Tras las elecciones turcas: Cómo la pseudoizquierda se congregó tras el CHP

Tercera parte: El papel del Partido Obrero Revolucionario (DİP)

por Ulas Atesci y Alex Lantier
7 octubre 2019

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El DİP, que afirma engañosamente que quiere “ refundar ” la Cuarta Internacional, encubre a este mundillo pseudoizquierdista reaccionario e intenta bloquear la construcción de una sección del Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI) que luche por el trotskismo en Turquía. Su vínculo con el EEK de Savas Michael-Matsas da una clave política para entender su papel en promover y encubrir políticamente a partidos pseudoizquierdistas burgueses orientados al CHP y a la burguesía turca.

Michael-Matsas dirigió la sección griega del CICI que apoyó a Gerry Healy durante la escisión de 1985-86 entre el CICI y el Workers Revolutionary Party (WRP) que Healy dirigía en Gran Bretaña. Michael-Matsas rompió con el CICI sobre una base completamente desprovista de principios, negándose a discutir con otras secciones y sosteniendo que estas no tenían autoridad ni siquiera para reunirse sin el permiso de Healy. Ponía esto de relieve su acuerdo con la orientación nacional-oportunista que Healy había desarrollado, rechazando la teoría de la revolución permanente. Después de escindirse del CICI, Michael-Matsas entró definitivamente en la órbita del partido socialdemócrata de la austeridad, el Pasok griego, y, como Healy, aclamó la Perestroika de Mijaíl Gorbachov como el principio de la “revolución política” en la Unión Soviética.

Un aspecto decisivo del rechazo de la revolución permanente por Healy y Michael-Matsas fue que invistieron a la burguesía de Medio Oriente con un papel progresista, incluso revolucionario. Mientras Michael-Matsas estaba de viaje en Irán tras el estallido de la revolución iraní de 1979 promoviendo las fuerzas teocráticas que habían llegado al poder y que estaban reprimiendo a capas de trabajadores que habían dirigido la revolución, Healy se adaptaba a los regímenes nacionales de Irak, Libia y otros lugares —desarrollando vínculos financieros carentes de principios con esos gobiernos a espaldas del CICI.

De esta manera ellos rechazaron la lucha del CICI desde su fundación en 1953 para brindar perspectiva revolucionaria a la clase trabajadora internacional contra el imperialismo, el estalinismo y el nacionalismo burgués. Healy y Michael-Matsas se pasaron al bando pequeñoburgués, dirigido en 1953 por Michel Pablo y Ernest Mandel, de aquellos que exigían la liquidación política del movimiento trotskista en el estalinismo y el nacionalismo burgués. La lucha del CICI contra las fuerzas pablistas dentro del WRP culminó en una escisión en 1985-86 con los renegados oportunistas nacionales del WRP. La lucha contra el estalinismo y el nacionalismo burgués que subyacía a esta escisión fue confirmada de manera notable apenas cinco años más tarde, al disolver el Kremlin la Unión Soviética y restaurar el capitalismo en Rusia. La desaparición resultante del principal obstáculo militar a la guerra imperialista allanó el camino a tres décadas de guerra en el Medio Oriente.

Tres décadas más tarde, las maniobras reaccionarias del DİP provienen directamente de su orientación pablista. Al orientarse hacia el CHP y, mediante este, hacia el imperialismo estadounidense y europeo, también se gesta vínculos amistosos con las élites capitalistas gobernantes emergentes de Moscú y Beijing cultivadas por el AKP. Como señalara antes el WSWS, la política del DİP está de acuerdo con una “perspectiva neopablista … de que Putin tiene el potencial de presentar algún tipo de alternativa antiimperialista, un contrapeso a la dominación del imperialismo estadounidense”.

La conferencia del CRFI en Estambul con Darya Mitina en el centenario del Comintern

El DİP mantiene una colaboración estrecha con estalinistas rusos como Darya Mitina, una dedicada estalinista desde hace mucho tiempo con muchísimos vínculos con el Estado ruso. Representando al estalinista Partido Comunista Unido de Rusia (OKP), Mitina, junto a su esposo y socio político, Said Gafurov, asistieron al campamento de verano del EEK en Grecia. En una entrevista de 2014 con IA Regnum, una agencia de noticias cercana al Kremlin, fue presentado como un “consejero del presidente de la Federación Rusa”.

El DİP también apoyó al pro-OTAN, pro-UE y nacionalista kurdo HDP hasta las elecciones de junio de 2018. De hecho, sus justificaciones para apoyar al nacionalista burgués HDP eran similares a las que usan sus aliados para apoyar al CHP contra Erdoğan. En 2015, declaró: “Vemos una victoria del HDP como un golpe a las políticas antiobreras y reaccionarias de Erdoğan y el AKP”. El DİP afirmó engañosamente que el “HDP no es un partido obrero, pero tampoco es un partido burgués”.

La perspectiva pablista del DİP se desarrolló en la campaña electoral turca de este año, al orientarse toda esta capa pseudoizquierdista de la cual forma parte más directamente hacia Ankara y el imperialismo.

Exigiendo “unir al 99 por ciento bajo el techo del trabajo” y por una Asamblea Constituyente para reescribir la constitución de la república turca, el DİP advirtió que la alianza dirigida por el CHP es una “oposición estadounidense” a Erdoğan. Escribió el 2 de abril, “la clase trabajadora necesita un Frente Unido, y, en general, los trabajadores necesitan un foco político independiente del capital y del imperialismo. Para esto, todas las fuerzas que quieren pan y libertad, especialmente los socialistas, tienen que romper inmediatamente con la oposición estadounidense dirigida por el CHP. Si las fuerzas de izquierda y socialistas no realizan hoy esta ruptura, se volverán socios de los crímenes de este frente contra el pueblo”.

El llamamiento del DİP a sus aliados “de izquierda y socialistas” a romper con la “oposición estadounidense” es un fraude político. En primer lugar, no hay nada izquierdista ni socialista en apoyar al imperialismo estadounidense o al europeo, lo que el DİP prácticamente reconoce que sus aliados están haciendo. En segundo lugar, el DİP tiene la misma orientación de clase que sus socios más explícitamente proimperialistas y él mismo estaba exigiendo que el CHP dirigiera una lucha contra Erdoğan. El DİP es en última instancia —no menos que el ÖDP, el EMEP y otros partidos similares— un socio en lo que el propio DİP llama “crímenes contra el pueblo”.

Por debajo de las diferencias del DİP con el ÖDP o el EMEP no hay diferencias de principio de orientación de clase o estrategia política, sino divergencias tácticas sobre política exterior ligadas a los vínculos pablistas con el régimen de Moscú. Los zigzags del DİP hacia los varios Estados y partidos burgueses son políticamente incoherentes y carentes totalmente de principios. Por un lado, aunque les exigen a los partidos burgueses en el parlamento que “vuelvan al seno de la nación”, puede denunciar al CHP, incorrectamente y de manera populista y nacionalista, como un partido “estadounidense”. Por otro lado, se da la vuelta y promociona como “izquierdistas” y “socialistas” a partidos que se están orientando a través del CHP hacia Washington y Berlín. Lo que es coherente en las diferentes vicisitudes oportunistas del DİP, sin embargo, es su oposición a una perspectiva trotskista por una lucha internacional de la clase trabajadora contra la guerra imperialista y las clases capitalistas gobernantes a lo largo del Medio Oriente y el mundo.

Esta es, con todo, la única perspectiva política viable para el tipo de movimiento que está surgiendo. Los movimientos de masas en Sudán, Argelia y Egipto contra los regímenes militares, las huelgas de los docentes en los EEUU, los trabajadores de la industria automotriz y los trabajadores de las maquiladoras en México, las protestas de los “chalecos amarillos” contra la desigualdad social en Francia y recogidas por trabajadores en sitios tan lejanos como Irak, las protestas contra la austeridad en Irán el año pasado, y las recientes protestas de masas en Puerto Rico y Hong Kong son las etapas iniciales de un movimiento contra la guerra imperialista y la dictadura capitalista. La ira de los trabajadores contra la represión policial y militar y contra la creciente desigualdad social va en aumento y se está desatando cada vez más en diferentes partes del planeta.

En esta situación, la revelación de los partidos de la pseudoizquierda que lleva a cabo el CICI y sus simpatizantes basándose en una perspectiva histórica e internacional trotskista es de una importancia estratégica crítica. La identificación residual y totalmente falsa de la pseudoizquierda con la política “de izquierdas” o “socialista” deja a los trabajadores sin perspectiva para unificar estas luchas insurgentes emergentes de la clase trabajadora hacia una lucha revolucionaria. En cambio, a los trabajadores se les dice que la salida es experimentar con esta o aquella táctica nacional que los ata a los partidos de la guerra y la represión como el CHP.

Los antecedentes de los partidos pseudoizquierdistas turcos de hoy y la bancarrota de sus maniobras con la burguesía constituyen una confirmación espectacular de la teoría de la revolución permanente de Trotsky. En países de desarrollo capitalista tardío, la clase capitalista es incapaz de establecer un régimen democrático ni de romper los lazos profundos que la vinculan al imperialismo. Estas tareas recaen en la clase trabajadora, movilizada en una lucha internacional por la revolución socialista proletaria. La tarea es plantear esta perspectiva y construir la dirección revolucionaria de la clase trabajadora, esto es, Sosyalist Eşitlik, como sección del CICI en Turquía.

Fin

(Publicado originalmente en inglés el 4 de octubre de 2019)