Español

Protesta en Perú une a conductores, universitarios y familiares de víctimas de la represión estatal

Manifestantes portando fotos de jóvenes asesinados en la represión de 2023 [Photo: SERVINDI]

Miles de estudiantes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), junto con otros grupos estudiantiles, familiares de los asesinados en la ola de represión estatal de 2023 y un contingente de trabajadores del transporte público de Lima y Callao, marcharon por Lima el 28 de enero hacia el Congreso Nacional.

La 'Marcha del Sacrificio' nació en las regiones andinas del sur, como Ayacucho, Andahuaylas, Juliaca, Cusco, Pichanaqui y Huancabamba. Fue organizada por los familiares de los asesinados entre enero y marzo de 2023, cuando la recién llegada presidenta Dina Boluarte dio la orden de disparar a matar para reprimir las protestas nacionales contra el golpe parlamentario que derrocó a su predecesor, Pedro Castillo.

Al menos 50 personas murieron bajo una lluvia de balas policiales. La propia Boluarte fue destituida por el Congreso el 10 de octubre de 2025 por 'incapacidad moral permanente', tras una serie de acusaciones de corrupción y encuestas que la posicionaban como la presidenta más impopular de la historia del país.

Los manifestantes partieron Juliaca el 23 de enero,la ciudad más representativa de la brutal represión contra los indígenas andinos, quechua y aymara hablantes. Recorrieron largos tramos a pie y en autobús hasta Lima. Juliaca es un centro de tránsito para camiones que transportan mercancías procedentes de Cusco, Puno y Apurímac, así como para todo el comercio boliviano destinado a un puerto en el Océano Pacífico para su exportación.

Durante el viaje, fueron detenidos por la policía en la ciudad costera de Cañete, a 155 km al sur de la capital. Tras varias horas, la policía cedió y permitió que los autobuses continuaran.

Los familiares de los fallecidos a balazos de la policía encabezaron la marcha del 28 de enero, portando carteles con imágenes de las víctimas y consignas que denunciaban la impunidad de los asesinos. También marchaban jóvenes heridos por la policía en esos fatídicos primeros tres meses de 2023.

Tras ellos marchaban colectivos de la Generación Z, organizados a través de redes sociales y que partieron de la UNMSM. Llevaban pancartas denunciando al recién llegado presidente Jerí y a los partidos políticos capitalistas.

Cerraban la marcha los trabajadores del transporte. Hicieron referencia a los recientes asesinatos de conductores en Carabayllo y Comas, dos distritos obreros ubicados en la zona norte de Lima.

Según cifras del gobierno, en 2025 se produjeron más de 56 asesinatos de conductores y cobradores; los sindicatos cifran a 180. Los líderes sindicales, provenientes en su mayoría de pequeñas empresas de transporte, han colaborado con la policía para sofocar protestas anteriores. Sus demandas se centran en fortalecer el aparato represivo con una policía más militarizada y más cárceles.

Los enfrentamientos estallaron cuando la policía impidió el avance de la marcha por la avenida Abancay. Esta vez, la policía cedió y la marcha continuó por esa avenida hasta llegar al Congreso.

En tres de los últimos cuatro cambios presidenciales, la policía abrió fuego con intención de matar. El último asesinato fue el del joven manifestante y rapero Eduardo Ruiz Sanz (alias Trvko) a manos de un policía encubierto durante una manifestación el 15 de octubre de 2025. Ese día, la Generación Z salió a las calles para protestar por el ascenso de José Jerí a la presidencia.

Jerí era un congresista corrupto y se ha llevado todas sus artimañas al Palacio de Gobierno. Cada día, los periódicos publican más indecencias asociadas con Jerí. Organizó una reunión clandestina con dos empresarios chinos en un restaurante chino, donde el presidente intentó ocultar su presencia con una capucha. Las reuniones no estaban en su agenda oficial. El escándalo se conoce como 'Chifagate'. En Perú, los restaurantes chinos se conocen como “chifas”. Se ha ido divulgando que Jerí otorgó importantes puestos gubernamentales a mujeres jóvenes después de que hicieran visitas nocturnas a su residencia.

Según RPP y Wayka, la aprobación de Jerí cayó un 10 por ciento entre finales de noviembre de 2025 y hoy, principios de febrero de 2026, con un 56 por ciento de desaprobación. De cara a las elecciones presidenciales de abril de 2026, las bancadas de los partidos en el Congreso debaten qué sería menos perjudicial: ignorar la conducta de Jerí o destituirlo.

Jerí es el octavo presidente de Perú en menos de una década, y cuatro de sus predecesores se encuentran actualmente en prisión.

Clara, quien se encontraba entre las personas que esperaban la llegada de los manifestantes a la Plaza San Martín, declaró al World Socialist Web Site: “He venido a la marcha para acompañar a los compañeros que llevan más de tres años exigiendo justicia. [La expresidenta] Dina Boluarte es una psicópata. Atacó a más de 80 peruanos entre los muertos, heridos y desaparecidos. Muchos [de los que participaron en las protestas de enero a marzo de 2023] están en prisión sin abogados que los defiendan”.

Clara continuo: Jerí es solo una sirvienta más de la dictadura. Es más de lo mismo. Simplemente despidieron a Boluarte porque su gobierno ya no podía más”.

Expresó su desprecio por los candidatos a la presidencia y la legislatura: “Muchos de los políticos que aspiran a la presidencia y la legislatura [en 2026 se crearán dos cámaras de representantes: senadores y diputados] vienen a las marchas a ganar votos”.

También expresó su apoyo a la consigna de algunos de los manifestantes que pedían a los trabajadores formar “comités vecinales de defensa”. “Esta sería una opción”, dijo. “Porque la policía también está llena de delincuentes. Trabajan con los delincuentes. Uno entre un millón es honesto”.

Hay una creciente radicalización de los trabajadores y jóvenes en Perú en medio de la abyecta subordinación de los sindicatos y la llamada “izquierda” al Estado burgués. La necesidad imperiosa es la de una nueva dirección revolucionaria en la clase obrera, dedicada a unir sus luchas con las de los trabajadores de América y del mundo. Esto implica construir una sección peruana del Comité Internacional de la Cuarta Internacional.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 8 de febrero de 2026)

Loading