La gran traición del LSSP: Parte 3

El PLSS entra al gobierno de coalición capitalista de Sri Lanka

por Rohantha de Silva y K. Ratnayake
17 noviembre 2014

El tercer artículo trata sobre los eventos que condujeron a la entrada del PLSS en el gobierno de Bandaranaike y la responsabilidad política central de los pablistas. La parte 1 de esta serie puede ser leída aquí y la Parte 2 aquí.

El 11 de Junio de 1964, el Partido Lanka Sama Samaja (PLSS) entró a una coalición con el gobierno del Partido de la Libertad de Sri Lanka (PLSL), el cual se encontraba al borde del colapso ante el levantamiento de una militante clase trabajadora. La traición del PLSS no fue ningún repentino giro de 180 grados, sino el producto de más de una década de deserción y adaptación política, apoyados e instigados en cada momento por el Secretariado Internacional Pablista, a las políticas comunalistas cingalesas del PLSL.

Tan temprano como en 1960, el liderazgo del PLSS derrotó por un estrecho margen un intento del miembro líder N. M. Perera de abrir las puertas para una coalición con el PLSL. A medida que la crisis política en Sri Lanka se profundizaba, la respuesta del liderazgo del PLSL se basaba en crudos cálculos parlamentarios y en el sindicalismo; esto es, en oportunismo, no en una lucha revolucionaria por el internacionalismo socialista.

En Enero de 1962, después de una determinada huelga de trabajadores portuarios, siguió una huelga de todos los empleados bancarios en Junio y Julio. En Enero de 1963, Bandaranaike convocó al ejército para que rompiera a la actividad huelguística de los trabajadores de buses de la junta de transportes estatal. En Junio, los trabajadores de las fábricas textiles de Wellawatte se fueron a la lucha por una mejor paga. Entre los jóvenes del campo, había un amplio resentimiento e intranquilidad por el desempleo crónico y la pobreza.

En círculos gobernantes, Bandaranaike era presionada cada vez más para que realice una acción decisiva contra la clase trabajadora. Ella ya había confrontado a un intento de golpe en enero de 1962 por parte de funcionarios del ejército y de la policía conectados a élites pro-occidentales. La prohibición de huelgas y el uso del ejército no debilitaron a la creciente crisis ya que secciones cada vez más amplias de trabajadores tomaron acción.

Como respuesta, en agosto de 1963 el PLSS formó, junto con el estalinista Partido Comunista (PC) y el Mahajana Eksath Peramuna (MEP), un Frente Unido de Izquierda (FUI), cuyo objetivo era crear el trampolín para unirse al gobierno de Bandaranaike en menos de un año después. Desde el comienzo, el PC y el MEP presionaban por una coalición con el PLSL. El involucramiento del MEP era particularmente significativo. Su líder era Phillip Gunawardene. Luego de dejar el PLSS en 1950, rápidamente viró hacia la derecha. En 1956 sirvió como ministro en el gobierno liderado por el PLSL que terminó implementando la política del "sólo lenguaje cingalés" que estaba dirigido contra los tamiles.

El FUI era una formación de frente popular que subordinaba el creciente movimiento obrero a las maniobras parlamentarias y a la perspectiva de presionar al gobierno de Bandaranaike por concesiones. Su programa de 16 puntos -que incluía la nacionalización de algunas plantaciones de caucho y té y las enmiendas a la constitución de 1948- permanecía en su totalidad dentro del marco del dominio capitalista. Más aún, mediante su apoyo a que el cingalés sea el único lenguaje estatal en la mayor parte de la isla y la repatriación de los trabajadores de plantaciones de habla tamil, el programa se alineaba con las políticas comunales del PLSL.

El séptimo congreso mundial de los pablistas en junio de 1963 elogió los planes del FUI. El congreso declaró que el PLSS había "correctamente planteado la cuestión de un Frente Unido de Izquierda, tanto para detener el movimiento hacia la derecha y el ayudar a que las masas avancen a una alternativa de izquierda". El congreso ignoró por completo a una minoría dentro del PLSS que caracterizaba al FUI como un frente popular.

La diferencia no era una cuestión de semánticas, sino de orientación de clase. El FUI no tenía nada en común con la táctica del frente único de Trotsky, quién insistía en la independencia política del partido revolucionario y ninguna mezcla de programas, pancartas y consignas. Más bien, replicó a los estalinistas Frentes Populares de la década de 1930 sobre la base de un programa político en común con partidos oportunistas y burgueses que encadenaron a la clase trabajadora a la burguesía, la propiedad privada y el estado, y bloquearon su actividad independiente revolucionaria.

El congreso también selló la reunificación del Partido Socialista de los Trabajadores de EE. UU. (SWP, siglas en inglés) con el pablista Secretariado Internacional. El SWP había emitido la Carta Abierta en 1953 en oposición al oportunismo de Michel Pablo y Ernest Mandel y había jugado el principal rol en formar al Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI) para defender al trotskismo ortodoxo.

Sin embargo, luego de la separación, el SWP comenzó a alejarse de su oposición de principios al pablismo. Un punto de inflexión clave fue su respuesta a la revolución cubana de 1959 liderada por Fidel Castro. El SWP halagó al nuevo régimen, establecido por un movimiento guerrillero pequeño-burgués, en términos esplendorosos como un "estado obrero".

El boceto de tesis sobre la revolución cubana escrito en diciembre de 1960 declaraba que, aunque no había órganos de poder proletarios -como los soviets- en Cuba, "[la revolución] se ha movido en una dirección socialista". La tesis continuaba: "Los revolucionarios cubanos no tienen tiempo para prestar atención a teorías bonitas. Son personas prácticas, inundadas de tareas."

Estas formulaciones indicaban el abandono de la teoría de la Revolución Permanente de Trotsky, la cual demostraba la incapacidad orgánica de que la burguesía y la pequeña burguesía llevaran a cabo las tareas democráticas –ni qué decir de las socialistas— en los países capitalistas atrasados como Cuba. Trotsky insistía de que sólo la clase trabajadora luego de tomar el poder –y liderando a los pobres del campo— podría llevar a cabo las tareas democráticas y comenzar la reconstrucción socialista de la sociedad. Para liderar esa lucha se necesitaba un partido revolucionario proletario.

El SWP se reunificó con los pablistas en el Congreso de 1963 sin ninguna discusión de las diferencias de principios que condujeron a la separación de 1953. El "Congreso de unidad" –justificando la adaptación a los movimientos pequeño burgueses como en Cuba— declaró que "la debilidad del enemigo en los países atrasados ha abierto la posibilidad de llegar al poder con instrumentos romos". Luego del reagrupamiento, la Internacional Pablista fue renombrada Secretariado Unido (SU).

De 1961 a 1963, la Liga Obrera Socialista (Socialist Labour League, SLL), la sección británica del CICI, dirigió una lucha política en contra de la retirada del SWP, advirtiendo de sus consecuencias para el movimiento trotskista. El SLL rechazó la teoría de que liderazgos pequeño burgueses serían obligados por "la lógica misma de la revolución" a liderar a la clase trabajadora e insistían en que la tarea central seguía siendo el resolver la crisis del liderazgo proletario por medio de la construcción de partidos de tipo bolchevique.

La reunificación del SWP con los pablistas –que el PLSS había apoyado activamente— fortaleció la mano de los líderes del PLSS, quiénes se hallaban adaptándose al PLSL y a su populismo cingalés.

La formación del Frente Unido de Izquierda condujo al establecimiento del Comité Conjunto de Sindicatos alrededor de una lista con 21 demandas en setiembre de 1963. Por primera vez, los trabajadores del sector público, privado y de las plantaciones se unieron en interés mutuo a través de líneas étnicas. El Sindicato Mercantil de Ceilán (SMC) convocó a una huelga de trabajadores portuarios que terminó luego de 69 días en enero de 1964. El sindicato desafió un ultimátum de volver al trabajo de Bandaranaike y obtuvieron importantes concesiones. Mientras las tensiones de clase continuaban creciendo, Bandaranaike prorrogó al Parlamento en febrero.

En medio de la crisis política, los sindicatos convocaron a un gran mitin en Galle Face Green, en el centro de Colombo, el 21 de marzo de 1964. Mientras los líderes del PLSS como Colvin R. de Silva bramaban sobre el siguiente paso que los trabajadores debían tomar, el líder principal del PLSS, N. M. Perera, se reunía en secreto en los Árboles del Templo, la residencia oficial de la primera ministra, discutiendo cómo ayudar al gobierno a derrotar el desafío proveniente de la clase trabajadora.

Incluso mientras la traición estaba siendo preparada, el pablista SU encomiaba al PLSS. En una carta de abril de 1964 mostró su apoyo al FUI, declarando que había sido "fortalecido por la lucha de masas y dirigida al establecimiento de su propio poder político sobre un verdadero programa socialista". La carta declaraba: "Ceilán puede ser otra Cuba o Argelia y probar ser una mayor inspiración para los trabajadores de mentalidad revolucionaria en todo el mundo".

Bandaranaike, como representante consciente de clase de la burguesía, sabía muy bien que su gobierno requería del apoyo del PLSS. En un discurso el 10 de mayo de 1964 ella explicó: "Algunos piensan que estos problemas [las huelgas] pueden ser eliminados estableciendo una dictadura. Otros dicen que los trabajadores deben volver al trabajo a punta de pistola y bayoneta. Y otros mantienen que un gobierno nacional debería solucionar este problema. He considerado estas ideas por separado y en el contexto de los eventos mundiales. Mi conclusión es que ninguna de estas soluciones nos ayudará a llegar a donde queremos... Por lo tanto, caballeros, he decido iniciar charlas con los líderes de la clase trabajadora, en particular con Phillip Gunawardene y N. M. Perera".

El ala derechista liderada por Perera -con el apoyo de la facción "centrista" liderada por los ex líderes del PIBL Colvin R. de Silva y Leslie Goonewardene- se apresuraron en convocar una conferencia partidaria el 6 y 7 de junio para ratificar una propuesta para entrar a una coalición con el PLSL.

En la conferencia, la resolución de Perera justificó una coalición con el PLSL negando de que fuese un partido burgués, caracterizándolo de manera falsa como un "partido basado en la pequeña-burguesía radical y las clases medias bajas" que "había desechado a la mayoría de sus elementos reaccionarios" y llevado a cabo nacionalizaciones.

Las formulaciones de Perera eran un rechazo de lo que Trotsky había escrito sobre tales formaciones políticas. Si bien su base social podría incluir a estratos de la pequeña burguesía urbana y al campesinado rural, el PLSL estaba dominado por secciones de la burguesía esrilanquesa cuyos intereses estaban reflejados en su programa. Sin embargo, la resolución estaba completamente en línea con la adulación del SU del movimiento de Castro en Cuba.

La facción "centrista" no tenía desacuerdos fundamentales con entrar al gobierno de Bandaranaike, pero propuso de que otros compañeros del FUI también deberían ser incluidos.

Sólo la minoría revolucionaria dirigida por Edmund Samarakkody y Bala Tampoe rechazó por completo cualquier coalición con el PLSL. "La entrada de los líderes del PLSS hacia el gobierno del PLSL resultará en una abierta colaboración de clases, desorientando a las masas, la división de la clase trabajadora y el abandono de la perspectiva de luchas", advertía en su resolución.

La profunda degeneración política fue revelada en el voto de las tres resoluciones. La derecha recibió 501 votos, el "centro" 75 votos y la minoría Revolucionaria 159 votos. Luego de la votación, la facción minoritaria se retiró de la conferencia y se reunió en otro lugar de encuentro para formar al Partido Lanka Sama Samaja (Revolucionario).

El acuerdo del PLSS con el PLSL equivalía a una completa capitulación a su programa capitalista y a las políticas comunalistas cingalesas. El PLSS decidió seguir apoyando la política lingüística del "sólo cingalés" y la repatriación de los trabajadores de plantaciones de origen tamil. A cambio de esto, Perera fue nombrado ministro de finanzas y el PLSS recibió otros dos ministros.

La traición fue una devastadora demostración de las políticas oportunistas de los pablistas y la decisión del estadounidense SWP de volver a unírseles. Intentando desesperadamente encubrir su papel, el SU se opuso a la entrada al gobierno de Bandaranaike pero llamó a que se retornara al FUI; o sea, retornar a la formación de frente popular que abrió las puertas a la traición. El SU expulsó a Perera y a otros dos ministros del PLSS y suspendió a los miembros del PLSS que votaron por la entrada al gobierno. Prevaricó por meses antes de tomar cualquier acción contra los líderes "centristas" que permanecieron dentro del PLSS.

De manera significativa el PLSS(R), si bien se opuso a la entrada al gobierno de Bandaranaike permaneció dentro del SU, el cual facilitó la entrada. Sólo el británico SLL y el CICI colocaron la responsabilidad de la traición histórica del PLSS en el oportunismo pablista. El líder del SLL Gerry Healy viajó a Colombo en nombre del CICI y se opuso a la traición del PLSS pero no se le permitió la entrada a la conferencia del PLSS en dónde se votó para entrar al gobierno.

En una declaración del 5 de julio, el CICI sacó la siguiente visionaria conclusión: "La entrada de los miembros del PLSS dentro de la coalición de Bandaranaike marca el final de una época en la evolución de la Cuarta Internacional. “El revisionismo dentro del mundo trotskista ha encontrado su expresión en el servicio directo al imperialismo, en la preparación de una derrota para la clase trabajadora".

Continuará...