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“Ejecución” con apoyo de EE.UU. del líder del Cártel Jalisco amenaza con mayor matanza en México

Guardia Nacional y Ejército patrullan Aguascalientes tras asesinato del Mencho [Photo: Gobierno de Aguascalientes]

El asesinato de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en una operación conjunta entre Estados Unidos y México en Tapalpa, Jalisco, ha desatado una nueva ola de caos y derramamiento de sangre en todo México.

El operativo y las represalias inmediatas dejaron 25 militares, 30 presuntos miembros del CJNG y tres civiles muertos, incluida una mujer embarazada, y derivaron en 70 detenciones en siete estados, según detalló el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.

Lejos de marcar una “victoria” en la llamada guerra contra las drogas, la “ejecución” de El Mencho bajo presión estadounidense amenaza con provocar un conflicto aún más violento y desestabilizador dentro y entre los cárteles, que a su vez será utilizado como pretexto para un fortalecimiento masivo del aparato represivo contra la clase trabajadora.

El secretario de Defensa, Ricardo Trevilla, reconoció abiertamente que la inteligencia estadounidense fue decisiva. El Mencho fue localizado tras ser rastreado cuando viajó para encontrarse con una amante que ya estaba bajo vigilancia.

“En esta Administración se ha fortalecido mucho la relación con el Comando Norte, ha habido intercambio de información, de datos. Es un flujo de información muy importante, y así es como llegamos a este caso específico”, dijo Trevilla.

Al mismo tiempo, Trevilla insistió en que la operación demostró la 'fortaleza del Estado mexicano' en una declaración nacionalista que sugería que el Estado mexicano puede actuar por sí solo. La Casa Blanca confirmó el papel clave del Comando Norte y agradeció públicamente al ejército mexicano por la 'ejecución exitosa' de Oseguera.

Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, agregó con desprecio en las redes sociales: “¡México debe intensificar sus esfuerzos contra los cárteles y las drogas!”.

Las declaraciones de Trump subrayan la actitud abiertamente colonial del imperialismo estadounidense. Apenas unos días antes, en una entrevista con Fox & Friends, declaró que, “Los cárteles gobiernan México. Ella no gobierna México”, refiriéndose a la presidenta Claudia Sheinbaum, y amenazó de nuevo con desplegar el ejército estadounidense al sur del Río Bravo.

A principios de este mes, la Casa Blanca conmemoró el 178º aniversario de la guerra entre México y Estados Unidos celebrándola como una conquista “legendaria” que guía la estrategia de Washington para dominar el hemisferio.

Según el gobierno, el asalto en Tapalpa fue llevado a cabo por fuerzas especiales del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, con el apoyo de seis helicópteros. Las autoridades afirman que cuatro miembros del CJNG murieron en el acto y tres —entre ellos Oseguera— murieron durante el traslado, mientras que otros dos fueron arrestados, una versión ya cuestionada por periodistas de investigación.

Anabel Hernández, quien cuenta con fuentes en agencias de seguridad estadounidenses y mexicanas, así como entre los líderes de los cárteles, informa que El Mencho ' también habría sido ejecutado cuando ya estaba detenido', al igual que el líder del Cártel de Sinaloa, Pedro Inzunza Coronel ('Pichón'), en diciembre. En sus palabras, 'Era mejor muerto que extraditado contando los sucios secretos de funcionarios vinculados a esta organización criminal en el sexenio actual'.

Las represalias inmediatas del asesinato revelaron la profundidad de la penetración y el poder del CJNG. Las autoridades admitieron que, en algún momento, el cártel habría instalado 252 bloqueos en 20 de los 32 estados de México. Para la mañana del lunes, informaron haberlos despejado todos.

Además, se reportaron incendios coordinados: 69 tiendas Oxxo y 20 sucursales del estatal Banco del Bienestar, así como decenas de vehículos. En un incidente grabado en video, una trabajadora de Oxxo salió corriendo de una tienda envuelta en llamas. El transporte aéreo se vio interrumpido debido a la cancelación de vuelos en Jalisco, Colima y Nayarit por parte de aerolíneas como Aeroméxico. Diez gobiernos estatales suspendieron las clases presenciales.

La Embajada de Estados Unidos emitió una alerta de seguridad para Jalisco, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero y Nuevo León, instruyendo a los ciudadanos estadounidenses a “refugiarse en el lugar hasta nuevo aviso”, mientras que Francia, Alemania, Rusia, India, Ucrania, España, los Países Bajos y Argentina instaron a sus ciudadanos en México a tomar precauciones extremas.

Ante esta convulsión nacional, la presidenta Sheinbaum buscó sobre todo proyectar 'normalidad' y reforzar la imagen de las fuerzas armadas. Continuó su gira en Coahuila, limitándose a un comunicado en redes sociales felicitando a los militares y llamando a la calma. En su conferencia de prensa matutina del lunes, insistió en que 'el país está en paz… lo más importante es que estamos trabajando'. Los trabajadores de todo México entienden perfectamente lo que esto significa: sea cual sea el peligro que representen la violencia de los cárteles o las operaciones militares, la prioridad de la clase dominante es que acudan a las fábricas, oficinas y lugares de trabajo para generar ganancias.

La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) describe al CJNG como un cártel que opera a nivel mundial, con decenas de miles de miembros, asociados y facilitadores en al menos 100 países, y estima que opera en 21 estados mexicanos. Es ampliamente considerado el cártel más poderoso del país.

Hernández, quien ha señalado que el CJNG bien podría ser llamado el “Cártel de la Nueva Generación de California”, dada su masiva presencia e infraestructura de distribución en ese estado, advierte que la eliminación del líder histórico del CJNG abre la puerta a feroces luchas internas para sucederlo y a una guerra más amplia con organizaciones rivales, lo que conduciría a una “verdadera masacre”.

Otro periodista veterano, Diego Enrique Osorno, informa que un exfuncionario de inteligencia le dijo que el gobierno sabía previamente dónde estaba Mencho, pero que capturarlo corría el riesgo de desencadenar una violencia peor porque sus probables sucesores eran “aún más sanguinarios”.

Las cifras de homicidios han bajado pero se mantienen en niveles de tiempos de guerra: en 2025 se registraron 20.674 homicidios, cifra comparable a la de los primeros años de la militarizada 'guerra contra el narcotráfico'. La detención de Ismael 'El Mayo' Zambada, líder del cártel de Sinaloa desde hace mucho tiempo, también ha impulsado una violenta reconfiguración dentro de esa organización, que el gobierno parece dispuesto a dejar que siga su curso. En este contexto, el asesinato de El Mencho es como echar leña al fuego.

En el centro de este proceso se encuentra Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad, cuyo perfil público se ha visto drásticamente incrementado por la operación. En 2020, como jefe de la policía de la Ciudad de México, sobrevivió a un intento de asesinato atribuido al CJNG, lo que desde entonces ha servido para reforzar su imagen de mano dura contra el crimen.

García Harfuch, un referente de la Embajada estadounidense desde hace mucho tiempo, habiendo recibido múltiples capacitaciones, certificados y premios de agencias estadounidenses, estuvo profundamente implicado en la masacre de Iguala en 2014 de los 43 normalistas, en la que colaboraron militares, policías y cárteles. Proviene de una dinastía represiva: su padre y su abuelo fueron altos funcionarios de seguridad involucrados en operaciones de guerra sucia y colusión con cárteles, y su medio hermano, Javier García Morales, fue asesinado por un cártel rival. Recientemente, se ha jactado de haber detenido a 40.000 criminales de alto perfil durante el mandato de Sheinbaum.

El hecho de que una figura así ocupe ahora la cima del aparato de seguridad mexicano y esté siendo preparado como probable futuro presidente es una advertencia del giro autoritario que está en marcha.

El momento no es casual. Dentro de tres meses, México será coanfitrión de la Copa Mundial de la FIFA junto con Estados Unidos y Canadá. La clase dominante, en estrecha colaboración con Washington, aprovechará la crisis actual para exigir un mayor refuerzo del Ejército, la Armada, la Guardia Nacional y las agencias de inteligencia, desviando recursos del gasto social en un momento en que los indicadores económicos se deterioran y los despidos aumentan.

La realidad fundamental que enfrenta México —las ambiciones hitlerianas de la Casa Blanca de control neocolonial, las crisis sociales tanto en Estados Unidos como en México y la posición geográfica del país que alimenta incontables miles de millones de dólares al narcotráfico— deja al descubierto que el capitalismo no ofrece solución a la violencia masiva que asola a México.

La seguridad de los trabajadores y sus familias no depende del fortalecimiento del Ejército, la Guardia Nacional ni de sus vínculos con el Pentágono. No se puede lograr mediante ninguno de los partidos burgueses —desde Morena hasta el PRI y el PAN— ni mediante llamamientos nacionalistas a 'unir a la nación' en torno a las fuerzas de seguridad. Al contrario, solo es posible mediante una lucha política internacional contra todas las facciones de la clase dominante y contra el imperialismo, con el objetivo de desmantelar todo el aparato de explotación y represión capitalista.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 24 de febrero de 2026)

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