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Perspectiva

Un importante paso al frente en la lucha contra la pandemia

Reflejando la oposición cada vez mayor en la clase obrera internacional a las políticas homicidas de las élites gobernantes ante la pandemia, la madre británica Lisa Díaz publicó el viernes una declaración de video en Twitter llamando a una huelga nacional escolar en Reino Unido el 1 de octubre. En condiciones en que más de 59.000 niños británicos han contraído el COVID-19 en las primeras dos semanas de reaperturas escolares, llamó a los padres a tomar la iniciativa independiente de resguardar a sus hijos en casa del virus. El video ha sido visto más de 75.000 veces, ha recibido más de 2.350 me gusta y ha sido retuiteado 1.340 veces.

Lisa, quien pertenece al grupo Safe Education for All (SafeEdForAll) y trabaja con el Comité de Base de los Educadores de Reino Unido, ha acumulado muchos seguidores en Twitter en respuesta a sus videos denunciando las políticas criminales de reapertura de escuelas del Gobierno de Boris Johnson. Avanzando la estrategia de “inmunidad colectiva” de permitir que el virus haga estragos libremente en la población, las escuelas de toda Inglaterra no tienen ninguna medida de mitigación del todo. En el video del viernes, Lisa declara: “Estamos hartos de las mentiras. Estamos hartos de los engaños. Estamos hartos de que les paguen a científicos para que digan cosas ridículas como que los niños no lo contraen en las escuelas; lo contraen en el bus. No basta. No lo soportaremos más”.

Lisa Díaz y su hija (crédito: @Sandyboots2020, Twitter)

El llamado a una huelga escolar en Reino Unido es parte de un movimiento cada vez mayor de resistencia de la clase obrera, que está entrando en una nueva etapa de la lucha de clases. Requiere del apoyo de los trabajadores en todos los países y se necesita coordinar huelgas y acciones laborales similares internacionalmente.

Este acontecimiento es el resultado de la crisis profunda del capitalismo global, que ha sido exacerbada por la pandemia de coronavirus. Desde enero de 2020, una cantidad impactante de 4,76 millones de personas ha muerto oficialmente por el COVID-19, mientras que la cifra real de muertes en el mundo se estima por encima de los 15 millones. En la actualidad, aproximadamente 466.000 personas dan positivo a diario y casi 8.000 personas fallecen oficialmente por el virus a nivel mundial.

Dado que la producción y distribución de las vacunas han sido subordinadas a los intereses de lucro de las gigantes farmacéuticas y a la geopolítica del imperialismo, solo el 32,6 por ciento de la población mundial está completamente vacunada, en su gran mayoría en los 10 países más ricos del mundo.

Al contrario de las afirmaciones de secciones de la clase gobernante y los sindicatos en cada país, la pandemia no puede contenerse solo a través de las vacunas, medidas de salud pública limitadas o una combinación irregular de ambas.

En muchos países, incluyendo sectores grandes de EE.UU. gobernados por los demócratas, las escuelas han sido completamente reabiertas con exigencias de uso de mascarillas y otras medidas de mitigación, y el virus sigue propagándose rápido. Dondequiera que haya medidas de mitigación, incluyendo la ciudad de Nueva York, Los Ángeles, entre otros lugares, están siendo eliminadas rápido para maximizar el tiempo de los niños en las escuelas. La razón, como con las reaperturas de escuelas en general, es enviar a los padres de vuelta al trabajo para apuntalar las ganancias corporativas y el enriquecimiento de la élite financiera. En los primeros 18 meses de la pandemia, los milmillonarios estadounidenses acumularon $1,8 billones, un aumento colectivo de 62 por ciento en su riqueza.

Los sindicatos de maestros en todos los países han facilitado la reapertura de las escuelas, permitiendo que miles de niños, educadores y sus familiares mueran a nivel global en todo el mundo. En cada país, los sindicatos no han hecho nada para oponerse a las reaperturas de escuelas o han sido los máximos propulsores del proceso. En EE.UU., en la medida en que se enferman y mueren cifras récord de niños por COVID-19, la presidenta del sindicato American Federation of Teachers (AFT), Randi Weingarten, completó una gira de 20 estados llamada “Un regreso a la escuela para todos”, en agosto, para promover las clases presenciales.

La importancia central de la huelga escolar británica del 1 de octubre es que ha sido organizada independientemente de los sindicatos y de los partidos capitalistas, y ha producido una poderosa respuesta de los maestros y trabajadores de todo el mundo. Deja en claro que la lucha contra la pandemia está asumiendo cada vez más la forma de luchas sociales de la clase obrera que necesitan ser organizadas y unificadas conscientemente y unificadas a través de comités de base.

En EE.UU., más de 1 millón de niños se ha contagiado, según cifras oficiales, en las últimas cinco semanas y un promedio de 3 niños y al menos 3 educadores mueren cada día por el virus. Los padres y educadores en Chicago, la ciudad de Nueva York, Detroit, y de California, Texas, Tennessee, Pennsylvania, Washington y otros estados han respaldado el llamado a una huelga escolar británica y están planeando protestas similares en sus distritos escolares. Los comités de base de los educadores y padres de California, Washington, Texas y Tennessee se reunieron el fin de semana y publicaron declaraciones de solidaridad con la huelga escolar británica esta semana.

Además de los educadores, más de 2.000 carpinteros iniciaron una huelga en Seattle, Washington, en lucha contra el sindicato United Brotherhood of Carpenters (UBC), que ha impuesto contratos vendidos por décadas. Los trabajadores automotores de todo EE.UU. han formado comités de bases independientemente del sindicato corporativista United Auto Workers (UAW) a fin de luchar por mejores niveles de vida y condiciones laborales, incluyendo el cierre de la producción en medio de la desenfrenada propagación del COVID-19.

En Alemania, en los últimos meses han estallado importantes luchas entre los trabajadores del transporte, los trabajadores de la salud, los trabajadores de las aerolíneas y otros sectores de la clase obrera. Mientras los casos de COVID-19 vuelven a aumentar en medio de la plena reapertura de las escuelas, muchos padres y educadores de Alemania han respaldado la convocatoria de la huelga escolar del 1 de octubre en el Reino Unido. Peggy, madre de un hijo adulto con discapacidad grave y de un niño en edad escolar con asma, dijo al World Socialist Web Site: “¡Es muy importante! ¡Deberíamos unirnos a esto! ¡Por la protección de nuestros hijos! #HuelgaDePadres el 01.10.2021!”

La semana pasada, unos 30.000 trabajadores de la salud de Sri Lanka organizaron una protesta en todo el país para exigir mejores protecciones contra el COVID-19 en sus lugares de trabajo, desafiando las leyes antidemocráticas del gobierno que prohíben tal acción. Se unieron a los cerca de 250.000 profesores de toda Sri Lanka, que llevan más de dos meses en huelga para exigir mejoras salariales.

En Canadá, que ha entrado en su cuarta oleada de la pandemia en medio de la plena reapertura de las escuelas, los padres de Columbia Británica preparan manifestaciones de solidaridad con la huelga escolar del Reino Unido para este viernes. En Alberta, la región más afectada del país, con 6.964 casos activos, los hospitales se encuentran al 87 por ciento de su capacidad y a punto de tener que realizar racionar la atención. Los médicos y los científicos de Alberta están pidiendo un confinamiento “cortafuegos”, y las etiquetas #FirebreakAB (#CortafuegosAB) y #GeneralStrikeAB (#HuelgaGeneralAB) son ahora tendencia en Twitter.

Comentando la respuesta internacional a su llamamiento a la acción, Lisa Díaz dijo al World Socialist Web Site: “¡He recibido un apoyo increíble de padres y trabajadores de todo el mundo! Es maravilloso saber que no estoy sola, que hay otros padres que ven a través de las mentiras del Gobierno y de los medios de comunicación que el COVID es de alguna manera una enfermedad benigna en los niños y que está bien que la contraigan. Esa es la mentira que se perpetúa en el Reino Unido”.

Y añadió: “No hay 'vivir con el COVID' porque millones de personas acabarán muriendo. Otros millones vivirán con los síntomas debilitantes del COVID largo. No podemos negociar con este virus. Tenemos que eliminarlo. No es una quimera. Es factible. Solo necesitamos voluntad política. Necesitamos una estrategia de COVID Cero. No hay término medio”.

De hecho, la ciencia es clara en cuanto a que el COVID-19 puede ser eliminado en cualquier región geográfica –como ha ocurrido en China, Nueva Zelanda y otros países— y, en última instancia, erradicado en todo el mundo. Sin embargo, las medidas necesarias solo se aplicarán mediante la movilización masiva de la clase obrera, organizada a través de comités de base independientes de los sindicatos y los partidos políticos capitalistas.

Dondequiera que se propague el COVID-19, estos comités deben luchar por el cierre de todas las escuelas y lugares de trabajo no esenciales, el uso de mascarillas universal, las pruebas, el rastreo de contactos, el aislamiento seguro de los pacientes infectados y todas las demás medidas de salud pública para cortar la cadena de transmisión viral. A los trabajadores afectados por los cierres se les debe garantizar una protección total de los ingresos, que se pagará con las enormes ganancias acumuladas por los ricos durante la pandemia.

La Alianza Internacional Obrera de Comités de Base (AIO-RFC), creada el Primero de Mayo de 2021, luchará por unificar las crecientes luchas de todos los trabajadores a través de las industrias y las fronteras nacionales. La convocatoria de la huelga escolar del 1 de octubre en el Reino Unido marca un importante paso inicial en la lucha por erradicar el COVID-19, ya que inspirará a los trabajadores. Deben prepararse acciones similares en todas las industrias y en todos los países, como parte de una lucha coordinada a nivel mundial de la clase obrera internacional para acabar con la pandemia y salvar millones de vidas.

(Publicado originalmente en inglés el 25 de septiembre de 2021)

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