“Los ricos no van a hacer nada por nosotros”

Estudiantes de la Universidad de Puerto Rico hablan de la desigualdad y de la devastación causada por el Huracán María

por Genevieve Leigh y Zac Corrigan
18 diciembre 2017

Cientos de miles de estudiantes en Puerto Rico han reanudado el semestre de otoño después de un cierre prolongado tras la llegada del Huracán María a la isla hace ahora casi tres meses. Muchos de los edificios de las escuelas están dañados, algunos todavía no tienen electricidad, y otros abren solo por unas pocas horas al día.

La Universidad de Puerto Rico (UPR), la única universidad pública de la isla, estuvo cerrada durante más de un mes. Los estudiantes del campus de Río Piedras hablaron con nuestro equipo de reporteros sobre los efectos del Huracán en la educación, los temas políticos que ha planteado, y el camino hacia adelante para la clase trabajadora en Puerto Rico.

Un edificio destruido en el campus de Río Piedras de la UPR

Un estudiante, Yamir Torres-Ramírez, explicó que algunos estudiantes, incluso los de la UPR en Río Piedras, se han quedado fuera de la escuela desde antes del Huracán María. “Empezamos el semestre en la UPR el 4 de septiembre. El 5 de septiembre nos tuvimos que ir por el Huracán Irma. Al cabo de un par de semanas, la universidad volvió a abrir, pero apenas unos días después, golpeó María. En total pasamos fuera de la escuela más de un mes. Es duro para los estudiantes porque no queremos quedarnos atrás respecto a nuestras metas”.

Los estudiantes de la UPR tendrán que extender su semestre hasta marzo, y está previsto que el semestre de primavera continúe hasta bien entrado el verano para recuperar el tiempo perdido.

Yamir

Yamir explicó que los efectos del huracán siguen presentes en todos los aspectos de la vida. “Los huracanes pasaron hace un par de meses, pero el desastre sigue con nosotros. Sin electricidad ni agua, es como vivir en la edad de piedra”. “Un amigo mío en mi ciudad natal tampoco tiene electricidad todavía en su edificio, y él necesita utilizar una máquina para tratarse el asma. Tiene que ir a un restaurante o a algún lugar con electricidad y enchufar su máquina para hacerse la terapia respiratoria. Es una lástima que la gente tenga que vivir así”.

Yamir nos dijo que la devastación del Huracán María fue empeorada en gran medida por la desigualdad social. Puerto Rico es una de las tres sociedades más desiguales del planeta, y los esfuerzos de recuperación desde el huracán han dejado al descubierto las duras divisiones de clase en la isla.

“En Puerto Rico podemos ver cómo los ricos, la gente que tiene más recursos y contactos, ya tienen electricidad en sus barrios, mientras que los barrios pobres no. Creo que los hospitales y las residencias de la tercera edad deberían tener prioridad, pero no los barrios ricos. Es muy triste que, pase lo que pase, todo se reduce siempre al dinero. Ya sea un huracán, un incendio, una crisis de deuda, o un crack económico. Los ricos siempre tendrán la prioridad”.

Hablamos con Yamir sobre las vastas sumas de dinero que se están vertiendo hacia las guerras imperialistas estadounidenses en el extranjero cada año. Le preguntamos qué pensaba que la clase trabajadora escogería hacer con el presupuesto militar de $700 mil millones que se ha aprobado este año. Respondió, “Cualquier persona con los pies en la tierra vería que deberíamos usar ese dinero para ayudar a las futuras generaciones. Para educar mejor a nuestros estudiantes, para que lleguen a ser médicos y docentes, o lo que quieran ser”.

Michael

El nivel impactante de desigualdad en todo el mundo fue un tema abordado por todos los estudiantes entrevistados. Un estudiante, Michael, expresó su inmensa hostilidad al proyecto de ley sobre los impuestos que se está debatiendo en el Congreso. “Mientras el gobierno de los Estados Unidos estaba ocupado aprobando esta ley fiscal para darles a los ricos todavía más dinero, aquí en Puerto Rico apenas hemos recibido nada. Los esfuerzos del FEMA han sido muy limitados, y no se han destinado recursos suficientes a la recuperación”.

Procedió a criticar una consigna que están planteando varias tendencias políticas en la isla, “Puerto Rico se levanta”.

“Está este hashtag que está circulando que dice que es importante que Puerto Rico ‘se levante’ pero, ¿sabes qué? Va a ser muy difícil que Puerto Rico ‘se levante’ porque los recursos efectivos que la gente necesita son imposibles de conseguir”.

“Hay tanta gente que en realidad está intentando sobrevivir día tras día, y mientras tanto hay tantos ricos que controlan la situación y no están ayudando en nada, pero insisten en que ‘Puerto Rico se levante’. Así que es una excusa política. En realidad no están prestando atención a lo que está pasando”.

La UPR promociona el hashtag #PRSeLevanta

Hablamos con Michael sobre el aprieto de los trabajadores y los jóvenes en Texas tras sus huracanes y las condiciones que la gente enfrenta en Flint, Michigan, que llevan más de tres años sin agua limpia. Le preguntamos qué le diría a la clase trabajadora de esas zonas si pudiera.

“Si pudiera decirle algo a la gente de Flint y de Houston que está sufriendo como nosotros aquí en Puerto Rico, le diría que el cambio tiene que venir de nosotros, el pueblo, no del gobierno. Los ricos no van a hacer nada por nosotros”.

Los estudiantes de la UPR tienen una tradición de resistencia. Cerraron el campus durante tres meses en 2010. Este año los estudiantes han organizado una huelga contra los recortes propuestos a la universidad como parte de un paquete de medidas de austeridad para hacer frente a la presente crisis de deuda, ahora en $70 mil millones. Los estudiantes estuvieron meses en huelga.

Ian explicó cómo los recortes en educación eran parte de un ataque más amplio a la clase trabajadora de Puerto Rico. “Se están aprovechando de lo que ha pasado en la isla. Yo tengo una teoría de la conspiración, que ellos quieren vaciar esta isla poco a poco para después tener la oportunidad de hacer lo que quieran con este lugar. Y la privatización de la educación es parte de la conspiración. Están recortando muchos fondos para la educación. Fuimos a la huelga en abril, hasta junio, porque quieren recortar fondos y cerrar departamentos como el departamento de música. Poco a poco le están quitando todo a la educación”.

“¡Creo que la educación es un derecho! Todo el mundo tiene derecho a desarrollar su propio conocimiento y habilidades. No es justo privatizar nuestra única universidad pública”.

'Educación para todxs' pintado en la calle en la UPR

Otras dos estudiantes, Coral y Gina, nos hablaron de las exigencias de los estudiantes durante las protestas. “Fuimos a la huelga aquí en la universidad contra el encarecimiento de la matrícula”, dijo Gina. “Hay estudiantes que no tienen suficiente dinero para comer y vivir. Es irreal porque nos están robando nuestro dinero mediante la matrícula, y no es porque no haya suficiente dinero. Es porque no utilizan el dinero para ayudar a los estudiantes”.

“Queríamos que se auditara la deuda para que supiéramos por qué había deuda. Queríamos saber por quéestábamos pagando más si insistían en subir la matrícula. Al final se negaron a mostrarnos lo que había pasado. Y por supuesto esto es porque la deuda no era por ninguna causa legítima. Vino de la corrupción. Lo mismo está pasando respecto a la deuda de Puerto Rico. No querrían que supiéramos por qué era la deuda en realidad. No les gustaría que viéramos los libros porque saben que es de tratos corruptos”.

Coral O’Neil y Gina Rodríguez

Coral y Gina expresaron su escepticismo sobre que exista una salida para hacer realidad los cambios que ellas querían ver en el mundo. Los reporteros del WSWS preguntaron, “¿Y si hubiera un movimiento que estuviera luchando por la educación gratuita, la sanidad gratuita, para millones e incluso para miles de millones para reconstruir Puerto Rico, para brindar agua e infraestructura y todo lo que se necesita? Si hubiera un movimiento que luchara para unir a los trabajadores aquí en Puerto Rico con los trabajadores de Estados Unidos del continente y con los trabajadores de otros países por los derechos de la clase trabajadora, ¿lo apoyarías?”.

Coral respondió, Yo definitivamente con tod[a] mi fuerza, me levantaría [a] apoyar un movimiento, y a ser parte de un movimiento, [q]ue nos diera los derechos básicos humanos que necesitamos para vivir”.

Coral y Gina, y muchos de los otros estudiantes con los que hablamos en la universidad, estaban muy entusiasmados con la perspectiva de empezar un capítulo de Jóvenes y Estudiantes Internacionales por la Igualdad Social en la UPR.