El anuncio realizado el sábado por la administración Trump de que había alcanzado «en gran medida» un acuerdo con Irán ha suscitado críticas por parte de amplios sectores de la clase política estadounidense, y los demócratas se han sumado a los republicanos para criticar el acuerdo propuesto por considerarlo insuficientemente ventajoso para el imperialismo estadounidense.
El sábado, en Truth Social, Trump afirmó que «se ha negociado en gran medida un acuerdo, pendiente de formalizarse, entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán». Dijo que había hablado con líderes árabes y con los mandatarios de Pakistán y Turquía, pero no dio más detalles.
El senador Cory Booker, demócrata por Nueva Jersey, declaró el domingo a CNN que a Trump «lo estaban tomando por tonto». «Nos ha metido en una situación peor que la anterior», dijo Booker, «con un régimen más extremo».
Estados Unidos, dijo Booker a CNN, había «soltado miles de millones de dólares» en negociaciones para desmantelar el programa nuclear de Irán. Darle más dinero a Irán, advirtió, permitiría a Teherán «alimentar a sus grupos terroristas aliados».
El senador Chris Van Hollen, demócrata de Maryland, dijo el domingo al programa «Face the Nation» de la CBS que el acuerdo fue un «error garrafal». «Parece que volveremos a abrir el estrecho de Ormuz, que, por supuesto, estaba abierto antes de que comenzara la guerra», dijo Van Hollen.
«Parece que Irán mantendrá un mayor control sobre esos estrechos. También sabemos que Irán tiene ahora un régimen aún más radical, y estamos hablando de liberar algunos de los activos congelados de Irán».
Sus ataques se hicieron eco de los argumentos ya planteados por los republicanos y la prensa de extrema derecha. El Wall Street Journal publicó el domingo un editorial titulado «¿Rescatará Trump al régimen de Irán?», en el que calificaba el acuerdo emergente de «revés estratégico» que pone fin a la presión de EE. UU. «antes de desmantelar el programa nuclear».
«Si el bloqueo termina e Irán puede vender su petróleo, lo único que queda para obligarlo a hacer concesiones nucleares es la amenaza de una nueva guerra», escribió el Journal. «Salvar ahora a un régimen así con un rescate económico sería la verdadera traición».
El senador Roger Wicker, de Misisipi, presidente de la Comisión de Servicios Armados del Senado, calificó el sábado de «desastre» el «supuesto alto el fuego de 60 días». El senador Ted Cruz, de Texas, calificó el posible acuerdo como «un error desastroso», y advirtió sobre un régimen «que sigue siendo dirigido por islamistas que gritan ‘muerte a Estados Unidos’ —y que ahora recibirá miles de millones de dólares, podrá enriquecer uranio y desarrollar armas nucleares, y tendrá control efectivo sobre el estrecho de Ormuz».
El senador Lindsey Graham, de Carolina del Sur, escribió el sábado en las redes sociales que cualquier acuerdo equivaldría a reconocer a Irán como una fuerza regional dominante, un resultado que calificó de «una pesadilla para Israel».
La guerra que Trump lanzó el 28 de febrero ha matado a miles de iraníes, ha devastado el Líbano y ha elevado los precios de la gasolina a su nivel más alto en cuatro años.
El domingo, Trump se retractó parcialmente del anuncio, escribiendo que había dicho a sus representantes «que no se precipitaran a cerrar un acuerdo» y que el bloqueo naval de Estados Unidos a Irán «permanecería en pleno vigor y efecto hasta que se llegara a un acuerdo, se certificara y se firmara».
El New York Times informó el domingo que el marco en discusión extendería el alto el fuego que entró en vigor el 8 de abril por 60 días, reabriría gradualmente el Estrecho de Ormuz y levantaría el bloqueo naval estadounidense. El Times escribió que Irán se comprometería «en principio» a deshacerse de su uranio altamente enriquecido, aunque el mecanismo aún no estaba definido.
Irán posee aproximadamente 970 libras de material casi apto para la fabricación de bombas, suficiente, según estimaciones de EE. UU., para una docena de bombas si se refina aún más. El Times también informó el domingo que tres altos funcionarios iraníes habían revelado que el acuerdo detendría los combates en todos los frentes, incluido el Líbano, y liberaría 25 mil millones de dólares en activos iraníes congelados.
La administración Trump se enfrenta a una crisis cada vez más profunda por su fracaso en alcanzar sus objetivos en la guerra contra Irán. Había esperado que el asesinato de los líderes iraníes desencadenara un rápido cambio de régimen.
Cuando eso fracasó, recurrió al bombardeo masivo del país, seguido de un bloqueo económico. Ninguno de estos métodos ha quebrado la resistencia de Irán.
Estados Unidos e Israel comenzaron a bombardear Irán el 28 de febrero. Reuters informó el domingo que la campaña causó la muerte de miles de iraníes antes de que entrara en vigor el alto el fuego el 8 de abril. El New York Times calculó que los daños a la infraestructura crítica de Irán superaron los 300 mil millones de dólares, y describió una ola de despidos, una inflación galopante y escasez de medicamentos y combustible en el país.
Mientras tanto, continúan los bombardeos de Israel sobre el Líbano. El domingo, Israel ordenó a los residentes de al menos 10 aldeas libanesas que evacuaran ante la posibilidad de nuevos ataques aéreos.
En al-Duwayr, Israel bombardeó un edificio alrededor de las 10:20 p. m. y atacó el mismo lugar 30 minutos después, matando a una persona e hiriendo a ocho. En Arab Salim, otras dos personas murieron y 10 resultaron heridas, seis de ellas paramédicos, informó el domingo el Ministerio de Salud libanés.
Desde que Israel reanudó su ofensiva contra el Líbano el 2 de marzo, el ministerio ha contabilizado 3.151 muertos y 9.571 heridos a causa de los ataques aéreos israelíes. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, le ha dicho a Trump que su gobierno no cederá en su «libertad de actuar», incluso en el Líbano.
El costo económico de la guerra va en aumento. El contralor interino del Pentágono, Jules Hurst, informó el martes pasado a un panel de Asignaciones de la Cámara de Representantes que los costos directos para EE. UU. habían alcanzado los 29 mil millones de dólares.
La administración está preparando una solicitud suplementaria de hasta 100 mil millones de dólares para reponer las municiones gastadas, incluyendo casi todo el arsenal estadounidense de misiles de crucero furtivos de largo alcance. El Servicio de Investigación del Congreso ha contabilizado 42 aeronaves estadounidenses perdidas.
El domingo, el precio promedio nacional de la gasolina se situó en 4,51 dólares el galón —el más alto en cuatro años para el fin de semana del Día de los Caídos— y el del diésel en 5,62 dólares, ambos con un aumento de aproximadamente la mitad desde que comenzó la guerra.
Tras no haber logrado doblegar a Irán en el campo de batalla, todo el establishment gobernante reprocha ahora a Trump no haberlo logrado en la mesa de negociaciones.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 24 de mayo de 2026)
