Centro de pensamiento estadounidense condujo una “operación de bandera falsa” de interferencia electoral rusa

por Will Morrow
3 enero 2019

Una serie de artículos publicados la última semana han revelado que el centro de pensamiento New Knowledge realizó una “operación de bandera falsa” para influenciar los comicios estatales de Alabama haciéndolo parecer como si Rusia hubiera realizado una campaña de Twitter a favor de su candidato preferido. New Knowledge está estrechamente relacionado con las agencias de inteligencia estadounidenses y ha sido ampliamente citado como un investigador imparcial de la “injerencia rusa” en la política estadounidense.

La historia apareció primeramente en el Washington Post el 18 de diciembre y en el New York Times el 19 de diciembre. Un día antes, ambos periódicos destacaron artículos en su primera plana basado en gran parte en un reporte de New Knowledge que afirmaba tener evidencia de operaciones rusas en las redes sociales para influenciar la política estadounidense.

En un procedimiento ya bastante bien establecido, el reporte de New Knowledge fue presentado por el Times y el Post como “independiente” y científico. Los artículos en el Times y el Post marcaron la pauta para incontables artículos noticiosos y reportes televisivos quedándose sin aliento y reportando sobre las últimas actividades nefarias del Kremlin como un hecho establecido.

El reporte de New Knowledge, intitulado “Las tácticas y los clichés de la Agencia de investigaciones del Internet”, se refiere a cientos de publicaciones predominantemente izquierdistas en Facebook, incluyendo sobre violencia policial y espionaje gubernamental, para argumentar que las actividades rusas buscan sembrar divisiones políticas en Estados Unidos. El documento era prácticamente un compendio de instrucciones para la censura masiva del Internet contra la oposición política en la clase obrera (ver: “La campaña de desinformación detrás de las acusaciones de ‘desinformación’ rusa”).

En su artículo del 19 de diciembre, el Times admitió que el CEO de New Knowledge, Johnathon Morgan, se involucró en promover la elección del demócrata Doug Jones contra su rival republicano, Roy Moore, en las elecciones estatales del Senado en Alabama. La operación, llamada “Proyecto Birmingham”, incluyó la creación de páginas falsas de Facebook para atraer a votantes conservadores y promover a un desconocido candidato republicano que no incluía la papeleta y así quitarle votos a Moore. La operación también buscaba inflar artificialmente el número de clics de noticias anti-Moore para promover tales artículos. Moore terminó perdiendo la elección.

Lo más significativo es que el Times incluye la admisión de que el proyecto “involucró un complot para vincular la campaña de Moore a miles de cuentas rusas que de repente comenzaron a seguir al candidato republicano en Twitter, un acontecimiento que obtuvo la atención de la prensa a nivel nacional”.

El Times luego cita un reporte interno de New Knowledge que resume el Proyecto Birmingham: “Orquestamos una elaborada ‘campaña de bandera falsa’ que plantó la idea de que la campaña de Moore estaba siendo amplificada en las redes sociales por una red de bots [cuentas automatizadas] de Rusia”. La cuenta de Twitter de Moore estaba siendo seguida por numerosas cuentas con una apariencia obviamente falsa y rusa, destacando fotos de perfil de celebridades rusas y cirílico.

En otras palabras, la misma organización descrita como una experta imparcial sobre acusaciones infundadas de “desinformación” rusa llevó a cabo una campaña real de desinformación fabricando evidencia sobre injerencia rusa.

El artículo del Times es en sí un intento de control de daños para preservar la credibilidad de New Knowledge y la campaña antirrusa de las agencias de inteligencia, en la que el Times y el Post han actuado como sus mayores promotores.

Como lo sugiere el título, “Un experimento secreto en las elecciones del Senado en Alabama imitó las tácticas rusas”, aduce que las acciones de New Knowledge y Morgan fueron un pequeño “experimento” que buscaba poner a prueba el impacto de las tácticas al estilo ruso. Luego advirtió que las acciones de New Knowledge demostraban que las tácticas rusas estaban siendo copiadas por otros grupos políticos y que era necesaria una intensificación de la censura gubernamental en las redes sociales.

Ha quedado en claro desde entonces que el proyecto iba mucho más allá de los reportes iniciales del Times y que el Times sabía del papel desempeñado por New Knowledge mucho antes pero no lo mencionó incluso mientras promovía el informe del mismo New Knowledge. Un artículo en Buzzfeed del 27 de diciembre devela que Scott Shane, el corresponsal de seguridad nacional del Times que escribió el artículo del 17 de diciembre con base en el reporte de New Knowledge sobre injerencia rusa, fue uno de los pocos expositores en una reunión en septiembre en Washington que discutió el “Proyecto Birmingham”.

El proyecto también involucraba a otra organización, American Engagement Technologies, dirigida por Mikey Dickerson, quien trabajó como oficial del Gobierno de Obama y como ingeniero en Google. La organización recibió $750.000 de Reid Hoffman, el milmillonario CEO de LinkedIn, y transfirió aproximadamente $100.000 al proyecto Birmingham. La colaboración de New Knowledge en esta operación subrayan el nexo entre las agencias de inteligencia, el Partido Demócrata y las empresas tecnológicas que están encabezando la campaña de censura.

New Knowledge y su CEO, Johnathon Morgan, encarnan el conjunto de medios de propaganda estatal en los que trabajan exagentes y exasesores de las agencias de inteligencia que son paseados por los paneles de discusión en la televisión y destacados en los artículos de noticias como fuentes para respaldar las acusaciones de interferencia rusa. El cofundador de New Knowledge fue un agente de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) por 15 años, y trabajó previamente como analista del Comando Conjunto de Operaciones Especiales del ejército estadounidense.

Morgan fue asesor del Departamento de Estado y ayudó a crear el “tablero” Hamilton 68, un proyecto gestionado por el centro de pensamiento German Marshall Fund que ostensiblemente rastrea las actividades rusas de desinformación y que es dirigido por Clint Watts, un exagente del FBI y defensor de la censura en línea.

Incluso si se aceptaran las acusaciones de que hubo una operación rusa en redes sociales en 2016 que constó de $100.000 en anuncios en Facebook, se verías eclipsadas por las acciones de las agencias de inteligencia estadounidenses, las cuales se encargan de derrocar Gobiernos, patrocinar golpes de Estados, desestabilizar Estados y proveer inteligencia falsa (“armas de destrucción masiva”) para justificar guerras estadounidenses ilegales.

Si actuaran con una onza de integridad periodística el Washington Post y el New York Times, el supuesto “periódico de referencia” de lo que se hacía pasar como periodismo liberal estadounidense, la revelación de una operación tan comprometedora como la de New Knowledge los obligaría a retractarse inmediatamente de su promoción previa de las investigaciones de New Knowledge.

Ninguno de los dos medios lo hará porque no funcionan como órganos de periodismo auténtico, sino como difusores de propaganda gubernamental. La campaña en torno a la trama de “noticias falsas” rusas no se basa en hechos reales, sino que constituye en sí una noticia falsa. Su propósito es justificar la censura masiva del Internet. Su blanco no es Rusia, sino la oposición política entre los trabajadores y jóvenes en Estados Unidos y su determinación de obtener información fuera del control de la prensa corporativa y organizar luchas contra la desigualdad social en las redes sociales.

(Publicado originalmente en inglés el 31 de diciembre de 2018)