El patrimonio neto de Elon Musk, el hombre más rico del mundo, ha aumentado en 624 mil millones de dólares en seis días, hasta alcanzar los 1,32 billones de dólares, según cifras del Índice de multimillonarios de Bloomberg.
El 10 de junio, su fortuna ascendía a $696 mil millones. Para el 12 de junio, el día en que su empresa de cohetes, SpaceX, hizo su debut en la bolsa, ya había superado $1,1 billones, lo que lo convirtió en el primer «trillonario» de la historia. Su fortuna aumentó en $164 mil millones solo el lunes, más que el patrimonio neto total de Warren Buffett, y alcanzó los $1,32 billones al cierre del martes.
Nunca ha habido una redistribución de la riqueza hacia arriba que se acerque siquiera a esta escala en la historia de la humanidad. La fortuna de Musk, de $1,32 billones —lo que representa más del 4 por ciento de toda la economía estadounidense—, lo coloca ahora cómodamente por delante de cualquier figura de la historia documentada, eclipsando al senador romano Marco Licinio Craso, cuya fortuna ascendía aproximadamente al 1 por ciento de la economía romana.
Ninguna figura de la aristocracia francesa prerrevolucionaria poseyó una riqueza ni remotamente cercana a esta magnitud. El ejemplo más citado, Luis de Borbón, duque de Penthièvre, controlaba alrededor del 2 % de la producción francesa en su apogeo.
Los $624 mil millones que Musk ganó entre el 10 y el 16 de junio equivalen a lo siguiente:
· 104 mil millones de dólares por día
· 4.3 mil millones de dólares por hora
· 72 millones de dólares por minuto
· 1.2 millones de dólares por segundo
En cada segundo de esos seis días, la fortuna de Musk creció aproximadamente 24 veces el salario neto anual promedio de un trabajador estadounidense, que ronda a $50.000.
Pero Musk es solo el ejemplo más notorio. En 2025, las 10 personas más ricas del mundo —nueve de ellas estadounidenses— aumentaron su riqueza en 578.6 mil millones de dólares, una cifra superior al valor de mercado de Netflix y AT&T juntos, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg. En conjunto, esas 10 personas —entre ellas Larry Page, Larry Ellison y Jensen Huang, de Nvidia— cerraron el año con un patrimonio de 2,55 billones de dólares. El 15 de junio, mientras las acciones de SpaceX se disparaban y el mercado bursátil experimentaba un repunte generalizado, las 500 personas más ricas del mundo ganaron 336 mil millones de dólares en un solo día, el mayor aumento diario jamás registrado, lo que elevó su fortuna combinada a 13,3 billones de dólares.
Musk, un fascista ideológico y el mayor donante de las elecciones de 2024 —quien gastó 277 millones de dólares para elegir a Trump—, dirigió el Departamento de Eficiencia Gubernamental a principios del segundo mandato de Trump, utilizándolo para desmantelar agencias federales y cerrar la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Según un estudio de 2025 publicado en Lancet, el cierre de USAID podría causar más de 14 millones de muertes adicionales para 2030, 4.5 millones de ellas de niños menores de cinco años.
Amplios sectores de la oligarquía estadounidense respaldaron a Trump junto a Musk. Cinco de las diez personas más ricas del mundo —Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Bernard Arnault y Sergey Brin— ocuparon lugares destacados en su toma de posesión, con una fortuna combinada que supera los 1,3 billones de dólares.
Oxfam señaló que la fortuna de Musk ahora supera la riqueza combinada del 46 por ciento más pobre de la humanidad —3,8 mil millones de personas— y que creció en más de un millón de dólares por minuto durante el último año. «El ascenso de Elon Musk a la categoría de billonario marca un nuevo punto álgido de la oligarquía y un día sombrío para la democracia», afirmó Nabil Ahmed, director senior de justicia económica de Oxfam América.
El economista Gabriel Zucman advirtió esta semana que fortunas como la de Musk son una amenaza para la democracia. «La riqueza extrema es siempre un poder extremo», escribió: «el poder de sofocar la competencia, el poder de moldear el discurso público, el poder de influir en la formulación de políticas, el poder de comprar elecciones».
El director ejecutivo típico de una gran empresa estadounidense recibió un salario de 18,9 millones de dólares en 2024, 285 veces el salario mediano de los trabajadores, según la AFL-CIO. Los ingresos medios reales por hora cayeron un 0,8 % en el año hasta mayo, el segundo mes consecutivo en que el crecimiento salarial quedó por detrás de la inflación. Al mismo tiempo, la administración de Trump recortó 187 mil millones de dólares de los cupones de alimentos para la próxima década y dejó fuera del programa a unos 3.5 millones de personas, en el que el beneficio promedio es de unos 6 dólares al día.
SpaceX recaudó 75 mil millones de dólares en su debut en la bolsa el 12 de junio, la oferta pública inicial (OPI) más grande de la historia, superando el récord de 29.4 mil millones de dólares que estableció Saudi Aramco en 2019. SpaceX vendió el lunes otros 10.7 mil millones de dólares en acciones, lo que suma un total de 85.7 mil millones de dólares. Con un precio de salida de 135 dólares, las acciones subieron un 19 por ciento en su primer día para cerrar en 160.95 dólares y el martes se situaban un 49 por ciento por encima del precio de oferta, a 201.80 dólares, lo que sumó unos 537 mil millones de dólares al valor de la empresa en dos días de cotización.
SpaceX tiene ahora un valor de $42,66 billones, más que Amazon, y es la quinta empresa más valiosa del mundo, aunque el año pasado solo obtuvo $18,7 mil millones en ingresos y registró pérdidas por 4,94 mil millones de dólares. La empresa de cohetes, y no Tesla, es ahora el mayor activo individual de Musk. El inversionista Michael Burry, quien anticipó la crisis de 2008, señaló que el valor total de Berkshire Hathaway, de Warren Buffett, había sido «superado dos veces y media en solo tres días», y dijo que se sentía tentado a apostar en contra de las acciones.
SpaceX ha aprovechado su creciente reserva de efectivo para lanzarse a una ola de adquisiciones. El martes acordó comprar Cursor, el editor de código líder en inteligencia artificial, por $60 mil millones en una operación realizada íntegramente con acciones. Cursor se creó inicialmente para desarrollar software, pero herramientas como esta ahora pueden utilizarse para crear y dirigir el equivalente a empleados virtuales, automatizando el trabajo tanto de los programadores como del personal de oficina.
SpaceX presentó la adquisición como una apuesta por el dominio en el campo de la IA, afirmando que la combinación del «producto líder de Cursor y su distribución entre ingenieros de software expertos, junto con el supercomputador de entrenamiento Colossus de SpaceX, equivalente a un millón de H100», nos «permitirá construir los modelos más útiles del mundo».
La compra de Cursor ampliará aún más el poder de monopolio de SpaceX en el campo de la IA. SpaceX adquirió el modelo de lenguaje grande Grok y la plataforma X a través de su fusión este año con la empresa de IA de Musk, xAI, valorada en $1,25 billones; xAI había comprado X por $33 mil millones en 2025. SpaceX controla —y impide el acceso a otras herramientas de IA— a X, la red social más importante del mundo para el discurso político y la principal plataforma para la difusión de la ciencia y la tecnología. Controla una enorme cantidad de infraestructura de IA, incluido el centro de datos Colossus cerca de Memphis, que alquila a sus competidores: Anthropic paga $1,25 mil millones de dólares al mes y Google $920 millones, en virtud de contratos vigentes hasta 2029.
El aumento en la valoración de SpaceX y la riqueza de Musk no hará más que afianzar aún más su riqueza y poder monopolísticos, a menos que se le oponga un movimiento socialista de la clase trabajadora.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 16 de junio de 2026)
