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Elecciones sindicales en Audi y voto sobre contrato en Volkswagen en Puebla en medio de despidos masivos

Trabajadores durante la inauguración de la planta de Audi en Puebla, 30 de septiembre de 2016 [Foto: Secretaría de Economía de México] [Photo: Mexican Ministry of Economy]

A último momento, el Sindicato Independiente de Trabajadores de Volkswagen (SITIAVW) canceló una huelga prevista para el viernes 2 de octubre en el complejo de Volkswagen en Puebla, México, y llevó a votación un nuevo acuerdo preliminar.

El acuerdo contempla un aumento salarial directo del 3,8 por ciento para 2026, inferior al 4,3 por ciento que los trabajadores rechazaron por 4.327 votos contra 1.598 el 11 de septiembre. El sindicato afirma que incluye una “garantía” de que serán recontratados los 611 trabajadores despedidos cuando VW eliminó el tercer turno de las líneas del Jetta y Tiguan en agosto.

Esta “garantía” no vale nada: los trabajadores no cuentan con una organización propia que la haga cumplir y la empresa está avanzando agresivamente en la dirección contraria. VW detendrá la producción del Taos durante una semana, informó La Jornada de Orienteel viernes, y los más de 3.000 trabajadores despedidos en las empresas proveedoras no están cubiertos.

En la planta de Audi en Puebla, César Orta Briones fue reelegido el jueves para dirigir el Sindicato Independiente de Trabajadores de Audi México (SITAUDI) hasta 2032. Obtuvo 1.040 de los 3.180 votos emitidos, menos de un tercio. Ninguna de las cinco listas, que hicieron campaña con partidos, rifas y conciertos de cumbia, tenía un programa para detener la ola de recortes de empleos.

La base de afiliados del sindicato cayó de 4.159 trabajadores en 2024 a 3.752 este año, una pérdida de 407 puestos de trabajo que se llevó a cabo, según el Diario Cambio, “en total silencio”. En junio, SITAUDI hizo aprobar un aumento salarial directo del 4,6 por ciento, frente a su demanda inicial del 15 por ciento.

Estos acontecimientos forman parte de un ataque global del grupo Volkswagen, que incluye a Audi. El 3 de septiembre, representantes de IG Metall en el consejo administrativo de VW en Alemania votaron a favor de otros 50.000 recortes de puestos de trabajo, elevando el total en ese país a 75.000. Medios empresariales han informado de planes para hasta 100.000 recortes en todo el mundo.

La lucha contra los despidos es un tema central para los trabajadores de VW en México, Alemania y otros lugares. En Puebla, ambos sindicatos fueron patrocinados por IG Metall y su “sindicato global” IndustriALL, y están trabajando para aislar la lucha en cada planta e imponer las exigencias de la empresa. La historia del sindicato de Audi, tal como la contó al World Socialist Web Site un extrabajador, muestra que cualquier lucha seria exige una ruptura con todo este aparato.

La historia de SITAUDI

Puebla consiguió la planta de Audi mediante obsequios del gobierno. Entre 2012 y 2014, el gobernador Rafael Moreno Valle concedió a Audi 8.350 millones de pesos (US$635 millones en 2012) en beneficios, incluidos 460 hectáreas de terrenos, una exención fiscal de 12 años y un centro de capacitación pagado con fondos públicos.

Eduardo Badillo Cortés, extrabajador y entonces dirigente sindical del fabricante de piezas de rodamiento SKF, ingresó a Audi en 2016 mediante una de las becas de capacitación financiadas por el Estado. SITAUDI, registrado en 2014, no fue formado por trabajadores de Audi, explica Badillo. La facción de José Antonio Flores Trejo, entonces secretario general del SITIAVW, colocó a su secretario del Interior, Álvaro López Vázquez, como secretario general de SITAUDI. Los primeros 35 contratados firmaron los documentos fundacionales y poderes antes de partir a capacitarse en Alemania.

Cuando regresaron, fueron obligados a firmar renuncias, y sus puestos pasaron a manos de la gente de Trejo. A los trabajadores contratados posteriormente se les dijo que debían firmar una solicitud de afiliación o no serían contratados. Orta, secretario seccional en el taller de pintura de VW, ocupó el mismo puesto en Audi. Al referirse a su mandato como secretario general hasta 2032, Badillo dijo: “Serían 28 años que el señor no ha tocado la línea”.

A los trabajadores se les habían prometido salarios y prestaciones a la par de los de VW. Durante un año y medio no recibieron nada más allá del salario base y nunca vieron a sus dirigentes sindicales. “Solo se decía: 'Los del sindicato vinieron en la noche'. Y yo no estuve, y a los de la noche les dijeron: 'Los del sindicato vinieron en la mañana'”.

El 7 de abril de 2017, los trabajadores organizaron un paro mediante grupos de WhatsApp para exigir una asamblea y una rendición de cuentas de sus cuotas. Al principio, solo unas pocas decenas se reunieron afuera. Luego intervinieron trabajadores alemanes destacados en la planta, explicó Badillo:

Estos trabajadores alemanes llegaban a las líneas y veían a la gente y les decían: “¿Qué hacen aquí? ¡Sal y apoya a tus compañeros!”. Cuando decían: “No manches, nos van a correr. Va a haber consecuencias”, en varios lugares los trabajadores alemanes les decían: “Sí, va a haber consecuencias para los que están allá afuera, pero si todos se unen y luchan por sus derechos, por lo que es justo y es válido, no va a haber consecuencias. No los pueden despedir a todos. Entonces salgan y apoyen a sus compañeros”.

Los trabajadores alemanes ganaban varias veces más que los trabajadores mexicanos, que cobraban entre 1.300 y 1.500 pesos por semana (US$73-84). En la práctica, esta brecha servía para dividir a la plantilla. El director de recursos humanos tuvo que llamar por teléfono al secretario general, a quien ningún trabajador había visto jamás, para que saliera a reunirse con los huelguistas. La dirección llevó a cabo las asambleas prometidas dentro de la planta y luego canceló los autobuses que debían transportar a los trabajadores hasta ellas. Un pago de reparto de utilidades de 15.000 pesos (US$823) puso fin al movimiento y Badillo fue expulsado posteriormente ese mismo año.

El destino de SAUTAM

Después de que la reforma laboral de 2019 permitiera más de un sindicato por planta, Badillo comenzó a organizar un sindicato rival con trabajadores del interior. Se acercó a varios sindicatos establecidos en busca de apoyo, pero todos los aparatos buscaban el control o el dinero. Iván Hernández, de la CROC, quería ser secretario general. El dirigente del SITIAVW lo quería como “un anexo” del sindicato de VW. Un dirigente de CONLABOR dijo que se podía obtener el registro, “pero hay que soltar dinero”.

Finalmente, los trabajadores aceptaron el apoyo de la federación CATEM, fundada por el legislador de Morena Pedro Haces. Rey David García, ex secretario del SITIAVW, puso a Badillo en contacto con CATEM. El resultado fue el Sindicato Auténtico de Trabajadores de Audi México (SAUTAM), registrado en marzo de 2023. Sin embargo, en cuanto se seleccionó a un grupo de trabajadores para dirigirlo, CATEM comenzó a tomar las decisiones, destruyendo cualquier apariencia de democracia. Según Badillo, no se celebró ninguna asamblea constituyente y se falsificaron firmas. SAUTAM nunca movilizó a los trabajadores y hoy representa a unas pocas decenas.

La huelga de 2024 y el contrato de VW

La presión desde abajo obligó a SITAUDI a declararse en huelga el 24 de enero de 2024, después de que los trabajadores rechazaran dos veces ofertas respaldadas por el sindicato. Pero SITAUDI no proporcionó ningún pago de huelga y no hizo ningún esfuerzo, ni siquiera un llamado, para extender la huelga a VW o a las empresas proveedoras. Después de luchar durante casi cuatro semanas en aislamiento, los trabajadores aceptaron un aumento directo del 7 por ciento en los salarios, frente a su demanda del 20 por ciento. Esa derrota explica la votación de junio de este año, en la que los trabajadores aceptaron un aumento aún menor porque no tenían confianza en que el sindicato libraría una lucha genuina por conseguir más.

El SITIAVW utiliza los mismos métodos. En 2024, hizo que los trabajadores volvieran a votar sobre un contrato que habían rechazado, alegando que no había fondo de huelga. Este año ya ha pospuesto la huelga cinco veces, mientras los trabajadores exigían saber qué se estaba negociando en su nombre. Ahora ha regresado con un aumento salarial directo inferior al que rechazaron y con una promesa que no está dispuesto a hacer cumplir.

Ambos sindicatos pertenecen a la Federación de Sindicatos Independientes de la Industria Automotriz (FESIIAAAN), fundada en 2018 con financiación de IG Metall e IndustriALL. Recientemente, Sabine Kiefer, enlace de IG Metall para el consejo de trabajadores de Audi en Ingolstadt, visitó la localidad de San José Chiapa, en Puebla, para reunirse con Orta y con el nuevo jefe de recursos humanos de Audi México.

Por comités de base y la unidad internacional

Los trabajadores de VW en Alemania han sacado conclusiones de esta experiencia. El 21 de septiembre, el Comité de Acción de VW, parte de la Alianza Internacional Obrera de Comités de Base (AIO-CB), emitió un programa que llama a defender cada puesto de trabajo y a romper con el control del aparato sindical. Escribió:

La lucha contra las corporaciones globales que siguen una estrategia internacional no puede ganarse dentro de un marco nacional. Cada concesión de los sindicatos en un país alienta a las corporaciones a intensificar sus ataques en todo el mundo. Por eso contraponemos al nacionalismo de “defender plantas individuales” —con el que los burócratas sindicales enfrentan a los trabajadores de un país contra sus colegas de otros países— la unidad internacional de la clase trabajadora.

El comité llama a crear “comités de acción independientes elegidos por los propios trabajadores, responsables ante la plantilla y libres de funcionarios sindicales a tiempo completo”. Exige que no se firme ningún acuerdo sin discusión y votación de las bases, y que los despidos se detengan mediante la introducción de jornadas laborales más cortas sin pérdida de salario.

En 1987, durante una huelga de 57 días en Puebla, los trabajadores alemanes desafiaron a su propia dirección sindical en solidaridad, y VW archivó su plan de despidos. El paro de Audi de 2017 y el comité elegido posteriormente mostraron el mismo potencial.

Los trabajadores de VW, Audi y las empresas proveedoras de Puebla deben formar sus propios comités de base, independientes de todo supuesto “sindicato independiente” y de las confederaciones oficiales. Deben rechazar el acuerdo del SITIAVW, luchar por la reincorporación inmediata de todos los trabajadores despedidos como condición no negociable, establecer una lista de reivindicaciones basada en lo que necesitan —no en lo que la empresa dice que es posible— y vincularse con sus compañeros de trabajo en Alemania, Bélgica, Estados Unidos y otros lugares a través de la AIO-CB para conquistar esas demandas.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 03/10/2026)

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