El 13 de febrero, un trabajador, Yin, al que se le había retenido el salario, mató a tres personas en un enfrentamiento frente a la fábrica Dongguan Best Travel Electronics, en Dongguan, provincia china de Guangdong.
Los detalles de lo ocurrido son imprecisos y las versiones algo contradictorias.
Según la policía de la ciudad de Dongguan, tras un largo periodo de reclamaciones salariales infructuosas, se enfrentó al agente laboral Zeng y al personal de la fábrica, Zhang y Wei, y los mató con un cuchillo. Yin había trabajado en la fábrica entre marzo y junio del año pasado y la abandonó en junio.
El trabajador había acudido varias veces a la fábrica con la esperanza de que le pagaran lo que le debían, tras quejarse repetidamente a las autoridades competentes, pero sin éxito. También había rogado varias veces al agente que no le retuviera el salario, pero no le hizo caso.
El 13 de febrero, cuando Yin acudió de nuevo a la fábrica para reclamar su salario, los responsables de la fábrica le maltrataron verbalmente y le intimidaron. Perdió el control y acabó arremetiendo con un cuchillo.
Yin debía cobrar 4.000 yuanes, pero le redujeron el sueldo a 400 yuanes. Su salario por hora se redujo de 19 a 9 RMB. Según un informe, el 8 de febrero Yin había ido a la oficina de la fábrica para pedir un acuerdo, pero fue golpeado físicamente por el agente, Zeng.
Los detalles revelados por NetEase News difieren de la información policial. Según NetEase News, el 13 de febrero Yin acudió de nuevo a la fábrica para pedir explicaciones, pero Zeng le maltrató verbalmente y le amenazó con un cuchillo.
Aunque las circunstancias no están claras, el cuchillo utilizado en los asesinatos no lo llevó Yin, como informó la policía, y es muy posible que se tratara de un caso de legítima defensa.
Yin fue detenido y será procesado por asesinato. Lejos de tomar medidas contra la dirección de la fábrica por su explotación de los trabajadores, la policía de Dongguan acudió a la planta para intimidar a los trabajadores.
La policía exigió a los trabajadores que obedecieran las normas de la fábrica y pidieran ayuda al gobierno en lugar de recurrir a la violencia. En realidad, las instituciones gubernamentales se ponen invariablemente del lado de los empresarios contra los trabajadores.
Aunque los actos de violencia por parte de trabajadores individuales no son una solución para la clase trabajadora, las intensas frustraciones son comprensibles y el incidente señala las extremas tensiones sociales que se han acumulado en China.
Dongguan es uno de los principales destinos de millones de trabajadores inmigrantes procedentes de zonas rurales, a menudo explotados por los empresarios.
El caso de Yin no es ni mucho menos un caso aislado en China, ya que se han dado muchos casos de trabajadores que, desesperados, han matado a agentes laborales que les retenían el salario. Se han producido casos muy conocidos en Shanghái, Xi'an y Shenzhen.
En una entrevista con un obrero que trabajó en fábricas durante muchos años detalló su propia experiencia cuando los agentes les descontaban el salario.
'Me lo encuentro a menudo', dijo. 'Por ejemplo, un agente prometía un salario de 24 yuanes por hora, pero después de empezar a trabajar, el salario se convertía en 16 yuanes por hora o menos. Además, los agentes a veces encuentran motivos para descontar los salarios. Los salarios que recibimos rara vez coinciden con lo acordado al principio.
'Aunque llame a la policía, ésta no se preocupa de estas cosas. Cuando voy a la Oficina de Empleo, sólo me dicen que espere. Aunque la Oficina de Trabajo me ayude a cobrar mi salario, la fábrica y la agencia no pierden nada'.
Al preguntarle por qué solicitó trabajo a través de una agencia, explicó: 'Las fábricas son reacias a contratar a sus propios empleados, porque tienen que pagar el seguro de los trabajadores y son responsables de su seguridad. Si un trabajador es contratado por una agencia, la fábrica no es responsable de nada de lo que le ocurra al trabajador. Incluso si el trabajador queda discapacitado o muere mientras trabaja, es difícil conseguir una indemnización razonable.
'Los departamentos de personal de muchas fábricas también aceptan sobornos de los agentes. Por los trabajadores introducidos a través de los agentes, los departamentos de personal pueden obtener cierta cantidad de dinero de los agentes, que oscila entre unos cientos o mil RMB por cada uno.
'Si necesito encontrar trabajo rápidamente para llenar el estómago, tengo que pasar por una agencia para trabajar en la fábrica'.
Al preguntarle su opinión sobre los agentes, el trabajador declaró: 'Son como bandidos que roban dinero. La policía nunca se ocupa de ellos y la fábrica está confabulada con ellos. Son realmente odiosos'.
Explicó que las agencias se han convertido en una herramienta de las fábricas para reducir los costes laborales. Los empresarios confían en los agentes para exprimir brutalmente a los trabajadores, y al gobierno chino no le importa esta situación que viene de lejos.
En China hay innumerables trabajadores como Yin a los que se les ha retenido el salario. A un gran número de trabajadores les han quitado sus salarios, causándoles enormes dificultades económicas.
Desde la llamada reforma y apertura, es decir, la restauración capitalista, el gobierno chino ha pregonado sus éxitos económicos, pero éstos se han construido sobre la brutal opresión de los trabajadores.
Varios gobiernos locales de China, como los de Leiyang, Hengyang, Jiaxing y Weifang, entre otros, han declarado públicamente que siempre han estado al lado de la clase capitalista: 'El negocio de los empresarios es el negocio del gobierno, y quien esté contra los empresarios está contra nosotros'.
Esto expone la total hipocresía de la pretensión del Partido Comunista Chino de ser socialista. Debemos rechazar la mentira de que una burguesía nacional más fuerte significa un futuro mejor para la clase obrera. Sólo la unidad de los trabajadores de toda China y del mundo en general, unidos al resto de los oprimidos, sobre la base de una auténtica perspectiva socialista, puede resolver este problema.
(Publicado originalmente en inglés el 1 de marzo de 2023)
