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La lucha por el socialismo contra el imperialismo británico y el Partido Laborista

El siguiente discurso fue pronunciado por Thomas Scripps, secretario nacional adjunto del Partido Socialista por la Igualdad (Reino Unido), ante el Acto Internacional en Línea del Día Internacional de los Trabajadores de 2024, llevado a cabo el sábado 4 de mayo.

Acto Internacional en Línea del Día Internacional de los Trabajadores de 2024. Active los subtítulos en la configuración del video.

Ningún otro país imperialista ha visto una oposición popular más masiva y sostenida al genocidio de Gaza que Reino Unido. Cientos de miles de personas han salido a la calle casi cada quince días desde que comenzó la guerra de Israel. Hasta un millón de personas se manifestaron en una sola protesta en Londres en noviembre: la más grande que ha visto el país desde la manifestación contra los planes para la guerra de Irak en 2003.

Los manifestantes expresan la rabia de millones de trabajadores y jóvenes del Reino Unido y que comparten con miles de millones de personas en todo el mundo viendo con horror la matanza de los palestinos apoyada por el imperialismo.

Cientos de miles de personas marchan por el centro de Londres en protesta por el genocidio de Gaza y la participación del Reino Unido en el bombardeo de Yemen, 14 de enero de 2024.

Hay muchas razones que explican el alcance y la tenacidad de este movimiento.

Varias generaciones de trabajadores en el Reino Unido han crecido con odio al imperialismo británico, reforzado por cada una de sus sangrientas intervenciones en el extranjero y toda su ayuda prestada a las fuerzas de la reacción en todo el mundo, incluyendo como socio principal de Washington en los crímenes en Afganistán, Irak, Libia, Siria, Ucrania y ahora Gaza.

Forman parte de una clase multiétnica cuyos propios orígenes están ligados a la larga y brutal historia del Imperio británico.

Muchos han sufrido la dolorosa experiencia del uso de la islamofobia como arma para apoyar los intereses imperialistas en Oriente Próximo y atacar los derechos democráticos en casa.

Y esto incluye a un número considerable de judíos británicos, que han defendido a sus hermanos y hermanas palestinos contra el torrente de mentiras y calumnias describiendo las protestas contra el genocidio como marchas de odio antisemita.

Por todas estas razones, la oposición a la guerra contra Gaza ha catalizado un descontento social latente, especialmente en la generación más joven. En el movimiento contra el genocidio de Gaza, se concentra la oposición a la guerra, la destrucción ambiental, la pobreza y la desigualdad, la criminal política pandémica de inmunidad colectiva, y las formas de gobierno cada vez más autoritarias.

Es un movimiento que enfrenta a los trabajadores y a los jóvenes con toda la élite política: El Gobierno conservador, cuyos 14 años en el poder no han dado más que guerra, empobrecimiento, el desmantelamiento de los servicios sociales y el vaciamiento de los derechos democráticos. Pero también, y lo que es más importante, el Partido Laborista de la oposición bajo sir Keir Starmer, ahora es indistinguible de los conservadores de Rishi Sunak.

Jeremy Corbyn (izquierda) y sir Keir Starmer durante las elecciones generales de 2019, cuando Corbyn era el líder del partido [AP Photo/Matt Dunham, File]

No hay ninguna exageración en esta observación. El Partido Laborista lleva décadas derechizándose; nada lo ha detenido, incluyendo la elección y los cinco años bajo la dirección de Jeremy Corbyn, que sólo sirvió para confirmar la total impotencia de lo que pasa por la izquierda del partido.

Pero Keir Starmer ha llevado este proceso a su punto más bajo. Entrará en campaña electoral este año liderando el autoproclamado “partido de la OTAN”, comprometido a la guerra con Rusia, después de haber presumido sobre su voluntad para masacrar a millones en una guerra nuclear, y situándose en las primeras filas de los partidarios del genocidio de Israel.

Ha expresado su admiración por la ex primera ministra conservadora Margaret Thatcher, empatado en el puesto de político capitalista más odiado por la clase obrera británica con Tony Blair, otro de los ídolos de Starmer.

Ha declarado su intención de continuar con la economía de austeridad del Gobierno conservador que ha reducido a millones de personas en el Reino Unido a la más absoluta desesperación, utilizando los servicios de la burocracia sindical que saboteó sistemáticamente la oleada de huelgas del año pasado que involucró a más de 2 millones de trabajadores.

Los laboristas y conservadores se enfrentan a la clase obrera como un único partido de guerra.

En un discurso pronunciado en Polonia la semana pasada, Sunak se comprometió a aumentar el gasto militar al 2,5% del PIB en 2030, elevando el presupuesto anual en más de 22.000 millones de libras. Se trataba, dijo, de poner a la industria de defensa “en pie de guerra” en preparación para enfrentarse a un “eje de Estados autoritarios... Rusia, Irán, Corea del Norte y China”.

Rishi Sunak (centro) durante una rueda de prensa con el secretario general Jens Soltenberg (izquierda), la cual fue seguida por una reunión con soldados británicos en la base de la brigada acorazada en Varsovia, Polonia, 23 de abril de 2024 [Photo by Simon Walker/No 10 Downing Street / CC BY-NC-ND 2.0]

Y los laboristas han respondido lanzando una carrera política armamentística, con el secretario de Defensa en la sombra, John Healey diciendo que “los conservadores han demostrado una y otra vez que no se puede confiar en ellos en materia de defensa...”.

El desarrollo de un movimiento socialista de masas en la clase obrera británica siempre ha dependido de su rechazo al laborismo y al dominio de la burocracia sindical sobre la que descansa el Partido Laborista.

Las condiciones propicias están tan maduras que se pudren.

Tanto si el Partido Laborista es elegido para el gobierno como si no, tiene los días contados, sobre todo porque es el más despreciado por los jóvenes.

El Partido Socialista por la Igualdad y los Jóvenes y Estudiantes Internacionales por la Igualdad Social han intervenido enérgicamente en el movimiento de masas sobre Gaza, seguros de que se está produciendo un cambio político importante abriendo la puerta a un rápido crecimiento del movimiento socialista.

Contra la lealtad servil de los laboristas a los súper ricos, llamamos a recurrir a la lucha de clases, en oposición al corporativismo proempresarial de los dirigentes sindicales, para garantizar el control obrero de la vida económica y social y una redistribución masiva de recursos para satisfacer las necesidades humanas en el Reino Unido y en todo el mundo.

Contra la escalada de las guerras, hacemos un llamamiento al internacionalismo socialista y a la solidaridad de la clase obrera mundial; un programa de huelgas y bloqueos para detener la maquinaria militar.

Hemos celebrado una serie nacional de reuniones públicas para hablar de este programa con trabajadores y estudiantes, y plantear la cuestión vital de la defensa del periodista antiguerra Julian Assange, quien sigue preso en Reino Unido, pendiente de extradición y un juicio en virtud de la Ley de Espionaje por el Gobierno estadounidense.

En las elecciones generales de este año, presentaremos candidatos que harán campaña con la lucha contra la guerra en el centro: la guerra de la OTAN con Rusia en Ucrania, el genocidio de Gaza y la amenaza de una guerra regional contra Irán en Oriente Próximo y de la guerra imperialista contra China.

Nos opondremos a todos los esfuerzos por apuntalar al Partido Laborista, incluidas las llamadas “izquierdas” laboristas y todos los candidatos que insisten en que los trabajadores deben esperar para ajustar cuentas con esta organización de derechas y belicista y resignarse a presionar a un Gobierno dirigido por Starmer.

Esta es la perspectiva presentada por Stop the War Coalition, que anima a votar a los candidatos preparados para declarar un alto el fuego en Gaza. Su objetivo es reforzar la propaganda de la burocracia sindical, cuyos líderes piden el voto para los laboristas de Starmer como un “mal menor” frente a los conservadores de Sunak.

Jeremy Corbyn se pronuncia durante un mitin de Stop the War Coalition en la plaza Trafalgar

Insistimos, y Gaza lo demuestra, en que no existe una opción menos mala a disposición de los trabajadores, cuando los conservadores y los laboristas operan como un solo partido imperialista de austeridad y guerra.

Luchamos por construir el Partido Socialista por la Igualdad, como la dirección de un movimiento socialista de masas contra la guerra y el sistema capitalista que da lugar a la guerra.

Actuamos como parte de una ofensiva política internacional junto a nuestros compañeros que se presentan a las elecciones europeas y las elecciones presidenciales estadounidenses, construyendo el Comité Internacional de la Cuarta Internacional como partido mundial de la revolución socialista.

Así es como honramos las tradiciones internacionalistas del Primero de Mayo.

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