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Perspectiva

El capital financiero exige detener confinamiento en Shanghái y la política de Cero COVID en China

El miércoles fue el tercer día del confinamiento en el este de Shanghái, la ciudad más poblada de China con más de 26 millones de habitantes. El viernes, todos los residentes al oeste del río Huangpu, el cual divide Shanghái a la mitad, llevarán a cabo un confinamiento de cuatro días mientras aquellos al este del río reanudarán en gran medida sus actividades normales. Algunos barrios en ambos extremos de la ciudad donde siga habiendo niveles altos de contagio permanecerán en confinamientos extendidos.

Una trabajadora con una mascarilla y protector facial contra el coronavirus camina por un hotel para personas que trabajaron en los Juegos Paralímpicos de Invierno de 2022 para un periodo de cuarentena el 19 de marzo de 2022 en el distrito Yangqing de Beijing (AP Photo/Andy Wong) [AP Photo/Andy Wong]

Durante los confinamientos de cuatro días para cada mitad de Shanghái, cada residente recibirá dos pruebas de amplificación de ácidos nucleicos, además de pruebas rápidas de antígenos para el hogar. Desde el lunes, los 9,1 millones de residentes en el este de Shanghái fueron sometidos a pruebas de ácidos nucleicos, y la segunda ronda de pruebas comenzará el miércoles.

Se construyó una red de aproximadamente 6.300 centros de pruebas de COVID-19 en la vasta metrópolis, con aproximadamente 17.000 trabajadores médicos. Todos los que den positivo al virus contarán con atención médica y serán aislados de forma segura para prevenir una mayor transmisión.

El miércoles, los oficiales de Shanghái anunciaron los resultados de la primera ronda de pruebas. Se detectó un total de 5.982 infecciones de COVID-19, de las cuales 5.656 eran asintomáticas. A nivel nacional, China reportó 8.655 nuevos casos. Los casos fuera de Shanghái han sido mantenidos a niveles relativamente bajos y estables, a pesar de que el alcance geográfico del actual brote sigue siendo extenso, con más de 30 ciudades que están reportando casos.

Nuevos casos diarios de COVID-19 en China en marzo de 2022 (WSWS Media)

La subvariante BA.2 de ómicron, que es altamente infecciosa y capaz de eludir la inmunidad, se ha vuelto el mayor desafío hasta la fecha para la estrategia china de “dinámica cero”, que ha eliminado repetidamente el COVID-19 en el país.

Existen cada vez más divisiones en la clase gobernante china sobre si mantener o no la estrategia de eliminación. Varios sectores de la burguesía y la clase media acomodada están presionando al régimen del Partido Comunista Chino (PCCh) a adoptar un enfoque de “mitigación” que limitaría los confinamientos amplios. Tanto Shanghái como Shenzhen, ambos centros industriales y financieros del capitalismo mundial, han experimentado con confinamientos más cortos y limitados que aquellos implementados en otras ciudades.

Siguiendo el ejemplo de Shenzhen, que salió de un confinamiento de una semana en toda la ciudad el 21 de marzo, los oficiales de Shanghái han permitido que varias fábricas permanezcan abiertas durante los confinamientos esta semana, bajo la condición de que los trabajadores sean albergados en el lugar y sean sometidos a pruebas de COVID-19 regulares.

Shanghái tiene el mayor puerto del mundo y ha sido por mucho tiempo el centro financiero de China y un importante nexo del capital financiero global. A pesar de que el confinamiento se haya dividido y sea temporal, así como la producción continua en instalaciones clave, está aumentando la oposición a la política de Cero COVID de China en la prensa y los círculos financieros occidentales.

A lo largo de marzo, los medios burgueses dedicaron toda su atención a la guerra en Ucrania y moderaron sus críticas a las medidas chinas contra el COVID-19. Sin embargo, está en marcha un giro que probablemente se intensificará en los próximos días y semanas, a medida que aumenten las consecuencias económicas de los confinamientos.

Por ahora, la crítica más estridente fue una declaración del consejo editorial del Financial Times, el principal diario empresarial internacional, bajo el título “El objetivo de cero COVID en China ya no es sostenible”.

En nombre de la City de Londres, Wall Street y la oligarquía financiera global, que alguna vez controlaron Shanghái y buscan reestablecer el dominio neocolonial de toda China, la declaración del FT denuncia los confinamientos y todas las otras medidas de salud pública que afecten la generación de ganancias, pese a salvar millones de vidas en China.

La declaración indica, “Shanghái es la ciudad más poblada de China y su capital financiera. Las oficinas y las fábricas están trasladando a su personal a ‘burbujas’ in situ , aisladas del mundo exterior, para que puedan seguir trabajando. Aun así, la economía sufrirá. Consecuentemente, aunque tengan éxito o fracasen, los confinamientos de Shanghái demuestran que la utilidad de la estrategia china de cero COVID está llegando a su fin. Es momento de preparar una salida”.

Para justificar esta política, el FT hace una serie de afirmaciones falsas y anticientíficas.

En primer lugar, alega que el COVID-19 “ya es endémico en la mayor parte del mundo”. De hecho, el término “endémico” se refiere a una enfermedad que se está propagando de forma predecible y estable, exactamente lo contrario al COVID-19. Menos de dos meses de la devastadora ola global de la subvariante BA.1 de ómicron, que infectó aproximadamente a dos mil millones de personas en todo el mundo, la subvariante BA.2 ya está causando otra importante ola en Europa, Australia y otras partes del mundo.

En segundo lugar, sin ningún fundamento científico, el FT afirma que la estrategia de Cero COVID requiere confinamientos perpetuos. Escriben: “Dado que ómicron es altamente transmisible, solo los confinamientos más estrictos servirán para eliminarlo una vez que se produzcan casos, y al menos que tales controles se mantengan para siempre, no hacen más que retrasar el momento en que el Covid se propague por la población”.

La experiencia de China y otros países de Asia-Pacífico ha demostrado repetidamente que el uso combinado de confinamientos y todas las demás medidas de salud pública puede reducir rápidamente los casos a cero en cuestión de semanas. El mito de que los confinamientos deben “mantenerse para siempre” pretende evitar que el público entienda que el COVID-19 puede ser eliminado muy rápidamente cuando se despliegan simultáneamente todas las medidas de salud pública.

De hecho, a diferencia de los Estados Unidos y otros países que se negaron a eliminar el COVID-19 en 2020, la población china volvió en gran medida a un estado de normalidad prepandémica tras eliminar el virus a principios de mayo de 2020. La única razón por la que se ha recurrido ocasionalmente a confinamientos temporales desde entonces has sido la llegada al país de nuevas variantes procedentes del extranjero.

En tercer lugar, el editorial concluye afirmando: “A medida que el mundo vuelve lentamente a la normalidad, la política de 'Cero-Covid' tendrá un coste cada vez mayor para China. Los brotes de la variante ómicron en Hong Kong y ahora en Shanghái han provocado traumas y agitación. Pero si demuestran de una vez por todas que la única opción es vivir con el virus, también pueden marcar el principio del fin de la fase aguda de la pandemia”.

En realidad, si China decidiera “vivir con el virus”, esto provocaría una oleada de infecciones y muertes sin precedentes en el país más grande del mundo, en el que viven 1.400 millones de personas. En lugar de marcar “el principio del fin de la fase aguda de la pandemia”, proporcionaría al SARS-CoV-2 un nuevo impulso y cientos de millones de hospedadores en los que el virus podría mutar y evolucionar hacia una variante aún más peligrosa.

En la declaración del FT se omite cualquier estimación del impacto en la salud pública que tendría el abandono de Cero COVID para China. Aunque pasan esto por alto, el hecho es que el FT está defendiendo una política de matar a cientos de miles y posiblemente millones de personas en toda China, y causar COVID persistente a decenas, si no cientos de millones de personas más.

China tiene 65 ciudades con una población superior a 1 millón de personas, la mayoría de las cuales son densamente pobladas. Si se le permitiera extenderse libremente, la subvariante BA.2 arrasaría con todos los rincones del vasto país en cuestión de semanas, diezmando comunidades enteras y desbordando los hospitales.

Un estudio reciente del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de China modeló el impacto que tendrían los diferentes escenarios de la pandemia en la provincia de Guangdong. El escenario más extremo de “coexistencia”, al que se refiere el FT como “vivir con el virus”, mataría a aproximadamente 1,35 millones de personas en China, solo en lo que queda de 2022.

El FT sabe muy bien lo catastrófico que sería el final de Cero COVID y, sin embargo, trata de presionar al PCCh y a la clase gobernante china para que sigan este curso desastroso. Al igual que con las Guerras del Opio del siglo XIX, exigen que China se reabra totalmente para los negocios a cualquier precio.

La continua evolución del virus y la aparición de nuevas variantes más peligrosas demuestran que una solución nacional a la pandemia es inviable. El “capitalismo con características chinas” no funciona.

A pesar de todas las medidas que se han aplicado dentro de China, el problema radica en el carácter global de la pandemia y en la necesidad de una respuesta coordinada a nivel mundial. Para hacer frente a las presiones del capital extranjero y de algunos sectores de la burguesía, la clase obrera china –que sigue apoyando mayoritariamente la estrategia de Cero COVID— debe organizarse independientemente del PCCh y buscar unir sus fuerzas con la clase obrera internacional.

Sobre todo, la clase obrera de los centros imperialistas debe ampliar la lucha por una política de Cero COVID a escala mundial. Es el deber de todo trabajador con conciencia de clase estudiar la experiencia en China y popularizar la estrategia de eliminación necesaria para acabar con la pandemia, a través de la construcción de organizaciones independientes de lucha en cada lugar de trabajo y barrio.

La indiferencia del FT ante niveles masivos de muertes en China expresa el carácter reaccionario y homicida de la oligarquía financiera de los países imperialistas. Después de supervisar la muerte de unos 20 millones de personas y la afectación masiva por COVID persistente en todo el mundo, instigaron a Rusia a lanzar una guerra en Ucrania que amenaza con hacer metástasis y desembocar en una Tercera Guerra Mundial con armas nucleares, que podría destruir la civilización humana.

En todo el mundo, el sistema capitalista está sumido en crisis y en una desigualdad cada vez mayor. La inflación se dispara bajo el peso combinado de la pandemia y el estallido de la guerra. Solo el derrocamiento revolucionario del capitalismo y su sustitución por una economía planificada socialista, controlada por la clase obrera internacional, pueden frenar el impulso de guerra, iniciar una batalla global contra el COVID-19 y reconstruir la sociedad con base en la igualdad social.

(Publicado originalmente en inglés el 30 de marzo de 2022)

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