Los demócratas critican Trump por estrategia, callan sobre ilegalidad de asesinato de Soleimani

por Patrick Martin
7 enero 2020

Los demócratas que se disputan la nominación presidencial del partido en busca de reemplazar a Donald Trump dieron declaraciones tras el asesinato del general iraní Qasem Soleimani denunciando en general a la víctima del asesinato del Estado norteamericano, al mismo tiempo en que criticaron a Trump por no incluir el asesinato de Soleimani en una estrategia más amplia para promover los intereses imperialistas de EE. UU. en Oriente Próximo.

El exvicepresidente Joe Biden, haciendo campaña en Iowa para las asamblea electoral del 3 de febrero, el primer concurso en la campaña para la nominación demócrata, dijo que Soleimani "merecía ser llevado ante la justicia", pero que Trump había "arrojado un cartucho de dinamita a un polvorín, y le debe al pueblo estadounidense una explicación de la estrategia y el plan” de aquí en adelante.

"Podríamos estar al borde de un gran conflicto en todo el Oriente Próximo", dijo Biden en la ciudad de Dubuque. Actualmente, el candidato lidera las encuestas nacionales entre los contendientes demócratas. “Espero que la Administración haya pensado en las consecuencias de segundo y tercer orden del camino que han elegido. Pero me temo que esta Administración no ha demostrado en ningún momento la disciplina o la visión a largo plazo necesarias".

El exalcalde de South Bend, Indiana, Pete Buttigieg, quien lidera las encuestas actuales en Iowa, estaba haciendo campaña en New Hampshire, la segunda competencia en la carrera demócrata. "Cuando haces algo tan provocativo como asesinar a un importante funcionario extranjero en territorio de un tercer país, es mejor que pienses en todas las cosas que sucederán a continuación", dijo a una audiencia el sábado en Wolfeboro. "Como oficial de inteligencia militar en Afganistán, fui entrenado para hacer estas preguntas antes de tomar una decisión".

Para el domingo, Buttigieg se había retirado de la caracterización del incidente como un asesinato, diciendo al programa "State of the Union" de CNN que "no estaba interesado en la terminología". Criticó a Trump pero no por ordenar el asesinato, diciendo que Soleimani lo "merecía”, en cambio, por no notificar a los líderes del Congreso y los aliados de EE. UU. con antelación. "Los efectos en el mundo van a ir mucho más allá de lo que estamos debatiendo hoy y necesitamos respuestas rápidamente", dijo.

La senadora Amy Klobuchar de Minnesota, que también hizo campaña en Iowa, emitió una declaración declarando: "Qasem Soleimani fue responsable de dirigir las acciones desestabilizadoras iraníes en Irak, Siria y en todo Oriente Próximo, incluidos los ataques contra las fuerzas estadounidenses. Pero el momento, la manera y las posibles consecuencias de las acciones de la Administración plantean serias preguntas y preocupaciones sobre un conflicto en aumento".

Klobuchar ha sido fuertemente promovida por los medios corporativos y el establecimiento demócrata como un posible reemplazo "moderado", es decir, de derecha, para Biden si la campaña del exvicepresidente falla. Informó que recaudó $11,4 millones en fondos de campaña durante el cuarto trimestre, el doble de cualquier período anterior de tres meses.

El senador Bernie Sanders fue el único de los principales candidatos demócratas que calificó rotundamente el asesinato de Soleimani como un asesinato y vinculó las acciones de Trump con actos anteriores de agresión militar estadounidense, tanto en Vietnam como en Irak. "Esta es una escalada peligrosa que nos acerca a otra guerra desastrosa en Oriente Próximo, que costaría innumerables vidas y billones de dólares más y conduciría a más muertes, más conflictos, más desplazamientos en esa región del mundo ya altamente volátil", dijo.

Pero Sanders colocó esa crítica en el contexto de elogiar la política exterior de la Administración de Obama, la primera en la historia de los Estados Unidos de estar en guerra todos los días durante ocho años. Obama expandió masivamente el uso de misiles disparados por drones para llevar a cabo asesinatos selectivos, el método empleado por Trump contra Soleimani.

Sanders es muy consciente de la oposición profundamente arraigada a la guerra imperialista entre los trabajadores. El viernes, él y el diputado Ro Khanna de California presentaron una legislación que negaría la financiación de los ataques militares estadounidenses contra Irán sin una votación del Congreso. Emitieron una declaración adjunta declarando: "En última instancia, serán los hijos de las familias de la clase trabajadora quienes tendrán que luchar y morir en un nuevo conflicto en Oriente Próximo, no los hijos de la clase multimillonaria".

Esta postura contra la guerra es un gesto vacío, dado que el Congreso nunca votará la legislación y Trump la ignoraría si se aprueba, al igual que ha ignorado las restricciones sobre el uso de fondos militares para construir el muro en la frontera entre Estados Unidos y México. El proyecto de ley se presentó solo para darles a los demócratas una cobertura de "izquierda" después de que votaron abrumadoramente para aprobar el presupuesto militar récord de $738 mil millones solicitado por Trump.

La dirección demócrata estuvo de acuerdo con la demanda de Trump de que se despoje de una versión anterior de la Ley de Autorización de Defensa Nacional 2020 que incluía una disposición que requiere la autorización del Congreso para cualquier ataque militar contra Irán, lo que efectivamente le da a la Casa Blanca un cheque en blanco para iniciar una guerra contra el país.

La senadora Elizabeth Warren, de una manera que se ha vuelto casi estereotipada, buscó abarcar tanto la posición de Sanders como la posición más abiertamente de derecha de rivales como Biden, Buttigieg y Klobuchar. Su declaración inicial se hizo eco de la de Biden, llena de denuncias de Soleimani como un "asesino" y un enemigo del ejército de los Estados Unidos.

Cuando esto produjo una reacción negativa en las redes sociales, Warren emitió una declaración más de "izquierda" que describe el asesinato de Soleimani como un "asesinato" e indica que la política de Trump va dirigida hacia una guerra con Irán.

Esto fue atacado por la derecha. El exalcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, quien ingresó en la contienda demócrata de forma tardía y ha gastado más de $150 millones de su fortuna de $56 mil millones en publicidad en televisión e internet en apenas un mes, denunció a Sanders y Warren, calificándolos de "escandalosos" por su uso de la palabra "asesinato" y se solidarizó con Trump, diciendo que el presidente había matado a "un enemigo de Estados Unidos que mató a estadounidenses".

Warren luego realizó un nuevo giro en varios programas de entrevistas televisivas dominicales, criticando a Trump por matar a Soleimani para impulsar su campaña de reelección de 2020. Comparó directamente esto con los cargos presentados en el juicio político demócrata contra Trump, diciendo que tanto en frenar la ayuda militar para Ucrania como en el asesinato de Soleimani estaba persiguiendo intereses políticos personales en lugar de los intereses de "seguridad nacional" de los Estados Unidos.

Lo que une a todos los candidatos presidenciales demócratas, desde los derechistas abiertos hasta el pretendido izquierdismo de Sanders, es su apoyo al imperialismo estadounidense y sus instituciones clave, incluido el ejército, las Fuerzas Especiales, que llevaron a cabo el asesinato de Soleimani y la Presidencia misma.

Ninguno de los candidatos presidenciales demócratas caracterizó el asesinato estatal como una acción criminal o sugirió que este cargo debería convertirse en la base del juicio político y la destitución de Trump.

(Publicado originalmente en inglés el 6 de enero de 2019)