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La Casa Blanca discutió planes para atacar a Irán antes de las elecciones

La administración de Trump está preparando una nueva y gran campaña de bombardeos contra Irán, según informes publicados el miércoles y el jueves por The Atlantic, Axios, NBC News, el Wall Street Journal y el New York Times.

En esta fotografía difundida por la Marina de EE. UU., aviones militares se encuentran en la cubierta de vuelo del portaaviones USS Theodore Roosevelt, de la clase Nimitz, el 4 de julio de 2024, en el mar de China Meridional. [AP Photo/Marinero Ryan Holloway] [AP Photo/Seaman Ryan Holloway]

Si bien los informes publicados en las últimas dos semanas indicaban que Trump estaba planeando un ataque después de las elecciones intermedias del 3 de noviembre, los informes más recientes señalan que Trump podría lanzar los ataques incluso antes. “La Casa Blanca le ha pedido al Pentágono que desarrolle opciones de ataque contra objetivos iraníes que podrían llevarse a cabo antes de las elecciones de medio período”, informó la revista The Atlantic el miércoles por la tarde, citando a dos funcionarios de la administración.

Las elecciones del próximo mes se llevarán a cabo en medio de una amplia oposición popular a la guerra. Trump dijo en su discurso del 22 de septiembre ante las Naciones Unidas que Irán estaba “esperando a ver cómo me va en las elecciones de medio período”. Agregó: “No le di absolutamente ninguna importancia y no le daré importancia a las elecciones en lo que respecta a Irán. Ni siquiera se me pasa por la cabeza”.

Axios informó el miércoles por la noche que, según funcionarios estadounidenses, el Pentágono había ordenado al mando militar a cargo de la guerra “hace varios días que concluyera los preparativos para reanudar operaciones de combate a gran escala en Irán”. Si se reanudan los combates, escribió Axios, «se espera que incluyan un bombardeo masivo contra objetivos energéticos, de infraestructura y nucleares iraníes» y, muy probablemente, involucrarían al ejército israelí.

Trump dijo sobre un acuerdo con Irán en un mitin en San Antonio, Texas, el miércoles por la noche: “Creo que el acuerdo no es realmente algo que yo quiera hacer, pero ellos están dispuestos a ofrecernos cualquier cosa para detenerlo”.

Los nuevos bombardeos intensificarían la guerra de agresión que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán el 28 de febrero. Según cifras oficiales citadas por Al Jazeera, los ejércitos de Estados Unidos e Israel habían matado a 3.527 personas dentro de Irán hasta el 28 de agosto, sin haber derrocado al gobierno de Teherán ni haberlo obligado a aceptar las condiciones de Washington. Washington ha respondido a cada fracaso preparando un ataque aún mayor.

El New York Times publicó el jueves que el Pentágono, “por orden del Sr. Trump”, había elaborado planes para atacar “el arsenal de drones y misiles de Irán, sus instalaciones energéticas y otros emplazamientos militares”. Los planes “se centran en una campaña breve e intensa de unos tres días de duración”, informó el Times.

“Los comandantes militares estadounidenses están listos para iniciar operaciones de mayor envergadura en los próximos días, en caso de que el presidente cambie de opinión nuevamente”, según el Times.

Axios informó el jueves que funcionarios estadounidenses habían informado el martes al jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Israel, el teniente general Eyal Zamir, sobre los preparativos “para la posibilidad de reanudar operaciones de combate a gran escala contra Irán en las próximas tres semanas”.

“Un nuevo grupo de ataque de portaaviones y una unidad expedicionaria de la Infantería de Marina se dirigen hacia el Medio Oriente, y el Pentágono está evaluando el envío de equipo adicional de defensa aérea y municiones a las bases de la región”, informó el Journal el jueves, citando a funcionarios familiarizados con la planificación. La Associated Press informó el 1 de octubre que Estados Unidos estaba “enviando aproximadamente 9,000 soldados a bordo de un grupo de buques”.

El ataque contra Irán forma parte de una ofensiva mundial del imperialismo estadounidense, dirigida sobre todo contra Rusia y China. Desde la revolución de 1979 que derrocó al Sha, respaldado por Estados Unidos, tanto los gobiernos demócratas como los republicanos han buscado restablecer el control estadounidense sobre Irán. Esta guerra es la más reciente de más de tres décadas de guerras estadounidenses, desde la Guerra del Golfo Pérsico de 1991 hasta las invasiones de Afganistán en 2001 e Irak en 2003.

El vicepresidente JD Vance dirigió una discusión sobre los planes en la residencia presidencial de Camp David el 2 de octubre, informó el Times.

Las fuerzas estadounidenses no han lanzado ataques dentro de Irán desde el 1 de septiembre, pero han mantenido el bloqueo de los puertos iraníes. El ejército de EE. UU. informó el 5 de octubre que había hecho regresar a 130 buques comerciales desde que volvió a imponer el bloqueo el 14 de julio, y que había “destruido 13 buques comerciales” durante las 12 semanas anteriores.

La guerra ha causado la muerte de 19 militares estadounidenses y ha dejado más de 800 heridos, según informó el martes la agencia Associated Press.

En una encuesta de AP-NORC realizada del 24 al 28 de septiembre, el 69 por ciento de los estadounidenses afirmó que la guerra en Irán “no ha valido la pena”.

Todas las facciones de la clase política estadounidense apoyan el objetivo de someter a Irán al dominio de Estados Unidos. El Partido Demócrata ha criticado la forma en que Trump ha llevado la guerra, alegando que no ha logrado proteger los intereses del imperialismo estadounidense. El senador Mark Kelly, un demócrata de Arizona, declaró en el programa “This Week” de ABC el 27 de septiembre: “No podemos dejar el estrecho en manos de los iraníes”.

El senador Rubén Gallego, otro demócrata de Arizona, dijo que el secretario de Defensa Pete Hegseth «es una de las razones más importantes por las que estamos perdiendo esta guerra en Irán», en una entrevista con CNN que su oficina dio a conocer el 1 de octubre.

Estas críticas van acompañadas de acusaciones de que Trump no ha sido lo suficientemente agresivo con Rusia y China. El líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, dijo en el pleno de la Cámara el 16 de septiembre, refiriéndose al presidente ruso Vladimir Putin: “Muchos de nosotros nos preguntamos por qué el presidente se ha mostrado tan reacio a enfrentar de manera agresiva al matón de Europa del Este”. El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, y otros siete senadores demócratas dijeron en un comunicado del 22 de septiembre, antes de una visita de Estado del presidente chino Xi Jinping: “No podemos permitir que el presidente Xi se vaya más fuerte de lo que llegó. Eso no es diplomacia, es debilidad”.

Jeffries y otros 114 demócratas de la Cámara de Representantes votaron a favor de la Ley de Autorización de Defensa Nacional el 10 de diciembre de 2025, y 149 demócratas de la Cámara votaron el 22 de enero, cinco semanas antes de que comenzara la guerra, a favor de un proyecto de ley de asignaciones militares por 839 mil millones de dólares. El 16 de septiembre, 58 demócratas de la Cámara de Representantes, incluida la expresidenta de la Cámara Nancy Pelosi, votaron junto con los republicanos a favor de un proyecto de ley que otorgaba a Trump nuevos poderes para imponer aranceles contra Rusia y extender las sanciones a Irán hasta el 2031.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 8 de octubre de 2026)

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