El alboroto de la derecha para censurar y prohibir los libros y materiales de las bibliotecas en los EE. UU. continúa. El objetivo desesperado es suprimir el pensamiento independiente y crítico entre los jóvenes, en particular, que están instintivamente en desacuerdo con el orden establecido. La crisis política y social en desarrollo hace que sea aún más imperativo que estas fuerzas sociales bloqueen el acceso a cualquier cosa que no defienda las mentiras y mistificaciones oficiales.
The Associated Press informó el 10 de abril que una novela gráfica basada en el diario de la víctima del Holocausto Ana Frank fue retirada de la biblioteca de la escuela secundaria Vero Beach en Florida después de una queja de uno de los padres. Este último individuo, el jefe de la ultraderecha “Moms for Liberty” en el condado de Indian River, una organización que encabeza la prohibición de libros en todo el país, planteó una objeción. El director de la escuela se sometió abyectamente y el libro fue retirado el mes pasado.
La obra, Anne Frank’s Diary: The Graphic Adaptation, es una reelaboración o edición de 2018 del diario original del cineasta y escritor israelí Ari Folman (Waltz with Bashir, 2008), con ilustraciones de David Polonsky. Folman también dirigió Where Is Anne Frank, una película animada y una adaptación más libre del diario en 2021.
El libro ha sido ampliamente elogiado por su sensibilidad psicológica y su arte. The New York Times Book Review lo describió como una 'obra de arte impresionante e inquietante'. El crítico del Christian Science Monitor afirmó que en “el manejo que Folman y Polonsky le dan” al diario, “lo que sucede es nada menos que una revelación.. . nada ha capturado completamente la delicadeza extraña y obstinada, la melancolía desolada del diario como este antes.. . una auténtica obra de arte.” Sin embargo, una llamada telefónica de un vándalo de derecha y el libro desaparece.
¿Cuáles son las objeciones? La líder de Mamás por la Libertad, Jennifer Pippin, informa Associated Press, afirmó que “la novela gráfica de Ana Frank violó los estándares estatales para enseñar el Holocausto con precisión”. ¿Qué fue inexacto? Pippin no explicó directamente, pero podemos deducir algo sobre las objeciones de sus comentarios: “Incluso su versión presentaba la edición de las entradas sobre sexo”, dijo Pippin, refiriéndose al diario original. “Incluso el editor del libro lo llama una ‘biografía’, lo que significa que escribe su propio giro interpretativo. No es el trabajo real. Cita la obra, pero no es el diario completo. Opta por ofrecer una visión diferente sobre el tema”.
Aparentemente para indicar el carácter de la objeción, la AP comenta que el libro “en un momento muestra a la protagonista caminando en un parque, encantada con estatuas femeninas desnudas, y luego proponiendo a una amiga que se muestren los senos”.
La ignorancia va de la mano con la reacción social. Moms for Liberty, como se señaló, es una organización de extrema derecha, con vínculos con elementos fascistas dentro y alrededor del Partido Republicano. Teniendo en cuenta ese entorno político, su afirmación de estar preocupado por una descripción precisa del Holocausto debe tomarse con mucha precaución. El equipo tiene vínculos particularmente estrechos con la administración del gobernador de Florida, Ron DeSantis. Media Matters for America ha señalado correctamente que Mamas por la Libertad usa los 'derechos de los padres' para tener una cubierta para acosar a las escuelas y bibliotecas públicas. Se oponen a “adoctrinar” a los niños, excepto con chovinismo, militarismo, anticomunismo e intolerancia religiosa.
Los comisionados derechistas del condado de Llano, Texas, al noroeste de Austin, están tan decididos a censurar los libros que desaprueban que están dispuestos a cerrar las bibliotecas públicas del condado por ese motivo.
Según CNN, los comisionados del condado “expulsaron a los miembros de la junta de la biblioteca en 2021 y los reemplazaron con una nueva junta que exigía la revisión del contenido de todos sus libros. Eso llevó a que se eliminaran varios libros de su catálogo [y] se cortara el acceso a un servicio de libros electrónicos que incluía algunos de los títulos en disputa”.
En abril de 2022, siete residentes del condado demandaron a los funcionarios alegando que la acción violó sus derechos de la Primera y la 14ª Enmienda. La demanda alega que los funcionarios del condado retiraron libros de los estantes del sistema de bibliotecas públicas “porque no están de acuerdo con las ideas que contenían” y cancelaron el acceso a miles de libros digitales porque no pudieron prohibir dos títulos específicos.
Sorprendentemente, la demanda acusaba que el condado suspendió el acceso a los libros electrónicos porque los funcionarios no pudieron eliminar dos libros de una lista que distribuyó un político estatal de extrema derecha de Texas, disolvió la junta de la biblioteca existente y los reemplazó con personas que promovían la eliminación de libros y cerró las reuniones de la junta asesora al público.
El 30 de marzo de 2023, un juez federal ordenó al sistema de bibliotecas del condado de Llano que devolviera 12 libros para niños “a sus estantes que habían sido retirados, muchos debido a su contenido LGBTQ y racial”. (CNN)
El juez de distrito de EE. UU., Robert Pitman, comentó en su orden que, si bien “las bibliotecas tienen una gran discreción para sus decisiones de selección y adquisición, la Primera Enmienda prohíbe la eliminación de libros de las bibliotecas en función de la discriminación por puntos de vista o contenido”.
Estos son simplemente dos ejemplos de la campaña de censura, organizada por una red de organizaciones de extrema derecha bien financiadas. La proliferación de tales casos podría proporcionar la base para una columna diaria.
La Asociación Estadounidense de Bibliotecas (ALA, por sus siglas en inglés) publicó datos a fines de marzo que revelaron que hubo 1269 demandas para censurar libros y recursos de la biblioteca en 2022, el número más alto de este tipo de esfuerzos desde que la ALA comenzó a llevar registros hace más de dos décadas. Los desafíos del libro el año pasado casi duplicaron los 729 registrados en 2021.
Un récord de 2571 títulos únicos fueron “objetivos de censura” en 2022, escribe la ALA, un aumento del 38 por ciento de los 1858 títulos únicos sujetos a ataques el año anterior. La gran mayoría de los libros controvertidos “fueron escritos por o sobre miembros de la comunidad LGBTQIA+ y personas de color”.
El carácter sistemático de la campaña, con grupos locales haciendo uso de listas compiladas por grupos de derecha, “contribuyó significativamente al aumento vertiginoso del número de desafíos y la frecuencia con la que se impugnó cada título”. Del número total de libros cuestionados, informa la asociación de bibliotecas, “el 90 por ciento fueron parte de intentos de censurar varios títulos. De los libros cuestionados, el 40 por ciento se encontraban en casos que involucraban 100 o más libros. Antes de 2021, la gran mayoría de los desafíos a los recursos de la biblioteca solo buscaban eliminar o restringir el acceso a un solo libro”.
Según Deborah Caldwell-Stone, directora de la Oficina para la Libertad Intelectual de la ALA, 'Estamos viendo abrumadoramente que estos desafíos provienen de grupos de censura organizados que se enfocan en las reuniones de la junta de la biblioteca local para exigir la eliminación de una larga lista de libros que comparten en las redes sociales”.
En declaraciones pronunciadas en Nueva York el 4 de abril, la reconocida autora de ficción para niños, adultos jóvenes y adultos, Judy Blume (¿Estás ahí, Dios? Soy yo, Margaret; T ales of a Fourth Grade Nothing, Deenie and Blubber) denunció a la administración DeSantis en Florida por sus viciosos esfuerzos de censura.
Blume, informa Variety, describió a DeSantis como un “gobernador que quiere controlar todo, comenzando con lo que los niños pueden pensar, lo que pueden saber, lo que pueden cuestionar, lo que pueden aprender y ahora incluso de lo que pueden hablar. Tenemos un legislador que está tratando de aprobar un proyecto de ley que impide que las niñas en la escuela primaria hablen sobre la menstruación. …Buena suerte allí”.
Se refirió a las campañas de censura de la década de 1980 y los ataques a su obra por su tratamiento de la sexualidad, “y, específicamente, la pubertad, que para algunas personas era una palabra muy sucia. No era algo de lo que los censores quisieran hablar con sus hijos. Ya sabes, si no leen sobre eso, no lo sabrán, y si no lo saben, nunca les sucederá... ¿adivinen qué?
Blume comentó que la situación actual era como “los años 80, excepto que son los años 80 con esteroides. … Esta vez no es la Mayoría Moral o sólo la Derecha Religiosa. Esta vez viene de nuestro gobierno”. Ella continuó: “Legisladores, ebrios de poder, con la necesidad de controlarlo todo. Seguro que sigue siendo la sexualidad, pero es el género, es LGBTQ+, es el racismo, es la historia misma la que está bajo fuego.
“Los maestros están bajo fuego, los bibliotecarios están amenazados”, agregó Blume. “Están criminalizando a los maestros y bibliotecarios. No es solo que estén amenazando sus trabajos, los están amenazando a ellos. Podrían ir a la cárcel, todo porque defienden los derechos de los estudiantes a los que enseñan. Todo porque se niegan a ceder ante el miedo. He conocido bibliotecarios que han salvado vidas entregando el libro correcto al niño correcto en el momento correcto. Y para ese niño, encontrarse a sí mismo en un libro puede ser un salvavidas”.
(Publicado originalmente en inglés el 14 de abril de 2023)
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