Amazon y la CIA: una pareja hecha en el infierno

Primera parte: Amazon saca tajada de los crímenes de guerra y de la vigilancia masiva

por Evan Blake
18 julio 2017

Esta es la primera de una serie en dos partes, lee la segunda parte aquí.

En los últimos años, la empresa multinacional Amazon se ha elevado para convertirse en el gigante preeminente de las ventas al por menor por internet y la cuarta compañía más valiosa del mundo. Uno de los contratos de negocios más significativos de Amazon, que en gran medida ha sido escondido del público desde que fue concluido en octubre de 2013, fue un acuerdo de 600 millones de dólares por los Servicios Web de Amazon (AWS) para construir una nube informática privada para las 17 agencias de inteligencia estadounidenses, conocidas conjuntamente como la "comunidad de inteligencia" (IC).

Ese trato inició la integración cada vez más profunda de Amazon en el Estado estadounidense, e involucra a la compañía en crímenes de guerra internacionales, espionaje en masa y operaciones represivas llevadas a cabo por las agencias de espionaje del imperialismo estadounidense. De manera comparable a la compañía Krupp, que abasteció de armas al ejército alemán durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, Amazon hoy provee el andamiaje tecnológico para las guerras que lleva a cabo el imperialismo estadounidense.

Desde que llegó a su acuerdo con la CIA, el valor de las acciones de Amazon se ha más que triplicado desde 319,04 dólares la acción a 993,80 dólares por acción hoy. En el proceso, el director ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos, ha amasado cerca de 55,9 mil millones, volviéndose la segunda persona más rica del mundo con un valor neto actual de 85,3 mil millones.

Ashton Carter y Jeff Bezos

Mediante el contrato, conocido como Servicio de Nube Comercial o nube C2S, la compañía se forjó vínculos con todas las 17 agencias de IC. La nube almacena con seguridad grandes porciones del internet y datos de telecomunicaciones acumulados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA); ocho agencias del Departamento de Defensa, incluyendo la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA), la Agencia de Inteligencia Geoespacial Nacional (NGA), la Oficina de Reconocimiento Nacional (NRO) y las alas de inteligencia del Ejército de tierra, la Marina, el Ejército del aire, y el Cuerpo de Marines; la Oficina de Inteligencia y Análisis e Inteligencia de la Guardia Costera del departamento de Seguridad Nacional (DHS); y la Rama de Inteligencia del Buró Federal de Investigación (FBI), para nombrar a las agencias más prominentes del IC.

Amazon dirige la nube C2S privadamente, detrás del cortafuegos del IC, habilitando a las agencias del IC a compartir datos entre sí de manera segura, separadas del resto del internet. La nube C2S es uno de los componentes principales del programa de la Empresa de la Teconología de la Información de la Comunidad de la Inteligencia (IC ITE) iniciado en 2011 por James Clapper, por entonces director de la Inteligencia Nacional. De acuerdo con Clapper, el objetivo del programa es "mejorar la capacidad de descubrir, acceder y compartir información de manera segura y eficiente" dentro de la IC. Al lado de la nube construida por Amazon, la NSA construyó su propia nube privada para almacenar la franja de datos que recoge continuamente. Las dos nubes trabajan de manera complementaria, y están reemplazando gradualmente a los centros de datos aislados usados por cada una de las 17 agencias de IC.

Aunque el contenido de los datos compartidos por las agencias de IC está clasificado y por lo tanto oculto al público, sin duda está siendo utilizado para todo tipo de operaciones criminales. En un discurso en junio de 2015, Clapper declaró, "tenemos cientos de millones de registros en la nube de las seis grandes agencias [la CIA, NGA, FBI, NSA, NRO, y DIA] y otras".

James Clapper, antiguo director de Inteligencia Nacional

En abril de 2016, Beth Flanagan, un destacado oficial de la NGA, reveló que los datos de la IC ITE estaban siendo utilizados para acusar al gobierno sirio de llevar a cabo el ataque con armas químicas de agosto de 2013 en Ghouta. Estas alegaciones fueron denunciadas por parte del periodista de investigación Seymour Hersh como una mentira fabricada, cuyos argumentos fueron fundamentados por parte de una investigación separada de las Naciones Unidas. Sin embargo, la administración de Obama casi promulga una guerra a gran escala contra Siria, usando esas alegaciones falsas como pretexto.

El compartir los datos —facilitados por Amazon— da lugar a que ocurran escenarios en los que la CIA, la NSA, la NGA y el Ejército del aire colaboren para identificar, localizar precisamente y llevar a cabo asesinatos con drones de cualquiera que consideren que es "terrorista", incluyendo ciudadanos estadounidenses. Gracias a Amazon, las agencias de espionaje pueden ahora conspirar más continuamente para llevar a cabo campañas militares sangrientas, tales como el ataque militar a Mosul, u orquestar secretamente la guerra conducida por los saudíes contra Yemen. Sin duda están usando esa tecnología para simular y prepararse para las guerras planeadas desde hace mucho tiempo contra Corea del Norte, Irán, China y Rusia, que amenazan con fusionarse en una nueva y catastrófica Guerra Mundial entre potencias que cuentan con armas nucleares.

"Una de las adquisiciones más importantes en la historia reciente"

A mediados de 2012, la CIA empezó a entablar negociaciones con AWS, IBM y una tercera corporación que no fue nombrada para decidir qué compañía ganaría el contrato altamente lucrativo de 10 años para crear la nube privada para la IC, que tenía que ser capaz de analizar a la vez 100 terabytes de datos sin procesar, una cifra inmensa.

En febrero de 2013 la CIA seleccionó en secreto a Amazon como el licitador ganador. La IBM presentó una puja-protesta, afirmando que habían ofrecido un precio menor al de Amazon, pero en octubre de 2013 la Corte Federal Económico-Administrativa estadounidense le dio la razón a Amazon, que se puso a construir la infraestructura de la nube C2S. La nube quedó operativa en el verano de 2014, cuando el por entonces jefe de la información de la CIA la elogió como "una de las adquisiciones tecnológicas más importantes en la historia reciente".

El mes pasado, el actual jefe de información de la CIA John Edwards declaró en un discurso em la Cumbre del Sector Público de la AWS, "Es la mejor decisión que hayamos tomado jamás ... Es lo más innovativo que hayamos hecho jamás ... Está teniendo un impacto material tanto en la CIA como en la IC".

Hubo una serie de factores que llevaron a la CIA a asociarse con Amazon, uno de los cuales fue su capacidad de ahorrar dinero a largo plazo. Aunque 600 millones de dólares es una suma enorme, a esa altura la IC estaba gastando más de 8 mil millones de dólares anualmente para almacenar y analizar los miles de millones de metadatos, registros telefónicos y de internet, y otra información que estaba recogiendo en masa en los servidores que ellos mismos habían construido, como está consignado en los documentos filtrados por Edward Snowden.

Sede de la NSA en Fort Meade, Maryland

El servidor basado en la nube de Amazon ofrecía un medio de reducir esos costes significativamente, y tenía una capacidad única para ampliarse o reducirse para encargarse de las necesidades de almacenamiento, computación y analíticas del IC en un momento dado. Amazon también incorporaría cualquier innovación o mejora diseñada por sus ingenieros, cosa que sucede casi a diario, directamente en la nube C2S.

Otra ventaja que el AWS tenía sobre IBM y el tercer licitador era su mercado comercial en la nube, que es un lugar para que vendedores vendan infraestructura de software y otros productos en línea a clientes. El mercado comercial en la nube de Amazon fue establecido a mediados de 2012 y creció rápidamente a lo largo del año siguiente durante su puja con la CIA.

El mercado permite a los clientes probar productos de software y herramientas de programación antes de comprometerse a comprarlos. Eso gustó a la IC, que estaba harta de gastar grandes sumas de dinero en productos inferiores. Después de firmar el contrato de la nube C2S, la IC le dio luz verde a Amazon para construir un mercado clasificado en la nube exclusivamente para la IC, que cobró vida en abril de 2016.

Una tercera y muy significativa razón por la que la IC se pasó a la computación basada en la nube y seleccionó a Amazon como su contratista parte de la necesidad creciente de seguridad interna después de filtraciones repetidas hechas por quienes revelan información, especialmente los cables obtenidos por Chelsea Manning y publicados por Wikileaks.

A lo largo de 2010, Wikileaks publicó las Bitácoras de la Guerra de Afganistán y las Bitácoras de la Guerra de Irak, exponiendo los crímenes de guerra cometidos contra la población de esos países, así como un expediente de cables diplomáticos del Departamento de Estado estadounidense entregados por Manning que exponían las intrigas extranjeras del gobierno de EEUU que datan de los años '60, conocido como Cablegate. El lanzamiento de la iniciativa de la IC ITE por parte de Clapper vino un año después, como respuesta directa a la debilidad evidente de los sistemas de seguridad de la IC.

Explicando cómo pudo sacar inmensas cantidades de datos del gobierno, Manning escribió que encontró "Servidores débiles, un registro débil, una débil seguridad física, una contrainteligencia débil, análisis de señal desatentos ... la tormenta perfecta".

Centralizar el almacenamiento de datos en las nubes privadas de IC ITE —usando los métodos avanzados de encriptación desarrollados por AWS y la NSA— permite a la IC impedir filtraciones masivas desde dentro. Una de las medidas de seguridad que dan las nubes es la capacidad de meta-etiquetar todos los datos con información, incluyendo de dónde viene y quién está autorizado a verla. Ahora los analistas pueden acceder a los datos si tienen autorización. Más aún, si un analista intenta descargar grandes cantidades de datos, como hicieron Manning y Snowden, la nube automáticamente señala esta actividad, parándola y notificando al personal de seguridad. Los oficiales han afirmado que si las medidas actuales de la IC ITE hubieran estado vigentes en 2010 y 2013 Manning y Snowden no habrían podido sacar esas cantidades masivas de datos.

Continuará