El anuncio del presidente Joe Biden el martes de que buscará su reelección en 2024, si bien era predecible y fue ampliamente anticipado, es un acontecimiento importante. Demuestra la crisis política cada vez más profunda del bipartidismo capitalista y del capitalismo estadounidense en su conjunto.
El Partido Demócrata no puede ofrecer otra opción más que un hombre de 80 años cuya salud física y capacidad mental claramente están en duda y que cumpliría 86 años antes de dejar la Casa Blanca tras un segundo término.
En cuanto a los republicanos, el expresidente fascista Donald Trump, quien tiene 76 años y es el segundo hombre más viejo que ha ocupado la Casa Blanca, evidentemente es el nominado presidencial favorito del partido. De no obtener la nominación, otro fascista, el gobernador Ron DeSantis de Florida, espera en los márgenes.
Estas son las opciones que ofrece el bipartidismo capitalista a los trabajadores a pesar de que, según las últimas encuestas, Biden y Trump son los dos políticos menos populares entre los posibles candidatos presidenciales. Solo el 5 por ciento de los encuestados se sentiría satisfecho con una repetición de los comicios de 2020, cuando Biden derrotó a Trump por 7 millones de votos y 306 a 232 en el Colegio Electoral.
Cuando la burocracia estalinista llegaba a su última parada en la Unión Soviética, a inicios de los ochenta, instauró a una serie de líderes envejecidos, una gerontocracia que evidenciaba su osificación. Después de la muerte de Leonid Brézhnev, de 75 años, lo sucedieron Yuri Andrópov de 68 años y luego Konstantín Chernenko de 72 años. Ahora parecen jóvenes comparados a la camada actual de líderes en Washington, incluyendo a Biden de 80 años en la Casa Blanca; la troika en la Cámara de Representantes hasta noviembre del año pasado compuesta por Nancy Pelosi, Steny Hoyer y Jim Clyburn, todos de 80 y tantos años; y los líderes en el Senado, el demócrata Chuck Schumer de 72 años y Mitch McConnell de 81 años.
Como en la URSS, la dirección envejecida y cuasi senil rinde testimonio de las contradicciones irresueltas que dificultan la transición generacional del personal dirigente de la burguesía. La naturaleza de estas contradicciones se refleja en el video de tres minutos en el que Biden defiende su reelección. El video es impactante por lo que incluye y principalmente por lo que ignora, particularmente la guerra en Ucrania que ha sido el foco principal del Gobierno de Biden en los últimos dos años.
Biden declara que la libertad y la democracia son las cuestiones centrales en las elecciones de 2024, citando tres importantes amenazas: el ataque del 6 de enero de 2021 al Capitolio federal, la anulación del fallo de Roe vs. Wade sobre el derecho al aborto por parte de la Corte Suprema y los intentos del Partido Republicano de restringir el sufragio.
Por supuesto, estas son problemáticas de suma importancia. Pero el Partido Demócrata no ha hecho nada para defender estos derechos. Las audiencias legislativas sobre el 6 de enero y la investigación subsecuente del Departamento de Justicia no han resultado en el enjuiciamiento criminal de ninguno de los responsables de organizar e instigar el ataque violento al Congreso, que buscaba bloquear la certificación de la derrota electoral de Trump y mantenerlo en la Casa Blanca. Trump y sus principales colaboradores en la Casa Blanca, el Pentágono y otras agencias federales siguen libres.
Asimismo, los demócratas no tomaron ninguna acción para proteger el derecho al aborto frente a la mayoría ultraderechista de 6 a 3 jueces en la Corte Suprema cuando contaba con una mayoría en ambas cámaras del Congreso. Están utilizando el aborto descaradamente como una táctica electoralista para movilizar a los votantes jóvenes que, de lo contrario, se han visto enajenados por las políticas derechistas del Gobierno de Biden. El ataque al derecho al voto también se ha convertido en una manera de hacer que los negros e hispanos voten en 2024 por los demócratas, quienes se rehusaron a aprobar un proyecto de ley sobre el sufragio cuando controlaban el Congreso.
Pero lo que no aparece en el video de Biden es incluso más significativo.
No menciona la guerra por delegación instigada por EE.UU. en Ucrania, a pesar de la insistencia incansable del Gobierno de Biden de que esta es una guerra para defender la democracia y los derechos democráticos contra la agresión rusa. Incluso cuando declara que el tema de su campaña es la defensa de la libertad, Biden no se atreve a vincularlo con la guerra en Ucrania, ya que sabe que es sumamente impopular. Tampoco se refirió al peligro de una guerra nuclear que entraña este conflicto porque la política de su Gobierno es intensificar la guerra de manera temeraria y apoyar las provocaciones contra Rusia que podrían desencadenar una respuesta nuclear.
También ha guardado silencio sobre la pandemia de COVID, que ya se ha cobrado la vida de más de 1,1 millones de estadounidenses, en su mayoría cuando Biden se encontraba en la Casa Blanca. Durante la campaña electoral de 2020, Biden declaró en un debate que 200.000 estadounidenses habían muerto de coronavirus durante el cargo de Trump. “Cualquiera responsable de tantas muertes no debería tener permitido ser presidente de Estados Unidos de América”, dijo. El saldo de muertos por esta enfermedad prevenible ha sido el triple durante el término de Biden y la pandemia continúa.
Biden no mencionó la inflación ni la crisis económica del capitalismo mundial en general, aunque sin duda es una cuestión central en la mente de los trabajadores. Su Administración y la Reserva Federal están llevando a cabo una política de utilizar el aumento de los tipos de interés y del desempleo para sofocar las crecientes luchas de la clase obrera impulsadas por la inflación. Esto fue señalado más directamente en diciembre pasado por Biden al impulsar la legislación en el Congreso para prohibir una huelga de 115.000 trabajadores ferroviarios e imponerles un contrato de concesiones.
Los próximos dos años se caracterizarán por una crisis cada vez más profunda y por explosiones sociales y políticas que romperán la aparente parálisis política en los círculos gobernantes estadounidenses y sacudirán el orden político existente hasta sus cimientos. El sistema bipartidista, ya profundamente desacreditado, no puede ofrecer ninguna salida a las decenas de millones de trabajadores.
A los pocos minutos de la publicación del vídeo de campaña de Biden, el senador Bernie Sanders, su principal rival en la nominación presidencial demócrata en 2020, anunció su apoyo, diciendo: “Me apunto para hacer lo que pueda para asegurarme de que el presidente sea reelegido”. Todos los demás demócratas destacados están siguiendo su ejemplo, confirmando que no habrá ningún desafío a Biden desde dentro de su propio partido
En cuanto a la oposición de derechas, el Partido Republicano se ha movido decisivamente en la dirección del fascismo. La mayoría de sus congresistas votaron a favor de anular la decisión tomada por los votantes en las urnas en 2020 para mantener a Trump en la Casa Blanca como presidente no electo y dictador en potencia.
La lucha contra la guerra, la pandemia y la crisis económica, y la defensa de los derechos democráticos, no puede dejarse en manos de ningún sector de la clase capitalista ni de los políticos que sirven y representan a la oligarquía financiera. La clase obrera debe impulsar su propia alternativa política independiente.
Esto requiere una ruptura decidida con las viejas organizaciones sindicales y su desacreditada estrategia política de subordinar a la clase obrera al Partido Demócrata. Los trabajadores deben formar sus propias organizaciones para librar la lucha de clases –comités de base en cada lugar de trabajo— y avanzar en una nueva estrategia política: la movilización política independiente de la clase obrera con un programa socialista, uniendo a los trabajadores estadounidenses con sus hermanos y hermanas de clase en todos los países.
Este programa se debatirá en el acto del Día Internacional de los Trabajadores que celebrará el 30 de abril el Comité Internacional de la Cuarta Internacional, sus secciones nacionales, incluido el Partido Socialista por la Igualdad en Estados Unidos, y la Alianza Internacional Obrera de los Comités de Base. Instamos a los trabajadores y a los jóvenes a asistir al acto en línea. Puedes inscribirte aquí .
(Artículo publicado originalmente en inglés el 25 de abril de 2023)
