Acontecimiento histórico de significado mundial

21 February 2003

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Las enormes manifestaciones que tomaron lugar simultáneamente por todo el mundo durante el fin de semana que culminó el 16 de son verdaderamente históricas. Lo que ocurrió durante esos días fue una manifestación de solidaridad humana internacional contra la guerra que no tiene paralelo en la historia. En medio del afán militarista del régimen imperialista más despiadado de la tierra, más de 10,000,000 de personas expresaron su oposición a la invasión de Irak.

Desde el punto de vista de la política mundial, estas manifestaciones representan un nuevo punto de partida. Desde Norte y Sudamérica, a través de Europa y Asia, hasta África y Australia, estas grandes movilizaciones populares del 15 y el 16 de febrero, en gran parte espontáneas, han revelado el profundo y enorme abismo político, social y moral que divide a las clases gobernantes y a sus propagandistas periodistas de sus pueblos.

Luego de estas manifestaciones tan poderosas, toda intención de dar legitimidad política al programa de los regímenes de Bush en los Estados Unidos y de Blair en la Gran Bretaña irrevocablemente ha quedado hecha añicos. La manifestación de más de un millón en Londres y Glasgow fue asombrosa repudiación de los esfuerzos de Blair por resucitar, por medio de su alianza con Washington, las aspiraciones colonialistas del imperialismo británico.

Las marchas que se desplegaron en las metrópolis por todo los Estados Unidos fueron aún más asombrosas. Estas grandes manifestaciones han mostrado, en el mismo corazón del imperialismo mundial, que el pueblo estadounidense está harto de la locura bélica del gobierno de Bush y la propaganda militarista de la prensa oficial.

Y no se puede dejar de apreciar el significado del mar humano en Barcelona, Roma, París y Berlín que salió a las calles. En estos grandes centros urbanos, los pueblos todavía sienten la amarga experiencia del barbarismo fascista de los regímenes de Franco, Mussolini, Pétain y Hitler. Los pueblos trabajadores de España, Italia, Francia y Alemania instintivamente comprenden la amenaza reaccionaria que el gobierno de Bush, con su incitación a la guerra, plantea.

Las manifestaciones del 15 y el 16 de febrero expresaron ante todo la oposición popular a la invasión de Irak. Pero los acontecimientos de este último fin de semana tienen un significado que transciende este tema, que de tan gran importancia es.

Lo que hemos presenciado—y en lo que hemos participado—durante los dos últimos días es el origen de un nuevo movimiento internacional social opuesto al imperialismo. Procesos objetivos profundos guían este proceso. La integración mundial de la producción capitalista, con las empresas internacionales a la cabeza, ha echado las bases para coordinar, a nivel internacional, las luchas sociales de la clase obrera.

Así como el desarrollo sin paralelo de la economía mundial transciende las barreras nacionales, la lucha de clases, como proceso histórico objetivo, naturalmente tiende a barrer con las fronteras nacionales. Con una concienciación que más y más evoluciona, la clase obrera se definirá a sí misma más en términos internacionales que nacionales. Fue precisamente esta tendencia la que se manifestó el sábado, cuando 3,000 trabajadores árabes y judíos marcharon juntos contra la guerra por las calles de Tel Aviv.

Sería un gran error pensar que las manifestaciones, por sí solas y aún cuando consisten de movilizaciones tan enormes e internacionales como las del sábado y domingo, puedan prevenir las guerras imperialistas. No obstante, incumbe comprender que los eventos de este fin de semana histórico marca la entrada a la lucha política de fuerzas increíblemente progresistas y de gran potencial revolucionario.

Esta gran expresión de oposición internacional a la guerra imperialista nos plantea cierta responsabilidad: estimular y fomentar la conciencia clasista política de este nuevo movimiento y ayudarlo a comprender los vínculos esenciales entre la lucha contra la guerra imperialista y la lucha por el socialismo internacional.

Lea otros informes internacionales de la WSWS (hasta ahora en inglés):

EE.UU.: Nueva York * California * Chicago * Detroit * Pittsburgh

Canadá: Toronto Montreal

Europa: Londres * Glasgow * Dublín * Barcelona * Berlín * París * Amsterdam * Bruselas * Viena * Copenhague

El Oriente Medio: Tel Aviv

África: Cape Town

Asia y el Pacífico: Seúl * Wellington * Sydney * Melbourne * Perth

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