El setenta por ciento de los mileniales de EE. UU. dicen que votarían por socialistas

por Genevieve Leigh
30 octubre 2019

El cuarto informe anual sobre "Actitudes de los Estados Unidos hacia el socialismo, el comunismo y el colectivismo", comisionado por la Fundación Memorial de Víctimas del Comunismo y dirigido por YouGov, encontró un fuerte crecimiento en el interés por el socialismo entre los jóvenes en los Estados Unidos durante el año pasado.

El estudio se lleva a cabo anualmente desde 2016 y se basa en entrevistas con más de 2.000 personas.

Joven en Michigan apoyando al candidato del Partido Socialista por la Igualdad, Niles Niemuth, en 2018

Los resultados de este año revelan una radicalización significativa entre los jóvenes, particularmente en la generación milenial (de 23 a 38 años) y en la generación Z (de 16 a 22 años). En comparación con el informe del año pasado, las opiniones favorables del capitalismo cayeron 6 puntos porcentuales y 8 puntos porcentuales para la generación Z y milenial, respectivamente.

Otros hallazgos notables incluyen:

* El 70 por ciento de los mileniales dice que sería "algo probable" o "extremadamente probable" que votaran por un candidato socialista. El porcentaje de mileniales que dicen que es extremadamente probable que voten por un candidato socialista se ha duplicado (del 10 por ciento en 2018 al 20 por ciento en 2019).

* En general, el 83 por ciento dice que sabe al menos un poco sobre el socialismo, y el 39 por ciento de los estadounidenses dice que "sabe mucho", un aumento de casi el 40 por ciento desde 2018.

* Casi la mitad de los mileniales cree que el gobierno debería proporcionar un trabajo a todos los que quieran trabajar, pero no puedan conseguirlo.

* El cuarenta por ciento de los estadounidenses (45 por ciento de la generación Z y los mileniales) piensan que toda la educación superior debería ser gratuita.

* Alrededor de uno de cada cinco mileniales cree que la sociedad estaría mejor si se aboliera toda la propiedad privada.

*El setenta por ciento de los estadounidenses dicen que la división entre ricos y pobres es un problema grave.

* Del 63 por ciento de los estadounidenses que piensan que las personas con mayores ingresos "no están pagando su parte justa", el 54 por ciento piensa que el aumento de los impuestos es parte de la solución y el 47 por ciento dice que se necesita un cambio completo del sistema económico.

* El 37 por ciento de los mileniales cree que Estados Unidos es una de las sociedades más desiguales del mundo.

* Más de una cuarta parte de los estadounidenses de todas las generaciones dijeron que Donald Trump es la mayor amenaza para la paz mundial.

La fuente de esta radicalización no es difícil de señalar. La principal característica de la vida para los mileniales y la generación Z ha sido el aumento en la desigualdad social. Muchos se ven obligados a trabajar dos, tres o incluso cuatro trabajos para llegar a fin del mes. Uno de cada cinco mileniales vive bajo el umbral de la pobreza.

El creciente interés y apoyo al socialismo coincide con un crecimiento significativo de la lucha de clases y la protesta social a nivel internacional. En Líbano, las protestas masivas han llevado a las calles a una cuarta parte de los seis millones de habitantes del país. En Chile, millones de personas continúan inundando las calles protestando por la desigualdad social y la violencia estatal en las manifestaciones más grandes en la historia del país.

En los Estados Unidos, la huelga de 32.000 maestros y personal de apoyo de Chicago se encuentra en su segunda semana, siguiendo la huelga de trabajadores automotores más grande en 30 años en GM.

Esta erupción de la lucha de clases a escala mundial aterroriza a la clase dominante. Son muy conscientes de las tensiones sociales y del creciente interés en el socialismo.

La respuesta de la Administración de Trump ha sido un giro abierto hacia formas de Gobierno fascistizantes y autoritarias. Sus denuncias histéricas del socialismo, ahora una característica de casi todas las manifestaciones, expresan el creciente temor de los ricos, que las demandas de reforma social desencadenarán un movimiento de masas por la igualdad social.

Por otro lado, los demócratas, hablando por otra facción de la élite gobernante, están decididos a evitar cualquier cosa que movilice la ira popular contra Trump. Mantienen sistemáticamente fuera de su investigación de juicio político cualquier referencia a la brutal represión de Trump contra inmigrantes y refugiados, las guerras sin fin y la catástrofe social que enfrentan los trabajadores y los jóvenes. En cambio, han centrado su campaña de juicio político en temas de política exterior.

Es dentro de este marco que debe entenderse la elevación de figuras del Partido Demócrata como Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez. Con el fin de proporcionar una cobertura de izquierda para sus políticas de derecha, estos autoproclamados "socialistas" se han promovido para dirigir la creciente ira social detrás del Partido Demócrata.

En su último mitin de campaña en Detroit el domingo, Sanders dirigió una vez más sus comentarios contra la desigualdad social, enumerando muchos de los males sociales que enfrentan los trabajadores y los jóvenes. Lo más significativo, sin embargo, fue lo que no se dijo.

Sanders no hizo referencia a la huelga de más de un mes de los trabajadores de General Motors, que fue finalizada por el sindicato United Auto Workers en virtud de un contrato que facilita la expansión masiva de trabajadores temporales, que se ha convertido en la "nueva norma" para la gente joven. Sanders tampoco hizo referencia a la huelga de maestros en curso en Chicago.

Las omisiones no fueron accidentales. El Partido Demócrata, a través de figuras como Sanders y Ocasio-Cortez, propone un "socialismo" (aunque casi nunca usan la palabra) que no involucra la lucha de clases. Supuestamente, se debe lograr el fin del dominio de la "clase multimillonaria" sin ningún movimiento social de masas ni ningún desafío al dominio económico de la clase capitalista.

Y se supone que debe hacerse en el marco del Partido Demócrata, que no es menos responsable que los republicanos de las condiciones sociales que enfrentan los trabajadores y los jóvenes.

La pregunta crítica es construir una dirección socialista en la clase trabajadora y la juventud, para explicar qué es el socialismo genuino y cómo se debe luchar por él. La lucha por el socialismo significa la lucha por establecer el control democrático de los bancos y corporaciones gigantes por parte de la clase trabajadora. Significa el fin de la desigualdad social a través de una redistribución radical de la riqueza y la expropiación de los logros ilícitos de la aristocracia corporativa y financiera. Significa el fin de la guerra y la abolición del aparato de inteligencia y militar.

La base para un movimiento socialista es la clase trabajadora, en los Estados Unidos e internacionalmente. La reorganización de la vida económica a escala mundial, sobre la base de la necesidad social, no del lucro privado, requiere la movilización independiente de la clase trabajadora por la toma del poder y el establecimiento de un gobierno obrero.

Esta es la perspectiva por la que lucha el Partido Socialista por la Igualdad y su organización juvenil, los Jóvenes y Estudiantes Internacionales por la Igualdad Social. Instamos a todos aquellos que quieran emprender la lucha por el socialismo a unirse al PSI y al IYSSE.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 29 de octubre de 2019)