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¡Por la verdadera solidaridad con los trabajadores de Chevron! ¡Expandan la huelga a todas las refinerías!

Para unirse al Comité de Base de Trabajadores Petroquímicos, envíe un email a oilworkersrfc@gmail.com.

Trabajadores de Chevron en huelga (USW L.5) [Photo: USW L.5]

Queridos hermanos y hermanas en la refinería de Chevron en Richmond, California,

Durante las semanas desde que ustedes abandonaron el trabajo, el sindicato United Steelworkers (USW) ha ocultado su huelga de trabajadores petroquímicos por todo el país. No nos han dicho nada, excepto un breve mensaje de texto enviado para informarnos de que ustedes habían iniciado una huelga sobre prácticas laborales injustas. Funcionarios locales del USW en Texas y otros estados afirman no tener más información sobre su huelga que los trabajadores de base.

Quieren que creamos que su lucha se basa solamente en cuestiones locales y no tiene nada que ver con el acuerdo del Programa Nacional de Negociación Petrolera (PNNP). Entendemos que a ustedes en Richmond les hacen comer las mismas mentiras –que el suyo fue el único sitio que no quería este trato de cuatro años terrible, el que baja nuestras condiciones de vida y no hace nada para mejorar las condiciones laborales.

Éste es un esfuerzo cuidadosamente orquestado para prevenir que trabajadores se den cuenta de la verdad: que ninguno de nosotros estaba feliz con el contrato entreguista que firmamos por engaño; que estábamos preparados a hacer huelga para conseguir un acuerdo mejor, y que el USW trabajaba a nuestras espaldas con los jefes petroleros y la administración de Biden para conseguir un acuerdo, que el presidente del USW Internacional Tom Conway presumió “no añade a las presiones inflacionarias”.

Establecimos el Oil Workers Rank-and-File Committee (OWRFC, Comité de Base de Trabajadores Petroquímicos), que incluye a trabajadores de refinería en Texas y otros estados, tarde durante el febrero para oponernos al acuerdo entreguista del USW, establecer líneas de comunicación entre trabajadores en refinerías distintas y plantas petroquímicas, y para proveer una verdadera voz y dirección para ganar las exigencias que nosotros y nuestras familias merecemos.

Como todos sabemos, las compañías petroleras están sacando ganancias obscenas. Muchos de nosotros nunca hemos visto los números de crack spread (la extensión del craqueo) como los de ahora. Instalaciones están operando cerca de o con el ritmo máximo, cambios se apresuran o se retrasan, días libres se hacen cada vez más raros. Las compañías petroleras exprimen la situación para maximizar sus ganancias, que son extraídas de nuestra labor. Ahora, estarán sacando incluso más ganancias porque nuestra labor será más barata gracias a los aumentos salariales miserables de 2,5-3,0 por ciento que el USW nos ha impuesto. Mientras los precios del petróleo, la comida, la vivienda, y la atención sanitaria aumentan, ¿quién puede recordar en qué gastaron su bonificación por la firma?

Mientras nosotros, los trabajadores, no nos podemos permitir el precio del petróleo que refinamos, las ganancias corporativas alcanzaron durante el año pasado el nivel más alto desde 1950, las compañías petroleras gastaron mil millones de dólares en la recompra de acciones para enriquecer a sus accionistas, y la remuneración para directores generales alcanzó alturas récord en 2021. ¡El jefe de Chevron Mike Wirth gana $30 millones por año, mientras nos dicen que debemos aceptar un recorte en el salario real por los próximos cuatro años!

El miércoles, Wirth y cinco otros ejecutivos petroleros estaban en Washington para una actuación en el Congreso. Los políticos fingieron que les importaba el impacto de los precios altos de combustible, mientras los directores generales se sentían indignados por la sugerencia de que quizás deliberadamente estuviesen haciendo crecer los precios. “Quiero hablar absolutamente claro”, declaró Wirth, “no controlamos el precio de mercado del petróleo crudo o el gas natural, ni tampoco de los productos refinados como la gasolina y el gasóleo, y no tenemos la menor tolerancia para la manipulación de precios”.

Trabajadores por todo el mundo sólo pueden reírse. El “mercado” no es algún tipo de fuerza misteriosa y omnipotente que es independiente de los intereses de clase de los dueños capitalistas de la industria petroquímica global. Cuando estalló la pandemia y la demanda cayó agudamente, los gigantes petroleros multinacionales cortaron la producción, cerraron las refinerías, y despidieron a decenas de miles de trabajadores. Mientras el consumo de petróleo pronto superará los niveles antes de la pandemia, la producción no. Las corporaciones están muy felices a sacar las ganancias masivas mientras nos hacen trabajar hasta la muerte y los precios que van aumentándose vacían los bolsillos de la gente obrera.

A pesar de las protestas falsas del gran negocio, los políticos no están haciendo nada para detener los negocios gigantes del gran petróleo. Pero Biden, con la cooperación del USW, esencialmente ha establecido un límite a la remuneración de los obreros que pusieron en peligro la vida en las refinerías infectadas con el COVID-19, con la afirmación de que un aumento salarial más grande que dos o tres por ciento sea “inflacionario”.

Los precios subieron más después de que inició la guerra en Ucrania y sanciones económicas fueron impuestas en Rusia. En vez de aplacar el conflicto, sin embargo, Biden está determinado a realizar una guerra a gran escala por el cambio de régimen en Rusia, que sólo puede llevar el mundo a la guerra. Mientras las compañías petroleras y las otras compañías gigantes salivan frente a la propuesta de tomar el control de las reservas de energía masivas de Rusia, el gobierno está diciendo a los obreros que “sacrifiquemos” por una guerra que ninguno de nosotros quiere.

Solo días antes de anunciar el acuerdo nacional entreguista, Conway realizó una charla secreta con Biden para prevenir una huelga de toda la industria y mantener el flujo de petróleo en los oleoductos. Durante reuniones informativas, funcionarios del USW intimidaban a los trabajadores, les decían en cada Local que ellos eran los únicos disgustados con el contrato y dispuestos a hacer huelga para conseguir un trato mejor. Nos hicieron creer que, si hacíamos huelga, el USW aislaría a cada refinería y nos pondrían en un nivel de hambre de beneficios huelguísticos hasta que nos rindiéramos. A través de usar a los trabajadores en Beaumont como un ejemplo, el USW nos convenció que estar en huelga solos significaría meses de sacrificio sin ningún beneficio.

Los trabajadores en Richmond han desvelado las verdaderas intenciones del sindicato y están luchando. Ustedes están luchando por todos los obreros, y no deben realizar esta batalla solos.

El OWRFC exige:

  1. Que trabajadores reciban la remuneración completa durante la huelga. Los fondos huelguísticos provienen de las cuotas de los obreros, y nos pertenecen a nosotros, no a Conway y sus socios corruptos que tienen $168,8 millones, según su reporte más reciente con el Departamento de Labor estadounidense. Dar a los obreros la remuneración llena mostrará a la compañía que actuamos con toda seriedad.
  2. Que anulen el contrato nacional. El acuerdo que recorta salarios fue dictado por la administración de Biden y forzado por el USW sobre la base de pretensiones falsas e intimidación y por eso es ilegítimo. En cada Local, los obreros deben exigir un nuevo voto sobre el contrato y prepararse ahora para una huelga nacional.
  3. Exigimos un aumento salarial de 40 por ciento y ajustes completos para el coste de vida. Nuestras familias no pueden supervivir con aumentos salariales de 3 ni 5 por ciento cuando la inflación está en un máximo de cuarenta años. Al mismo tiempo, beneficios de atención sanitaria y pensiones completamente pagados deben ser restaurados. Hay que combinar ésta con otras exigencias, incluidos la restauración de la jornada de ocho horas, tiempo libre pagado adicional, y la conversión de trabajadores de contrato en obreros a tiempo completo.

Las corporaciones gigantes tienen más que el dinero suficiente –que producimos nosotros para ellos– para cumplir con estas exigencias. Pero para ganarlas, es necesario movilizar a secciones más amplias de obreros.

Por todo el mundo ahorita, trabajadores están entrando en luchas por las mismas cosas. En Sri Lanka, la nación insular cerca de la costa de India, cientos de miles de trabajadores han salido a las calles a causa del coste de vida. En el Reino Unido, trabajadores de refinería de Exxon Mobil iniciarán una huelga el viernes después de rechazar un aumento salarial de 2,5 por ciento. Por todos lados en Estados Unidos, entre los docentes, los trabajadores automotrices, trabajadores portuarios de la Costa Occidental y camioneros, hay apoyo para nuestra lucha.

Sabemos que hay gran interés entre todos los trabajadores petroquímicos. La semana pasada, sobre la base de una imagen por el World Socialist Web Site sobre la huelga en Chevron, se hizo viral en la red social Imgur, en que más de 100.000 la leyeron. Todos los comentarios más altos provinieron de trabajadores compasivos del USW, ninguno de los que había oído nada sobre la huelga.

Para unir estas luchas, necesitamos tomar esta lucha en nuestras propias manos, establecer líneas de comunicación entre trabajadores en todas las refinerías y preparar una acción junta.

Si está de acuerdo con este mensaje y quiere saber más sobre unirse al OWRFC, envíe un email a oilworkersrfc@gmail.com .

(Artículo publicado originalmente en inglés el 6 de abril de 2022)

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