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Will Lehman, trabajador de Mack Trucks y socialista, es candidato a la presidencia del UAW

Will Lehman

Will Lehman, un trabajador socialista de base de la industria automotriz y empleado de Mack Trucks en Macungie, Pensilvania, fue postulado el miércoles para la presidencia del Sindicato de Trabajadores Automotrices Unidos (UAW) durante la Convención Constitucional del sindicato celebrada en Detroit. Fue postulado por dos delegados, el máximo permitido.

Quienes nominaron a Lehman fueron Charles Coneeny, presidente del Local 1821 del UAW en Ocala, Florida, que representa a los trabajadores de las instalaciones de Lockheed Martin en la zona, y Tamika Foster, presidenta del Local 2145 del UAW, que representa a los trabajadores de Blue Cross Blue Shield en Grand Rapids, Michigan.

Tras aceptar la nominación, Lehman emitió un comunicado, publicado en su sitio web, en el que agradeció a los delegados que lo nominaron, a los demás delegados que se habían comprometido a hacerlo pero no pudieron, y a los trabajadores de base que asistieron a la convención para hacer campaña a su favor.

«Esta campaña está dirigida contra ese aparato», dijo Lehman. «Se trata de la lucha por transferir el poder de la burocracia que ha dominado este sindicato a las bases, a los trabajadores en las plantas de producción».

Lehman agregó que la campaña «nunca se ha tratado de llevarme a la Casa de la Solidaridad. Se trata de construir un auténtico movimiento de base, un movimiento que convierta cada fábrica en una fortaleza de resistencia y lleve la lucha desde las fábricas a los barrios, las escuelas y todas las comunidades donde viven y luchan los trabajadores».

Señaló la creciente rebelión de los trabajadores en el UAW, incluidos los de Nexteer, quienes han rechazado tres contratos respaldados por el UAW, y otros proveedores de autopartes. Le dijo al WSWS que había hablado con muchos delegados en la convención, entre ellos trabajadores de casinos, del sector de la salud, del ámbito académico, de asistencia jurídica y de trabajo social, educadores y otros trabajadores que forman parte del UAW, todos los cuales enfrentan los mismos problemas.

La declaración se refirió a la crisis más amplia que atraviesa la clase trabajadora.

La inflación ha mermado nuestros salarios, mientras que las ganancias corporativas han alcanzado niveles récord. La guerra en el extranjero se está expandiendo, y se está pagando con recortes en casa. Se están destrozando los derechos democráticos, se persigue y deporta a los inmigrantes, y se están desmantelando los servicios públicos de los que depende la clase trabajadora. Las jornadas laborales se alargan, la seguridad de la jubilación se ha visto mermada y el ritmo de trabajo acelerado en las plantas ha llegado a un punto de ruptura.

«La ira por todo esto es enorme», dijo Lehman. «El deseo de luchar está en todas partes. Lo que se necesita es organización y dirección».

Lehman hizo un llamado a la creación de «una red de comités, controlados por nosotros mismos, los trabajadores, que pueda romper el yugo del aparato y volver a poner nuestras luchas en nuestras propias manos».

La declaración hizo especial hincapié en la unificación de los trabajadores de todo el mundo. Los trabajadores, escribió Lehman, «están luchando contra las corporaciones, la burocracia que les sirve y el sistema de ganancias que antepone todo eso a las necesidades humanas. Esta lucha no puede detenerse en la puerta de la fábrica ni en la frontera nacional. Debe unir a los trabajadores de todas las fábricas, todos los sectores y todos los países».

Se refirió en particular a la necesidad de unificar a los trabajadores de México y Canadá, y destacó la «heroica lucha librada por los trabajadores turcos contra la explotación corporativa y la connivencia de la burocracia sindical».

Lehman se enfrentará a otros cinco candidatos: Shawn Fain, el presidente en funciones que ha presidido más de tres años de traiciones y concesiones; Rich Boyer, actualmente vicepresidente a cargo de Stellantis y de los proveedores independientes de piezas, incluidos Nexteer y American Axle; Brian Keller, trabajador de Stellantis; Greg Mooney, secretario de actas del Local 2147 del UAW en General Dynamics Land Systems en Lima, Ohio, y partidario de Autoworkers For Trump; y Tricia Geiger, representante de servicios del UAW de Flint.

Otras nominaciones para los cargos directivos reflejan conflictos entre facciones dentro del aparato, con la actual secretaria-tesorera del UAW, Margaret Mock, y el vicepresidente para General Motors, Mike Booth, buscando la reelección frente a candidatos de la lista «United UAW» de Fain.

Boyer, el principal candidato del aparato que se opone a Fain, negoció y firmó el traicionero contrato nacional del UAW de 2023 con Stellantis, que abrió la puerta al despido masivo de trabajadores temporales poco después de su entrada en vigor e impuso aumentos salariales por debajo de la inflación. Como vicepresidente a cargo de las plantas de proveedores de piezas automotrices, Boyer supervisó el intento de la burocracia de imponer a la fuerza contratos traicioneros en American Axle, Nexteer, Dana y otras plantas de piezas en las recientes negociaciones contractuales.

39.ª Convención Constitucional del UAW en el Huntington Place de Detroit [Photo: UAW]

Muchos delegados en la convención se indignaron por los enormes aumentos salariales que el aparato votó a favor de sí mismo durante la convención, incluyendo 30.000 dólares adicionales para Fain, y por el ambiente general de intimidación y represión burocrática. El tercer día, después de que varias resoluciones de los sindicatos locales obtuvieran el apoyo suficiente de los delegados para ser sometidas a votación en el pleno, el aparato presentó e impuso una moción para suspender el reglamento y bloquear el análisis de las mociones que no contaran con la aprobación del aparato.

El apoyo a la campaña de Will Lehman es una expresión de una insurgencia creciente dentro de la clase trabajadora. Los trabajadores se esfuerzan por romper el control del aparato sindical proempresarial que los bloquea cada vez que intentan defenderse.

Tras la nominación de Lehman, Martaz Crutchfield, un trabajador de la planta de ensamblaje de camiones de Ford en Dearborn, en las afueras de Detroit, quien se postuló como delegado del UAW como parte de la lista «Insurgent Slate» de Will, escribió: «Durante toda mi vida, como muchos otros, he trabajado sin descanso para alcanzar un final prometido. Y justo cuando llegamos al final, se mueven los postes de la meta, alargando nuestros días y haciendo que las tensiones de ser trabajador sean aún más duras. Incluso ahora, mientras estoy aquí de pie, apenas puedo mantenerme erguido porque me lastimé la espalda en el trabajo.


«Debemos unirnos», agregó Crutchfield, «contra estas fuerzas que solo ven nuestras vidas como ganado, para hacer que sus fines y medios crezcan aún más de lo que nadie podría imaginar. No trabajamos para que nos arrebaten nuestras vidas. No trabajamos para ver cómo nuestro esfuerzo se esfuma. Y no trabajamos para permitir que las corporaciones corruptas saquen al mercado sus empresas en quiebra mediante una oferta pública inicial, para desangrar nuestro dinero colectivo.

«Aquí es donde empezamos a generar un cambio. Aquí es donde empezamos a luchar por el futuro, y hoy, en Detroit, Michigan, hemos hecho historia, y Lehman ha sido nominado. El llamado al cambio ha sido escuchado».

Thomas, un trabajador de la planta de ensamblaje de Stellantis en Sterling Heights, dijo: «La campaña de Will les mostró a todos hacia dónde va el sindicato y qué haría. En la conversación que tuve con él, tuve diferencias de opinión, pero por cómo se desarrolló la convención, Will lo predijo todo. Va a ser una gran lucha, pero Will tiene muchos seguidores que ni siquiera sabe que tiene.

«La convención demostró que tenemos una dictadura en el UAW. El IEB logró que se aprobaran el 100 por ciento de sus resoluciones, y a ninguna sección local le aprobaron las suyas. Will llamó a las cosas por su nombre antes de que nadie las viera.

“Las bases tienen que quitarle el poder al aparato. Tenemos que deshacernos de estos dirigentes internacionales y regionales que nos están traicionando. En Stellantis, la gente se está suicidando por las condiciones de trabajo, mientras la empresa hace tratos a puerta cerrada con la Internacional del UAW. GM contrata y despide, y Ford también. Necesitamos salarios dignos. En este momento vivimos con lo mínimo indispensable. Además, tenemos a Trump, la guerra y la dictadura.

“Will tiene que mantener la cabeza en alto y seguir luchando, y le daremos todo el apoyo que necesite”.

Will también recibió felicitaciones de muchos otros trabajadores. Entre ellos se encontraba Kamara Bond, una trabajadora de Dana Driveline en Toledo, Ohio, que sufrió represalias por denunciar las condiciones de seguridad en su planta. En la Convención Constitucional del UAW, Kamara hizo campaña a favor de Lehman, pero se le negó el acceso a las sesiones porque los dirigentes del UAW alegaron que no era miembro en regla.

Antwiane Sanders, un trabajador de Nexteer en Saginaw, Michigan, perseguido por oponerse al cuarto acuerdo de traición respaldado por el UAW, acogió con beneplácito la nominación diciendo: «Ojalá nos devuelva a los sindicatos de antaño, donde la solidaridad realmente existía».

(Artículo publicado originalmente en inglés el 17 de junio de 2026)

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