Trump recorta los fondos de Medicaid para Puerto Rico

por Julio Patron
27 diciembre 2019

La semana pasada, el presidente Trump intervino en las etapas finales de la aprobación legislativa de un paquete de gastos de $1.4 billones del gobierno federal para el resto del año fiscal, el cual incluye un recorte de miles de millones de dólares en fondos de Medicaid para la empobrecida isla de Puerto Rico.

El proyecto de ley inicial le habría asignado $12 mil millones en fondos al programa de Medicaid durante cuatro años, pero Trump exigió reducirlo a $5.7 mil millones en dos años, según un informe de Politico. En una votación bipartidista, la Cámara controlada por los demócratas aprobó abrumadoramente el paquete de gastos el martes pasado y el Senado lo aprobó el jueves. Trump firmó el proyecto de ley el viernes, antes de la fecha límite del 20 de diciembre.

Un portavoz de la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca le dijo a Politico que “no se necesitaban fondos adicionales” para la empobrecida isla. Otro dijo que el nuevo acuerdo era una “victoria para el presidente Trump y el pueblo estadounidense”.

Fuente: Flickr.com, Zulio

Mientras servicios sociales, como la atención médica se están recortando en miles de millones, otros dos proyectos de ley aprobados por el Congreso y firmados por Trump , incluyen una suma descomunal de $738 mil millones para el gasto militar y de seguridad nacional y $1.4 mil millones para el muro fronterizo.

El huracán María, el cual azotó la isla en 2017 destruyendo gran parte de su infraestructura básica y miles de hogares, condujo a un éxodo masivo a los Estados Unidos continentales. Los que permanecen en la isla son ancianos o pobres, y muchos médicos y profesionales médicos han abandonado la isla en busca de mejores condiciones de trabajo y mejores salarios. Las tasas de reembolso de Medicare para los médicos son un 40 por ciento más bajas que en los Estados Unidos continentales. Más del 60 por ciento de las personas en la isla reciben Medicare o Medicaid, y 1.6 millones están en el programa Medicaid de la isla, llamado “Mi Salud”.

Así como la administración Trump utilizó la devastación social después del huracán María para asegurar el pago de la deuda a los acreedores de Wall Street y cristalizar los programas de austeridad impuestos por la administración Obama a través de la Ley de Supervisión, Gestión y Estabilidad Económica de Puerto Rico (PROMESA), la respuesta de Trump al financiamiento de la atención médica en la isla expresa la completa indiferencia y criminalidad de toda la élite gobernante hacia la clase trabajadora.

La crisis de atención médica de Puerto Rico comenzó en 1968, cuando el Congreso impuso un límite al gasto de Medicaid en los territorios de Estados Unidos, el cual restringió la contribución federal. Puerto Rico recibe significativamente menos que los estados de Estados Unidos, lo cual significa que el gobierno puertorriqueño tiene que pagar miles de millones para cubrir la atención médica necesaria.

Puerto Rico ha estado en una profunda crisis política y social durante más de una década. La desigualdad social y la austeridad se han convertido en una característica central de la vida puertorriqueña para la gran mayoría de la población, abrumadoramente conformada por clase trabajadora y pobre. Cientos de escuelas públicas han sido saqueadas, cerradas o convertidas en escuelas chárter, los hospitales han sido cerrados y muchos trabajos han desaparecido.

Esto llevó el pasado mes de julio a un movimiento masivo de trabajadores, estudiantes y propietarios de pequeñas empresas puertorriqueñas contra el gobernador de Puerto Rico y la Junta de Supervisión Financiera, conduciendo a la destitución del gobernador Ricardo Rosselló y su reemplazo por Wanda Vázquez Garced.

Las protestas fueron provocadas por 900 páginas de conversaciones privadas entre el gobernador y los altos funcionarios de su administración. Estas conversaciones confirmaron lo que muchos en la isla ya sabían, que el gobernador y todo el establecimiento político eran corruptos y solo tenían desprecio hacia los 3.2 millones de residentes de la isla.

Estas protestas son parte del resurgimiento global de la lucha de clases contra las mismas condiciones sociales que afectan a Puerto Rico. Después de décadas de contrarrevolución social, la clase trabajadora ha llegado al escenario internacional para luchar por la igualdad social y sus derechos democráticos.

La lucha por una atención médica de alta calidad, salarios decentes y contra la dictadura del capitalismo en Puerto Rico solo puede llevarse adelante apelando a los trabajadores del continente y del mundo en una lucha común por el socialismo y contra todo el sistema capitalista.

(Publicado originalmente en inglés el 24 de diciembre de 2019)