Español

Trabajadores portuarios estadounidenses en la Costa Occidental se preparan para lucha de verano

¿Es usted trabajador portuario?Contáctenospara discutir la lucha contractual inminente.

Foto 1: Puerto de Seattle [Foto por Departamento de Agricultura del Estado de Washington/ CC BY-NC-ND 4.0] [Photo by Washington State Department of Agriculture / CC BY-NC-ND 4.0]

Dentro de menos de ocho semanas, el acuerdo laboral entre el sindicato International Longshore and Warehouse Union (ILWU) y la Pacific Maritime Association (PMA), que cubre a más de 25.000 estibadores en 29 puertos en la Costa Occidental, expirará el 1º de julio. Las negociaciones oficiales entre la ILWU y la PMA comenzarán el jueves que viene.

La lucha que enfrenta a los trabajadores portuarios toma lugar en el medio de la inflación incontrolada, infecciones crecientes de COVID-19, una crisis de la cadena logística global y acciones industriales y protestas obreras en aumento por todo el mundo, incluidas unas por trabajadores portuarios. Al mismo tiempo, trabajadores confrontan el impulso imprudente de la administración de Biden por una confrontación militar directa con Rusia.

Una huelga por estibadores de los puertos de Los Ángeles y Long Beach y otros puertos de la Costa Occidental sin duda tendría un impacto instantáneo en la cadena logística ya frágil, e inspiraría a estratos más amplios de la clase obrera a unirse a la lucha contra la erosión de sus estándares de vida y condiciones laborales. Por esta razón, la administración de Biden está conspirando con la ILWU para bloquear una huelga, si sea posible.

Como afirmó el presidente internacional de la ILWU Willie Adams en una reunión del octubre de 2021 en la Casa Blanca con Joe Biden para abordar las cuestiones de la cadena de suministros, “Por la primera vez en la historia de nuestro sindicato, el presidente de los Estados Unidos invitó la ILWU a una reunión en la Casa Blanca”, él dijo.

Foto 2: Trabajadores portuarios en Long Beach, California (ILWU)

Desde entonces, alcalde de Los Ángeles Eric Garcetti ha estado facilitando discusiones entre líderes de la ILWU, el secretario de Transportación estadounidense Pete Buttigieg y secretario de la Labor Marty Walsh en un intento de prevenir una huelga.

La administración de Biden tiene miedo de que una huelga por estibadores rápidamente saldría del control del sindicato e inspiraría a otros obreros a oponerse a las exigencias del gobierno de que los obreros paguen el precio de la crisis económica global y el aumento masivo en gastos militares. Una huelga también daría un golpe a los planes bélicos de la Casa Blanca.

El poder de esta sección estratégica de la clase obrera fue reconocido por presidente Adams de la ILWU, quien dijo que trabajadores portuarios “son la arteria en la cadena logística”, especialmente al considerar el hecho de que los puertos en Los Ángeles y Long Beach manejan 40 por ciento de las importaciones estadounidenses. Cualquier abandono o desaceleración resultaría perjudicial para la búsqueda de la clase gobernante por ganancias ilimitadas. Se transformaría, además, inmediatamente en una lucha política directa contra la administración de Biden, los dos partidos controlados por las corporaciones, las cortes y todas las instituciones represivas del estado capitalista.

El año pasado, la administración de Biden creó un grupo asesor sobre la cadena logística por industria, un cuerpo corporativista de la labor, la dirección y el gobierno que haría que operaran los puertos 24/7 y prevendría la resistencia de trabajadores portuarios y logísticos a la aceleración, horarios de trabajo insoportables y descensos salariales.

El presidente de la ILWU Adams nominó a miembro del Comité Costero de la ILWU Frank Ponce De Leon para ser el representante de la ILWU al grupo asesor gubernamental, que también incluye a representantes de la PMA, los sectores ferroviarios y de camioneros, minoristas importantes y funcionarios del gobierno.

Este esfuerzo orquestado tiene el objetivo no sólo de prevenir la acción industrial por trabajadores portuarios; es un intento deliberado y desesperado por el estado, las corporaciones y los sindicatos corporativistas de aislar la lucha de otras secciones de la clase obrera que también están listos a luchar contra la explotación capitalista.

Como los trabajadores portuarios, trabajadores ferroviarios en EE.UU. y Canadá también juegan un papel prominente en la cadena logística y están dispuestos a hacer huelga contra la sobrecarga, la escasez de personal y el sueldo insuficiente. Cuando 17.000 trabajadores ferroviarios de BNSF (una compañía ferroviaria norteamericana) amenazaron a hacer huelga contra la una nueva política de asistencia punitiva impuesta por el ferrocarril poseído por Warren Buffet, un juez federal emitió un mandamiento judicial para bloquear la huelga, en que citó supuestas preocupaciones sobre el “interés nacional” relacionadas con interrupciones de la cadena logística. La Brotherhood of Locomotive Engineers and Trainmen afiliada con el sindicato Teamsters y la International Association of Sheet Metal, Air, Rail, and Transportation Workers obedientemente impuso el mandamiento judicial antihuelguístico del gobierno.

Lo mismo es cierto sobre los sindicatos United Auto Workers, United Steelworkers, United Food and Commercial Workers y otros sindicatos, que han conspirado con las corporaciones para mantener las instalaciones en funciones a pesar de la propagación de infecciones mortíferas de COVID.

Trabajadores portuarios enfrentarán a tal enemigo en la forma de la ILWU, que tiene un registro largo de colaborar con los jefes en los puertos sobre la destrucción de trabajos, imponer la labor esporádica y la creación de escalas de sueldo y beneficios más bajas para obreros más jóvenes. Si la ILWU y la administración de Biden se salieran con la suya, trabajadores portuarios serían forzados a aceptar otro contrato entreguista.

Pero los trabajadores en los puertos tendrán algo que decir sobre eso. Sin embargo, todo depende de la iniciativa independiente de los mismos obreros y la organización de comités de base para derrotar la traición de la ILWU y desafiar las amenazas en su contra por la administración de Biden. Trabajadores portuarios tienen un historial largo de lucha de clases militante, incluida la huelga general en 1934 en San Francisco. Estas tradiciones poderosas deben ser revividas y adaptadas a la realidad global del Siglo XXI.

Comités de base necesitan luchar por una huelga total el 1º de julio y oponerse a cualquier extensión contractual por la ILWU y cualquier intervención gubernamental con mediadores o medidas antihuelguísticas. Trabajadores de base deben comunicarse entre sí mismos y organizar alrededor de las exigencias innegociables siguientes:

1. ¡Ningunos despidos! Contratar a miles de nuevos trabajadores, con salarios y beneficios completos, para acabar con los horarios abrumadores y la sobrecarga en el trabajo.

2. Aumentos salariales sustanciales para compensar las concesiones respaldadas por la ILWU y ajustes para el coste de la vida para proteger a los obreros de la inflación creciente.

3. La consolidación de los tres niveles de trabajadores, la restauración del principio de sueldo igual por trabajo igual por poner a todos los obreros en el nivel máximo de sueldo y beneficios.

4. Una escala móvil de la jornada y el sueldo para compensar los mejoramientos tecnológicos y prevenir despidos.

5. Control obrero del proceso de producción para asegurar la seguridad, prevenir la aceleración, y proteger a los obreros de la pandemia de COVID en curso. Proveer a todos los obreros el equipo de seguridad adecuado y un nivel alto de entrenamiento de seguridad. Debe haber clínicas y ambulancias en cada terminal y obreros deben tener el derecho de detener la producción si las condiciones sean inseguras.

Los dueños de los puertos y los buques están ganando más dinero que lo suficiente para financiar estas exigencias. Pero la historia ha demostrado que nada puede ganarse sin la lucha masiva determinada. Por eso una huelga en los puertos debe ser combinada con una petición para movilizar el apoyo más amplio por la lucha de trabajadores por toda la región de la Costa Occidental, los Estados Unidos e internacionalmente.

Foto 3: Puertos de la Costa Occidental donde la huelga tomaría lugar (ILWU)

Primero, trabajadores portuarios tienen que difundir su lucha a los mecánicos, chóferes del envío, la tripulación de barcos, trabajadores de almacenamiento y muchos otros trabajadores integrales a la cadena de suministros que confrontan las mismas cuestiones y están listos a asumir la lucha.

Trabajadores portuarios deben pedir la ayuda de enfermeros de Stanford, Kaiser y Cedars-Sinai, trabajadores petroquímicos de Chevron en Richmond, el condado de Los Ángeles y otros trabajadores que entran en lucha por toda la Costa Occidental.

El cierre de los puertos en California, Oregón y el estado de Washington deben vincularse con otros estibadores por todo el mundo para prevenir que las corporaciones recurran al Golfo de México o la Costa Oriental como han afirmado repetidas veces en la prensa.

Para tener éxito, trabajadores portuarios tienen que rechazar el nacionalismo de la ILWU, incluidas sus políticas antirrusas y probélicas, y adoptar una perspectiva internacionalista. Durante los últimos meses, trabajadores de todo el mundo han hecho luchas tremendas contra la inflación y su inhabilidad de permitirse la vida digna.

Estibadores y millones de otros trabajadores en Sri Lanka han manifestado para exigir la renuncia del presidente Gotabaya Rajapakse y su administración por su implementación de medidas de austeridad formuladas por el Fondo Monetario Internacional.

En Perú, cargueros, trabajadores agrícolas, trabajadores del transporte y muchos otros manifestaron y bloquearon las carreteras durante semanas para plantear sus exigencias contra la inflación y precios de petróleo fuera de control.

Camioneros españoles similarmente bloquearon puertos y carreteras a través de una huelga nacional de tres semanas para protestar contra el aumento del precio de petróleo causado por el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Trabajadores portuarios, que tienen miles de conexiones a la economía internacional, y por eso, a la clase obrera internacional, tienen que esforzarse de todo corazón y con eficacia con trabajadores a escala mundial.

Solo un planteamiento internacional a los problemas internacionales creará el camino para una lucha exitosa contra la inflación creciente, el peligro de guerra y ataques contra los estándares de vida de los obreros por la clase capitalista.

Para hacerlo, trabajadores tienen que escaparse de los grilletes de los sindicatos traicioneros y formar sus propios comités de base huelguísticos creados, dirigidos y supervisados por los mismos obreros.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 9 de mayo de 2022)

Loading