno nocturno, que llegaban poco tiempo después de que salieron los del turno diurno, los gerentes del almacén pidieron que fueran a la cafetería de las instalaciones para esperar más instrucciones. Los trabajadores recibieron poca información sobre qué sucedía, y reportan que los protocolos de seguridad estándares no estaban siendo aplicados. El personal de seguridad del almacén, que debe estar presente en las entradas durante tales incidencias, no estaba ahí. Un trabajador dijo al WSWS, “No sabíamos qué estaba pasando. Nuestros representantes deberían haber estado allí diciéndonos qué estaba sucediendo”.

El turno de la noche llega al almacén JFK8 de Amazon el 3 de octubre

Después de más de dos horas, la dirección informó a los trabajadores que era seguro ir al trabajo, a pesar de que el almacén, según se reporta, todavía olía al humo y otros gases desconocidos. Se reporta que varios trabajadores tenían problemas en respirar y que una persona fue enviada al hospital.

El anuncio por la gerencia causó una erupción de enojo entre varios trabajadores, preocupados por su seguridad y los posibles riesgos sanitarios. Exigieron que todos los trabajadores fueran enviados a casa con la remuneración hasta que las instalaciones fueran totalmente seguros para que los trabajadores volvieran a trabajar. Aproximadamente 100 trabajadores anduvieron a las oficinas de la gerencia de JFK8 y confrontaron a los gerentes del almacén.

Al final la acción de protesta acabó: unos trabajadores volvieron al trabajo mientras otros salieron de las instalaciones.

La mayoría de los trabajadores del turno nocturno en JFK8 había vuelto al trabajo antes de la protesta. Sin embargo, muchos han indicado una oposición fuerte a las acciones de Amazon, y varios trabajadores han dicho que no fueron informados de la ocurrencia de la acción de protesta, casi completamente ignorantes de los detalles.

El próximo día, docenas de los trabajadores que protestaron descubrieron que habían sido suspendidas. “El humo y los vapores suben”, dijo un trabajador de almacén que participó en la acción de protesta al WSWS el día después del asunto. “No serán contenidos a un solo lugar. ¡Es peligroso! Tengo el asma y muchos de los que trabajan aquí tienen unos problemas de salud preexistentes. No solo se trata de mí, se trata de la seguridad para todos nosotros en este lugar. No me arriesgo la vida para que Amazon gane dinero, nadie debe hacerlo. Pero por eso, ahora estoy suspendido”. Otro trabajador que participó en la protesta y fue suspendido añadió, “Tenemos derecho a hacer esto. Están violando nuestro derecho, nos tratan como a unos esclavos. Solo les importan los paquetes, no nosotros, nunca nosotros. ¡Volví al trabajo y todavía me suspendieron!”

La corporación milmillonaria multinacional es infame por sus condiciones laborales horrendas y represivas, la explotación bruta, la cruel indiferencia a la vida de los trabajadores y las represalias contra la oposición obrera. Según un reporte por el Strategic Organizing Centerprolongoado, en 2021 Amazon reportó una cifra abrumadora de 38.334 heridas en el lugar de trabajo solo en los Estados Unidos, 7,9 heridas por cada 100 trabajadores. La tasa de heridas en las instalaciones de Amazon aumentó por 20% entre 2020 y 2021. En 2021, Amazon empleaba a “un tercio de todos los trabajadores de almacén en EE.UU., pero era responsable por casi una mitad (49 por ciento) de las heridas en toda la industria de almacenamiento”. Se reporta que la tasa de heridas en los almacenes de Amazon es el doble de la tasa en los almacenes no de Amazon en la industria logística.

En el espacio de tres semanas en julio, tres trabajadores empleados en tres almacenes de Amazon distintos en Nueva Jersey fallecieron en el trabajo.

En diciembre de 2021, un tornado del nivel 3 de la escala mejorada Fujita (con vientos de 158 hasta 206 millas por hora) chocó contra las instalaciones DLI4 de Amazon en Edwardsville, Illinois, y causó que el edificio se colapsase. Los gerentes de planta en el centro de distribución ignoraron los días de previos avisos de la tormenta proveídos por los pronósticos del tiempo locales y nacionales y se negaron a cancelar el turno por la tarde del 10 de diciembre para mantener las operaciones durante la temporada navideña inmensamente lucrativa. Seis trabajadores fueron fallecidos y docenas heridas.

Los trabajadores en Illinois que plantearon sus preocupaciones sobre la tormenta inminente eran amenazados con la amonestación severa y el despido.

Un extrabajador de Amazon en el estado de Nueva York fue acosado por la gerencia y al final despedido después de protestar públicamente contra la denegación de Amazon a los trabajadores de tiempo para ir al baño durante sus turnos, otra mirada al sistema de control dominante en los almacenes de Amazon.

Durante los últimos dos años y medio, Amazon ha forzado a sus trabajadores a seguir trabajando presencialmente en el medio de la pandemia de coronavirus virulenta, mortífera y debilitadora. La compañía admitió que al menos 20.000 de sus trabajadores se infectaron solo en 2020, y es cierto que se murió una cantidad significante. Miles, si no decenas de miles, sin duda están sufriendo de los problemas de salud persistentes asociados con el COVID prolongado. Mientras tanto, el coloso corporativo ha visto sus ganancias crecer de forma significante.

Sin embargo, Amazon no es una aberración vil. De la manera más despiadada y abierta, ejemplifica la brutalidad y la insensibilidad de la industria logística y el sistema capitalista entero. Sin importar el trabajo o empleador, los trabajadores confrontan unas condiciones laborales inseguras, la explotación brutal, la remuneración de pobreza, la jornada insoportablemente larga, y la exposición a virus mortales. Los chóferes de envío de UPS fueron forzados a trabajar durante unas horas largas bajo el calor del verano sin el aire acondicionado en sus vehículos. La temperatura de cabina subió a mucho más de 100 grados Fahrenheit, que causó que muchos trabajadores se enfermasen a causa del calor insoportable. El 25 de junio, el chofer de UPS de 24 años Esteban Chávez, Jr. se colapsó dentro de su camión de entrega mientras trabajaba y falleció por la insolación. Un chofer para UPS en la ciudad de Nueva York fue regañado por tomar un descanso de 47 segundos para beber agua durante una canícula en julio.

La semana pasada, los parientes, amigos y colegas de luto enterraron a Ben y Max Morrissey, dos hermanos que dejan atrás a parejas y niños, que fueron fallecidos en un incendio en la refinería de petróleo de British Petroleum, Husky en Oregón, Ohio. Los hermanos, que trabajaban uno al lado del otro en la refinería de BP, fueron matados en algo que se ve mayormente como un accidente laboral prevenible; son unas víctimas del matadero industrial estadounidense que sacrifica a cientos de trabajadores a diario sobre el altar de las ganancias privadas.

Bajo el sistema de ganancias capitalista, la vida de trabajadores es fungible; para la clase dirigente capitalista, tienen menos valor que la maquinaria y el equipo básicos que operan los trabajadores. En los ojos de estos parásitos, los trabajadores tienen una sola función: producir las ganancias. Los que se mueren pueden ser reemplazados rápidamente con otros.

La lucha para asegurar la seguridad laboral y contra la opresión requiere que los trabajadores tomen los asuntos en sus propias manos por formar unos comités de base, completamente independientes del Partido Demócrata y el aparato sindical corporativista, que han supervisado la decadencia de las condiciones de vida y laborales y buscado ahogar cada intento por la clase obrera de realizar una lucha eficaz.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 5 de octubre de 2022)

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