El domingo, 13 gobernadores republicanos se unieron al gobernador alineado con Trump, Greg Abbott, en Eagle Pass, Texas, para prestar su apoyo a la campaña antiinmigrante de Abbott y su usurpación de la autoridad federal sobre la frontera.
Durante más de dos semanas, las tropas de la Guardia Nacional de Texas se apoderaron de Shelby Park, un parque municipal en la ciudad fronteriza de Eagle Pass, de los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. que habían estado utilizando el área como una prisión improvisada y un centro de procesamiento para los inmigrantes. Desde que tomaron el parque, los soldados que siguen las órdenes de Abbott se han negado a conceder a los agentes de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. acceso a las instalaciones. El parque incluye un área de aterrizaje de barcos que los agentes habían utilizado previamente para llevar a cabo rescates acuáticos de inmigrantes que intentaban cruzar las aguas a veces traicioneras del río Grande.
El 22 de enero, en una decisión de 5-4, la Corte Suprema de los EE. UU. dictaminó que los agentes de la Patrulla Fronteriza tenían derecho a cortar alambre de púas colocado por las autoridades de Texas para poder acceder al parque o a los inmigrantes dentro del mismo. En respuesta, los políticos republicanos y los comentaristas de derecha han instado a Abbott a desafiar la decisión del tribunal, mientras que una gran cantidad de gobernadores se han comprometido a enviar sus propias tropas de la Guardia Nacional, así como policías para apoyar su oposición a la autoridad federal. La Administración de Biden ha ordenado a Abbott ceder el control del parque a la Patrulla Fronteriza, cosa que Abbott aún no ha hecho.
El domingo por la tarde, Abbott estuvo acompañado por los gobernadores Sarah Huckabee Sanders (Arkansas), Brian Kemp (Georgia), Brad Little (Idaho), Eric Holcomb (Indiana), Kim Reynolds (Iowa), Jeff Landry (Louisiana), Tate Reeves (Mississippi), Mike Parson (Missouri), Greg Gianforte (Montana), Jim Pillen (Nebraska), Chris Sununu (New Hampshire), Bill Lee (Tennessee) y Spencer Cox (Utah).
Esta lista incluye tanto a aquellos como Gianforte y Sanders que son seguidores serviles de Trump, como a aquellos como Kemp, Little y Sununu que han criticado las afirmaciones de Trump de que las elecciones fueron robadas en 2020 y su campaña electoral de 2024 en su conjunto. Esta alineación demuestra que la totalidad de la dirigencia del Partido Republicano está unida en promover las provocaciones fronterizas y el desafío a la autoridad federal por parte de Texas.
En sus comentarios del domingo, Abbott reafirmó que los gobernadores estaban “uniéndose” para defenderse contra una supuesta “invasión” de inmigrantes. Reflejando la retórica fascista de la “Gran Teoría del Reemplazo” de Trump y los republicanos en el Congreso, que votaron la semana pasada a favor de someter al secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas a un juicio político, Abbott acusó a la Administración de Biden de “negarse” intencionalmente a hacer cumplir las leyes migratorias y, por lo tanto, “auxiliar y promover” la “invasión” de Estados Unidos por parte de “millones de personas de todo el mundo”.
Abbott se jactó de que su Gobierno, a través de la Guardia Nacional de Texas y la “Operación Lone Star”, había colocado más de “100 millas de barrera de alambre de púas”. Prometió que expandirá su control de la frontera, pero no entró en detalles adicionales.
La conferencia de prensa del domingo con los gobernadores se celebró justo antes de que el Senado, que controlan los demócratas, publicara el texto de un proyecto de ley suplementario y bipartidista que asignaría $118 mil millones para la seguridad nacional. A fin de obtener el apoyo de los senadores republicanos para más de $80 mil millones en gastos militares para Ucrania, Israel y Taiwán, el presidente Joe Biden y los senadores demócratas han acordado atacar los derechos democráticos de los inmigrantes.
Pero a este punto, la aprobación del proyecto de ley en la Cámara de Representantes controlada por los republicanos sigue en duda. El probable candidato presidencial republicano Donald Trump ha denunciado el proyecto de ley y ha llamado a los republicanos a aplastarlo, y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, ha declarado que la legislación “morirá a su llegada”.
El World Socialist Web Site proporcionará un análisis detallado del paquete propuesto el martes. Sus principales disposiciones incluyen miles de millones para la guerra por delegación de EE. UU./OTAN contra Rusia en Ucrania, miles de millones más para facilitar la campaña genocida de Israel de limpieza étnica en Gaza (incluyendo una prohibición de fondos estadounidenses para la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente ), y miles de millones en ayuda militar a Taiwán, una provocación directa contra China. En el frente interno, el proyecto de ley aumenta drásticamente el tamaño de la policía fronteriza, impone nuevas restricciones al derecho de los migrantes a solicitar asilo y otorga al secretario del Departamento de Seguridad Nacional y al presidente nueva autoridad para sellar esencialmente la frontera entre EE. UU. y México, reduciendo notablemente cualquier tipo de inmigración a Estados Unidos.
En el evento de Texas, las declaraciones de Abbott a la prensa fueron seguidas por las declaraciones de los gobernadores Kemp, Huckabee Sanders y Gianforte, en las que agradecieron al gobernador fascistizante de Texas por enfrentarse a la Administración de Biden y defender al país de una “invasión”. Varios de los gobernadores señalaron que habían prometido previamente tropas en apoyo a los esfuerzos de Abbott y que lo volverían a hacer en el futuro.
Lejos de oponerse a la mayor militarización de la frontera de los Estados Unidos, los demócratas han dejado claro que están dispuestos a colaborar con los republicanos para despojar a los migrantes de cualquier derecho y reforzar la Gestapo fronteriza a cambio de los fondos para la guerra.
En el programa “This Week” de ABC, el líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries (demócrata - Nueva York), brindó su apoyo al paquete suplementario aprobado por los principales demócratas y republicanos en el Senado y reafirmó “el derecho de Israel a defenderse”.
En su entrevista, Jeffries no se opuso a la falsa narrativa republicana sobre una “invasión” y subrayó la disposición de los demócratas para trabajar con los republicanos para “arreglar” el “sistema de inmigración roto”. Jeffries intentó ir más lejos que Trump y los republicanos, acusándolos de buscar una ventaja partidaria bloqueando medidas que aumentarían drásticamente las detenciones y deportaciones de refugiados. Llamando a sus “contrapartes republicanas” a encontrar “un terreno común bipartidista”, instó a aprobar en la Cámara de Representantes el proyecto de ley del Senado para financiar la creciente guerra de varios frentes de Washington en el extranjero y su guerra contra los migrantes en casa.
Los comentarios de Jeffries llegaron menos de un día después de que el New York Times, el órgano de prensa extraoficial del Partido Demócrata, publicara un editorial elogiando la declaración de Biden la semana pasada donde se comprometió a “cerrar la frontera” el mismo día en que se promulgue el financiamiento adicional de seguridad nacional bipartidista aprobado por el Congreso. Si bien reclamó a Biden y a los demócratas por ser “demasiado lentos para responder”, el editorial pasó a elogiar a los republicanos por “presionar la toma de acciones” en la frontera sur.
En el programa “Fox News Sunday”, el senador Lindsey Graham (republicano - Carolina del Sur) pidió a los republicanos que tuvieran una “mente abierta” sobre el acuerdo fronterizo, que elogió como un “cambio real en materia de asilo, un cambio real en la libertad condicional”, y “un cambio real en la expulsión acelerada”.
La aparición de los gobernadores en Eagle Pass coincidió con el último día de la caravana fascista “Recuperemos nuestras Fronteras”. Mientras los gobernadores pronunciaban discursos antiinmigrantes frente a las cámaras y con el telón de fondo de soldados de la Guardia Nacional y equipo militar, unos pocos cientos de miembros fascistas de la caravana que respaldan la campaña antiinmigrante se reunieron en Eagle Pass; San Ysidro, California; y Yuma, Arizona.
Los reporteros en estos lugares informaron que varios cientos de fascistas, incluyendo Proud Boys y fanáticos de QAnon, se concentraron en el parque Shelby como parte de la caravana. En respuesta, los residentes locales hicieron un mitin en la plaza San Juan para denunciar a Abbott y la militarización de la frontera. Una residente dijo a los reporteros que la llegada de la caravana fue la primera vez que se sintió insegura en la comunidad. Muchos residentes señalaron que tenían más miedo de las milicias de extrema derecha y a los violentos seguidores de Trump que de los inmigrantes.

El sábado, periodistas independientes de News2Share entrevistaron al neonazi Ryan Sanchez en el mitin “Recuperemos nuestras Fronteras” en Yuma, Arizona. Sanchez, que vestía una camisa marrón, corbata negra y abrigo de cuero negro con un parche de calavera de Totenkopf, dijo que había estado “esperando con ansias” un mitin contra “la invasión” desde “hace algún tiempo.”
En el evento de San Ysidro en California, el candidato republicano a la Cámara de Representantes de Washington en 2022, Joe Kent, dijo a las docenas de fascistas presentes que “los demócratas quieren meter tantos seres humanos como sea posible en este país” con el fin de “dar a estas personas papeletas” como parte de una “maniobra de poder diabólica”. Afirmando que Biden y los demócratas estaban trabajando con “la China comunista” y los cárteles de drogas mexicanos, Kent pidió un cierre completo del Gobierno hasta que la “invasión” fuera repelida.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 05 de febrero de 2024)
