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Trabajadores automotrices sobre las elecciones del UAW: “Los trabajadores ya no tienen fe ni confianza en el UAW”

rabajadores de la planta de montaje de GM en Flint al salir de su turno

Tras la reelección del presidente del Sindicato de Trabajadores Automotrices Unidos (UAW), Shawn Fain, los medios corporativos y la pseudoizquierda se han apresurado a declarar que ha obtenido un “mandato” de los miembros para la “línea militante” que supuestamente ha imprimido al sindicato. Los trabajadores automotrices que hablaron con el World Socialist Web Site afirman que el verdadero mandato expresado en la elección fue un rechazo masivo al aparato del UAW, lo cual quedó demostrado por el hecho de que más del 90 por ciento de los miembros con derecho a voto no votaron.

En uno de los pocos reconocimientos de la participación extremadamente baja, un editorial del consejo editorial de Automotive News señaló que Fain ganó “por mayoría aplastante”, pero que “menos del 10 por ciento de los miembros activos y jubilados emitieron su voto”. La publicación calificó el resultado como uno con “profundas ramificaciones” para los tres fabricantes de automóviles de Detroit y las negociaciones del contrato de 2028 con el UAW.

A los editores les preocupó la “miserable participación electoral”. La escasa participación de hace cuatro años, afirmaron, “podría atribuirse a un nuevo proceso que probablemente incluyó confusión y algunos contratiempos técnicos”, pero “esa explicación no se aplica este año”.

Los editores de Automotive News señalaron que, tras el peor escándalo de corrupción del UAW en sus 91 años de historia, los miembros obtuvieron el derecho a elegir directamente a sus líderes en 2022-23. Sin embargo, la baja participación de este año, dicen, es “preocupante”, y concluyen que Fain “obtuvo su mandato”, pero que si la mayoría de los miembros a quienes representará “tuvieron voz y voto es otro asunto”.

A los ejecutivos automotrices y a los grandes accionistas no les preocupan los derechos de los trabajadores. Más bien, Automotive News teme que los esfuerzos por reconstruir la credibilidad y la autoridad del aparato del UAW tras el escándalo de corrupción estén fracasando, y que un aparato sin credibilidad tal vez no pueda contener la ira de los trabajadores cuando venzan los contratos en 2028.

Los trabajadores automotrices entrevistados por el WSWS subrayaron este punto.

“Estamos disgustados con la camarilla que dirige el UAW”

James, un trabajador de la planta de ensamblaje de Stellantis en Sterling Heights, dijo: “Los trabajadores realmente se mantuvieron al margen y dijeron que no sirve de nada votar en las elecciones. No sé cuántas veces los trabajadores con los que hablo dicen que están pensando en trabajar en otro lado. Este ya no es un lugar ideal para trabajar como solía serlo. No hay pensiones ni un futuro que esperar. Es como si fueras a morir ahí o a renunciar y buscar otra cosa”.

Continuó: “En 2016, el FBI intervino y arrestó a muchos dirigentes de la UAW Internacional. Fain llegó con grandes promesas, pero cuando tuvimos la oportunidad de plantarle cara a las empresas, tuvimos una huelga a medias que nos mantuvo trabajando en la línea de producción. Por eso, no me sorprende que el 90 por ciento de los miembros no haya votado”.

James describió la inseguridad que enfrentan los trabajadores en lugar de las pensiones. “En lugar de pensiones, tenemos planes 401(k) a los que la empresa aporta. Pero nuestra jubilación es una apuesta, todo depende del mercado de valores. Cuando se desplomó en 2008, algunos perdieron 100.000 dólares. No es una jubilación garantizada, es una jubilación incierta. No pienso morir en este lugar”.

Refiriéndose a la campaña de Will Lehman, un trabajador de Mack Trucks en Pensilvania y socialista que ha luchado por el poder de las bases, dijo: “Apoyaba al 100 por ciento lo que Will decía sobre el poder de las bases. No hay suficiente información, y si le preguntas al sindicato, te cuesta un montón lograr que te respondan. Están haciendo todo lo posible para mantenernos en la ignorancia”.

Chris, un líder del Comité de Base de los Trabajadores de Nexteer, dijo: “Lo que creo que significa que más del 90 por ciento de los trabajadores no votaron en las elecciones del UAW es que los trabajadores ya no tienen fe ni confianza en el UAW. Estamos indignados. Sabemos que nos mienten todo el tiempo. Sabemos que el aparato no está diciendo la verdad. Están encubriendo cosas, como que necesitamos una copia impresa de nuestro contrato. No sabemos qué hay realmente ahí.

“Además, muchos trabajadores de Nexteer ni siquiera recibieron una boleta electoral. A Fain lo están presentando como si fuera la segunda venida de Cristo, pero la verdad es que la mayoría de los miembros del UAW están indignados con él y con la camarilla que dirige el sindicato”.

Relató la reciente lucha por el contrato en Nexteer. “Rechazamos tres contratos llenos de concesiones y votamos en un 86 por ciento a favor de autorizar una huelga. El aparato de la UAW ignoró cada decisión tomada por los trabajadores.

Para cuando llegó la cuarta oferta, una vez más, casi nada había cambiado, salvo algunos retoques para endulzar la redacción. Nos obligaron a votar en la planta. A los trabajadores, incluidos los recién contratados, les dijeron: ‘Voten que sí’ y recibirán un bono de firma de 3.000 dólares. Eso fue una mentira. Los trabajadores como yo, que llevamos 20 años trabajando aquí, ganamos hoy 24.00 dólares la hora. Ese es un salario de pobreza.

“No nos dieron nada, y la mayoría del comité de negociación nos dijo: ‘Esto es lo mejor que podemos hacer, y si no votan a favor habrá despidos y cierres’. Y ahora los despidos ya están ocurriendo”.

Chris también señaló el papel político de la organización. “Hoy recibí 13 cartas, y solo dos eran legítimas. El resto eran anuncios políticos para votar en las elecciones intermedias. El UAW gasta mucho dinero para respaldar a los demócratas. Pero, ¿qué están haciendo para luchar contra Trump, quien quiere usar la ‘madre de todas las bombas’ contra 90 millones de personas en Irán?”

“Una elección de la burocracia, por la burocracia y para la burocracia”

Anna, una trabajadora de la planta de ensamblaje de General Motors en Flint, dijo que muchos de sus compañeros de trabajo no sabían que se estaba llevando a cabo una votación. “Después de hablar con la mayoría de los trabajadores antes y después de las elecciones presidenciales del UAW, descubrí que la mayoría de ellos ni siquiera tenía idea de que se estuvieran llevando a cabo. El Local 598 no hizo ningún anuncio sobre el debate, ni dio instrucciones para votar, ni indicó cuándo vencía el plazo para votar, ni cómo solicitar una boleta si no se había recibido”.

“En estos tiempos, la tecnología está tan avanzada que no hay otra excusa más que el secretismo deliberado, la exclusión deliberada de los trabajadores de la línea de producción. Esta es información de la que nos deberían haber informado, con todos los recursos disponibles, como la app 598, la app WorkJam y las páginas de Facebook relacionadas. Este es solo otro ejemplo más de cómo la burocracia del UAW nos está burlando abiertamente”.

Dijo que los trabajadores han estado indignados desde las últimas elecciones en 2022. “Las promesas que se hicieron nunca se cumplieron y las condiciones en la planta siguen empeorando continuamente. El ritmo de trabajo acelerado es insoportable. El ocultamiento deliberado de las elecciones y el hecho de que los trabajadores buscaran una nueva representación o enfoque también afectaron la participación extremadamente baja en la votación”.

Anna continuó: “Mi opinión sobre esta ‘elección’ es que fue una elección de la burocracia, por la burocracia y para la burocracia. Una elección, si es que se le puede llamar así, en la que solo el 6 por ciento de todos los miembros elegibles del UAW votaron por Fain, muy pocos trabajadores de base reales de la planta. La información real sobre la elección solo la dio a conocer la campaña de Will Lehman”.

Anna vinculó la farsa electoral con un ataque más amplio contra los derechos democráticos. “Cada día, los que están en el poder se alejan más de la democracia y se acercan más a la dictadura. Las reglas que se han establecido y por las que se luchó con derramamiento de sangre están siendo eliminadas sin ninguna consulta a la gente. Nadie vendrá a salvarnos. No tenemos voz a menos que nos mantengamos unidos y detengamos la producción”.

Describió la desesperación financiera en la planta. “Ayer salía con un grupo de trabajadores, explicando que solo me quedaban 38 dólares, y es domingo. Otra compañera sacó 17 dólares y dijo que eso era todo lo que tenía y que iba a vender plasma, pero que las últimas veces se desmayó después. Los demás trabajadores dijeron que tampoco tenían ahorros”.

James dijo que la creciente hostilidad hacia el establishment político es parte del mismo proceso. “Desde su primer mandato, las medidas de Trump en contra del pueblo nos han hecho a muchos pensar más seriamente en la política. Se ha llenado los bolsillos a sí mismo y a su familia a costa de nuestro dinero. Los trabajadores están prestando más atención y viendo más allá de las mentiras. Le dije a un trabajador que apoya a Trump que los demócratas también son parte del juego del dinero y que ambos partidos son dos caras de la misma moneda. Ambos partidos inician guerras para desviar nuestra atención de los verdaderos problemas que enfrentamos. La guerra también es un juego de dinero”.

Los trabajadores llegaron a la misma conclusión sobre lo que hay que hacer. “¿Qué significa esto para nosotros? Tenemos que ampliar los comités de base”, dijo Chris. “Es cierto, nos queda un largo camino por recorrer, por eso debemos organizarnos en masa para abolir el aparato. Los dirigentes del UAW se ponen del lado de la empresa y del gobierno”.

Agregó: “Lo que he aprendido de la campaña de Will Lehman es que todos los trabajadores tienen los mismos problemas. Estamos tratando de resolver nuestro problema uniéndonos y apoyando a los trabajadores de todo el mundo. Podemos lograrlo”.

Anna lo expresó así: “¿La solución? Tenemos que organizarnos en comités de base y poner en marcha un proceso organizado y planificado para devolver el poder a la planta de trabajo”.

(Artículo publicado originalmente en inglés 19 de octubre de 2026)

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