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La Estrategia de Defensa Nacional de Trump aboga por el dominio estadounidense del hemisferio occidental

El viernes, la administración Trump publicó su Estrategia de Defensa Nacional para 2026, un documento de 34 páginas que proclama abiertamente el dominio militar estadounidense sobre América del Norte y del Sur como plataforma para la guerra mundial. La estrategia, emitida por el recién renombrado «Departamento de Guerra», es un plan para la conquista imperialista.

El presidente Donald Trump entra en el campo acompañado por el teniente general Steven Gilland, superintendente de la Academia Militar de los Estados Unidos en West Point, a la izquierda, y el teniente general Michael Borgschulte, superintendente de la Academia Naval de los Estados Unidos, a la derecha, antes del inicio del 126.º partido de fútbol americano universitario de la NCAA entre el Ejército y la Marina en el M&T Bank Stadium, el sábado 13 de diciembre de 2025, en Baltimore. [AP Photo/Julia Demaree Nikhinson]

La Estrategia de Defensa Nacional introduce el concepto de «Patria y Hemisferio», ampliando de manera efectiva la definición de «patria» estadounidense para incluir toda América del Norte y del Sur.

Basándose en la Estrategia de Seguridad Nacional publicada en diciembre, que declaraba un «Corolario Trump a la Doctrina Monroe», el documento afirma que la defensa del territorio estadounidense requiere el control militar de todo el hemisferio occidental. Declara: «Defenderemos de forma activa y sin miedo los intereses de Estados Unidos en todo el hemisferio occidental. Garantizaremos el acceso militar y comercial de Estados Unidos a terrenos clave, especialmente el Canal de Panamá, el Golfo de América y Groenlandia».

El documento invoca explícitamente el imperialismo del siglo XIX, señalando que «nuestros predecesores reconocieron que Estados Unidos debía asumir un papel más poderoso y protagonista en los asuntos del hemisferio» y que «fue esta idea la que dio lugar a la Doctrina Monroe y al posterior Corolario Roosevelt». En virtud del Corolario Roosevelt (que lleva el nombre de Theodore Roosevelt, presidente entre 1901 y 1909), los marines estadounidenses invadieron Nicaragua, Haití, la República Dominicana y Cuba. La administración Trump declara que estos crímenes son el modelo para la política exterior del siglo XXI: «Este es el Corolario Trump a la Doctrina Monroe: una restauración sensata y potente del poder y las prerrogativas estadounidenses en este hemisferio».

El Pentágono se compromete a «proporcionar al presidente opciones creíbles para garantizar el acceso militar y comercial de Estados Unidos a territorios clave desde el Ártico hasta Sudamérica».

«Patria y hemisferio» recuerda el eslogan nazi «Heim ins Reich» («Hogar en el Reich»), utilizado para justificar la anexión de Austria y los Sudetes por parte de Alemania en 1938. Al igual que Hitler declaró que los territorios de habla alemana pertenecían a la Gran Alemania, la administración Trump afirma que Groenlandia, Panamá y el Golfo de México son posesiones estadounidenses que deben protegerse por la fuerza.

Al proclamar la dominación hemisférica, la Estrategia de Defensa Nacional afirma que el ejército «ya no se distraerá con el intervencionismo, las guerras interminables, el cambio de régimen y la construcción de naciones». La afirmación del documento de oponerse al «cambio de régimen» resulta absurda por el hecho de que se publicó días después de que la administración llevara a cabo uno de los actos más flagrantes de cambio de régimen en la historia estadounidense: el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro.

La afirmación se publicó mientras los buques de guerra estadounidenses se dirigían hacia Irán. El lunes, el grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln se acercó a Oriente Medio. El viernes, Trump dijo a los periodistas: «Tenemos una gran flotilla que se dirige en esa dirección, y ya veremos qué pasa. Tenemos una gran fuerza que se dirige hacia Irán». Esto sigue a su bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes el año pasado.

La Estrategia de Defensa Nacional deja claro que el dominio estadounidense del hemisferio no es una retirada del dominio global, sino lo que la administración Trump considera un requisito previo. Insiste en que «la nuestra no es una estrategia de aislamiento», sino más bien «una de compromiso enfocado en el extranjero».

Aunque afirma que «el presidente Trump busca una paz estable, un comercio justo y unas relaciones respetuosas con China», la Estrategia de Defensa Nacional enmarca el dominio hemisférico como preparación para una guerra entre grandes potencias. Reconoce que China es «ya el segundo país más poderoso del mundo, solo por detrás de Estados Unidos, y el Estado más poderoso en relación con nosotros desde el siglo XIX», y añade que, a pesar de los retos internos, «el hecho es que su poder está creciendo».

Para prepararse para este conflicto, Trump ha pedido un aumento del 50% en el gasto militar, exigiendo un presupuesto militar de 1,5 billones de dólares para 2027. La Estrategia de Defensa Nacional exige que todos los aliados de Estados Unidos sigan su ejemplo: «El presidente Trump ha establecido un nuevo estándar global para el gasto en defensa en la Cumbre de La Haya de la OTAN: el 3,5% del PIB en gasto militar básico y un 1,5% adicional en gasto relacionado con la seguridad, lo que supone un total del 5% del PIB».

El 5% del PIB representaría el mayor aumento del gasto militar en tiempos de paz de la historia moderna, superando los 1,3 billones de dólares anuales solo para Estados Unidos y triplicando el gasto militar alemán. Los recursos necesarios para esta expansión militar se obtendrán de la clase trabajadora mediante la austeridad, el recorte de los programas sociales y el empobrecimiento aún mayor de miles de millones de personas en todo el mundo.

En cuanto a las armas nucleares, el documento exige la modernización de las fuerzas nucleares estadounidenses «con especial atención a la disuasión y la gestión de la escalada en medio del cambiante panorama nuclear mundial». Declara que «Estados Unidos nunca debe quedar —y nunca quedará— vulnerable al chantaje nuclear». La referencia a la «gestión de la escalada» es jerga militar para referirse a la preparación para luchar y «ganar» una guerra nuclear.

El documento concluye: «Restauraremos el espíritu guerrero. Reorientaremos al ejército estadounidense hacia su objetivo fundamental e insustituible de ganar de forma decisiva las guerras de la nación».

El Partido Demócrata apoya este aumento del gasto militar. El jueves, la Cámara de Representantes aprobó los proyectos de ley combinados de defensa y gasto consolidado por 341 votos a favor y 88 en contra, con 149 demócratas votando a favor y solo 64 en contra. El presupuesto militar de 839.000 millones de dólares —8400 millones más de lo que solicitó Trump— financia los sistemas de armas, los grupos de ataque de portaaviones y la infraestructura militar necesarios para las guerras descritas en la Estrategia de Defensa Nacional. Ambos partidos representan a la misma clase dominante, y existe un consenso bipartidista en favor del militarismo y la dominación mundial.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 26 de enero de 2025)

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