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¡Pongan fin al juicio por motivos políticos contra la Dra. Rahmeh Aladwan!

NHS FightBack exige que se retiren todos los cargos contra la Dra. Rahmeh Aladwan, de 31 años, presentados en virtud de la Ley contra el Terrorismo (2000) y la Ley de Orden Público (1986). Los cargos contra esta cirujana en formación del Servicio Nacional de Salud (NHS), por oponerse al genocidio en Gaza, constituyen un ataque fundamental contra todo el personal sanitario y sus derechos a la libertad de expresión política, de protesta y de libertad de expresión.

La Dra. Aladwan, de ascendencia palestina, ha trabajado en el NHS durante siete años con un historial laboral intachable. Ha sido blanco de ataques implacables por parte de grupos de presión sionistas y del Estado británico, basados en afirmaciones infundadas de que su oposición al sionismo y su activismo propalestino suponen un riesgo para la seguridad de los pacientes.

Fue acusada formalmente la semana pasada, después de que la policía llegara a su casa en Gloucestershire y la arrestara por violar las condiciones de la fianza. Fue el quinto arresto de la Dra. Aladwan, tras una extraordinaria campaña de intimidación y acoso liderada por grupos de presión sionistas, agencias policiales y el gobierno laborista de Starmer.

La Dra. Rahmeh Aladwan es esposada y detenida en su domicilio de Gloucestershire, el 26 de marzo de 2026 (captura de pantalla de un video) [Photo: x/Jvnior]

Interferencia política

El pasado mes de septiembre, el Servicio del Tribunal de Médicos (MPTS) se negó a suspender a la Dra. Aladwan. Consideró que las acusaciones de antisemitismo en su contra no alcanzaban el umbral necesario para la suspensión y concluyó que no existía riesgo para los pacientes ni pruebas de que su conducta socavara la confianza pública, afirmando que sus opiniones políticas no afectaban a su aptitud para ejercer.

El secretario de Salud, Wes Streeting, intervino con el fin de revocar la decisión inicial del MPTS. En un acto flagrante de injerencia política, calificó las publicaciones de la Dra. Aladwan en las redes sociales contra el sionismo y el genocidio en Gaza como «comentarios repugnantes» que no tienen cabida en el Servicio Nacional de Salud (NHS), y declaró que «hay que tomar medidas para erradicar el mal del racismo». Le dijo a Jewish News: «No confío en la capacidad de nuestro sistema de regulación médica para garantizar la seguridad de los pacientes, y estoy buscando asesoramiento urgente sobre los próximos pasos a seguir».

El 25 de noviembre, la Dra. Aladwan fue suspendida por el MPTS durante 15 meses, a la espera del resultado de una investigación sobre su aptitud para ejercer realizada por el Consejo Médico General (GMC). El tribunal alegó ahora que sus declaraciones podrían «desanimar» a los pacientes a la hora de buscar tratamiento y que sus publicaciones en redes sociales «pueden afectar a la confianza de los pacientes». No se presentó ninguna queja de pacientes contra ella.

La semana pasada, mientras la Fiscalía del Estado procedía a imputar a la Dra. Aladwan en virtud de la Ley contra el Terrorismo, Streeting anunció planes para nuevas leyes que eludirían a los organismos reguladores médicos. Tras una revisión encargada por Starmer y dirigida por Lord Mann, se está planificando la reforma más significativa del GMC en 40 años. El GMC tendrá nuevas facultades para impugnar las decisiones de los tribunales y otorgará a la Autoridad de Normas Profesionales mayor autoridad para intervenir en casos considerados «insuficientemente sólidos». Presentadas como medidas para combatir la mala conducta, su verdadero objetivo es atacar a los trabajadores de la salud que se oponen a la guerra y al genocidio tildándolos de «racistas» o «antisemitas».

Acusada de terrorismo por oponerse a un genocidio

Los cargos contra la Dra. Aladwan carecen de legitimidad política o moral.

Se le imputan cuatro cargos en virtud de la Ley contra el Terrorismo (2000) por incitar al apoyo a una organización proscrita (Hamás), y dos cargos en virtud de la Ley de Orden Público (1986) por incitar al odio racial. Estos cargos se refieren a discursos públicos y publicaciones en redes sociales realizadas en 2025 contra el genocidio de Israel en Gaza y en apoyo al derecho a la resistencia armada palestina, un derecho reconocido por el derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas.

Mientras se tacha a la Dra. Aladwan de partidaria del terrorismo, el genocidio de Israel ha matado a más de 100 000 palestinos, la mayoría de ellos mujeres y niños. Ha diezmado el sistema de salud de Gaza, destruyendo hospitales y ambulancias, asesinando a médicos y trabajadores humanitarios, y matando a 1700 trabajadores de la salud palestinos.

Con el apoyo de Estados Unidos y las potencias europeas, la renovada guerra de Israel contra el Líbano ha matado al menos a 38 paramédicos, médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud desde el 3 de marzo, mientras que 13 centros médicos y de ambulancias han sido bombardeados. Un ataque con misiles israelí contra un centro de salud en el sur del Líbano el 14 de marzo mató a 12 trabajadores médicos.

Estos métodos genocidas están siendo utilizados ahora por Estados Unidos contra el pueblo iraní, en una guerra de agresión dirigida contra la infraestructura civil, que destruye bloques de apartamentos, centrales eléctricas y plantas desalinizadoras, mezquitas y escuelas, comenzando con el bombardeo del 28 de febrero de una escuela primaria en Minab, que mató a más de 170 niños.

Se trata de terrorismo de Estado infligido por EE. UU. e Israel, con bombarderos B-52 que despegan de la base de la Royal Air Force en Fairford, Gran Bretaña. Starmer, el ministro de Defensa John Healey y los generales británicos han dejado claro que serán necesarios recortes masivos en el gasto para impulsar el gasto militar y poner a Gran Bretaña «lista para la batalla». ¿Acaso los trabajadores del NHS no tienen derecho a oponerse a esto?

Trabajadores de la salud en la mira

Un número creciente de trabajadores del NHS ha sido blanco de represalias por su oposición al genocidio de Gaza:

La Dra. Ellen Kriesels, pediatra consultora del Whittington Health NHS Trust, fue suspendida tras su detención en diciembre de 2025, por dos publicaciones en redes sociales en las que criticaba el sionismo.

El Dr. Nadeem Crowe, médico de urgencias, fue suspendido por el Royal Free London en agosto de 2024, por publicaciones en las que expresaba su solidaridad con Gaza y se oponía a la destrucción de su sistema de salud.

La Dra. Rehiana Ali, neuróloga consultora con dos décadas de servicio en el NHS, fue arrestada nuevamente en febrero de este año. Después de que el MPTS levantara en julio pasado una suspensión provisional de diciembre de 2024, una nueva denuncia de la Campaña contra el Antisemitismo condujo a una nueva suspensión de 18 meses. El Centro Europeo de Apoyo Legal (ELSC), en colaboración con Forensic Architecture, ha documentado 964 incidentes entre enero de 2019 y agosto de 2025 dirigidos contra el discurso y las protestas pro-palestinas en Gran Bretaña. Estos incluyen censura, amenazas legales, arrestos, sanciones en el lugar de trabajo, acoso y repercusiones profesionales. Los trabajadores de la salud se encuentran entre los afectados.

NHS FightBack no respalda todas las opiniones de la Dra. Aladwan. Su afirmación de que la represión del activismo propalestino en Gran Bretaña y su apoyo a la guerra contra Irán reflejan la «supremacía judía» es desorientada y falsa. Invierte la relación entre el sionismo y el imperialismo y oscurece el carácter de clase del Estado británico. Israel no existiría, y su genocidio en Gaza no podría haber continuado durante semanas, meses y años sin el respaldo del imperialismo.

Como explicó David North, presidente del Consejo Editorial Internacional del World Socialist Web Site, en una reciente conferencia sobre la guerra de Irán: «la narrativa centrada en Israel separa el conflicto de cualquier análisis coherente —histórico, geopolítico, socioeconómico y de clase— de sus orígenes, causas y objetivos. Esencialmente, abandona el imperialismo como marco analítico». Si el problema central es la influencia israelí, «entonces la solución es eliminar esa influencia y sustituirla por una “buena” política exterior que defienda los intereses genuinamente “totalmente estadounidenses” [o británicos]. La política exterior se convierte en una cuestión de higiene: de purgar un contaminante extranjero de un cuerpo político por lo demás sano».

Estas son cuestiones críticas a las que se enfrentan todos aquellos que buscan oponerse al imperialismo y al sionismo. Pero las afirmaciones cínicas de que las opiniones de la Dra. Aladwan amenazan la seguridad de los pacientes carecen de fundamento. Como ella misma declaró en respuesta a tales acusaciones: «Ningún judío ha sido perjudicado por los trabajadores de la salud que se oponen al genocidio y apoyan a Palestina. No somos supremacistas “israelíes” ni judíos. Vemos a todos como IGUALES».

Más de 100 profesionales de la salud y docenas de organizaciones firmaron el año pasado una carta de protesta dirigida a Streeting, impulsada por Health Workers Against Censorship, en la que se oponían a su difamación del personal del NHS. Los firmantes protestaron porque los comentarios de Streeting habían «expedido a muchos trabajadores diligentes a un mayor riesgo de quejas vejatorias y de disputas legales, simplemente por expresar solidaridad con sus colegas en Gaza o por defender la preservación de la vida y el cumplimiento del derecho internacional».

Profesionales de la salud se manifiestan en Londres contra el genocidio en Gaza, 28 de octubre de 2023

La carta hacía hincapié en que el antisionismo es una creencia filosófica protegida por la Ley de Igualdad de 2010, y que el artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos garantiza la libertad de expresión, incluido el discurso político.

Al comparecer ante el Tribunal de Magistrados de Westminster el 27 de marzo, la Dra. Aladwan se declaró inocente de todos los cargos en su contra y fue puesta en libertad bajo fianza condicional. Debe comparecer ante el Old Bailey el 24 de abril de 2026.

NHS FightBack hace un llamado a los trabajadores de la salud de todo el mundo a tomar una postura. Den a conocer el caso de la Dra. Aladwan, desafíen la ola de desinformación, protesten frente al tribunal y organicen reuniones en el lugar de trabajo. Aproben resoluciones exigiendo que se retiren todos los cargos y procedimientos disciplinarios y que se le reincorpore de inmediato. El ataque contra la Dra. Aladwan es un ataque contra todo el personal del NHS y debe combatirse sobre esa base.

Envíen mensajes de apoyo a NHS FightBack. Suscríbanse a nuestro boletín informativo y únanse a la lucha para construir un movimiento de base de trabajadores de la salud a nivel mundial contra la austeridad, la guerra y la destrucción de la salud pública.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 3 de abril de 2026)

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