España intenta calmar a Estados Unidos por Irak

4 May 2004

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Este artículo apareció en nuestro sitio en su inglés original el 27 de abril, 2004.

Luego de anunciar que retiraría las tropas de Irak a la brevedad posible, el flamante Primer Ministro Español, José Luis Zapatero, se comunicó telefónicamente con el Presidente George W. Bush para informarle esto. Posteriormente, dio órdenes a Miguel Ángel Moratiños, Ministro de Asuntos Exteriores, para que este se comunicase con el Secretario de Estado, Colin Powell y acordará una visita a Washington para tratar la medida.

Moratiños mantuvo una reunión con Powell el 21 de Abril. Durante el encuentro resaltó el compromiso de España de continuar enviando tropas donde sea necesario en la lucha contra el terrorismo, siempre que ésta se lleva a cabo bajo los auspicios de las Naciones Unidas.

Se supo que el día anterior Bush había hablado con Zapatero para expresarle su cólera ante "la repentina conducta española", lo cual envió una señal "defalso alivio a los terroristas."

Moratiños se esforzó en hacer hincapié en que no había realizado promesas a Powel. Sin embargo, evitó responder con respecto a la posibilidad que las tropas españolas pudiesen regresar a Irak en caso que las Naciones Unidas se responsabilizasen del control, o si se pudiesen enviar tropas Españolas a Afganistán y así relevar a las tropas estadounidenses y enviarlas a Irak.

No obstante, el Ministro de Relaciones Exteriores prometió que España cooperaría plena y absolutamente para lograr una nueva decisión con respecto a Irak; la cual actualmente se está gestionando en las Naciones Unidas. También reiteró el compromiso de España de continuar contribuyendo en el proceso de estabilización en Irak por otros medios y no sólo los militares. Se supone que esto pueda incluir el entrenamiento de policías y soldados Iraquíes.

A pesar de esfuerzos por la reconciliación del nuevo gobierno español hacia el gobierno de Estados Unidos, éste se ha mostrado visiblemente colérico por la decisión española de retirar las tropas e inquieto por el efecto debilitador que puede tener sobre las fuerzas de la coalición en Irak.

Moratiños fue públicamente humillado. Powell no lo acompañó a la conferencia de prensa después de su encuentro, como es es de costumbre, y ningún funcionario público del Minsterio de Relaciones Exteriores se encontraba disponible para dar su versión de lo que se había tratado en la reunión. Con referencia a su breve intercambio con la Consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, no había ni siquiera una fotografía.

Moratiños, no obstante, continuó utilizando lenguaje pacificador. Powell y él, según sus propias afirmaciones, habían acordado que "lo importante era poner la mirada en el futuro" y continuar promoviendo juntos "una tradición de amistad y cooperación duraderas".

"Estados Unidos quiere fortalecer su relación con España", agregó. "El retorno de las tropas es un asunto que pertenece al pasado. Tenemos que considerar los objetivos que ambos países comparten".

Entre estos manifestó ante todo "la importancia que ambos gobiernos otorgan a la lucha contra el terrorismo". Sin embargo, en la conferencia de Prensa, Moratiños afirmó que Powell le había expresado su "temor" al efecto domino que la decisión de Madrid podría desatar al retirar las tropas antes del 30 de Junio.

Dos de los tres países que maniobran en el Sur de Irak bajo el control de la Brigada Española Plus Ultra, Honduras y la República Dominicana han declarado que seguirán el ejemplo de España y que también retirarán sus tropas. Asimismo, es probable que Nicaragua, que contribuye con equipos médicos bajo supervisión Española, se retire de Irak. Esto sólo deja 374 soldados provenientes de El Salvador en la conflictiva zona de Najaf, pero incluso con respecto a este asunto hay grandes discrepancias tanto en la sociedad como en las autoridades políticas.

El gobierno Polaco, que dirige la División Multinacional, está siendo asediado por presiones en favor del retiro de sus tropas, en vísperas de su ingreso a la Unión Europea. El Primer Ministro, Leszek Miller, haciendo eco de las opiniones en su país y quien dejará el cargo luego que Polonia ingrese en la Unión Europea el primero de Mayo, manifestó: "No podemos obviar la decisión (española) de retirar las tropas, pero tampoco podemos actuar temerariamente... Nuestra decisión deberá ser considerada lógica y coherentemente y ante todo deberá estar condicionada por la evolución de los acontecimientos en la zona". Agregó que "No puedo precisar cuando dejaremos Irak, pero estoy seguro que el Nuevo Primer Ministro opinará con más exactitud al respecto".

Polonia tiene 2,500 soldados en Irak. Una posibilidad divulgada por Tadeusz Iwinski al Irish Times, quien está a cargo de asuntos internacionales en el gobierno de Miller, es que este número podría reducirse sensiblemente. Destacó que la decisión de Zapatero afecta los Planes de Polonia y que las fuerzas polacas podrían reducirse substancialmente.

Otros países están también analizando su política al respecto. Tailandia advirtió que retiraría 451 doctores militares e ingenieros si son atacados. En Italia una encuesta por el internet reveló que el 60% quería un retiro inmediato de sus tropas y que un 27% estaba a favor de aguardar hasta el 30 de Junio, fecha en que se cumple el plazo oficial para que Estados Unidos transfiera el poder al régimen títere Iraquí.

Lo que más preocupa al Gobierno de Bush es el impacto que el retiro de las tropas españolas pueda tener sobre la población estadounidense, quien percibe a su gobierno como una nación cada vez más y más aislada, a medida que la ocupación se profundiza.

Otro tema analizado en el encuentro entre Moratiños y Powell fue la situación en el Oriente Medio. Aparentemente, aquí parece haber más consenso entre ambos. Moratiños se desempeñó como embajador español ante Israel durante la anterior gestión socialista y fue por muchos años el enviado de la Unión Europea en el Oriente Medio. Moratiños respaldó al Gobierno Estadounidense cuando este ultimo apoyó al Primer Ministro Ariel Sharon en su resolución de apoderarse de la Franja Oeste, declarando: "La nueva dinámica señalada por Sharon representa una oportunidad".

Calificó su apoyo con palabras solapadas, señalando, "por supuesto que Europa, y en especial España, está preocupada por las fronteras (establecidas por la ‘apropiación territorial' de Sharon). Para nosotros, las fronteras deben ser aquellas establecidas con anterioridad a 1967, pero no estamos en la fase final de las negociaciones. Por el momento, lo que hay de positivo es que el pueblo israelí va a finalizar la ocupación de la Franja de Gaza, aunque esto se lleve a cabo de manera unilateral".

Moratiños había advertido con anterioridad en una entrevista posterior a los ataques del 11 de Marzo en Madrid, que no podría haber progreso en contra de Al Qaeda y de los elementos terroristas hasta que se haya solucionado el conflicto entre Palestina e Israel.

También fue decididamente ambiguo con respecto a la posibilidad de que las tropas españolas fuesen desviadas a Afganistán para "compensar" al Gobierno de Estados Unidos por el retiro de las tropas españolas de Irak. Sin embargo, El País informa que es de público conocimiento el deseo del Gobierno de Estados Unidos de reducir su presencia militar en Afganistán, librar a sus tropas y así transferir el mantenimiento de éstas a la Unión Europea. Asimismo, es de público conocimiento que España desea aumentar su participación militar tanto en los Balcanes como en Afganistán.

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