El domingo, el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, planteó la posibilidad de la inminente implementación del plan del presidente estadounidense Donald Trump para desplazar al pueblo palestino de Gaza. “Es un proceso que espero que comience en las próximas semanas”, dijo Smotrich a la estación de noticias israelí Canal 12.
“Incluso si es lento al principio, gradualmente ganará ritmo y se intensificará”, y agregó que será una “enorme operación logística para sacar a un número tan grande de personas de aquí”.
Smotrich hizo estas declaraciones mientras el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunía con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y ambos se comprometieron a trabajar juntos para implementar el plan de Trump para la limpieza étnica de Gaza.
“Discutimos la audaz visión de Trump para el futuro de Gaza y trabajaremos para asegurar que esa visión se convierta en realidad”, dijo Netanyahu después de su reunión con Rubio. “Tenemos una estrategia común”, agregó.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense elogió la propuesta de Trump de limpiar étnicamente Gaza y anexarla como territorio estadounidense. “Puede haber sorprendido a muchos”, dijo Rubio, y agregó que “lo que no puede continuar es el mismo ciclo en el que repetimos una y otra vez y terminamos exactamente en el mismo lugar”.
A principios de este mes, Trump declaró que la Franja de Gaza “no debería pasar por un proceso de reconstrucción y ocupación por la misma gente que vivió una existencia miserable allí”. Trump pidió a “otros países” que “construyan varios dominios que finalmente serán ocupados por los 1,8 millones de palestinos que viven en Gaza”.
La semana pasada, Trump aclaró que Estados Unidos tomaría Gaza como su propio territorio. “Vamos a tener Gaza”, dijo Trump. “No tenemos que comprar. No hay nada que comprar. Tendremos Gaza... La vamos a tomar”.
El plan de Trump de desplazar a la población de Gaza es una flagrante violación de la prohibición de la Cuarta Convención de Ginebra sobre el traslado forzoso de civiles durante los conflictos armados.
En reconocimiento de la completa criminalidad de su plan de limpieza étnica de Gaza, Rubio y Netanyahu dedicaron una parte importante de sus comentarios a condenar a la Corte Penal Internacional, las Naciones Unidas y todas las demás instituciones de derecho internacional.
En sus comentarios, Netanyahu criticó el carácter “antiamericano” de las instituciones internacionales. “Vemos eso en la Asamblea General de la ONU, en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, donde el antiamericanismo está desenfrenado, y se aprueban más resoluciones sobre Israel que en el resto del mundo en conjunto, y lo vemos especialmente en la guerra legal que se está librando contra Estados Unidos e Israel en la CPI, la CIJ y en otros lugares”.
Netanyahu elogió a Trump por imponer sanciones a la Corte Penal Internacional, declarando: “Israel elogia al presidente Trump y su administración por restablecer su orden ejecutiva contra la CPI y por actuar rápidamente para sancionar a los funcionarios de la CPI”.
Netanyahu calificó a las instituciones del derecho internacional como una “amenaza” que debe ser “neutralizada”. Se jactó: “El secretario y yo discutimos trabajar juntos para formular una estrategia común para lidiar con la amenaza de la guerra legal y neutralizar esta amenaza de una vez por todas”.
En noviembre, la Corte Penal Internacional (CPI) acusó formalmente al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y al ex secretario de Defensa Yoav Gallant de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en el genocidio israelí en Gaza. El tribunal acusó a Netanyahu y Gallant del “crimen de guerra de inanición como método de guerra; y de los crímenes contra la humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos”.
Sin embargo, el objetivo central tanto de Netanyahu como de Rubio era Irán. “Israel y Estados Unidos están hombro con hombro para contrarrestar la amenaza de Irán”, dijo Netanyahu, y agregó: “Acordamos que los ayatolás no deben tener armas nucleares, y también acordamos que la agresión de Irán en la región tiene que ser revertida”.
Rubio, por su parte, calificó a Irán como “la mayor fuente de inestabilidad en la región, detrás de cada grupo terrorista, detrás de cada acto de violencia, detrás de cada actividad desestabilizadora, detrás de todo lo que amenaza la paz y la estabilidad de los millones de personas que consideran esta región su hogar, está Irán”.
Durante el fin de semana, Israel recibió un envío de bombas de 2.000 libras de Estados Unidos, luego del anuncio la semana pasada de una venta de armas a Israel por 7.000 millones de dólares por parte del Departamento de Estado. El gobierno de Biden había proporcionado a Israel más de 14.000 de esas bombas desde el 7 de octubre.
A pesar de un “alto el fuego” nominal en Gaza, Israel siguió perpetrando matanzas en toda Palestina, tanto en Gaza como en Cisjordania. Durante el fin de semana, las fuerzas israelíes destruyeron viviendas e infraestructuras en el campamento de Nur Shams en Cisjordania. El domingo, un ataque aéreo israelí mató a tres policías palestinos en Gaza.
Netanyahu y Rubio sólo amenazaron con intensificar su ataque contra Gaza. “Hamás no puede seguir siendo una fuerza militar o gubernamental”, dijo Rubio. “Y mientras siga siendo una fuerza que puede gobernar o administrar o una fuerza que puede amenazar mediante el uso de la violencia, la paz se vuelve imposible”. Añadió: “Hay que eliminarlos, hay que erradicarlos”.
A principios de este mes, el Ministerio de Salud de Gaza actualizó su cifra estimada de muertos desde el 7 de octubre de 2023 a más de 60.000, incluidas 14.222 personas desaparecidas y presuntamente atrapadas bajo los escombros. Más del 70 por ciento de los edificios de Gaza han sido destruidos o dañados, y más del 90 por ciento de su población ha sido desplazada.
Mientras tanto, los medios de comunicación estadounidenses han trabajado para normalizar el plan de limpieza étnica de Trump para Gaza. En un artículo titulado “Si los indios y los paquistaníes pueden reubicarse, ¿por qué no pueden hacerlo los habitantes de Gaza?”, el Wall Street Journal declara: “Durante el último siglo se han producido muchos traslados de población”. El artículo presenta como modelo la partición de la India, en la que murieron hasta dos millones de personas.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 16 de febrero de 2024)
