El World Socialist Web Site llama a los trabajadores automotores de Ford, GM y Stellantis a que rechacen los contratos apoyados por el aparato sindical del United Auto Workers (UAW). Instamos a los trabajadores a que establezcan comités de base para luchar por el rechazo más contundente posible y que preparen una verdadera lucha por las demandas de los trabajadores.
El UAW anunció un acuerdo tentativo con General Motors el lunes por la mañana después de anunciar acuerdos similares en los últimos días con Ford y Stellantis. El presidente del UAW, Shawn Fain, el presidente estadounidense Joe Biden y la prensa corporativa emitieron sus declaraciones inevitables, afirmando que los contratos son “históricos” (Fain y Biden) y “les dan a los trabajadores los mayores aumentos salariales en décadas” ( New York Times ).
Es una sarta de mentiras. Las fraudulentas “huelgas stand up” o “de pie” del UAW fueron cuidadosamente escenificadas para que finalizaran tras anunciar acuerdos que de hecho fueron alcanzados mucho tiempo antes. Apenas un tercio de los miembros del UAW en las Tres Grandes fueron convocados a la huelga en su punto máximo el martes. Pero, la mayor parte del tiempo desde que expiraron los contratos en la Tres Grandes el 14 de septiembre, entre el 80-90 por ciento de los trabajadores automotores fueron ordenados a seguir trabajando sin contratos.
En una última mímica antes de anunciar los acuerdos, el UAW convocó a un puñado de plantas más grandes y lucrativas, pero puso fin a la huelga pocos días después. Los trabajadores fueron ordenados a abandonar los piquetes de huelga en estas plantas antes de tener cualquier impacto en los inventarios acumulados de las empresas.
Todo esto fue planeado de antemano por la dirección del UAW y el Gobierno de Biden para minimizar el efecto en las ganancias de las empresas. El colmo de esta pantomima fue que el aparato del UAW finalizara todas las huelgas inmediatamente después de anunciar sus acuerdos, antes incluso que los trabajadores pudieran ver, ni mucho menos votar, los contratos.
¿Qué contienen realmente estos contratos supuestamente “récord”?
· Aumentos salariales que no compensan las concesiones anteriores. El contrato incluye un aumento salarial acumulado del 25 por ciento repartido en cuatro años y medio, muy por debajo de la demanda de los trabajadores de un 40-46 por ciento, por el que Fain dijo anteriormente que estaba luchando. Dado que el Índice de Precios al Consumidor ha aumentado un 22 por ciento desde el último contrato en 2019, los aumentos no representan un avance, ya que apenas compensan el aumento en el costo de vida en los últimos cuatro años. Al final del contrato, el salario base aumentará a poco más de $40 por hora, probablemente por debajo de lo que ganaban los trabajadores automotores en 2007 cuando se tiene en cuenta la inflación.
· Un inadecuado ajuste al costo de vida (COLA , por sus siglas en inglés ). Las empresas han acordado restaurar la fórmula COLA de 2009, que solo compensaba a los trabajadores por una fracción de la disminución real de su poder adquisitivo por la inflación. Para colmo, por cada aumento trimestral del COLA, la cantidad destinada a los trabajadores se reducirá en 10 centavos, supuestamente para cubrir los mayores costos del seguro médico para las empresas.
· Los dos niveles de s alarios y prestaciones no serán abolidos. El acuerdo no elimina los escalafones, una demanda central de los trabajadores. Solo acorta la progresión salarial para los trabajadores del nivel más bajo de ocho a tres años. Las pensiones pagadas por la empresa y los seguros de salud para jubilados no fueran restablecidas para los trabajadores de segundo nivel. Estas prestaciones fueron renunciadas por el UAW en 2007.
· El abuso continuo de los trabajadores temporales. Los acuerdos del UAW continuarían el uso prácticamente ilimitado de estos trabajadores altamente explotados. Según el acuerdo del UAW con Ford, el pago de los trabajadores temporales se congelaría en $21 por hora hasta 2028. Si bien el UAW ha dicho que los nuevos empleados temporales en Ford se convertirían en empleados a tiempo completo después de nueve meses de “servicio continuo” (sujeto a numerosas lagunas legales), se ha dicho poco sobre el “camino” de los empleados temporales hacia el empleo a tiempo completo en GM y Stellantis.
· Lo más importante es que el acuerdo allanará el camino para la destrucción de empleos durante la transición de la industria automotri z a la producción de vehículos eléctricos. Cualquier costo adicional en los salarios que paguen las empresas se compensará con creces a través de jubilaciones forzadas, despidos masivos y cierres de plantas. Las afirmaciones del UAW de que ganó “el derecho de hacer huelga ante cierres de plantas” no tienen sentido, dado el casi medio siglo de colusión de la burocracia en cierres de fábricas y despidos masivos.
La burocracia del UAW ha ocultado deliberadamente el número de fábricas que Ford y las otras corporaciones planean cerrar en los próximos años y las concesiones masivas que planean arrancar a los trabajadores para “salvar” las plantas restantes. Pero ya están apareciendo señales del ataque masivo a los puestos de trabajo que las empresas pretenden llevar a cabo.
Una carta al vicepresidente del UAW para Ford, Chuck Browning, enterrada en las páginas de cambios de contrato del UAW, con el tema “Necesidades de personal de la Zona 1”, afirma: “A partir del 1 de diciembre de 2023 a más tardar, todo el complejo Rouge se considerará excedente” y elegible “para ofertas voluntarias de empleos” en otras plantas.
Otra carta a Browning, “Oportunidades de transferencia de TEVC”, afirma que “las partes discutieron el interés de encontrar puestos de trabajo para los empleados excedentes del UAW”, nuevamente refiriéndose específicamente a los trabajadores de Rouge, afirmando que se les “permitiría” transferirse a la planta de vehículos eléctricos planificada de Ford en Tennessee, que no está programada para comenzar a operar hasta 2025 y está a cientos de kilómetros de distancia de Dearborn. A principios de este mes, el multimillonario presidente de la compañía, William Clay Ford Jr., amenazó el futuro del gigantesco complejo Rouge en un discurso en las instalaciones.
Cuando la burocracia se refiere a una “transición justa” a los vehículos eléctricos, no habla de defender los empleos de los trabajadores, sino defender los intereses financieros e institucionales del propio aparato sindical, incluido el cobro de cuotas de los trabajadores mal pagados en las nuevas plantas de baterías. Los trabajadores no estarían aceptando un contrato; estarían firmando su sentencia de muerte.
Y aunque los trabajadores de producción en las nuevas plantas de baterías estarán formalmente cubiertos por el acuerdo maestro nacional del UAW, el sindicato está dando a las corporaciones libertad para hacer lo que quieran. En el nuevo BlueOval Battery Park en Michigan, el UAW ha otorgado a Ford numerosas excepciones, incluida la contratación de terceros u outsourcing, la eliminación de clasificaciones de trabajo, la imposición de horarios “flexibles” y una cultura de manufactura esbelta.
Cuantos más trabajadores estudien los contratos de casi 900 páginas, se descubrirán más aspectos podridos. Significativamente, el UAW ha tratado de mantener ocultas 50 páginas adicionales de “cartas administrativas” con Ford, que detallan aún más la relación incestuosa y corporativista entre el aparato sindical y la empresa. Una “carta administrativa” señala que “una parte apropiada de los salarios” y los “repartos de utilidades” a los trabajadores se canalizarán al UAW en forma de cuotas sindicales, y que Ford continuará financiando la burocracia del UAW a través del renombrado Centro de Fideicomisos Conjuntos UAW-Ford.
Todo esto deja claro que los “contratos” que el UAW está impulsando en GM, Stellantis y Ford son una conspiración conjunta contra los trabajadores. En Canadá, el sindicato Unifor está desempeñando un papel similar, anunciando un acuerdo con Stellantis el lunes después de una farsa de “huelga” de solo unas pocas horas que no tuvo ningún impacto en la producción.
Bajo Fain, supuestamente un “reformador sindical” promovido por los Socialistas Democráticos de Estados Unidos (DSA, por sus siglas en inglés), la burocracia del UAW se integra más que nunca en la guerra económica de la burguesía contra China. La producción y las cadenas de suministro de vehículos eléctricos son un importante campo de batalla, así como los esfuerzos de la Administración de Biden para evitar que la lucha de clases interfiera con sus planes de conquista militar global.
Los trabajadores de base tienen el poder de derrotar esta conspiración. Ya existe una oposición significativa a los acuerdos del UAW, como lo demuestran los cientos de comentarios de trabajadores llamando a votar en contra durante la transmisión en vivo del UAW el domingo por la noche.
Pero para tener éxito, esta oposición debe organizarse. Los trabajadores deben tomar las siguientes medidas inmediatas:
1. Intercambie n información sobre los detalles de los acuerdos del UAW, distribuyéndola ampliamente en las redes sociales y en las plantas, y exijan la publicación completa de todas las cartas adicionales del UAW.
2. Organi cen comités de base para supervisar el voto y el recuento de votos y evitar que el UAW manipule la votación.
3. Movilicen a los trabajadores para rechazar de forma poderos a y contundente los contratos vendidos, haciendo campaña contra los acuerdos en las reuniones sindicales locales, en los descansos y los cambios de turno.
4. Expand an la red de comités de base a cada fábrica y lugar de trabajo, siguiendo el ejemplo del Comité de Base de Trabajadores de Mack Trucks, que organizó la derrota del acuerdo entreguista del UAW a principios de este mes.
¡No podemos perder más tiempo! Para superar la traición del UAW, se necesitan organizaciones de base genuinamente controladas por los propios trabajadores, que arrebaten el poder de las manos de la burocracia sindical y lo coloquen en manos de las bases.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 30 de octubre de 2023)
