Quince años de salarios estancados en Gran Bretaña han dejado a millones de los trabajadores peor pagados indefensos ante el aumento de la inflación, lo que ha resultado en un 'shock de ingresos' sin precedentes. Alrededor de 10 millones de personas están siendo empujadas hacia 'niveles severos de pobreza', según un nuevo informe de la Resolution Foundation.
La Auditoría de Niveles de Vida para el año 2022, publicado el 4 de julio, encontró que 15 años de caída de salarios han dejado a millones de personas 'brutalmente expuestas' a lo que se describe como una crisis 'catastrófica' del coste de la vida.
Su informe sigue a las advertencias del prominente 'defensor del consumidor' Martin Lewis de que Gran Bretaña está al borde de 'disturbios civiles' debido al aumento de las facturas de combustible, con millones de personas con ingresos bajos y medios que no pueden cubrir los costes de la vida básicos.
Salarios
Los salarios promedio no son más altos hoy de lo que lo eran antes de la crisis financiera de 2008, lo que representa una pérdida salarial de 9,2 libras por año, según la auditoría de la fundación. Esto equivale a casi 150 libras en pérdidas de ingresos por persona durante la última década y media.
Mientras que aquellos con ingresos bajos y medios han visto su salario estancarse, o incluso disminuir en términos reales, los que están en la cima han podido contemplar cómo su riqueza se disparaba. “La lista de ricos del Sunday Times ” de este año encontró que las 250 mayores fortunas del Reino Unido poseen ahora más riqueza que la que tenían las mil fortunas más altas hace solo cinco años.
Esto ha llevado a una situación en la que los diez años más desiguales registrados en el Reino Unido se han dado durante el siglo XXI, con cinco de ellos teniendo lugar desde 2013-14, como señala el informe de la Resolution Foundation.
La investigación de la Resolution Foundation, dice el Financial Times, 'coincide con [nuestro] propio análisis' que mostró que, durante la última década, los niveles de vida del Reino Unido crecieron a la tasa más baja desde la Segunda Guerra Mundial.
La brecha se amplía
El informe muestra que, durante las décadas inmediatamente posteriores a la guerra, el crecimiento salarial se distribuyó uniformemente a través de la división en ingresos, nunca difiriendo en más de unos pocos puntos porcentuales.
Esto comenzó a cambiar abruptamente con la llegada al poder de Thatcher en 1979. Entre 1984 y 1990, el 5 por ciento superior vio aumentar el promedio de ingreso disponible para los hogares (después de los costes de la vivienda) en un 10 por ciento, mientras que los de abajo disfrutaron de un crecimiento inferior al 2 por ciento. Esta es una tendencia que ha continuado desde entonces. Si bien todos los grupos de ingresos experimentaron una caída en los años posteriores a la crisis financiera de 2008, los que estaban en la cima se recuperaron rápidamente. Los años de austeridad, sin embargo, han producido un estancamiento y una caída del crecimiento de los salarios para los peor pagados. Entre 2016 y 2019, los que más ganan continuaron mejorando sus ingresos, mientras que los de la parte baja vieron caer el valor real de su salario neto.
Vivienda
Los costes de la vivienda son, con mucho, el mayor rubro de gasto para aquellos hogares con ingresos más bajos. Mientras que la quinta parte superior de los hogares gasta menos del 5 por ciento de sus ingresos en vivienda, la quinta parte inferior consume entre el 22 y el 38 por ciento.
La venta masiva de viviendas públicas por parte de los sucesivos gobiernos conservadores y laboristas ha obligado a muchas familias de bajos ingresos a alojarse en viviendas de alquiler privado más caras. Estos se encuentran entre los grupos más vulnerables identificados por el informe. Aquellos con los ingresos habituales más bajos antes del COVID-19 incluían inquilinos sociales y privados (37 y 24 por ciento por debajo de la mediana general), niños (20 por ciento por debajo en el caso de menores de 5 años) y padres solteros (35 por ciento por debajo).
Desde diciembre de 2021, el Banco de Inglaterra ha elevado su tasa de interés base de 0.1 a 1.25 por ciento, con algunas previsiones que la sitúan en 3 por ciento para fin de año. La perspectiva de tasas más altas elevará el costo de las hipotecas, amenazando con hacerlas inasequibles para muchos propietarios de viviendas de clase trabajadora y clase media baja.
Prestaciones
Las prestaciones, incluidas las prestaciones por desempleo y las pensiones estatales, están cayendo rápidamente frente a la inflación. Para el veinte por ciento superior de los perceptores de ingresos, las prestaciones hacen una contribución insignificante a su ingreso disponible, mientras que para el veinte por ciento inferior representan más de un tercio.
Los sucesivos gobiernos han desvinculado los niveles de prestaciones no relativas a pensiones de jubilación de los aumentos en los ingresos, incrementando la desigualdad social y la pobreza relativa y absoluta. Si bien nunca fue generosa, la prestación básica por desempleo fue equivalente al 28 por ciento de los ingresos promedio en 1972-73, “pero se redujo a la mitad al 14 por ciento para 2019-20, y en 2022-23 es probable que promedie el 13 por ciento”, señala el informe.
A los pensionistas les ha ido sólo ligeramente mejor. Comenzando en el mismo punto que el subsidio de desempleo en 1972-73, cuando las pensiones también eran equivalentes a aproximadamente un tercio de los salarios promedio, ahora han caído a una cuarta parte.
Ahorros
Además del bajo crecimiento de los salarios, la mayoría de las familias de clase trabajadora tienen pocos o ningún ahorro al que recurrir si las cosas se ponen difíciles.
En la parte inferior de la tabla de ingresos, alrededor de una quinta parte dijo que ni siquiera podrían arreglárselas durante una semana si perdían su principal fuente de ingresos. Aproximadamente el mismo número dijo que tendrían dificultades para durar un mes. En contraste, más de la mitad (57 por ciento) de los que más ganan dijeron que podrían aguantar un año o más.
La mayoría de los clientes del Lloyds Bank tienen menos de 500 libras esterlinas de ahorro en sus cuentas, dijo su director ejecutivo, Charlie Nunn, a la BBC el 6 de julio. La cantidad de clientes de Lloyds que buscan asesoramiento sobre deudas aumentó en un tercio en los primeros seis meses de este año.
Según una encuesta independiente de 'riqueza y bienestar' realizada por la compañía de seguros y servicios financieros LV= que se publicó el 7 de julio, más de la mitad (53 por ciento) de los encuestados dijeron que su situación financiera había empeorado en los últimos tres meses. Y el 43 por ciento dijo que esperaba que sus finanzas se deterioraran en los próximos tres meses, lo que equivale a unos 23 millones de personas. Más de un tercio (36 por ciento) dijo que ahora estaban 'luchando' financieramente, siendo los jóvenes de 18 a 34 años los más preocupados, seguidos por aquellos con niños pequeños.
Crecimiento del salario mínimo
Según la auditoría de la Resolution Foundation, 'los recientes aumentos en el empleo han reforzado los ingresos hacia la parte inferior de la distribución', particularmente entre las trabajadoras.
Además, indica dice que la 'incidencia de los bajos salarios se ha reducido significativamente gracias a los objetivos audaces buscados para los salarios mínimos'. Al mismo tiempo, se ve obligado a señalar que 'esto por sí solo no es una panacea para las desigualdades de ingresos y ganancias: solo el 38 por ciento de las personas con bajos salarios semanales tienen ahora un salario por hora bajo'.
En otras palabras, el aumento del empleo, y la fijación de un salario mínimo por hora totalmente inadecuado, ha consolidado un sector de bajos salarios, en el que la remuneración semanal sigue siendo insuficiente para satisfacer las necesidades de los trabajadores. El aumento de los contratos de trabajo a tiempo parcial y de cero horas ha beneficiado a los empresarios, que pueden subvencionar efectivamente sus actividades con empleados de bajos salarios al obligar a su personal a solicitar diversos subsidios laborales para completar sus ingresos.
La auditoría de la Resolution Foundation proporciona una evidencia empírica valiosa que demuestra la posición decreciente de la clase trabajadora en la escala de ingresos del Reino Unido.
Sin embargo, su remedio propuesto, impulsar el crecimiento económico y mejorar la productividad, niega la realidad de que bajo el capitalismo todas las ganancias en productividad están subordinadas a la obtención de beneficios través de la explotación del trabajo asalariado.
Los ingresos típicos de la quinta parte más pobre de la población del Reino Unido no eran más altos en la víspera de la pandemia que en 2004-05, a pesar de que el PIB per cápita creció un 12 por ciento durante este período de casi veinte años.
Medido por estándares internacionales, el Reino Unido es el segundo país más desigual del G7. La auditoría encontró que: 'El coeficiente de Gini del Reino Unido para el ingreso disponible fue de 0,37, más bajo que en los Estados Unidos (0,39) pero más alto que todos los demás países del G7, y más alto que cualquier otro país de Europa que no sea Bulgaria'.
(Publicado originalmente en inglés el 8 de julio de 2022)
