Michigan, el centro de la producción automotriz en Estados Unidos, se enfrenta a la ola más letal de COVID-19 en el país. Desde que inició el mes, más de 1.200 residentes de Michigan han fallecido del COVID-19. El promedio de siete días de las muertes diarias se cuadruplicó con creces desde su punto bajo a mediados de marzo, aumentando de 16 a 67 vidas perdidas cada día.
Los hospitales de Michigan están admitiendo al doble de pacientes entre los 30 y 49 años en comparación los máximos del otoño e invierno, según los datos agregados por la Asociación de Salud y Hospitales de Michigan. Como ocurrió la primavera pasada, los hospitales nuevamente están implementando “protocolos de oleadas” para enfrentar la emergencia.
A pesar del desastre, la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, rechazó las medidas necesarias para contener la enfermedad, incluso el cierre de escuelas, limitar las actividades extracurriculares o cerrar bares. En un esfuerzo para culpar a la población por el rebrote, Whitmer insistió en que el estado tiene un “problema de cumplimiento”, no un “problema de política”.
La inacción de Whitmer ha llevado a los científicos y expertos de salud pública a exigir medidas de emergencia para contener la pandemia. “Como una cuestión de mitigación de enfermedad, no cabe duda” de que cerrar escuelas y otras restricciones reducirían los contagios y salvarían vidas, le dijo al Detroit Free Press el Dr. Joshua Sharfstein, decano adjunto de Prácticas y Enseñanzas sobre Salud Pública de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins. Urgió a que “se considere seriamente” tomar “acciones fuertes”.
Los niños también se han visto cada vez más afectados, en Michigan y a nivel nacional. Al menos 70 estuvieron en cuidados intensivos la semana pasada en el estado, el doble que en los peores días de noviembre. La Academia Estadounidense de Pediatría informó que el grupo de edad de 10 a 19 años fue el que más infecciones nuevas registró en la segunda semana de abril, con un promedio de 1.150 casos nuevos cada día. A nivel nacional, los niños representan ahora aproximadamente 1 de cada 5 nuevos casos, y al menos 582 muertes de niños han sido causadas por el mortal contagio.
Estas cifras desmienten las afirmaciones del presidente de EE.UU., Joe Biden, que en febrero le dijo a una alumna de segundo grado: "Los niños no se contagian... de COVID muy a menudo. Es inusual que eso ocurra". Y añadió: "Estás en el grupo de personas más seguras de todo el mundo".
De hecho, un estudio reciente realizado en Nebraska demuestra todo lo contrario. Al realizar pruebas periódicas tanto al personal como a los estudiantes, se descubrió que las tasas de infección eran dos veces y media más altas para el personal y casi seis veces más altas entre los estudiantes que lo que habían revelado las pruebas realizadas por ellos mismos. Este y otros muchos datos dejan claro que los niños son más propensos a ser asintomáticos mientras funcionan como portadores y propagadores del virus.
El último aumento de nuevos casos en Michigan está impulsado principalmente por la variante B.1.1.7 del coronavirus, identificada por primera vez en el Reino Unido. Se calcula que es un 60 por ciento más contagiosa y un 67 por ciento más mortal. Se ha convertido en la mutación dominante del coronavirus en Estados Unidos y se calcula que ahora es la causa del 70 por ciento de los casos en Michigan.
Antes de que la nueva variante consolidara su predominio el pasado invierno, el número de personas de 65 años o más que contraían el virus se duplicaba en comparación con las más jóvenes. Ahora ocurre lo contrario. Los datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. muestran que los adultos de entre 20 y 50 años son los más hospitalizados en Michigan, así como en Minnesota, Nueva Jersey y Carolina del Norte
Según los datos del estado de Michigan, el mayor conductor de los nuevos brotes son las escuelas y universidades, seguidas por los lugares de trabajo como fábricas y almacenes.
La catástrofe solo se ha visto agravada por las tres mayores empresas de automóviles, que han hecho todo lo posible por ocultar los brotes en sus plantas. Los trabajadores de la industria automotriz de varias plantas han declarado al WSWS que la gerencia se niega a informarles a los trabajadores cuando sus compañeros han dado positivo al COVID-19, lo que hace imposible que los trabajadores se pongan en cuarentena.
Al rechazar cualquier medida para contener la enfermedad, Whitmer ha capitulado ante las demandas de Trump y sus partidarios fascistizantes. A finales de 2020, el FBI reveló la existencia de un complot fascistizante de gran alcance para secuestrar a Whitmer y derrocar al gobierno estatal, centrado en la exigencia de que reabriera las escuelas y los centros de trabajo.
Ahora, cinco meses después, Whitmer ha abrazado de hecho las políticas de los golpistas, negándose a tomar cualquier medida para contener la pandemia que afectaría las ganancias de los empresarios del sector automotor que controlan el estado.
El año pasado ha dejado claro que si se dejan las cosas en manos de los capitalistas y sus políticos serviles, la enfermedad nunca se detendrá, y los trabajadores seguirán muriendo en los miles. Es necesario cerrar urgentemente toda la producción no esencial, con una compensación total por toda la pérdida de ingresos para los trabajadores, contratistas y pequeños empresarios.
Los trabajadores de sectores clave de la industria automovilística estadounidense ya están empezando a entrar en acción, formando comités de base en todo el estado para defender la vida y el sustento de los trabajadores. En el Primero de Mayo de 2021, el Comité Internacional de la Cuarta Internacional está haciendo un llamamiento para la formación de la Alianza Obrera Internacional de Comités de Base, con el objetivo de aplicar las medidas necesarias para contener la pandemia y salvar vidas humanas.
El Comité Internacional de la Cuarta Internacional impulsa esta iniciativa para proporcionar un programa político a los trabajadores, tanto para luchar contra la pandemia como para acabar con este sistema social, el capitalismo, responsable de la catástrofe mundial. Instamos a los trabajadores de todo Michigan, Estados Unidos y el mundo a que asistan.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 25 de abril de 2021)
