Reino Unido anunció ayer que ha despachado un destacamento de diez militares de Ingenieros Reales Eléctricos y Mecánicos a Polonia. Es el primer despliegue de botas sobre el terreno por parte de una potencia aliada de la OTAN para colaborar en la confrontación fronteriza del país con Bielorrusia. Aunque pequeña, la implicación de fuerzas de Gran Bretaña señala una escalada de la provocación continua escenificada por el gobierno polaco, que en última instancia tiene a Rusia en la mira.
Varios miles de refugiados están buscando entrar desde Bielorrusia a la Unión Europea (UE) por Polonia y han sido recibidos con un despliegue masivo de fuerza militar y violencia. Se informa de que 20.000 soldados polacos están actualmente posicionados en la frontera bielorrusa, supervisando el rechazo brutal e ilegal de solicitantes de asilo.
Polonia ha acusado a Bielorrusia de “guerra híbrida” y “terrorismo de Estado”, afirmando que fuerzas gubernamentales están transportando gente por miles de kilómetros y ayudándola a cruzar la frontera. Han señalado al presidente ruso Vladimir Putin como el cerebro de esta política.
Que el blandir de espadas de Polonia es parte de una ofensiva más general fue confirmado por declaraciones emitidas esta semana por parte de miembros del Consejo de Seguridad (CS) de las Naciones Unidas y la OTAN.
El jueves, durante una reunión del CS de la ONU, Estonia, Francia, Irlanda, Noruega, los Estados Unidos y Gran Bretaña hicieron una declaración, rechazada por Rusia, miembro permanente del CS de la ONU. La declaración decía, 'Condenamos la instrumentalización orquestada de seres humanos cuya vida y bienestar han sido puestos en peligro por motivos políticos por Bielorrusia, con el objetivo de desestabilizar a los países vecinos y la frontera externa de la Unión Europea y desviar la atención de sus propias violaciones crecientes de los derechos humanos”.
Pedían una “fuerte reacción internacional” y prometieron 'seguir discutiendo medidas que podamos adoptar'.
La declaración de la OTAN dejaba clara la amplitud de la ofensiva anti-Rusia que se estaba montando:
“El Consejo del Atlántico Norte condena enérgicamente la instrumentalización continua de la inmigración irregular creada artificialmente por Bielorrusia como parte de acciones híbridas contra Polonia, Lituania y Letonia con propósitos políticos…. Permaneceremos vigilantes contra el riesgo de una mayor escalada y provocación por parte de Bielorrusia en sus fronteras con Polonia, Lituania y Letonia, y seguiremos monitorizando las implicaciones para la seguridad de la Alianza”.
Mientras la OTAN monta una campaña de propaganda por el supuesto “uso como arma” de los inmigrantes en Bielorrusia, sigue adelante con sus provocaciones militares temerarias en el Mar Negro, en la frontera de Rusia.
Rusia informó el jueves que había sacado en desbandada un avión de combate para interceptar un avión espía británico Boeing RC-135 Rivet Joint, que afirmaba estaba intentando acercarse a Crimea. El ejército ruso dijo que cuatro aviones espía y dos buques de guerra estadounidenses fueron observados operando en la región en el mismo período de 24 horas.
El portavoz del ejército ruso, el mayor general Igor Konashenkov comentó, “El ministerio de defensa ruso trata la actividad militar de los EEUU y sus aliados en la región del Mar Negro como de exploración de la posibilidad de un teatro de guerra en caso de que Ucrania prepare una operación militar para resolver la crisis en el este de Ucrania”.
Las tensiones han estado aumentando a lo largo del último mes, tras una escalada del conflicto en el este de Ucrania y conversaciones renovadas de incluir en la OTAN al ferozmente antirruso Estado ucraniano.
El 26 de octubre, fuerzas ucranianas llevaron a cabo su primer ataque con dron a las fuerzas rusas de la región del Donbass, usando un Bayraktar TB2k turco —teconología que Foreign Policy describió como “punto de inflexión” en los conflictos en Nagorno-Karabakh y Libia.
La posibilidad de hacer a Ucrania miembro de la OTAN fue subrayada por el viaje del secretario de defensa estadounidense Lloyd Austin a Ucrania, así como a Georgia y a Rumanía, unos días antes. Al preguntársele durante su visita sobre las objeciones de Rusia a las ambiciones de Ucrania de entrar en la OTAN, Austin respondió, “Ucrania … tiene derecho a decidir su propia política exterior futura, y nosotros esperamos que sean capaces de hacerlo sin ninguna interferencia externa”.
Le exigió a Rusia que “ponga fin a su ocupación de Crimea” y advirtió, “Continuaremos haciendo todo lo posible por apoyar los esfuerzos de Ucrania por desarrollar la capacidad de defenderse”.
Putin respondió, “La inclusión formal [de Ucrania] en la OTAN puede que no ocurra, pero el desarrollo militar del territorio ya está sucediendo … Esto crea una amenaza a la Federación Rusa”.
El 30 de octubre, el Washington Post informó de un significativo fortalecimiento de las fuerzas rusas cerca de la frontera del país con Ucrania. Politico recogía la noticia dos días después, informando de que imágenes de satélite de Maxar Technologies mostraban “un fortalecimiento de unidades acorazadas, tanques y artillería autopropulsada junto con tropas terrestres concentrándose cerca de la ciudad rusa de Yelnya”. Entre ellas estaba el 1er Ejército de Tanques de Guardias de élite.
El sitio web continuaba, “un nuevo análisis de Jane’s [una empresa de inteligencia militar] el lunes revela que equipamiento de la 4ta División de Tanques rusa ha sido trasladado a zonas cerca de Bryansk y Kursk cercanas a la frontera norte de Ucrania”.
El ministro de defensa de Ucrania afirma que hay unos 90.000 soldados rusos implicados en total.
El portavoz ruso Dmitry Peskov desestimó el artículo de Politico como de “baja calidad”. Al mismo tiempo, insistió, “El movimiento de nuestro equipamiento militar y unidades del ejército …. es solo asunto nuestro”.
Ayer dijo, “Tomamos medidas para asegurar nuestra seguridad cuando nuestros oponentes adoptan actitudes desafiantes cerca de nuestras fronteras. No podemos ser indiferentes ante ello”.
Hasta el momento Ucrania ha desplegado a 8.500 soldados a su lado de la frontera con Rusia.
El miércoles, el secretario de Estado estadounidense Anthony Blinken ofreció una rueda de prensa conjunta en Washington con el ministro de exteriores ucraniano Dmytro Kuleba. Blinken afirmó, “Nuestra preocupación es que Rusia cometa el serio error de intentar retocar lo que emprendió en 2014”, refiriéndose a la anexión de Crimea tras el golpe en Ucrania respaldado por la OTAN.
Advirtiendo, “Estamos mirando esto muy, muy de cerca. También estamos consultando muy estrechamente a los aliados y socios”, concluía, “El mensaje que estamos enviando hoy y que le repetí a Dmytro es que nuestro compromiso con la soberanía de Ucrania, con su independencia, con su integridad territorial es invulnerable”.
El secretario de Estado añadió ayer que los EEUU estaban “mirando las varias herramientas que tenemos”.
Sus amenazas fueron reproducidas por los ministros franceses de exteriores y defensa después de reunirse con sus homólogos rusos. Los ministros franceses, “advirtieron de serias consecuencias relacionadas con cualquier nuevo daño a la integridad territorial de Ucrania” y “condenaron el comportamiento irresponsable e inaceptable de las autoridades bielorrusas respecto a la instrumentalización de los flujos migratorios que afectan a varios países de la Unión Europea”, según un comunicado de prensa conjunto.
El viernes por la mañana, el británico Daily Telegraph sacó el titular en portada, “Rusia puede invadir Ucrania, advierte EEUU”. El artículo afirmaba que “fuentes importantes de Whitehall” le dijeron al diario que el gobierno británico estaba “preocupado” por las noticias de los movimientos de tropas rusas cerca de la frontera ucraniana y que “había ‘nerviosismo’ y ‘ansiedad’ entre los mandos”.
Continuaba, “Los [mandos estadounidenses] han compartido información sobre los movimientos rusos con aliados y les informaron de la posibilidad de una operación militar”.
Estos acontecimientos destacan el serio peligro de que estalle una guerra en Europa.
En Polonia y Ucrania, las potencias europeas y de la OTAN se están apoyando en apoderados ultraderechistas con base electoral principalmente fascista para impulsar una campaña antirrusa agresiva que implica el despliegue de miles de soldados. Tienen a sus propias fuerzas apostadas a un tiro de piedra del territorio ruso.
La situación que han creado amenaza con desatar una confrontación armada. Además de su despliegue de soldados en la frontera con Ucrania, Rusia hizo ejercicios precipitados de paracaidistas con Bielorrusia el viernes, a solo 20 millas del foco de tensión en la frontera polaca. Gran Bretaña afirma que la Fuerza Aérea Real escoltó a dos bombarderos rusos con capacidad nuclear que sobrevolaban el Mar del Norte hacia el Canal de la Mancha el mismo día.
Buscando desviar las enormes tensiones sociales hacia afuera y para perseguir su antiguo objetivo estratégico de una Rusia dominada y sometida, las potencias imperialistas están preparando una catástrofe.
(Publicado originalmente en inglés el 12 de noviembre de 2021)
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