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Partido Socialista por la Igualdad (EE.UU.)
Las bases históricas e internacionales del Partido Socialista por la Igualdad

La crisis del capitalismo mundial y las tareas del Partido Socialista por la Igualdad

248. La crisis del capitalismo estadounidense es sólo una expresión de la crisis general del sistema capitalista mundial; un proceso que el WSWS ha analizado detalladamente. La explosión de la llamada crisis económica asiática en julio de 1997, y el colapso de la burbuja dot.com en estados Unidos revelaron las contradicciones explosivas que emanan de la creación de un sistema global de finanzas y la apoderamiento de la economía estadounidense por los intereses financieros bancarios. Como notara un informe que presentara Nick Beams, Secretario Nacional del PSI en Australia, ante una conferencia en la ciudad de Sídney en enero del 2000:

“Durante los últimos diez años hemos presenciado una serie de crisis en los mercados globales financieros que se ha ido profundizando. Primero se dio la recesión a principios de los 1990, la cual inauguró un período de destrucción de empleos empresariales que continúa desenfrenadamente, a pesar de declaraciones que los niveles de desempleo van disminuyendo. En 1992, vimos la crisis de la libra esterlina inglesa y el Mecanismo de Tipos de Cambio (MTC) europeo y la crisis del sistema bancario de Escandinavia. Luego se presentó la crisis del mercado de bonos de 1994, seguida por la crisis mexicana de 1994-1995 y el rescate de emergencia, a un precio de $50 billones, organizado por el gobierno de Clinton en nombre de los bancos estadounidenses. Pero tan pronto se ‘resolvió’ la crisis mexicana, le siguió la crisis económica asiática de 1997-1998, la cual condujo al impago de préstamos por parte de Rusia; a la quiebra de la empresa financiera estadounidense Long Term Capital Management, que se especializaba en fondos de protección [hedge funds], en septiembre de 1998; y la intervención del Banco de Reservas de Estados Unidos para evitar la amenaza de una crisis sistémica en el sistema económico de su propio país y a nivel mundial. Por supuesto, referirse a estos eventos como la crisis mexicana, la crisis asiática y la crisis de quiebra de Rusia significa usar el término equivocado, porque lo que estamos presenciando son diferentes manifestaciones de una crisis del sistema económico mundial. Así como la gota primero ataca a las extremidades del cuerpo antes de llegar al corazón, la crisis económica mundial ahora se expresa en los acontecimientos que se despliegan en Estados Unidos”.

249. Después de la recesión de 2000-2001, Estados Unidos y la economía mundial gozaron de un período de expansión; varias de las tasas de crecimiento a nivel mundial quedaron entre las más altas desde la prosperidad económica que ocurrió después de la guerra. Pero esta expansión capitalista, cuyas bases eran más y más inestables, se manifestó ante todo en el aumento de la deuda en Estados Unidos y la creación de toda una serie de burbujas en la bolsa de valores, en las empresas de dot.com y en las propiedades. Las contradicciones del capitalismo estallaron en forma abierta otra vez con la crisis económica del 2007-2008. En enero, 2008, Nick Beams explicó lo siguiente:

“La crisis económica en Estados Unidos y el crecimiento expansivo de la economía mundial, especialmente durante los últimos siete años en los países en desarrollo, no son sucesos apartes sino diferentes aspectos o caras de un proceso singular...El crecimiento cada vez mayor de China (junto con otras naciones) no habría sido posible sin el enorme aumento de la deuda en Estados Unidos. Pero esta expansión de la deuda, que ha sostenido a la economía de Estados Unidos y a la demanda mundial, ahora resulta en una crisis. Al mismo tiempo, la producción barata en China y otras regiones, y la integración de estas regiones en la economía mundial, amortiguaron las presiones inflacionarias. Este proceso creó las condiciones para disminuir los tipos de interés y así impulsó la expansión del crédito, el cual ha jugado un papel estelar en sostener la economía de Estados Unidos y, por lo general, la economía mundial”. [154]

250. Dieciséis años después del colapso de la URSS, el capitalismo mundial se encuentra en un estado de crisis, la cual se concentra ante todo en el mismo centro del imperialismo: Estados Unidos. Al entrar el 2008, el PSI produjo un análisis de la crisis objetiva y de las tareas de nuestro partido. Éste notó que la extraordinario proliferación de la desigualdad social durante las últimas tres décadas “rápidamente ha de llegar a un momento de conflictos, a la vista y violentos, entre las clases”.

“El sistema político inflexible de Estados Unidos, administrado por dos partidos políticos que funcionan como instrumentos para poner en práctica los intereses de la plutocracia gobernante, es orgánicamente incapaz de reaccionar de alguna manera creíble, para no decir progresista, a las demandas del pueblo por cambios sociales significativos. A fin de cuentas, las exigencias por cambios sociales, aún cuando son de índole reformista, siempre terminan por chocar contra una clase gobernante inflexible y determinada a defender sus riquezas y privilegios sociales...

No importa a quien los partidos burgueses nominen a la presidencia y sea elegido presidente, la lógica del desarrollo social y político inexorablemente conduce a la intensificación del conflicto entre las clases. Además, el deterioro prolongado de la posición social y niveles de vida de la clase trabajadora; su parte cada vez menor en la distribución de la riqueza de la sociedad; y la implacable intensificación de su explotación por aquellos que los dueños que controlan los medios de producción, han echado las bases para un profundo cambio en la orientación política y las alianzas de la clase trabajadora. Aquellos que fracasan en aceptar, o que todavía niegan, que cambios profundos en la vida cotidiana, bajo los efectos de la economía durante los últimos 30 años, han dejado huellas profundas en la conciencia social de la clase trabajadora de Estados Unidos revelan no solamente su escepticismo desmoralizado, sino también ignorancia de la historia. La verdad es que la ausencia de conflictos sociales y clasistas a la vista durante el último cuarto de siglo presenta una aguda contradicción a las pautas normales de la historia estadounidense. Pero este período prolongado de aquiescencia, arraigado en una interacción compleja y excepcional entre procesos nacionales y, sobre todo, internacionales ya va llegando a su fin. La tarea esencial del Partido Socialista por la Igualdad en el 2008 es la preparación de todos los aspectos de sus labores —teóricas, políticas y organizacionales— para resolver las dificultades que plantea la explosión de los conflictos clasistas...

El Partido Socialista por la Igualdad, en solidaridad política con el Comité Internacional de la Cuarta Internacional, anticipa con confianza el resurgimiento de las luchas obreras. Estamos convencidos que la crisis objetiva del sistema capitalista le dará el impulso a nuevos levantamientos de la clase trabajadora estadounidense e internacional. Pero estos levantamientos no superarán automáticamente las dificultades de crear la conciencia socialista.

Tal como demuestran las luchas iniciales de la clase trabajadora durante los últimos meses, todavía existe un trecho enorme entre las consecuencias objetivamente revolucionarias de la crisis y el nivel actual de conciencia política. La situación objetiva impulsará a la clase trabajadora a la lucha y creará las condiciones para un enorme salto de la conciencia. Pero sería un error menospreciar el tipo de lucha que el partido debe llevar a cabo para fomentar la concienciación política de la clase trabajadora y superar la influencia reaccionaria de las burocracias, las cuales, aunque debilitadas, todavía funcionan como columna de apoyo importante y crucial al dominio capitalista. Y tampoco podemos ignorar el papel que jugarán miríadas de tendencias pequeño burguesas ‘radicales’, quienes persistentemente tratan de desorientar a la clase obrera y mantenerla subordinada a las capas ‘progresistas’ de la burguesía. La influencia de todas estas distintas agencias políticas de la clase gobernante se puede superar sólo luchando por asimilar las experiencias estratégicas de las luchas revolucionarias del pasado y por comprender las insinuaciones que nos presenta la crisis del capitalismo mundial en desarrollo”. [155]


[154]

“The world crisis of capitalism and the prospects for socialism,” http://www.wsws.org/articles/2008/feb2008/nbe2-f01.shtml

[155]

D. North, “Notes on the political and economic crisis of the world capitalist system and the perspective and tasks of the Socialist Equality Party,” 5 January 2009. http://www.wsws.org/articles/2008/jan2008/rept-j11.shtml