
El ataque contra Irán ordenado por Donald Trump y su camarilla militarista es un crimen político masivo, ilegal según el derecho internacional y una violación directa de la Constitución estadounidense. Se ha lanzado, en colaboración con el régimen genocida israelí, sin siquiera la autorización del Congreso, contra un país que no ha atacado a Estados Unidos ni representa una amenaza para el país.
En las primeras horas de este ataque criminal, al menos 24 estudiantes murieron en un ataque aéreo contra una escuela de niñas en Minab, al sur de Irán. ¿Cuántos miles, decenas de miles y cientos de miles morirán en los próximos días?
Hace tan solo cuatro días, Trump compareció ante el Congreso y el pueblo estadounidense para pronunciar su discurso sobre el Estado de la Unión. Aunque obviamente había decidido iniciar la guerra, ocultó su decisión y apenas mencionó a Irán en su discurso de dos horas.
Ahora, Trump, con gorra de béisbol puesta, anunció su decisión en plena noche, mientras la mayoría de los estadounidenses dormían. Ha llevado a Estados Unidos y al mundo entero por un rumbo desastroso. Esta guerra no resolverá la crisis social interna de la sociedad estadounidense ni revertirá el prolongado deterioro de la posición global del capitalismo estadounidense.
Todas estas contradicciones, tanto nacionales como internacionales, se intensificarán. La guerra misma inevitablemente se intensificará y se extenderá por todo el planeta.
Ninguna cantidad de propaganda puede ocultar el hecho de que el ataque a Irán es precisamente lo que se describió en los juicios de Núremberg a los líderes nazis en 1945-46 como un “crimen contra la paz”.
En el futuro, los historiadores compararán el ataque de Trump contra Irán el 28 de febrero de 2026 con la invasión de Polonia por Hitler el 1 de septiembre de 1939. Son crímenes de igual magnitud.
El Partido Socialista por la Igualdad exige que se detenga de inmediato el sangriento ataque contra Irán.
La clase trabajadora, la juventud y toda la gente progresista y decente deben oponerse a esta guerra, que se ha lanzado en interés de la oligarquía financiera-corporativa.
La misma administración que ha desplegado agentes de ICE para aterrorizar ciudades y barrios estadounidenses, que está violando la Carta de Derechos, es el mismo gobierno que ha lanzado esta guerra criminal.
Convoquen reuniones en sus fábricas, lugares de trabajo, escuelas y barrios para exigir el fin inmediato de esta guerra.
El mundo debe saber que el pueblo estadounidense se opone a esta guerra y no quiere ser parte de ella.
Luchen. Hagan oír su voz.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 28 de febrero de 2026)
