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En respuesta al WSWS, oficial de la AFL-CIO les dice a trabajadores mexicanos que el UAW encarna la “democracia sindical”

En semanas recientes, el World Socialist Web Site ha publicado varios llamados en las redes sociales de los trabajadores mexicanos en los que se informa y solicita declaraciones de apoyo a la huelga en la planta New River Valley de Volvo Trucks en Virginia y la huelga de dos meses de los mineros del carbón de Warrior Met en Alabama.

Respuesta de Jeffery Hermanson de la AFL-CIO al llamado del WSWS

El 14 de junio, Jeffery Hermanson, consultor y exdirector del Programa en México del Solidarity Center, un brazo de la AFL-CIO financiado por el Departamento de Estado de EE.UU., intervino en contra de una publicación del WSWS solicitando declaraciones de apoyo en el grupo de Facebook del “Generando Movimiento” de las bases en la planta de General Motors en Silao, México.

Respondiendo específicamente al llamado del WSWS a apoyar la lucha del Comité de Base de los Trabajadores de Volvo (VWRFC, por sus siglas en inglés) en la planta New River Valley contra el “charro estadounidense UAW”, Hermanson escribió, en español, “La diferencia entre la UAW, la UMWA y los sindicatos charros de Mexico es inmensa: en la UAW y la UMWA valoran las decisiones de los trabajadores, aún cuando están en desacuerdo con los dirigentes”.

Luego, dijo que la decisión de ambas organizaciones a “reanudar las huelgas y reiniciar las negociaciones” cuando los trabajadores rechazaron los contratos acordados por los sindicatos era “una muestra de lo importante que es la democracia sindical en mejorar los salarios y condiciones de trabajo”.

El grupo “Generando Movimiento” fue formado en oposición al sindicato charro de la Confederación de Trabajadores de México (CTM). El término “charro” se refiere a sindicatos corruptos, repletos de matones y controlados por las empresas y el Estado. El grupo militante participó en llamadas organizadas por el WSWS con trabajadores automotores estadounidenses y se opusieron a aumentar la producción a fin de apoyar la huelga estadounidense en GM de 2019. Desde entonces, la AFL-CIO y el Departamento de Estado han estado buscando dirigirlo detrás de los llamados “sindicatos independientes” que ha entrenado y financiado.

La afirmación de que el UAW y el UMWA son paladines de la “democracia sindical” tiene la intención de venderles a los trabajadores mexicanos sindicatos patrocinados por el Gobierno estadounidense.

Por más de 100 años, la AFL y la AFL-CIO se han esforzado por establecer sindicatos en toda América Latina alineados con el impulso de la CIA, las empresas estadounidenses y Wall Street para afianzar su hegemonía, incluso a través de golpes militares y dictaduras fascistas. Esto involucró décadas de trabajo exhaustivo para depurar la CTM en México de trabajadores y oficiales militantes que exigían una mayor democracia dentro de la organización.

Hermanson defiende al UAW y el UMWA en su función de defensor de los intereses del aparato corporativista y burocrático de la AFL-CIO al cual pertenece y como un veterano en mentir sobre la realidad que enfrentan los trabajadores estadounidenses para poder promover los “sindicatos democráticos” del Departamento de Estado en el exterior.

Sin embargo, estas afirmaciones son desmentidas completamente por algunas declaraciones recientes de los trabajadores estadounidenses describiendo su experiencia con el UAW y el UMWA:

  • Mientras los trabajadores de Silao estaban siendo despedidos por GM por apoyar la huelga en EE.UU., el UAW la estaba traicionando imponiendo un contrato que expandía el trabajo temporal con salarios de miseria y el cierre de cuatro plantas. Los trabajadores denunciaron extensamente la votación como un fraude, y uno de ellos comentó en la página de Facebook del UAW: “Estoy bastante seguro de que los miembros del UAW NO ratificaron este contrato; en mis últimos 24 años, siempre que los miembros votan en contra, se aprueba”.
  • En una carta abierta enviada el lunes al UAW que todos los trabajadores deberían leer, el Comité de Base de Trabajadores de Volvo de la planta de New River Valley escribió: “[El presidente del Local 2069] Matt Blondino dice que la huelga continuará hasta que se ratifique un acuerdo. Dado que no nos ha dicho nada de qué propone que sea diferente de los acuerdos que ya rechazamos, esto parece más una amenaza contra nosotros que contra la empresa. Nos están diciendo que seguiremos aislados y pasando hambre en los piquetes hasta que aceptemos lo que ya rechazamos”.
  • En la huelga de Warrior Met en Alabama, el vicepresidente regional del UMWA, Larry Spencer, y un representante de distrito — ambos miembros de la junta ejecutiva de la AFL-CIO de Alabama— agredieron violentamente a podcasteros que confundieron con reporteros del WSWS, llegando a amenazar a uno de ellos con lenguaje racista: “¡Te voy a partir la p**a cabeza, boy !”. En respuesta, un minero de Warrior Met le dijo al WSWS que “el matonismo es lo único que él [Spencer] sabe hacer” y añadió: “Creo que ellos mismos son ladrones, ganando sueldos de seis cifras mientras que los trabajadores de base reciben 300 dólares a la semana [de sueldo de huelga]”.
  • El mes pasado, el expresidente del UAW, Dennis Williams, fue condenado a una pena de 21 meses de prisión por un tribunal federal como uno de los 15 funcionarios acusados en una investigación de corrupción en curso del UAW. “¿Veintiún meses por robar millones de dólares, por robarles a todos esos locales? Es muy poco”, dijo un trabajador de Volvo Truck en Virginia al WSWS, comparando a los líderes del UAW con “los jefes del crimen organizado de antes, como Al Capone”.
  • Al igual que la CTM, el UAW ha obligado a los trabajadores a seguir produciendo vehículos durante la mortal pandemia de COVID-19 mientras colaboraba con la gerencia para encubrir los brotes, lo que ha provocado cientos de casos y muertes en todo el país. En abril, en medio de un brote, un trabajador de la planta de ensamblaje de Stellantis en Sterling Heights dijo al WSWS: “El hecho de que el sindicato no haya dicho nada, negándose a responder a las llamadas o a los correos electrónicos de sus miembros, retrata muy bien su verdadero rostro... no están representando nuestros mejores intereses, nuestra salud y seguridad, y con el COVID fuera de control en las plantas, tampoco la salud y seguridad de nuestras familias”. Otro trabajador de Stellantis en Indiana declaró: “Están jugando a la ruleta con nuestras vidas. Todo lo que quieren son números. El sindicato es casi como la gerencia. No les importa lo que pensamos. Es casi como hablar con la pared”.

En sus actividades antidemocráticas, sus íntimos lazos con el Estado y los miles de millones que han acumulado, incluso a través de fondos que comparten con la patronal, el UAW y el UMWA hacen que los charros mexicanos parezcan ladronzuelos.

Trabajadores de Matamoros en huelga

La intervención de Hermanson en oposición al llamado del World Socialist Web Site a los trabajadores mexicanos para que apoyen a los huelguistas de Volvo en Virginia expone dos cosas:

En primer lugar, que la AFL-CIO y su mal llamado Solidarity Center, financiado por el Gobierno, están decididos a impedir toda unificación de los trabajadores mexicanos y estadounidenses y a mantenerlos lo más ignorantes posibles en cuanto a las luchas que libran sus hermanos y hermanas de clase en el lado opuesto del Río Bravo (Río Grande).

En segundo lugar, la AFL-CIO, sus agentes locales y el Gobierno de los EE.UU. que los respalda están muy preocupados por la influencia cada vez mayor del WSWS y el apoyo a su perspectiva socialista e internacionalista en sectores clave de la clase obrera mexicana.

No es casualidad que la intervención de Hermanson se produzca apenas unos días después de la visita de la vicepresidenta de EE.UU., Kamala Harris, a la Ciudad de México, durante la cual pidió a los funcionarios y sindicalistas mexicanos “que luchen por los sindicatos democráticos”, al tiempo que prometió 130 millones de dólares de ayuda estadounidense para esta causa. El objetivo del Gobierno estadounidense es utilizar estos sindicatos para vigilar a la clase obrera mexicana y evitar que sus luchas interrumpan las vitales cadenas de suministro de México a las industrias automovilística, armamentística y otras de Estados Unidos.

Los trabajadores de México, Estados Unidos y todos los demás países están librando una misma insurgencia, no solo contra las corporaciones transnacionales y el capital financiero global, sino también contra los sindicatos corporativistas de todo el mundo que han supervisado décadas de ataques a los niveles de vida y puestos de trabajo en defensa de las ganancias capitalistas.

El Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI) lucha por unir estas luchas más allá de las fronteras nacionales y dotarlas de la estrategia necesaria y consciente. Para ello, ha llamado a la formación de organizaciones verdaderamente democráticas en todos los lugares de trabajo, elegidas y controladas por los propios trabajadores, así como su unificación bajo la Alianza Obrera Internacional de los Comités de Base (AOI-CB).

(Publicado originalmente en inglés el 18 de junio de 2021)

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