Después de que la coalición 'Juntos' del presidente Emmanuel Macron perdiera su mayoría absoluta en la Asamblea Nacional en las elecciones legislativas del domingo pasado, ha surgido una crisis de gobierno en Francia. Ahora Macron está buscando desesperadamente aliados de fiar para formar una mayoría parlamentaria de cara a imponer su política de austeridad social y guerra imperialista contra Rusia. Con este propósito, se reunió el martes con el secretario general del Partido Comunista Francés (PCF), Fabien Roussel.
En una entrevista con Le Parisien ayer por la mañana, Roussel trató cínicamente de justificar su reunión con Macron y, aunque reconoció la ira de los trabajadores contra el 'presidente de los ricos', dijo que dejaba la puerta abierta para un gobierno de coalición 'Juntos'-PCF.
Sobre Macron, Roussel dijo: 'Está considerando la constitución de un gobierno de unidad nacional, si hubiera partidos que participaran en él', o 'buscar apoyo caso por caso' cada vez que presente un proyecto de ley a la Asamblea.
Ambas estrategias implican integrar al PCF y otros partidos de la Nueva Unión Popular Ecológica y Social (NUPES) dirigida por Jean-Luc Mélenchon en el ataque planeado de Macron contra la clase trabajadora. En el primer caso, Macron necesitaría aliados fuera de los 246 escaños ganados por 'Juntos' para obtener una mayoría de 289 escaños en la Asamblea. En el segundo caso, los partidos de la oposición votarían sus textos 'caso por caso' y lo apoyarían tácitamente al negarse a convocar una moción de censura contra su gobierno en la Asamblea.
Roussel dijo que preferiría la segunda opción, pero que estaba abierto a una alianza gubernamental con Macron. Le dijo a Le Parisien: 'Emmanuel Macron me preguntó si un gobierno de unidad nacional era una solución. ... Inmediatamente le dije al presidente: 'Hay tal clima de desconfianza contra usted que no es concebible'. No se entendería'.
En realidad, el obstáculo que Roussel ve no es que los trabajadores no entiendan la alianza Macron-PCF, sino que entiendan demasiado bien el significado de esa alianza sobre el PCF. Un partido que llega a considerar hacer tal alianza es una herramienta del imperialismo. El paso del PCF al campo de Macron impondría a los trabajadores en lucha contra Macron la necesidad de romper con todos los partidos y burocracias sindicales vinculadas al PCF y al NUPES.
Roussel agregó inmediatamente que, si no fuera por su miedo a la reacción de los trabajadores, el PCF se uniría con Macron. Refiriéndose a la entrada del PCF en el gobierno capitalista después del colapso del régimen colaboracionista nazi al final de la Segunda Guerra Mundial, señaló que: 'Ya participamos en un gobierno de unidad nacional en 1945 con el general De Gaulle; no es algo que nos escandalice'.
Esta referencia a las luchas de la Liberación es un cínico intento de dar una falsa cobertura de 'izquierda' a las maniobras con Macron.
En 1945, el PCF no era ni revolucionario ni marxista, sino estalinista. Desde la formación del Frente Popular en 1935 hasta la liquidación de la Unión Soviética por parte de la burocracia estalinista en 1991 fue el aliado de esa burocracia que había usurpado el poder en la URSS. Basado en su perspectiva nacionalista para estabilizar el capitalismo francés, el PCF bloqueó en ese momento la revolución desmantelando las milicias y los comités de trabajadores que habían formado la mayor parte de la Resistencia. Persiguió y asesinó a trotskistas, después de haber participado en el complot de Stalin para asesinar a Trotsky en México.
Sin embargo, el programa de Macron hoy no tiene nada que ver con las reformas sociales, financiadas con la ayuda del Plan Marshall de Estados Unidos, adoptadas en Francia con la ayuda del PCF después de la Segunda Guerra Mundial: seguridad social, pensiones públicas, nacionalizaciones de la industria. Macron, el presidente de los ricos, no tiene reformas que hacer. En cambio, está saqueando a los trabajadores para financiar la guerra imperialista contra Rusia y el inmenso enriquecimiento de las clases poseedoras.
Esta política, implementada en todos los países imperialistas de la OTAN, está provocando una intensa oposición internacional de la clase obrera. La huelga nacional ferroviaria en Gran Bretaña se ha convertido en una confrontación directa con el odiado gobierno de Boris Johnson. En toda Europa, los trabajadores de aeropuertos y de la salud están en huelga contra las consecuencias de la desastrosa gestión oficial de la pandemia. En Francia y todo el mundo, las luchas se oponen a la inflación, poniendo en marcha una ofensiva política de la clase obrera contra todos los gobiernos capitalistas.
En este contexto, la unión de Roussel a una posible 'unidad nacional' con Macron marca otro giro violento del PCF hacia la derecha. Desde 1991, privado de su base social obrera y aliado con el burgués Partido Socialista del que surgió Macron, el aparato del PCF ha sido una cáscara vacía dirigida por agentes pequeñoburgueses financiados por el Estado y las grandes empresas. Temiendo cualquier ofensiva de la clase obrera que amenace su lugar en el orden establecido, está instintivamente del lado del orden existente.
Cuando comenzaron las protestas de los 'chalecos amarillos' estas fueron denunciadas violentamente por la burocracia de la Confederación General del Trabajo (CGT), estrechamente vinculada al PCF desde la Segunda Guerra Mundial. Haciéndose eco de las difamaciones estalinistas contra los trotskistas, que el PCF denominó 'Hitler-Trotskistas', el jefe de la CGT, Philippe Martínez, repitió que el 'marrón' (es decir, el sentimiento neofascista) se escondía debajo de los chalecos amarillos.
Hoy, Roussel declara abiertamente su apoyo a la policía y está trabajando para hacer del partido neofascista Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen el principal grupo de oposición a Macron en la Asamblea.
El martes, Roussel se unió a la dirección del PS para rechazar el llamamiento de Jean-Luc Mélenchon a formar un grupo parlamentario unido de la NUPES. Esto habría convertido a la NUPES en el principal grupo de oposición a Macron en la Asamblea Nacional, con 142 diputados, por delante de los 89 de RN. Pero Roussel dijo que se negó a organizar un grupo parlamentario de NUPES porque estaba ofendido por las críticas de Mélenchon a la policía.
Al denunciar los comentarios de Mélenchon de que la policía 'mata' después de que la policía asesinó a automovilistas en el centro de París, Roussel dijo que 'no se reconocía en ciertos comentarios hechos en nombre' de la NUPES. Calificando los comentarios de Mélenchon como una 'amalgama' que calumnia a la policía, acusó a Mélenchon, cuya campaña presidencial atrajo a 7,7 millones de votantes principalmente urbanos, de ser de interés para 'una parte de Francia, la parte de las ciudades y no la parte del campo'.
Y agregó: 'Puedo sentir que, en mi país, en la Francia rural, estos comentarios [de Mélenchon] ofenden a los franceses, que no los entienden'.
Roussel, como todo la NUPES, es hostil a la lucha de clases y al giro acelerado de la clase obrera hacia la izquierda. No hacen nada para movilizar a los millones de trabajadores que votaron por ellos en huelgas o protestas. De hecho, temen el apoyo electoral que han obtenido en la clase trabajadora y reaccionan tratando de desmoralizar a sus votantes tanto como sea posible. Así que Roussel se arrastra frente a la policía y, al señalar su complicidad con Macron, le da a Le Pen una oportunidad para seguir presentándose falsamente como la única oposición a Macron.
La lucha contra la guerra, la austeridad y el ascenso de la extrema derecha sólo puede ser librada a través de la lucha de clases internacional. Los comentarios de Roussel son otra advertencia de la bancarrota de todas las organizaciones, incluida NUPES, que se alían con el estalinismo. La alternativa es la construcción del Partido Socialista por la Igualdad, la sección francesa del Comité Internacional de la Cuarta Internacional, como una vanguardia que lucha, en medio del surgimiento de la lucha de clases, para ganar a los trabajadores a la perspectiva de una transferencia socialista del poder a la clase obrera.
(Publicado originalmente en inglés el 22 de junio de 2022)
