ICE arresta a hombre de Chicago que fue condenado incorrectamente y liberado después de 20 años en prisión

por Meenakshi Jagadeesan
3 abril 2018

El miércoles pasado, Ricardo Rodríguez —un hombre de Chicago condenado injustamente por el asesinato de una persona sin hogar en 1995— fue finalmente liberado después de 20 años tras las rejas, solo para ser detenido inmediatamente por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

Rodríguez, quien había sido residente legal permanente de Estados Unidos, había perdido su residencia en el momento de la condena. Ahora, a pesar del hecho de que el fiscal estatal del condado de Cook finalmente había retirado los cargos en su contra, el ICE lo ha puesto bajo custodia como un “inmigrante indocumentado”. Rodríguez ahora enfrenta una posible deportación.

Si no fuera por la tragedia que han sufrido Rodríguez y su familia, esta parodia de la justicia es lo suficientemente absurda como para ser ridícula. Rodríguez fue arrestado por el asesinato de Rodney Kemppainen, un hombre sin techo que hacía trabajos ocasionales para personas a cambio de dormir en garajes. Kemppainen fue asesinado por tiros desde un automóvil en el barrio Humboldt Park de Chicago.

No había ningún vínculo físico que conectara a Rodríguez con el crimen, nada en su historial que hubiera establecido un motivo y nunca confesó el asesinato. Sin embargo, Rodríguez fue arrestado por el detective de la policía de Chicago, Reynaldo Guevara, quien afirmó haber recibido una información anónima, y finalmente fue declarado culpable sobre la base de testimonios cuestionables de dos testigos presenciales. El martes, el juez del condado de Cook, James Obbish, finalmente desestimó el caso de Rodríguez a pedido de los fiscales estatales.

El Chicago Sun-Times, que inicialmente informó la historia, señaló que incluso antes de este caso, el condado de Cook tenía una distinción dudosa. Según datos compilados por el Registro Nacional de Exoneraciones, una base de datos de condenas erróneas mantenida por la Universidad de Michigan, al menos 159 personas han sido liberadas de prisión después de ser condenadas en el condado de Cook un total para el condado, que abarca Chicago y sus más cercanos suburbios, con un récord más alto que casi todos los estados—.

El historial del detective Guevara, quien arrestó a Rodríguez, es particularmente notable en este sentido. Este caso marca el décimo que lo involucra a él, quien fue expulsado a mediados de 2016. Guevara aparentemente ha tenido la reputación de golpear y coaccionar a los testigos de manera inapropiada. En el caso de Rodríguez, los dos “testigos presenciales” aparentemente no pudieron reconocer al tirador, hasta que Guevara los entrenó con una fotografía del sospechoso. El proyecto de exoneración también encontró a otro testigo que testificó que Rodríguez de hecho no era el tirador. Los casos de Guevara ahora están siendo investigados caso-por-caso por la oficina del fiscal del estado.

Un portavoz de la oficina del fiscal admitió que el peso de la prueba no era suficiente para la condena, por lo que solicitaron al juez que desestimara el caso contra Rodríguez. la abogada de Rodríguez, Tara Thompson, le dijo al Chicago Tribune: “Durante décadas, la comunidad ha sabido que el detective Guevara estuvo involucrado en condenas erróneas, y estamos agradecidos que los tribunales estén tomando nota y que la oficina de Kim Foxx tomó medidas en este caso”.

Para Rodríguez, la liberación de prisión después de 20 años de condena injusta no produjo ninguna medida de justicia. Fue recogido inmediatamente por funcionarios federales de inmigración, y durante gran parte del miércoles, su familia no estaba al tanto de su ubicación ni de lo que había ocurrido exactamente. Fue solo algunas horas después de su liberación que el Departamento de Correcciones anunció que Rodríguez “había sido detenido” por el Departamento de Seguridad Nacional. Más tarde en el día, él pudo llamar a su familia para avisarles que estaba detenido en una instalación de ICE en Kankakee, Illinois.

María Rodríguez López, la hermana de la víctima, le dijo al Chicago Tribune que su hermano “esperaba que hicieran lo correcto, y que lo sacaran de allí”. Pero su familia estaba “profundamente asustada” que Rodríguez fuera deportado y que “[sería] una gran injusticia para ellos hacer eso no solo a mi madre, sino a mi familia, quienes han intentado con todas sus fuerzas demostrar su inocencia todos estos años”.

Rodríguez llegó a Estados Unidos cuando era niño con su familia, y toda su familia ahora reside en Estados Unidos. Además de dos condenas por posesión de cannabis en su juventud, sus antecedentes penales están marcados solo por el terrible error de la justicia que lo mantuvo encarcelado falsamente durante dos décadas. Perdió su condición de residente permanente debido a lo que ahora se ha admitido oficialmente como una condena errónea. En lugar de proporcionarle la restitución que merece, el sistema de aplicación de la ley de inmigración de Estados Unidos parece estar empeñado en agravar la injusticia que ya marcó la vida de Ricardo Rodríguez y de su familia.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 31 de marzo de 2018)