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1.300 trabajadores de casino en huelga en el Encore Boston Harbor de Wynn Resorts

Más de 1.300 trabajadores iniciaron una huelga en el Encore Boston Harbor, en Everett, Massachusetts, a las 7 de la mañana del viernes 4 de septiembre. Unos 300 trabajadores formaron piquetes y cerraron la entrada al casino por la avenida Broadway.

Los huelguistas son personal de limpieza de habitaciones, cocineros, personal de alimentos y bebidas, asistentes de máquinas tragamonedas y cajeros, valets de estacionamiento y conductores de limusinas, despachadores, auxiliares de tránsito, jardineros, trabajadores de almacén y personal del centro de llamadas. La mayoría son miembros del Local 26 de UNITE HERE y 211 están organizados en el Local 25 de los Teamsters. Su contrato venció el lunes 31 de agosto. Las negociaciones estaban en curso desde abril, pero no se había llegado a ningún acuerdo al acercarse el vencimiento del contrato. El 20 de agosto, los miembros votaron con un 97 por ciento a favor de autorizar la huelga.

Huelguistas del Encore Boston hacen piquetes frente al casino. 5 de septiembre de 2026 [Foto: Massachusetts AFL-CIO] [Photo: Massachusetts AFL-CIO]

Hasta el lunes 7 de septiembre no se había programado ninguna nueva sesión de negociación, según NBC Boston. El casino no ha cerrado. Operó durante todo el fin de semana feriado y sigue funcionando con personal gerencial y no sindicalizado.

Los salarios en Encore van actualmente de $15 a $32 por hora, y los sindicatos exigen un aumento de $10 por hora a lo largo de tres años para los trabajadores que no reciben propinas y de $5 por hora para los que sí las reciben. Junto con la demanda salarial, los huelguistas luchan por preservar su cobertura de salud actual. La empresa busca financiar la cobertura con cargo al aumento salarial.

La huelga de Encore forma parte de una amplia ofensiva en los sectores de hotelería, logística y servicios desde 2021. En la industria de los casinos, los trabajadores se enfrentan a mesas de juego automatizadas, al juego sin efectivo y mediante aplicaciones, y al registro de autoservicio, todo lo cual se está utilizando para acabar con las horas garantizadas. Los trabajadores luchan por defender las garantías contractuales de un mínimo de horas semanales. El sindicato dice que estas garantías están siendo eliminadas. Encore niega que pretenda eliminarlas, pero en realidad los trabajadores libran una lucha por el futuro de estos empleos.

Las demandas planteadas por el sindicato equivalen a lo pactado con los hoteles de Boston en diciembre de 2024, tras una ola de huelgas en toda la ciudad. El Local 26 firmó contratos que abarcan 28 de los 36 hoteles sindicalizados de Boston —alrededor del 90 por ciento de las habitaciones de hoteles sindicalizados— con aumentos de $10 por hora a lo largo de cuatro años para los trabajadores sin propinas y de $5 por hora para los trabajadores con propinas, con bonos por firma de $1.000 y $500.

En la huelga de Encore están pidiendo que los salarios se lleven al nivel que pactaron hace 21 meses, en una ciudad donde los costos de la vivienda han seguido aumentando. La demanda no es un avance sino una puesta al día, y una puesta al día que ya ha sido erosionada por 21 meses de aumento del costo de vida.

Aunque Encore Boston ha registrado caídas en sus ingresos, aun así tuvo ingresos de $846,9 millones en 2025 y sus ganancias de ese año fueron de $236,7 millones. Wynn Resorts, propietaria de Encore, obtuvo ganancias de $2.220 millones el año pasado.

Encore dice que está “comprometida a encontrar un terreno común que sea justo, financieramente sostenible y que proteja los empleos a largo plazo”. Un portavoz de Wynn Resorts dijo que “los sindicatos han optado por iniciar una huelga a pesar de nuestros continuos esfuerzos”. La empresa argumenta que los salarios y beneficios sindicales han aumentado casi un 40 por ciento en cuatro años mientras que los ingresos crecieron alrededor de un 2 por ciento, y afirma que el paquete de compensación promedio de su personal sindicalizado supera los $95.000 al año.

El “paquete de compensación” de $95.000 no es un salario. Es el costo laboral total, incluida la contribución del empleador a los beneficios de salud y de pensión que la empresa ahora busca trasladar a los trabajadores. Un establecimiento que sigue generando $236,7 millones de ganancia operativa anual no es una empresa en apuros.

En el año fiscal que terminó en 2025, Wynn Resorts reportó una remuneración de $15.090.901 para el director ejecutivo Craig Billings. Eso es 296 veces el salario mediano de los empleados de la empresa, de aproximadamente $51.000. Un director ejecutivo que gana casi 300 veces el salario de ellos tiene el descaro de calificar de financieramente insostenible la demanda de los trabajadores de $10 por hora a lo largo de tres años.

El comunicado de prensa de los Teamsters que anunció la huelga citó al presidente del Local 25, Thomas G. Mari: “Cuando una empresa se niega a respetar a los trabajadores que hacen posibles sus ganancias, la paralizamos”. Tommy Blitsch, director de la división de casinos de los Teamsters, dijo: “La gerencia de Encore ha llevado a nuestros miembros al límite porque pensó que podía dar por sentado nuestro trabajo”.

Pero a cuatro días del inicio, nada ha sido paralizado. El complejo opera con normalidad con mano de obra de reemplazo y no sindicalizada. Los burócratas sindicales no están conduciendo esta huelga como una lucha para cerrar el casino y ganar, sino como una táctica de presión destinada a producir un acuerdo que puedan venderles a los miembros.

Los 1.300 trabajadores de Encore deben hacer un llamado directo a los trabajadores de todas las propiedades de Wynn. El grupo tiene 28.500 empleados en todo el mundo, con aproximadamente 12.000 en Macao, China, y 16.500 en Estados Unidos. La mayor parte de las ganancias de Wynn se genera en Macao, donde la empresa opera varios grandes complejos de casinos y donde sus trabajadores enfrentan la misma intensificación de la explotación, la automatización y la supresión de la organización sindical.

En Wynn Las Vegas nunca ha habido una huelga, pero no es porque sus trabajadores no enfrenten los mismos problemas que sus hermanos y hermanas de Everett. En noviembre de 2023, una autorización de huelga del 95 por ciento de 35.000 trabajadores fue saboteada por el Sindicato de Trabajadores Culinarios (Local 226). Tras negarse durante casi dos meses a fijar una fecha de huelga, horas antes del plazo de huelga de las 5 de la mañana del 10 de noviembre, el sindicato anunció acuerdos tentativos con todos los casinos —Caesars, MGM y finalmente Wynn—, el último de ellos apenas tres horas antes del plazo.

La combatividad de los trabajadores de Encore no está en duda; el 97 por ciento votó por la huelga y están en los piquetes entrando en su quinto día. Lo que decidirá el resultado es quién controla la huelga.

El World Socialist Web Site llama a la formación de un comité de base en Encore Boston Harbor, independiente de ambos aparatos sindicales y elegido en todos los departamentos de ambos locales. Tal comité asumiría la responsabilidad de la conducción de la huelga, insistiría en que toda propuesta sea presentada a los miembros en su totalidad y con suficiente antelación, y haría valer el derecho a rechazar un acuerdo tentativo presentado bajo la presión de un plazo.

Se dirigiría a los trabajadores de Wynn en Las Vegas y Macao, que enfrentan al mismo empleador, y a los trabajadores de la hotelería de todo Boston y a los trabajadores de logística cuyas entregas sostienen el complejo. El comité debe buscar movilizar apoyo internacionalmente a través de la International Workers Alliance of Rank-and-File Committees (Alianza Internacional Obrera de Comités de Base).

(Artículo publicado originalmente en inglés el 07/09/2026)

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