Mehring Books ha publicado “Oligarquía: Trump y el colapso de la democracia estadounidense”. A continuación, se presenta el prólogo, escrito por el editor del libro, David North. El libro (en inglés) puede adquirirse aquí.
Los historiadores han escrito sobre la Era de Jefferson, la Era de Lincoln y la Era de Roosevelt. ¿Cómo denominarán el período que atraviesa actualmente Estados Unidos? Durante más de una década, la vida política estadounidense ha estado dominada por Donald Trump, un magnate de Wall Street, sometido a juicio político en dos ocasiones, condenado por treinta y cuatro delitos graves, declarado culpable de abuso sexual y de años de fraude empresarial. Se ha presentado como candidato en tres elecciones presidenciales consecutivas y ha ganado dos de ellas. Los especialistas en historia estadounidense recordarán que Grover Cleveland fue el vigésimo segundo y el vigésimo cuarto presidente de los Estados Unidos, el único antes de Trump en ganar la Casa Blanca, perderla y recuperarla. Este hecho tuvo una relevancia casi esotérica hasta el ascenso de Trump, cuyo primer mandato terminó con su intento de anular las elecciones que había perdido y de derrocar la Constitución. Le siguieron cuatro años de investigaciones, acusaciones y procesos judiciales, al final de los cuales no fue encarcelado, sino reelegido. A estas alturas, es imposible presentar a Trump como una aberración o una intrusión accidental de la serpiente en el paraíso democrático estadounidense. Que un individuo así haya llegado a dominar la vida política de los Estados Unidos evidencia un prolongado y alarmante colapso de la democracia estadounidense. Este colapso es el tema de este libro.
Trump ha sido objeto de innumerables comentarios, casi todos reducidos a una de dos interpretaciones. La primera interpretación, y la más común, lo describe como un monstruo surgido de las profundidades, una erupción inexplicable en una democracia que, de otro modo, sería sana. La segunda le atribuye las características de un genio satánico que impone su voluntad a una nación indefensa. Ambas interpretaciones son triviales, y la segunda atribuye a este individuo una importancia que trasciende con creces cualquier cualidad que posea. Las preguntas serias residen en otra parte. ¿Qué combinación de procesos sociales y económicos lo llevó al poder? ¿Qué lo ha sostenido durante una década de escándalos y crímenes, cualquiera de los cuales habría destruido la carrera de cualquier político estadounidense anterior? Y, lo más importante de todo, ¿en interés de quién gobierna?
La respuesta a esta última pregunta no admite ambigüedad. Trump es el instrumento político de la oligarquía corporativa y financiera que ha llegado a gobernar Estados Unidos, una aristocracia financiera que ha amasado una riqueza sin precedentes en la historia de la humanidad y que, en sus intereses esenciales, es irreconciliablemente hostil a las formas democráticas de gobierno. Más de novecientos milmillonarios en Estados Unidos controlan ahora una fortuna combinada de US$8,2 billones, casi el doble de la riqueza total de la mitad más pobre de la población del país, mientras que los trabajadores se ven agobiados por el alto costo de la vivienda, la atención médica y los alimentos. La oligarquía, como clase, se ha volcado al autoritarismo: financió el regreso de Trump al poder en 2024, y sus principales figuras ocuparon los lugares de honor en su segunda investidura.
No hay expresión más directa del dominio de la oligarquía que la figura de Elon Musk. Musk, el ser humano más rico de la historia y futuro primer billonario (un millón de millones) del mundo, gastó más de US$250 millones para que Trump regresara a la Casa Blanca en 2024 y fue recompensado con el mando del recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), desde donde se dedicó a desmantelar agencias federales y programas sociales. Fue el miembro más destacado, aunque no el único, de su clase en apoyar a Trump. Los oligarcas tecnológicos se alinearon tras el candidato a la dictadura: Peter Thiel, el fundador de Oracle, Larry Ellison, y magnates como el fundador de Amazon, Jeff Bezos, quienes habían cultivado durante mucho tiempo reputaciones liberales, todos calculando que un régimen autoritario defendería sus fortunas con mayor fiabilidad que las decadentes formas de democracia. Trump es el representante político de estos intereses, y de nada más. La criminalización de la vida política estadounidense que él personifica no radica en la patología de un solo hombre, sino en la existencia de una capa gobernante cuyas fortunas se basan en el saqueo financiero y cuyos métodos se vuelven más ilegales a medida que el terreno social que la sustenta se estrecha. En resumen, Trump es una manifestación del dominio de la oligarquía, no su causa.
La singularidad de este volumen reside en que el colapso se documentó a medida que se desarrollaban los eventos. Los documentos aquí reunidos, fruto del trabajo del World Socialist Web Site (Sitio Web Socialista Mundial; WSWS) y de miembros destacados de su Consejo Editorial Internacional, se redactaron en el transcurso de los acontecimientos, semana tras semana y crisis tras crisis. Leídos en su totalidad, constituyen casi una recreación cinematográfica de un desastre político. Se escribieron en un contexto en el que aún se desconocía el desenlace. Sin embargo, gracias a que el análisis partía de una comprensión marxista de la sociedad capitalista, el WSWS pudo situarlos en el contexto histórico y político necesario, y prever tanto sus consecuencias inmediatas como a largo plazo. La conspiración fascista contra la democracia estadounidense fue identificada y explicada a medida que se gestaba, mientras que todo el establishment político y mediático la desestimaba como mera fanfarronería y espectáculo. En conjunto, estos documentos representan el único análisis marxista exhaustivo del colapso de la democracia estadounidense, realizado en tiempo real durante todo el ascenso de Trump.
Cada documento de este volumen parte de la perspectiva del materialismo histórico, situando el ascenso de Trump al poder dentro del prolongado declive del capitalismo estadounidense. Los documentos trazan este declive a través del colapso del orden monetario de la posguerra, marcado por el fin de la convertibilidad dólar-oro en 1971, las décadas subsiguientes de desindustrialización, la represión de la lucha de clases por parte de las burocracias sindicales, el implacable crecimiento del parasitismo financiero y el impacto global de la disolución estalinista de la Unión Soviética en 1991, que eliminó el último freno externo al militarismo estadounidense e inauguró un período de treinta y cinco años de guerra continua. El giro de amplios sectores de la clase dominante estadounidense hacia el fascismo emerge así como la manifestación de una crisis sistémica ante la cual dicha clase no tiene una respuesta progresista.
El libro traza esta historia en tres partes, siguiendo la trayectoria política de Trump.
La primera parte abarca los años 2015 a 2020: la primera campaña y el primer mandato de Trump. El texto establece las condiciones que hicieron posible la llegada de Trump al poder: décadas de devastación social sobre la clase trabajadora, el extraordinario enriquecimiento de una oligarquía financiera, el compromiso bipartidista con la guerra y la promoción reaccionaria de la política identitaria por parte del Partido Demócrata. Desde los primeros meses de su campaña, el W orld Socialist Web Site identificó a Trump como el instrumento protofascista de la oligarquía y desmanteló la mentira —propagada por los demócratas y los medios corporativos— de que era producto de una “clase trabajadora blanca reaccionaria”. Esta calumnia eximió al sistema bipartidista controlado por las corporaciones de responsabilidad por las condiciones que había generado y dirigió la hostilidad hacia abajo, contra la clase trabajadora, en lugar de hacia arriba, contra la élite financiera de la que Trump había surgido. El primer mandato se dedicó a reunir los elementos de un movimiento fascista: el fomento de grupos paramilitares armados, la agitación xenófoba contra los inmigrantes, la construcción de formas autoritarias de gobierno dentro del poder ejecutivo y la escalada de la guerra imperialista en el extranjero.
La segunda parte se centra en la conspiración para anular las elecciones de 2020 y en el golpe de Estado de Trump del 6 de enero de 2021, junto con sus consecuencias. Los documentos establecen de forma concluyente que el 6 de enero fue la culminación de una conspiración de meses de duración, dirigida desde la Casa Blanca, para derrocar la Constitución e instaurar una dictadura presidencial. La gran mentira de “Detengan el robo”, el plan para reunir listas fraudulentas de votantes y la movilización de bandas fascistas armadas para el asalto al Capitolio gozaron de un amplio respaldo dentro del aparato estatal y el Partido Republicano, y no encontraron resistencia seria por parte de los demócratas. Los textos analizan la conspiración a través de sus componentes y exponen la determinación del gobierno entrante de Biden de enterrar el asunto, de tratarlo como obra exclusiva de Trump y su turba de alborotadores, y de proteger de cualquier rendición de cuentas a la red de funcionarios, financistas y líderes republicanos que habían ayudado a poner en marcha el golpe.
La tercera parte se centra en el segundo mandato de Trump, que comenzó en 2025, y en la estrategia socialista necesaria para combatirlo. Con el regreso de Trump al poder, la oligarquía asumió el control directo del Estado. Los documentos examinan la instalación pública de un gobierno de los ricos, rodeado por un gabinete de leales y una maquinaria de propaganda mediática; la declaración de un “estado de excepción” de inspiración nazi; el despliegue de fuerzas paramilitares del ICE y tropas federales en ciudades estadounidenses; el asesinato de ciudadanos por agentes federales y las atrocidades de enero de 2026 en Minneapolis; la invasión ilegal de Venezuela; y el estallido de la guerra contra Irán. Estos documentos trazan la concentración de poder en manos de una élite gobernante cuyos intereses son inseparables de la expansión imperialista en el extranjero y la represión social en el país. Frente a esto, plantean una estrategia definida: la creación de comités de base independientes del aparato sindical corporativista, la independencia política de la clase trabajadora respecto de ambos partidos del capital y la convicción de que la lucha contra el fascismo y la guerra solo puede avanzar mediante la ruptura con el sistema capitalista y la movilización internacional de la clase trabajadora en torno a un programa socialista.
Pero este libro no se centra únicamente en Trump. Nunca le han faltado cómplices y facilitadores, y los documentos aquí recopilados constituyen una exposición exhaustiva de todas las fuerzas políticas que facilitaron su ascenso y reprimieron deliberadamente el único poder social capaz de detenerlo: la clase trabajadora. Sus aliados republicanos son sus cómplices, quienes pusieron todo el aparato de su partido al servicio de sus conspiraciones. Los facilitadores son los demócratas, un partido que demuestra gran energía y ferocidad al combatir a sus oponentes de izquierda, pero que se ha mostrado impotente ante Trump, pues está tan comprometido como él con la defensa de la riqueza de la oligarquía y la promoción de la guerra imperialista.
Desde el principio, los demócratas justificaron el ascenso de Trump con una actitud conciliadora. Al día siguiente de su victoria en 2016, Obama aseguró al país que demócratas y republicanos formaban parte de un mismo equipo y que las elecciones no habían sido más que una “escaramuza interna”. Dos días después del revés del 6 de enero, Biden declaró: “Necesitamos un Partido Republicano. Necesitamos una oposición con principios y fuerte”. El comité selecto de los demócratas prolongó entonces su investigación durante dieciocho meses solo para encubrir la conspiración como obra de un solo hombre, mientras que el Departamento de Justicia procesaba a los secuaces fascistas de Trump, dejando impune a la red de funcionarios, agentes y financistas. Los años de la presidencia de Biden, lejos de ser una ruptura, fueron un interregno dentro de un mismo proceso, dedicado no a la defensa de los derechos democráticos, sino a asegurar el respaldo bipartidista para la guerra indirecta contra Rusia en Ucrania y el genocidio en Gaza. En todas las cuestiones que atañen a los intereses fundamentales de la clase dominante —la distribución de la riqueza, el poder del capital financiero, la conducción de la guerra, la construcción del Estado de vigilancia—, la continuidad entre los partidos se mantuvo intacta.
Los demócratas han recibido apoyo en cada etapa de individuos y grupos que se autodenominan falsamente socialistas, lo que el WSWS ha identificado como la pseudoizquierda. Bernie Sanders, tras haber atraído a millones de personas en 2016 con sus denuncias contra la “clase multimillonaria”, capituló sin resistencia, respaldó a Hillary Clinton y, tras la victoria de Trump, se declaró 'dispuesto a colaborar' con el nuevo presidente. Al llegar el 6 de enero, las tendencias de la pseudoizquierda se apresuraron a negar que se hubiera producido un golpe de Estado. Jacobin, la revista asociada a los Socialistas Democráticos de América (DSA), mantuvo su política editorial de minimizar el ataque a los derechos democráticos.
La impotencia de la “oposición” oficial resulta aún más llamativa si se tiene en cuenta que toda la década del ascenso de Trump ha estado marcada por una continua oposición social, documentada a lo largo de este libro: desde los millones que salieron a las calles el primer día completo de su primer mandato, pasando por las multitudinarias protestas multirraciales que siguieron al asesinato policial de George Floyd, hasta las manifestaciones de “No Kings” de 2025 y 2026, las mayores protestas de un solo día en la historia de Estados Unidos. Existe la base objetiva para un movimiento socialista de masas. Lo que falta es un liderazgo político consciente, y es a la construcción de ese liderazgo a lo que apunta la perspectiva de este libro.
Los documentos recopilados en este volumen son obra de destacados autores del World Socialist Web Site . Entre ellos se encuentra Joseph Kishore, secretario nacional del Partido por la Igualdad Socialista (EE. UU.) y su candidato a la presidencia en 2020 y 2024. Patrick Martin y Barry Grey aportan a su análisis de la política estadounidense décadas de experiencia política, investigación y escritura en el movimiento trotskista; Eric London, cuya conferencia de agosto de 2021, “6 de enero de 2021: La conspiración de Donald Trump contra Estados Unidos”, incluida en este volumen, ofrece una visión profunda de los orígenes sociales de Trump y de la conspiración que culminó con el asalto al Capitolio; y otros. Muchas de las declaraciones se publican bajo la firma del Partido Socialista por la Igualdad (EE. UU.) y del Consejo Editorial del World Socialist Web Site, escritas en colaboración por miembros destacados de ambos. Todo lo que aparece aquí es el resultado del trabajo analítico diario del World Socialist Web Site. Los documentos se han seleccionado de los miles de artículos que el WSWS ha publicado sobre las administraciones de Trump y la política estadounidense durante este período; cualquier registro completo ocuparía numerosos volúmenes.
El registro aquí reunido no tiene parangón en el panorama político. Ninguna otra tendencia, partido o publicación puede presumir de algo similar: un análisis sostenido de una década que identificó el peligro fascista desde sus inicios, rastreó los repetidos ataques al orden constitucional y, en cada etapa, impulsó un programa socialista para derrotarlos. Esto no es casualidad. Es el resultado de un método y un movimiento. El Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI), editor del World Socialist Web Site, es el único representante del marxismo y el trotskismo ortodoxos en el mundo actual. Cada artículo, conferencia y declaración en este libro se fundamenta en el materialismo histórico y en la teoría de la revolución permanente de Trotsky, la única que permite comprender la decadencia de la democracia estadounidense hacia la dictadura oligárquica y encontrar la salida en la unidad internacional de la clase trabajadora. En cada etapa de una crisis cada vez más profunda, el World Socialist Web Site y el Partido por la Igualdad Socialista han luchado por una perspectiva revolucionaria para detener a Trump, derrotar la amenaza fascista y unir a los trabajadores de Estados Unidos y de todo el mundo en la lucha por el socialismo. Con cada día que pasa, esta perspectiva adquiere mayor relevancia y se vuelve más acuciante.
Esta relevancia se hace especialmente evidente en la guerra contra Irán, iniciada el 28 de febrero de 2026. Ucrania, Gaza, Venezuela y ahora Irán son los frentes de apertura de una tercera guerra mundial. La respuesta del New York Times —la voz más autorizada del Partido Demócrata— ha sido calificar la guerra no como un crimen, sino como un error garrafal. Esto subraya una vez más que la 'oposición' del Partido Demócrata a Trump ha estado completamente ligada a su compromiso con la agenda del imperialismo estadounidense, sobre todo con la guerra contra Rusia. El peligro de una guerra nuclear es real e inminente. La misma clase dirigente que está erigiendo una dictadura en su país está preparando una catástrofe en el extranjero; el fascismo y la guerra nacen de una misma crisis.
Este libro se publica en vísperas del doscientos cincuenta aniversario de la revolución que dio origen a los Estados Unidos. El contraste no podría ser más marcado. La nación que proclamó la Declaración de Independencia y la igualdad de los hombres yace ahora bajo el yugo de una oligarquía que desprecia abiertamente esos principios. La clase dominante no valora la herencia democrática de 1776; se ha propuesto repudiarla. La expresión más contundente de ese repudio fue el Proyecto 1619 del New York Times, un esfuerzo —impulsado por el Partido Demócrata y un grupo de académicos— por reinterpretar toda la historia estadounidense como una narrativa ininterrumpida de opresión racial, despojar a la Revolución Americana y a la Guerra Civil de su contenido democrático e igualitario, y sustituir la lucha de clases por la ficción reaccionaria de una eterna guerra de razas. El World Socialist Web Site lideró la lucha contra esta falsificación, defendiendo las auténticas tradiciones revolucionarias de la Revolución Americana y la Guerra Civil.
La defensa de este legado revolucionario está intrínsecamente ligada a la tarea central de la época actual. Los ensayos aquí reunidos argumentan que los principios democráticos establecidos por las dos primeras revoluciones americanas solo pueden defenderse y expandirse mediante una tercera revolución socialista. La primera Revolución Americana fundó la república democrática burguesa y derrocó el despotismo colonial. La segunda, durante la Guerra Civil, abolió la esclavitud. La Tercera Revolución Americana solo puede consistir en la toma del poder por la clase trabajadora y la reorganización de la vida económica sobre bases socialistas, y debe llevarse a cabo como parte de la revolución socialista mundial.
Resulta apropiado, entonces, que el volumen concluya con una “Carta desde la Lejanía de A. Lincoln”, un documento ficticio cuya procedencia queda a criterio del lector. La carta de Abraham Lincoln dice lo que hay que decir: el capitalismo es tan intolerable en el mundo actual como lo fue la esclavitud en el de Lincoln; el hombre que ahora ocupa su antigua residencia es “un síntoma y un instrumento”, no la enfermedad; y la causa que no se terminó ni en 1776 ni en Appomattox (el lugar donde el 9 de abril de 1865 el general confederado Robert E. Lee se rindió ante el general unionista Ulysses S. Grant), marcando el fin de la Guerra Civil Estadounidense – se confía ahora a los trabajadores y trabajadoras de este y de todos los países.
La alternativa que enfrenta la humanidad se plantea hoy, con creciente urgencia, en todo el mundo: o fascismo o socialismo. Para detener la caída en la barbarie fascista se requiere la intervención consciente de la clase trabajadora en la historia, y eso, a su vez, exige la construcción de un nuevo liderazgo revolucionario. Instamos a los trabajadores y a los jóvenes a estudiar este libro, a asimilar las lecciones de la última década y a extraer las conclusiones que la situación exige. La perspectiva elaborada en estas páginas por el World Socialist Web Site y el Comité Internacional de la Cuarta Internacional debe ser adoptada ahora por las masas que se suman a la lucha. Ese es el propósito de este volumen.
David North
Detroit, Michigan
10 de junio de 2026
(Artículo publicado originalmente en inglés el 12 de junio de 2026)
