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Perspectiva

El evento público mortífero de la presidenta del sindicato AFT, Randi Weingarten

El viernes 1 de octubre, los padres, educadores y trabajadores internacionalmente están planeando una serie de huelgas y protestas para oponerse a la reapertura homicida de las escuelas, que ya ha contagiado de COVID-19 a millones de niños en todo el mundo. El llamado poderoso de la semana pasada de la británica Lisa Diaz obtuvo un apoyo amplio en todo Reino Unido, EE.UU. Canadá, Alemania, Francia, Australia, Sri Lanka, Japón y un número cada vez mayor de países en todo el mundo. Los trabajadores están adoptando cada vez más el llamado a erradicar el COVID-19 una vez por todas a través de confinamientos temporales y el despliegue de todas las medidas de salud pública.

Cuando padres y maestros de todo el mundo participarán este viernes en una poderosa manifestación contra las reaperturas inseguras de escuelas, se celebrará una reunión con un carácter completamente distinto el día antes.

El anuncio oficial del evento que destaca Open Schools USA (crédito: @AFTunion vía Twitter)

El martes, el sindicato American Federation of Teachers (AFT), el Segundo sindicato más grande de EE.UU. con aproximadamente 1,7 millones de miembros, anunció que coauspiciará una reunión pública el jueves con el grupo de padres de extrema derecha Open Schools USA. El evento les ofrecerá una plataforma a promotores de la pseudociencia que se opone a las vacunas anti-COVID-19, promueve eliminar las exigencias de mascarillas y todas las medidas de mitigación en las escuelas, y que buscan infectar activamente a todos los niños con COVID-19 para desarrollar la mítica “inmunidad colectiva”.

El evento fue anunciado el día después de que la Academia Estadounidense de Pediatría publicara su reporte semanal de casos, hospitalizaciones y muertes infantiles en EE.UU., que descubrió que por quinta semana consecutiva más de 200.000 niños de contagiaron oficialmente con COVID-19. A lo largo de esas cinco semanas, un promedio de tres niños murió por COVID-19 cada día. La gran mayoría de estas infecciones y muertes son el producto directo de la reapertura completa de las escuelas que el Gobierno de Biden, los sindicatos docentes, y los gobernantes estatales republicanos y demócratas han perseguido incansablemente durante los últimos dos meses, con las medidas de mitigación más limitadas o ninguna del todo.

El evento del jueves tendrá como comoderadores a la presidenta del AFT, Randi Weingarten, y al miembro de Open Schools USA, Erich Hartmann. La presentación inicial estará a cargo de la fundadora de Open Schools USA, Michelle Walker, una madre ultraderechista de Portland, Oregón.

Tuit de la fundadora de Open Schools USA, Michelle Walker.

El 20 de septiembre, Walker tuiteó: “Mantengan las escuelas abiertas. Eliminen las exigencias de mascarillas. Eliminen las exigencias de vacunaciones. Prevengan futuras exigencias de vacunaciones. Abran nuestras comunidades y el país”. Es una oponente encarnecida de la educación pública y llama a los padres a sacar a sus hijos de las escuelas públicas para privarlas de financiamiento.

Dos de los “científicos” en el evento público se encuentran entre los promotores académicos más destacados de desinformación pandémica, el Dr. Jay Bhattacharya y la Dra. Tracy Høeg.

Bhattacharya es más conocido por ser uno de los autores de la Declaración de Great Barrington, que el World Socialist Web Site caracterizó como un “manifiesto de la muerte”. Como documento principal de los promotores de la estrategia de “inmunidad colectiva”, aboga por el contagio rápido de los jóvenes para crear un llamado “escudo humano” alrededor de los vulnerables. En la práctica, esta postura conduce al contagio masivo de toda la sociedad y se ha cobrado millones de vidas en todo el mundo.

Tuit de Jay Bhattacharya: “Las ideologías cero-COVID y de confinamientos son peligrosas. Los adherentes devotos han causado daños enormes”. Retuiteando a Team Sweden, que escribió: “Antes de los confinamientos, nunca entendí cómo un pequeño grupo de fanáticos devotos podría causar tanto daño innecesario e irracional. La eugenesia, el nazismo, la Revolución Cultural, y Vietnam me hacen mucho más sentido ahora”.

Høeg es mejor conocida por su oposición pública a vacunar a los niños. En un estudio reciente preimpreso, alega falsamente que los hombres jóvenes que se vacunaron tienen más probabilidades de ser hospitalizados por la vacuna que por el COVID-19. Este estudio ha sido rechazado de tres distintas revistas bajo revisión por pares, pero sus mentiras se han propagado en la prensa y han sido promovidas por grupos de padres de extrema derecha como Open Schools USA, así como por políticos fascistas como la legisladora de Georgia, Marjorie Taylor Greene.

El hecho de que Weingarten y el AFT se asocien con estas fuerzas ultraderechistas demuestra que toda la retórica de “mitigaciones” en las escuelas nunca ha sido nada más que una cubierta para las políticas de “inmunidad colectiva” de las élites gobernantes.

Este evento demuestra la realidad de que los sindicatos no solo no representan a sus miembros, sino que son completamente hostiles a ellos. Después de que más de 1.000 maestros y más de 250 niños fallecieran por COVID-19 durante el último año escolar, Weingarten ha sido la más ferviente promotora de la reapertura completa de las escuelas, incluso antes de que la mayoría de los niños sea elegible para vacunarse.

La publicación del AFT en Twitter anunciando el evento del jueves generó una molestia auténtica entre los maestros y las bases magisteriales, así como entre científicos reputados.

Algunos de los que comentaron expresaron la creencia de que Weingarten es la herramienta involuntaria de las fuerzas de extrema derecha, y que este es simplemente un evento irreflexivo organizado por el sindicato. En realidad, la alianza entre el sindicato y los elementos fascistas no es casual. El propósito del evento es dar publicidad a las capas más retrógradas y anticientíficas de esa franja, darles una audiencia y justificar la eliminación de las ya limitadas medidas de mitigación aplicadas en los distritos escolares gobernados por los demócratas.

El miércoles por la mañana, Weingarten publicó un hilo de Twitter a la defensiva en el que trató de justificar la promoción de fascistas por parte del AFT. Mientras afirmaba estar “a favor de las vacunas, a favor del uso de mascarillas en las escuelas”, señaló: “He estado hablando con Open Schools USA durante un tiempo, manteniendo conversaciones, escuchando sus preocupaciones. Y decidimos hacer un evento público juntos”. Y añadió: “Sigo pensando que dialogar, llegar a un terreno común sobre la importancia de las clases presenciales seguras es vital”.

En otras palabras, sin que lo sepan los miembros de base de la AFT, Weingarten ha mantenido reuniones secretas con un grupo de padres de extrema derecha para tratar de encontrar un terreno común para coordinar sus esfuerzos y reabrir totalmente las escuelas. Mientras “dialogan” con los fascistas, Weingarten y la burocracia de la AFT han suprimido toda oposición dentro del sindicato, interrumpiendo las reuniones y discusiones con los profesores de base.

Además de la extrema derecha, Weingarten también está profundamente conectada con la Administración de Biden y el aparato estatal. Con un salario oficial de unos 500.000 dólares, forma parte del Comité Nacional Demócrata y se identifica personalmente con el Estado y la oligarquía financiera. Ella encarna el carácter corporativista de todos los sindicatos actuales, haciendo valer los intereses de las corporaciones y suprimiendo cualquier expresión de oposición.

En febrero, declaró al New York Times que pasaba más de 15 horas diarias al teléfono con la Casa Blanca, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y sus subordinados sindicales coordinando la campaña de reapertura de escuelas de la Administración de Biden frente a la oposición masiva de los profesores. En un discurso pronunciado el 13 de mayo en el que exigió la reapertura total de las escuelas este otoño, Weingarten dejó claros los motivos económicos que hay detrás de esta campaña, afirmando: “Los padres dependen de las escuelas, no solo para educar a sus hijos, sino para poder trabajar”.

Weingarten también ve a los fascistas como sus aliados contra los educadores de base cada vez más militantes que están entrando en la lucha independientemente y en oposición a las decrépitas burocracias sindicales.

La huelga escolar del 1 de octubre es una manifestación inicial de un movimiento creciente de la clase obrera que lucha por poner fin a la pandemia. En todo el mundo, los trabajadores han formado comités de base independientes de los sindicatos y de los partidos políticos capitalistas para defender sus propios intereses sociales. Estos comités están impulsando cada vez más una estrategia para erradicar el COVID-19, que requiere el cierre de todas las escuelas y lugares de trabajo no esenciales, un programa de vacunación masiva coordinado a nivel mundial, la realización de pruebas universales, el rastreo de contactos, el aislamiento seguro de los pacientes infectados, el uso de mascarillas y el despliegue de todas las demás medidas públicas para cortar la cadena de transmisión viral.

Todos aquellos políticos, burócratas sindicales y comentaristas de los medios de comunicación que han impulsado la reapertura prematura de las escuelas y de los lugares de trabajo no esenciales antes de que se contenga la pandemia están implicados en un crimen social masivo del que tendrán que rendir cuentas. Toda la experiencia de la pandemia ha dejado claro que solo la movilización masiva de la clase obrera internacional, armada con una comprensión científica de las medidas necesarias para erradicar el COVID-19, podrá poner fin a la muerte y sufrimiento innecesarios de millones de personas en todo el mundo.

(Publicado originalmente en inglés el 29 de septiembre de 2021)

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