17.000 trabajadores de Walmart lanzan huelga en Chile

por Andrea Lobo
12 julio 2019

Más de 17,000 trabajadores de Walmart Chile comenzaron la mayor huelga del sector privado en la historia del país el miércoles.

El paro es una respuesta a despidos masivos y la expansión de un régimen de trabajo “multifuncional” para los trabajadores restantes. Un total de 124 de las tiendas de la compañía se mantendrán cerradas indefinidamente, mientras que las otras 276 verán acciones de huelga intermitentes.

La introducción de cajeros automáticos y otros equipos por parte de Walmart ya ha dejado a al menos 2.000 familias en Chile este año sin su medio de subsistencia, mientras que entrega ganancias enormes a sus ricos inversores. Con el matonismo que caracteriza a la aristocracia financiera y corporativa estadounidense, la empresa ofreció inmediata y abiertamente “un importante aporte al sindicato para inversión en capacitación para sus socios”.

"Aguante la huelga por sueldos dignos". "Ganan millones, recibimos migajas"

Esto le compró a la empresa una prórroga. Desde el 25-27 de junio, los trabajadores habían votado abrumadoramente —91,75 por ciento— a favor de hacer huelga, pero el Sindicato Interempresa Líder (SIL) accedió a prolongar el “periodo conciliatorio” requerido legalmente hasta que la huelga inició el 10 de julio.

En medio de un gran enojo en línea, con muchos trabajadores en línea reclamando que el sindicato “se quedará toda la plata”, el presidente del SIL, Juan Moreno, se vio obligado a iniciar la huelga y señalar que “cuando se habla de capacitación, tiene que ser con empleabilidad real”, además de la demanda del sindicato de un magro aumento de 4 por ciento.

A pesar del enorme apoyo a la huelga, la principal inquietud presentada por los trabajadores es el papel del sindicato, el cual es visto como servil a la empresa. El SIL ya canceló una huelga tras un voto similar en 2017 e impuso un aumento miserable de 7 por ciento por dos años.

Los trabajadores también han expresado correctamente de poco a nada de confianza en que el sindicato prevenga represalias de una empresa que es infame por darle a sus gerentes guiones escritos en Estados Unidos para llevar a cabo despidos sumarios de huelguistas que comienzan, “Gracias por su visita”.

Marco, un bodeguero contactado por el WSWS, señaló que desconfía de las intensiones de Juan Moreno y el sindicato porque piensa que lo que hace es “por política”.

Lorena, una trabajadora en la provincia de Bío Bío en el centro-sur del país, le dijo al WSWS que tuvo que renunciar hace seis meses después de una licencia médica y no recibir asistencia ni de la empresa ni el sindicato. “Solo le diré que tanto la empresa como el sindicato me desilusionaron. Perdí casi 5 años”, dijo.

Trabajadores en huelga en una tienda Acuenta en Valdivia

Estas son preocupaciones y experiencias compartidas por innumerables trabajadores en redes sociales, algunos de los cuales han acusado a Moreno de solo querer subir la jerarquía de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), a la cual pertenece SIL y la cual está encabezada por el estalinista Partido Comunista. Varios trabajadores también reclamaron que Moreno gana 4 millones de pesos ($5.847) por mes, una cifra que no pudo ser confirmada independientemente pero que lo colocaría cómodamente en el 1 por ciento más rico de Chile.

Walmart es el mayor empleador y la mayor empresa por ingresos de todo el planeta. Con sus 11,368 tiendas en 27 países, Walmart tiene 2,3 millones de empleados—1,5 millones solo en EUA—y obtuvo ingresos récord de $500 mil millones. Esta cifra se compara con el producto interno bruto (PIB) anual de Chile de $298 mil millones y es casi 10 veces la recaudación tributaria del Gobierno chileno.

La familia Walton, herederos de la multinacional, tienen una riqueza neta de $175 mil millones, según un reporte en Febrero de Bloomberg que reportaba que habían recibido ganancias de $14 mil millones desde el principio del año. Este es el resultado de una búsqueda cada vez más agresiva de efectivo por parte del capital financiero, extrayendo mayores ganancias por medio de la destrucción de los niveles de vida de los trabajadores en todo el mundo.

Anthony, quien trabaja en el supermercado de Walmart llamado Acuenta en el sur de Chile, describió al WSW las condiciones laborales de “multifuncionalidad” que están siendo impuestas bajo la amenaza de despidos. “Una trabajadora que es cajera la sacan de su puesto para trabajar en reposición en sala, levantando cajas de productos, trabajando bajo presión por el escaso personal existente. Muchas de las niñas terminan por licencia por estrés.

“Las personas del área de aseo deben trabajar en caja, dejando el área de aseo despreocupada. A causa de eso el local y baños están en condiciones que no se pueden usar a veces.

"Walmart entiende, Acuenta no se vende" [Crédito La Unión Informa]

“Debemos hacer tareas que no nos corresponden, trasladar carros desde los estacionamientos, a lo cual según la ley acá en Chile no podemos ejercer, a veces limpiar la sala porque no hay personal de aseo. En estos momentos hay cerca de 3 trabajadores con licencia médica por estrés y lesiones lumbares y musculares por sobreesfuerzo. No dan la ropa a las condiciones del tiempo, yo tuve que comprarme ropa gruesa para no enfermarme en los días de lluvia y frío”.

Entre otras condiciones, Anthony dijo que, en “la media hora de colación, el personal aún no termina y ya están llamando por parlante al personal para dirigirse a su lugar de trabajo. Hay que comer a toda carrera, habiendo solo una maestra en el casino [comedor] que atiende y a veces hay fila de trabajadores para comer”.

Explicó, “Claro, hay despidos en los locales, la gente que está quedando debe hacer el doble o triple de labores. Y lo peor de todo es que si no haces las cosas que piden, amenazan con despedirte. En cuanto a la negociación, a nosotros nos informan vía WhatsApp algunos resultados de garantías vacías…

“Llevo casi un año y en ese tiempo las cosas no han cambiado mucho, y últimamente con los despidos y poco personal, las cosas en el local son un caos por la demasiada afluencia de público que va a comprar. Pero lamentablemente parece que a Walmart solo le interesan las cifras y no mucho el personal. Siendo una empresa internacional y que genera tanta plata, deberían tener a su personal en excelentes condiciones de trabajo. En la región donde vivo, que es un pueblo chico, las ganancias diarias son por sobre los 10 millones [de pesos; $14.575] diarios”.

Su ingreso mensual es de 360.000 pesos ($525). “No alcanza”, indica, “gastos de luz, agua, alquiler, comida, tengo una hija de 8 años, además de la locomoción en pasajes”. El salario promedio en el sector comercial es de 300.000 pesos ($437), mientras que la línea de pobreza oficial para un hogar en 2012, que no ha sido actualizada, es de $368.000 pesos ($536).

Cuando el entrevistador le señaló que las condiciones de los empleados de Walmart y de la clase obrera en general en todo el mundo son las mismas, Anthony respondió: “Así es… la lucha debe ser una sola porque Walmart es una gran compañía… Las empresas por más dinero que ganen es gracias a los trabajadores y si un trabajador tiene una buena remuneración, ¡podría trabajar tranquilo sin pensar en los gastos que no podrá pagar a fin de mes!”.

Los trabajadores de Walmart han salido en huelga mientras 80,000 docentes decidieron continuar su huelga de seis semanas por todo Chile. El miércoles, el Colegio de Profesores (CdP) hizo que los docentes votaran si aceptar o no el mismo contrato podrido que ya habían rechazado una semana antes, mientras les suplicaba a los maestros que “depongamos el paro”. El mes pasado, los sindicatos en la mina de propiedad estatal de Chuquicamata enviaron a aproximadamente 6,000 trabajadores de vuelta al trabajo después de una huelga de 14 días que no cumplió con las demandas de los trabajadores, utilizando la misma estrategia que el CdP.

Los trabajadores de Walmart se enfrentarán al mismo resultado si su huelga permanece aislada del creciente resurgimiento de militancia en la clase obrera en Chile e internacionalmente.

Como una de las capas más explotadas de la clase obrera, los trabajadores de ventas minoristas internacionalmente están levantándose en números cada vez más grandes. La semana pasada, 10,000 trabajadores de varias cadenas de supermercados en Portland, Oregon, votaron a favor de salir en huelga, mientras que otros 31.000 trabajadores de Stop&Shop hicieron huelga en abril en Nueva Inglaterra. Entre los trabajadores de Walmart por todo Estados Unidos, hay un enojo cada vez más profundo hacia la empresa.

Antonia, con 10 años de experiencia en Walmart en Estados Unidos, le describió a Eater que, debido a los recortes de personal, le ordenan descargar 11 pallets por sí sola. Explicó: “Tengo tres hijos y les tengo que llevar lo que tengo. Casi todos, si pagan renta, no tienen dinero para comprar comida. Si tienen problemas de carro, tienen que pedirle dinero prestado a todo mundo”.

La globalización de la producción, finanzas y distribución desde los años noventa ha resultado en una enorme concentración de riqueza en las manos de un puñado de oligarcas en cada país, pero también ha equiparado los niveles de vida y explotación de los trabajadores en todo el mundo, cada vez más por los mismos empleadores.

El carácter global de la lucha de clases constituye la mayor ventaja de los trabajadores, especialmente en tiempos del Internet, las redes sociales y los teléfonos inteligentes, para luchar por defender sus derechos sociales contra la aristocracia financiera gobernante.

Sin embargo, esta unidad objetiva debe ser organizada conscientemente y de forma independiente de toda organización y partido nacionalista y procapitalista, incluyendo todos los sindicatos y sus apologistas y operadores pseudoizquierdistas.

La tarea crucial e inmediata de los trabajadores de Walmart, docentes, mineros y cada sector de la clase obrera que está entrando en lucha en Chile e internacionalmente es la elección democrática de comités de base para tomar cada lucha en sus propias manos, con el propósito de poder (1) formular sus propias demandas, que deben incluir el control obrero sobre los lugares de trabajo y (2) definir el camino para ganar estas demandas, incluyendo un llamado inmediato para movilizar en conjunto a la mayor fuerza social del planeta, sus hermanos y hermanas de la clase obrera internacional.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 11 de julio de 2019)