El caso de Nemi El-Hassan ejemplifica cómo la clase dirigente alemana utiliza la ultraderecha para silenciar las opiniones izquierdistas y suprimir cualquier crítica de su propia política.
La periodista de 28 años y doctora de origen palestino estaba por presentar el programa científico “Cuarks” en el canal público televisivo Westdeutscher Rundfunk (WDR) pero fue despedida antes de comenzar a trabajar. La razón dada fue unas acusaciones sin fundamento del antisemitismo, primero planteadas por ultraderechistas ligados a la agencia de inteligencia doméstica alemana (la Oficina por la Protección de la Constitución). Estas acusaciones falsas luego fueron exageradas por el órgano de prensa amarillista principal del país, el periódico Bild.
A pesar del apoyo de cientos de celebridades, incluidos el exembajador israelí a Alemania, Avi Primor, y el historiador y experto sobre antisemitismo renombrado Moshe Zimmermann, nada podía salvar a El-Hassan. El 2 de noviembre, WDR finalmente terminó todas las negociaciones con ella.
Los reportajes de Nemi El-Hassan: “ingeniosa, conflictiva, sin miedo”
El-Hassan se ha demostrado que es una periodista valiente, escribiendo artículos para periódicos alemanes de alta importancia sobre el crecimiento de la ultraderecha y la xenofobia. También ha contribuido al programa televisivo “Frontal21” y, desde 2013, ha estado involucrada en el canal de YouTube “Dattelträger”, que se opone al prejuicio anti musulmán a través de vídeos satíricos. Ella ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su trabajo.
Era la anfitriona del programa “Jäger und Sammler” (Cazadores y Coleccionistas) que trata de temas socialmente relevantes. Una contribución trataba de un concierto de rock ultraderechista durante el julio de 2017, cuando 6.000 neofascistas de toda Europa se reunieron en el pueblo pequeño de Themar en el estado del este de Alemania de Turingia. El-Hassan, que todavía andaba con pañuelo en ese entonces, habló con y enfrentó al organizador del concierto Tommy Frenck, un excandidato del Partido Democrático Nacional de Alemania fascista (NPD, según sus siglas en alemán). Aunque ya no usa un pañuelo, invariablemente es representada con él por los medios de comunicación derechistas.
Por su intervención en el concierto ultraderechista, ella recibió el Premio de Medios en Línea europeo CIVIS. La declaración del jurado decía: “La reportera valientemente entró en la multitud e hizo pruebas a miembros del entorno ultraderechista de una manera ingeniosa, conflictiva, y sin miedo. La marca retórica de los neonazis se hace clara. Un logro periodístico pendiente–visualmente realizado excelentemente”.
Cuando se dio a conocer que El-Hassan estaba por ser empleada de WDR, fueron blogueros ultraderechistas, de toda la gente, que la acusaron del “antisemitismo”. La acusación se basa en un vídeo de hace siete años, con la fecha de la invasión israelí de Gaza, que acabó con las vidas de más de 1.000 palestinos. Ese año, 2014, el día Al-Kuds (“el día internacional de Jerusalén”) fue dirigido contra el asalto lanzado contra los palestinos en Gaza. Lemas antiisraelíes se gritaban en las demostraciones y se mostraban símbolos del movimiento proiraní Hezbolá.
La compañía mediática Zeit En Línea conclusivamente demostró que las acusaciones de antisemitismo contra El-Hassan surgieron de entornos ultraderechistas ligados al partido xenofóbico Alternative für Deutschland (AfD). El activista anti musulmán Irfan Peci publicó metraje de la marcha de Al-Kuds el 9 de octubre y estuvo jubiloso cuando el periódico Bild cubrió la historia un mes más tarde.
Peci, quien tiene 31 años, trabajó para la Oficina por la Protección de la Constitución (BfV, por sus siglas en alemán) durante mucho tiempo. Como adolescente, Peci, hijo de una familia migrante de Bosnia, se había unido a la organización terrorista Al Qaeda y se convirtió en su portavoz en Alemania. Después de su arresto, fue reclutado por la BfV como un agente clandestino para espiar a islamistas. Desde su desenmascaramiento de agente de BfV, Peci ha operado como un autoproclamado “cazador de islamistas” con vínculos extensivos al entorno ultraderechista de Alemania.
La ultraderecha alemana deliberadamente usa la acusación del antisemitismo para discriminar contra los musulmanes. Cuando los elementos ultraderechistas ligados a Peci celebraban su éxito en línea después del despido de El-Hassan por WDR, uno de ellos notó que explotar la “cuestión judía” era un instrumento particularmente eficaz.
Aunque lanzado por la ultraderecha, el periódico Bild ansiosamente cubrió las acusaciones contra El-Hassan y se suplementaron con más denuncias en un artículo del 13 de septiembre. Como El-Hassan anota ella misma: el periódico vinculó “clips de vídeos fuera de contexto sacados de una contribución oral, que yo hice grabar hace unos años en nombre de la Agencia Federal por la Educación Cívica, y en que yo –suplementada por fuentes científicos islámicos– expliqué mi entendimiento de la palabra ‘yihad’. Una contribución editorialmente aprobada, se debe notar, [que fue] supervisada por uno de los eruditos islámicos más renombrados de Alemania”.
El mismo día, la AfD publicó un comunicado de prensa en que la portavoz diputada del partido Beatrix von Storch denunció a El-Hassan como “una islamista virulenta y aborrecedera de judíos” y “una simpatizante de terroristas”.
Estas afirmaciones inmediatamente fueron cubiertas por los periódicos del idioma alemán de alta importancia, incluidos el Frankfurter Allgemeine Zeitung y el Neue Zürcher Zeitung. El último empleó el titular: “Cuando hablamos de musulmanes que odian a judíos –no se toma muy en serio en Alemania”.
El-Hassan se ha distanciado públicamente de su participación en la marcha de Al-Kuds de 2014 y disculpó por su comportamiento en ese momento. Ella también repetidamente ha reafirmado que no cuestiona el derecho de existir de Israel, pero esto no previno que WDR tomara medidas en su contra. El canal no tolera ninguna forma del antisemitismo, dijo en una declaración. Estaba preparado a determinar si ella podía trabajar en el programa como autora, pero no podía aparecer frente a las cámaras.
Discusiones siguieron en los comités del canal y en el consejo de difusión, mientras los medios de comunicación tradicionales usaban las acusaciones del “antisemitismo” para crear sentimientos contra El-Hassan. Periodista prominente Jochen Bittner hipócritamente advirtió que uno no “debe juzgar demasiado brutalmente”, mientras luego puso en duda la credibilidad de su disculpa y estresó en la radio alemana que la decisión de WDR fue la correcta.
Finalmente, más acusaciones del “antisemitismo” fueron descubiertas contra El-Hassan. Acusaron que hubiera dejado “likes” en posts antisemíticos en las redes sociales –posts que ella subsecuentemente borró.
Las nuevas acusaciones se referían a posts llamando por el boicoteo de bienes que provenían de colonias en los territorios ocupados de Palestina –es decir, comercios que la Unión Europea considera impermisibles– así como posts que trataban del escape de seis palestinos encarcelados de una cárcel de máxima seguridad israelí. El-Hassan explicó que no estaba claro por qué estaban en la cárcel. Sus comentarios fueron deliberadamente ignorados para acusarla de “alentar acciones violentas”.
Aunque El-Hassan pública, inequívoca y repetidamente ha rechazado todas las formas del antisemitismo, los medios derechistas y representantes de organizaciones judías mantuvieron su ofensiva, exigiendo que WDR terminara su cooperación con la periodista. El 2 de noviembre, WDR diligentemente obedeció.
Declaración personal
El mismo día, El-Hassan presentó su parte del caso en un artículo del Berliner Zeitung. Bajo el título “Soy yo palestina–¡aguántenlo!” ella describió la pesadilla que había pasado durante las últimas semanas: “Uno aprende que la eficacia de sus propias acciones y por eso la influencia que uno tiene en eventos decisivos no significan nada. Una pérdida de control que es brutal en su totalidad. Así se siente cuando el periódico Bild se pone la tarea de demolerte públicamente”.
Al mismo tiempo ella hizo claro que no iba a retirarse: “No soy lo que quieren hacerme, ni soy una víctima indefensa. Tengo una voz. Y usaré la oportunidad para dar a conocer mi punto de vista, así como todos los demás”.
En el artículo, ella detalla la campaña en su contra y describe su historia personal y familiar, así como el destino de sus parientes en Palestina y Lebanon: “Mi historia familiar está conectada íntimamente a la historia del Estado de Israel. Mi abuela tenía que huirse varias veces cuando nació Israel. La villa donde nació mi padre ya no existe. De joven mi madre fue disparada por soldados israelíes en las calles estrechas de su pueblo natal en el sur de Lebanon …”
El día que el artículo apareció, WDR finalmente acabó su cooperación con ella. La razón pérfida que dieron fue que la controversia que la rodeaba había llevado a una “politización inapropiada del programa científico renombrado”. Pues WDR culpa a la víctima de una campaña en la que el canal comparte la responsabilidad.
El Berliner Zeitung y Die Zeit también reportan que, en sus reuniones con la periodista joven, WDR aparentemente le hizo preguntas que no sólo eran insensibles y de mal gusto, pero también que violaban las leyes laborales de Alemania. Según una transcripción, presuntamente preguntaron a El-Hassan: “¿Usted reza, y con qué frecuencia? ¿Observa usted los ayunos? ¿Es la huida de su abuela un tema en las reuniones familiares?”
Apoyo por El-Hassan
Sin embargo, la periodista también podía ganar el apoyo de personajes prominentes, incluidos intelectuales judíos, que exigieron que la trataran justamente. Cientos de eruditos, autores y trabajadores de cultura firmaron una carta abierta, incluidos la ganadora del Premio de Paz del Comercio Alemán de Libros, Caroline Emcke, y el bien conocido pianista Igor Levit.
La carta abierta dice: “Estamos consternados por la manera difamatoria y denunciatoria en que esta conversación se realiza”. Continúa, “Nemi El-Hassan se ha convertido en el blanco de odio e incitación a causa de su origen palestino y su identidad musulmana”. Los signatarios afirman que la campaña contra El-Hassan contiene “rasgos racistas”.
Uno de los primeros signatarios de la carta abierta fue Ralf Michaels, director del Instituto de Max Planck por la Ley Comparativa e Internacional en Hamburgo. Michaels apuntó que El-Hassan ha sido tratada de una manera muy injusta. En ningún momento se aclaró que la manifestación tomó lugar en 2014 al mismo tiempo que la guerra contra Gaza, “cuando había emociones fuertes por todos lados”. En ese entonces El-Hassan había escrito artículos en favor de acercamiento, reconciliación y contra la violencia –que también no se reportaron. Además, contribuciones periodísticas en que ella claramente argumentó contra el antisemitismo fueron escondidas. El-Hassan había ganado premios mediáticos por estos ensayos.
El periodista judío Jochanan Shelliem afirmó que había una campaña concertada detrás de estas afirmaciones del antisemitismo lanzadas contra El-Hassan y otros profesionales de los medios de comunicación. Shelliem comentó en @mediasres, un periódico alemán en línea, que cada vez más se discriminaban contra periodistas mujeres como ella. La casa impresora Springer, que publica Bild, evidentemente buscó encubrir “cualquier mancha marrón visible en su propia camisa”.
El historiador Moshe Zimmermann y el exembajador de Israel a Alemania, Avi Primor, escribió una declaración junta que defendió a la periodista contra acusaciones de antisemitismo y declaró que el tratamiento de ella por del WDR “era ilegítimo”.
Un movimiento a la derecha en los medios de comunicación
Al mismo tiempo, la decisión hecha por WDR ha ganado la aprobación de la mayoría de los medios de comunicación alemanes. El Süddeutsche Zeitung, por ejemplo, comentó que cada frase del artículo que El-Hassan publicó en el Berliner Zeitung demostró “por qué era correcto que Nemi El-Hassan no debiera convertirse en la representante de un programa de servicio público”.
El SZ argumentó que la razón justificada de su despido no fueron las acusaciones del antisemitismo, sino “una incomprensión fundamental de qué es el periodismo. Mientras la persona privada tiene derecho a su punto de vista, y activistas son obligados a defender su punto de vista, es el asunto del periodista reconocer que su punto de vista no necesariamente se comparte con los demás. El-Hassan falla en este asunto en cada frase. Ignora el hecho de que existe todo tipo de alternativa”.
Este comentario aclara una incomprensión fatal del papel de periodistas que recientemente se ha hecho cada vez más aparente en los medios, especialmente en el canal WDR. Lo que se exige y se promueve como aparentemente “objetivos” reportajes de hecho tienen cada vez más que ver con los deseos y las necesidades de la clase dirigente. Cualquier crítica de ella ya no se permite.
El hecho de que esta actitud se haga más y más dominante en el WDR está ligado no menos al nombramiento en el mayo de este año de conservadora derechista Christine Strobl a encabezar el ARD. El WDR produce aproximadamente un cuarto de los programas del ARD, el canal de servicio público principal en Alemania. Christine Strobl es la hija del personaje de la Unión Cristiana Democrática (CDU, por sus siglas en alemán) y presidente del Parlamento Federal de Alemania Wolfgang Schäuble y la esposa del ministro del interior de Baden-Württemberg Thomas Strobl. Ha introducido cambios significantes desde tomar el mando del ARD.
Los vínculos íntimos de Christine Strobl con la dirección de la CDU y entornos dirigentes derechistas es una parte de la transformación del ARD, descrito durante los años 1970 como “la radio roja”, en una radiodifusora estatal, cada vez más susceptible a las presiones de políticos derechistas mientras disemina la propaganda derechista.
El-Hassan escribe en su artículo en el Berliner Zeitung que “ciertos temas nunca se negociaron abiertamente”: “No ocurrió ninguna conversación honesta sobre cómo se debe distinguir el antisemitismo de posiciones que son críticas de Israel. O sobre qué es la responsabilidad que Alemania tiene sobre las violaciones de derechos humanos en Israel/Palestina”. La periodista correctamente advierte que el comportamiento del WDR “ha abierto la puerta anchamente para campañas semejantes en el futuro”.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 29 de noviembre de 2021)
