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Las preguntas aún sin responder tras la alerta de guerra nuclear en Nueva York

Dos días después de la publicación, el 11 de julio, de un anuncio de servicio público de la oficina de gestión de emergencias (OEM) de la ciudad de Nueva York para un caso de ataque nuclear, no se ha dado ninguna explicación seria sobre esta medida extraordinaria adoptada por la administración de la mayor ciudad de Estados Unidos, que alberga a casi 8,5 millones de personas y el centro financiero del país, Wall Street.

El vídeo de 90 segundos de duración, que ya ha sido visto por más de medio millón de personas, se emitió sin ninguna explicación política ni contexto. En lo que parecía una parodia del consejo de la época de la Guerra Fría a los niños de 'esconderse bajo el escritorio' en caso de que se lanzara una bomba nuclear, el vídeo recomendaba al público que 'se metiera dentro', 'se duchara con jabón o champú' y luego 'se quedara quieto' y comprobara sus 'alertas de seguridad' de la ciudad para obtener más información. Para colmo, el presentador terminó el vídeo con una sonrisa tranquilizadora, afirmando: 'Lo tienes controlado'.

La absoluta irracionalidad del contenido era casi tan perturbadora como el hecho mismo de la publicación del vídeo. Por supuesto, todas estas recomendaciones no servirían de nada en caso de una detonación nuclear real, que incineraría la ciudad y sus alrededores y convertiría gran parte de la Costa Este en inhabitable durante generaciones.

Un artículo de 2015 publicado por el Boletín de los Científicos Atómicos señaló que Rusia tenía en ese momento un estimado de 700 ojivas nucleares estratégicas, cada una con un poder explosivo de 800.000 toneladas de TNT que, si se dispara, podría golpear a los Estados Unidos en menos de media hora. Si una ojiva de este tipo explotara sobre el centro de Manhattan, crearía una gigantesca bola de fuego que 'vaporizaría las estructuras directamente debajo de ella y produciría una inmensa onda expansiva y vientos de alta velocidad, aplastando incluso las estructuras de hormigón fuertemente construidas a un par de millas de la zona cero. ...En decenas de minutos, todo en un radio de aproximadamente cinco a siete millas del centro de Manhattan sería engullido por una gigantesca tormenta de fuego'.

El artículo continúa describiendo el escenario apocalíptico de la siguiente manera: 'Aquellos que intentaran escapar por las calles habrían sido incinerados por los vientos huracanados llenos de llamas y de fuego. Incluso los que pudieran refugiarse en los sótanos de los grandes edificios se asfixiarían con los gases generados por el fuego o se cocerían vivos al calentarse sus refugios hasta convertirse en un horno. El fuego extinguiría toda la vida y destruiría casi todo lo demás. A decenas de kilómetros a sotavento de la zona de destrucción inmediata, la lluvia radiactiva comenzaría a llegar a las pocas horas de la detonación'.

La respuesta de los medios de comunicación nacionales y locales al anuncio de servicio público ha estado marcada por una extrema complacencia e indiferencia, limitándose la mayoría de los medios a informes superficiales. El New York Times, que acaba de constatar que 'la gente de todo el mundo está mejor que nunca', no ha publicado ni un solo artículo al respecto, en el momento de escribir este artículo.

En cambio, miles de personas acudieron a las redes sociales para expresar su conmoción y su profundo malestar, y muchos se preguntaron correctamente: '¿hay algo que deba saber?' Está claro que lo hay.

Pero ni los funcionarios de la ciudad de Nueva York ni los de la Casa Blanca han dado una respuesta seria a esta pregunta. En una rueda de prensa casi tan extraña como el propio vídeo, el alcalde demócrata Eric Adams defendió el vídeo diciendo: 'No creo que sea alarmista. Soy un gran partidario de que más vale prevenir que curar. Me quito el sombrero ante OEM. Esto ocurrió justo después de los ataques en Ucrania, y la OEM dio un paso muy proactivo para decir que estemos preparados. Y no se trata sólo de un ataque nuclear, sino de cualquier desastre natural. Preparen una bolsa. Sepa dónde se encuentran sus medicamentos. Son cosas inteligentes que hay que hacer'.

A continuación, Adams insistió en que la decisión de publicar este vídeo fue tomada únicamente por su administración, afirmando que 'fue de mi incumbencia, porque cuando lo vi y lo escuché, pensé que era una gran idea. Entiendo que realmente se trataba de tomar las medidas necesarias después de lo ocurrido en Ucrania para estar preparados'.

En una reunión informativa en la Casa Blanca el miércoles, el asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, también insistió en que la iniciativa había sido tomada por la ciudad, sin coordinación con la Casa Blanca. Su lenguaje, sin embargo, fue notablemente evasivo. Dijo: 'No creo que [el anuncio de servicio público] haya sido el resultado de ningún intercambio de información del gobierno federal con la ciudad de Nueva York', y añadió: 'No puedo hablar de por qué lo han publicado en este momento'.

Los trabajadores no pueden tomar estas declaraciones al pie de la letra. La decisión de la publicación se tomó en medio de la mayor guerra que se libra en Europa desde 1945, en la que la OTAN está librando de hecho una guerra por delegación en Ucrania contra Rusia, la segunda potencia nuclear del mundo.

Sin ninguna declaración pública, y mucho menos debate público o decisión democrática, Estados Unidos ha entrado de hecho en un conflicto militar con Rusia. Al mismo tiempo que ha recortado los fondos destinados al gasto social y al COVID, el gobierno estadounidense ha canalizado decenas de miles de millones de dólares en armas hacia el ejército ucraniano, incluyendo misiles de largo alcance que pueden alcanzar el territorio ruso, ayudando en los ataques militares contra objetivos rusos y participando en una gran provocación tras otra.

Aunque el presidente de EE.UU., Joe Biden, ha ridiculizado y desestimado repetidamente las advertencias del presidente ruso, Vladimir Putin, de que el Kremlin está preparado para hacer uso de su arsenal nuclear, el Wall Street Journal informó recientemente de que desde febrero se habían celebrado 'una serie de reuniones urgentes en la administración para planificar cómo debería responder el Sr. Biden si Rusia lleva a cabo una detonación nuclear en Ucrania o alrededor del Mar Negro. Los funcionarios no discutirán los resultados clasificados de esos ejercicios de mesa'.

En su cumbre de hace dos semanas, la OTAN anunció planes de 'lucha de alta intensidad... contra competidores con armas nucleares', un anuncio extraordinario que, de nuevo, ha sido casi totalmente ocultado por los medios de comunicación.

También hay que señalar que el jefe de la Oficina de Gestión de Emergencias de la ciudad de Nueva York es Zach Iscol, que fue nombrado por Adams el 22 de febrero, apenas unos días antes del comienzo de la guerra en Ucrania. Iscol es un representante de lo que el WSWS ha denominado los 'demócratas de la CIA': antiguos miembros de los servicios de inteligencia y del ejército que están profundamente integrados en el aparato de seguridad nacional de Estados Unidos y que han llegado a desempeñar un papel importante en la política del Partido Demócrata.

Iscol es un ex marine que participó en la segunda batalla de Faluya en 2004, la mayor batalla durante la sangrienta ocupación estadounidense de Irak, que ha durado décadas. La ciudad, uno de los asentamientos urbanos más antiguos de la civilización humana, quedó convertida en un mar de ruinas y se ha convertido en un siniestro símbolo de los crímenes de guerra del imperialismo estadounidense contra el pueblo de Irak. En 2020, Iscol se presentó sin éxito al cargo de alcalde, prometiendo 'trasladar' su experiencia durante la batalla de Faluya a la ciudad de Nueva York, una amenaza que sin duda debe tomarse en serio.

Aunque el trasfondo inmediato de la emisión de este vídeo está por aclarar, confirma las advertencias del WSWS sobre la amenaza muy real de una guerra nuclear. En abril de este año, el WSWS advirtió que 'el capitalismo está normalizando la muerte masiva', primero por la pandemia, y ahora por una guerra, incluso con armas nucleares.

La devaluación total de la vida humana, la indiferencia ante la muerte masiva en la pandemia y la imprudencia con la que el capitalismo estadounidense se precipita al conflicto con Rusia reflejan las opiniones y el carácter social de la clase dominante estadounidense. Esta oligarquía parasitaria se deleita con el empobrecimiento y la explotación de la población trabajadora.

Viviendo de la especulación financiera posibilitada por una burbuja crediticia inflada por la Reserva Federal, temiendo y odiando a la población trabajadora de Estados Unidos y del mundo, la clase dominante estadounidense es tan desesperada y temeraria como despiadada. La cuestión central es qué se desarrollará más rápidamente: el impulso bélico de la oligarquía capitalista o la creciente rebelión global de la clase trabajadora.

(Publicado originalmente en inglés el 13 de julio de 2022)

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